jueves, 14 de marzo de 2013

FRANCISCO

FRANCISCO
"El sufrimiento de inocentes y pacíficos no deja de abofetearnos; el desprecio a los derechos de las personas y de los pueblos más frágiles no nos son tan lejanos; el imperio del dinero con sus demoníacos efectos como la droga, la corrupción, la trata de personas, incluso de niños, junto con la miseria material y moral son moneda corriente".
(Bergoglio- Carta para la Cuaresma, febrero de 2013)

Los acontecimientos que los argentinos vivimos a diario se nos precipitan con tanto dramatismo que no alcanzamos a darnos una explicación racional o emocional a algunos de ellos para que nos caiga encima el siguiente como si se tratara de una llovizna pasajera; pasamos de debatir cuestiones domésticas como la prohibición de publicitar sus ofertas a los supermercados, tarjetas únicas de compras emitidas por el Banco Nación, los burgueses diabéticos o el referéndum de los kelpers, a hechos tan trascendentes como la elección de Bergoglio devenido a nuevo Papa y sucesor al trono de Pedro. Nada iguala en intensidad emocional en el planeta a la realidad que viven los argentinos.

Que el nuevo Papa de la Iglesia Católica sea argentino, nos debería por lo menos hacernos sentir un poco orgullosos por el solo hecho de que un compatriota conduzca los destinos de una de las religiones más importantes del mundo; caso contrario hacer un esfuerzo por comprender el significado trascendente que tiene este hecho para la vida de 1200 millones de creyentes, y las consecuencias que puede tener para el mundo todo que pierde sus valores esenciales, indispensables estos, para contener la embestida de lo efímero que nos ofrece el actual “modelo” imperante que se afirma día tras día en esto que hemos resuelto en llamar así sin más, “el mundo moderno”. 

Luego del cónclave de los cardenales que le reveló al mundo quien sería el nuevo Pontífice, se intentó irresponsablemente de vincular a Francisco , el nuevo Papa, a una suerte de sospechosa historia controvertida de su pasado; y no faltaron quienes (desde el oficialismo y la oposición) sometieran a la figura del nuevo pontífice a una suerte de “interna” partidaria entre Cristina, Presidenta de los argentinos y Francisco  (antes Bergoglio) Sumo Pontífice,  jefe espiritual de todos los católicos del mundo.
La inmadurez que aflora en algunos sectores de nuestra Argentina frente a episodios de trascendencia universal, que nos involucra, aún siendo agnósticos o de otras creencias religiosas, se corresponde con manifestaciones irracionales cercanas a la ignorancia que merecen ser censuradas.

"Poco a poco nos acostumbramos a oír y a ver, a través de los medios de comunicación, la crónica negra de la sociedad contemporánea, presentada casi con un perverso regocijo, y también nos acostumbramos y convivimos con la violencia que mata, que destruye familias, aviva guerras y conflictos".
(Bergoglio- Carta para la Cuaresma, febrero de 2013)

Vicente Scordamaglia 

domingo, 10 de marzo de 2013

UNA AGENDA CARGADA DE PELIGROS

UNA AGENDA CARGADA DE PELIGROS

Nota: mientras completaba este artículo que da cuenta de la realidad de nuestro país, se conocía el fallecimiento de Hugo Chávez, Presidente de Venezuela; quisiera pronunciarme brevemente sobre este hecho significativo imposible de soslayar.
Mucho se puede decir, a favor o en contra, sobre este líder no sólo venezolano sino también regional. Que no compartieron sus prácticas de organización política, que Argentina no debe transpolar métodos y proyectos porque nunca fueron exitosos (porque los pueblos construyen su propio modelo de acuerdo a su historia, idiosincrasia, liderazgos políticos y sociales) que su retórica pertenece a un tiempo pasado, populista, demagógico  y otras tantas más. Todo esto es legítimo de pensar según las creencias de cada uno,  pero nadie podrá decir que no fue un luchador incansable por los intereses de los pueblos que buscan el camino de su emancipación y la incorporación de los sectores más humildes a mejores niveles de dignidad. Su muerte abre un vacío y a la vez una incógnita en toda la región en especial para aquellos países (como el nuestro) que se alinearon con sus políticas de enfrentamiento con los EEUU. Es indudable que Hugo Chavez ha ocupado la centralidad del combate contra el imperialismo Yanqui en los últimos 14 años (al menos en la retórica), ante el declive de los hermanos Castro, ahora sólo queda observar con atención, quien será su relevo. 
Dicho esto, avancemos sobre los interrogantes que se ciernen sobre el futuro de nuestro país. También aquí podríamos criticar muchas cosas de este Gobierno menos que no trabaja. Trabaja para desestabilizar a sus adversarios, a sus potenciales rivales a la Presidencia por dentro y por fuera de su Gobierno, pero lo más significativo es que trabaja incansablemente para encontrar una fórmula que le permita perpetuarse en el poder.
¿Cambio de régimen, como supone Beatriz Sarlo (mediante artilugios en las dos Cámaras del Congreso) antes del recambio de legisladores? ¿Atar a los intendentes y o gobernadores otra vez con la ya malograda fórmula de listas testimoniales? Vaya a saber, es más, creo que ni ellos lo saben, cualquier intento es válido; lo que si tienen claro es que el objetivo medular de la continuidad del Gobierno, pasa por encontrar la alquimia que permita la re-reelección de Cristina.

La Ley de Medios tan agitada como la bisagra entre las corporaciones y la libertad de expresión, pasó de ser patrimonio de empresas privadas a una eficaz corporación al servicio del Gobierno, aboliendo todas las voces disidentes con el objetivo de saturar a la opinión pública con una sola usina de información proveniente del Gobierno; la idea es así: no creas lo que te pasa ni lo que sientas, sino lo que el Gobierno te muestre de la realidad.
Los despidos de periodistas disidentes y movimientos empresarios con intención de compra (bajo extorsión) de canales televisivos, radios y programas emblemáticos (C5N, Radio 10, Ideas del sur y otros) para el oficialismo, exhiben a un Gobierno ejerciendo toda su potestad con acciones que, a cara descubierta y sin disimulo, da señales claras de que no se detendrá ante nada. La Presidenta ya dio la orden de camuflar el discurso de la re-reelección; por ahora no se habla ya que es un tema que no tiene  apoyo en la población y además unifica a la oposición, mientras que por dentro la misma orden es intensificar las condiciones sociales, políticas y jurídicas para lograr la alquimia.

La confrontación con los dirigentes gremiales pasó de ser una operación política para fracturar al movimiento obrero en manos de Moyano (dándole aire a un sector oficialista) a la posibilidad cierta de que se junten todos por los mismos legítimos reclamos que demandan los trabajadores argentinos; es que el Gobierno ya definió su política económica y es mantener su alianza con los empresarios y no con los gremios escondiendo bajo la alfombra la consigna “nunca menos” o la tan mentada “distribución de la riqueza”; este camino lleva inexorablemente a que el peso de la crisis recaiga nuevamente  sobre las espaldas de los trabajadores, así lo indica la medida que tomó el Gobierno con el insuficiente 20% aplicado al mínimo no imponible, dejando así el aumento de las paritarias de este año, casi “limpito” para las arcas del Estado.

Los conflictos se agudizan: los docentes, el mínimo no imponible para todos los trabajadores,  las paritarias, la embestida contra la justicia, acuerdo con Irán (tema Amia)  tragedia de estación Once, ley de medios (tema Clarín) conflicto con el campo, inflación, inseguridad, episodios de corrupción, cepo cambiario, reforma constitucional (tema reelección), aislamiento internacional, fondos Buitres, ¿ocupar el vacio que deja Chaves en la región? ¡¡¡uuufffff!!! Cuantos frentes de conflictos y con todo esto ¿encima quieren que la Presidenta gobierne nuestro país?
Demasiados problemas juntos para que una sola persona tome decisiones correctas sobre todos estos inconvenientes que producen conflictos continuos. De esto no se habló en las casi cuatro horas de discurso que la Presidenta dio en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional.

El tercer elemento que cierra este escueto análisis, está centrado en los opositores al Gobierno. Obsérvese que no los denomino partidos opositores porque como ya dije en el artículo anterior por la crisis de representación política quien se ve mayormente afectado en este contexto es la oposición más que el propio Gobierno, lo cual dificulta que la participación activa de la gente que se viene pronunciando y movilizando por sus propios medios no se vea reflejado con claridad en un liderazgo opositor, ya que por ahora aparecen como un conglomerado de dirigentes dispersos sin representatividad partidaria. Si la iniciativa la sigue teniendo el Gobierno, aun con todos los errores que comete a diario y los opositores sólo son contestatarios a la acción de éste y no expresan la voluntad de emprender un proyecto superador que cambie el destino de los argentinos, en esta realidad, el Gobierno, se afirma en su voluntad de legitimar su proyecto de perpetuidad.
En este contexto, sólo queda el estímulo de saber que la gente se sigue  movilizando por fuera de las estructuras tradicionales (aunque por ahora lo haga por problemas puntuales o sectoriales) buscando encontrarse en su camino reivindicativo con un liderazgo que la represente.  .

Por más que no guste este tipo de apreciaciones, tengo la obligación de seguir señalando lo que muchos perciben en la calle: si el oficialismo tiene un solo candidato después de gobernar durante casi tres períodos consecutivos y la oposición no consigue instalar un líder que entusiasme al pueblo para generar una alternativa al Gobierno actual, pues entonces los argentinos transitamos el período más largo de la “sociedad de las representaciones muertas”.

Finalmente les dejo un hermoso verso de la película  La Sociedad de los Poetas Muertos” donde tome prestado en parte el título de mi artículo anterior:

Amigos míos, aún no es tarde para hallar un nuevo mundo, mantengo el propósito de ir más allá del ocaso, es cierto, no tenemos la misma fuerza que en los viejos días, movía cielo y tierra, somos lo que somos, hombres de idéntico temple en corazones heroicos, débiles por el tiempo, más fuertes por voluntad para luchar, hallar, descubrir y no rendirse.

Vicente Scordamaglia

lunes, 18 de febrero de 2013

“LA SOCIEDAD DE LAS REPRESENTACIONES MUERTAS”

“LA SOCIEDAD DE LAS REPRESENTACIONES MUERTAS”

Primero el título; la duda que surgió cuando comencé a desmenuzar este interrogante terminó por causarme una cierta inquietud. Definir y tener claridad acerca de la denominación que se le quiere dar a un escrito antes de su abordaje, puede producir en algunos casos un poco de zozobra, ya que como sabemos, las palabras tienen un significado, que luego forman conceptos y los conceptos son en definitiva los que alimentan al intelecto e impulsan las acciones de las personas, finalmente son ellos (los hombres) quienes construirán socialmente lo que el concepto (Representación abstracta de una cosa real o irreal que se forma en la mente de una persona. Idea) represente en su conciencia.

Sociedad, representación y muerte son palabras que por sí solas contienen un significado substancial para el lenguaje cotidiano de una sociedad (tema que no analizaremos individualmente para este ensayo) pero cuando las asociamos y las convertimos en un solo concepto (como afirmamos en el título) tiene connotaciones más que trascendentes para los individuos y la vida de las naciones.

Serge Moscovici señalaba que: “Si bien es fácil captar la realidad de las representaciones sociales, no es nada fácil captar el concepto.” Representar proviene del latín re-praesentare, que quiere decir que algo se haga presente así exista en la realidad o en la imaginación. Los hombres se manejan con diversas modalidades de representación: artística (estatua); diplomática (embajador); simbólica (bandera); psicológica (percepciones, imágenes o ideas que sirven como punto de partida a la actividad voluntaria); histórica (narración de hechos pasados); jurídica (un apoderado) y finalmente lo que nos interesa para este estudio, la representación política, sobre la que intentaremos analizar en esta nota.

Es sabido que los hombres en su largo e intrincado camino por la construcción social de la humanidad, se fueron dando a través de las distintas épocas una serie de representaciones (desde lo real hasta lo simbólico) del medio y los objetos que lo rodean con el propósito medular de “humanizar” la naturaleza (de la cual dependemos) y ponerla al servicio de sus necesidades.

Así, el sistema de representación de una sociedad paso a ser un facilitador para interpretar la percepción que tienen los hombres con relación a las cosas y sus necesidades; finalmente adjudicó representatividad a terceros (personas o instituciones) para confiar sus intereses

En el ámbito político por su carácter personal y colectivo, las democracias y su instrumento las organizaciones políticas (partidos), representan con un grado mayor de significación todo aquello que existe en la realidad o en la imaginación de los pueblos en cuanto a sus necesidades colectivas y su armonioso desarrollo social, económico político y cultural. Este sistema de representación lo ocuparon los partidos políticos que encarnados por una dirigencia, pasó a sustituir a las viejas monarquías.

Sin embargo esto no es más que una visión ideal de la realidad, cuanto que los episodios que rodean al mundo y en particular entre las representaciones políticas y la gente, pareciera haberse producido una ruptura de credibilidad; este aspecto es fundamentalmente decisivo, ya que la credibilidad es el principal aliado de las representaciones en general. Sin credibilidad no hay representación posible y si no hay representatividad, el sistema político y económico de una nación queda a la intemperie y sin horizonte. Prueba de ello son la crisis financiera de la economía más grande del mundo producida en agosto del 2007 llamada la crisis inmobiliaria o “subprime” (préstamos de alto riesgo que incluyen a deudores sin capacidad probada de pago o con dudoso historial crediticio) o la crisis Europea como consecuencia de la inestabilidad de los bancos residuo de las mismas causas de la crisis económica de EE.UU, o la compleja crisis política en el Oriente Medio llamada primavera Árabe y para no ir más lejos, nuestra cercana crisis del 2001 expresión contundente de ausencia de representatividad política, económica y dirigencial (que se vayan todos) del cual todavía nuestro sistema de representación política no ha podido recuperarse, prueba de ello son las movilizaciones de 2012 autoconvocadas.

En cada uno de estos episodios en los cuales la gente se movilizó masivamente para forzar soluciones o manifestar su protesta, no lo hizo en forma tradicional a través de los partidos o formación política alguna ya que la falta de confianza hizo que se autoconvocaran usando para ello las redes sociales como instrumento metodológico, dejando fuera a lo más tradicional de la política, la movilización a través de sus “representantes” (partidos y dirigentes); estos datos de la realidad son una muestra palmaria del conflicto de representación que subyace en las sociedades modernas, poniendo en duda aún más una pronta resolución de esta crisis hecho este, que deja al sistema político y económico de representación herido de muerte frente a un mundo que no deja de demandar soluciones estratégicas a los problemas actuales.

En lo político el centro de control del poder se ha eclipsado, ya no lo ocupa ni un líder ni una ideología clara; tampoco hay modelos económicos alternativos en los cuales se pueda confiar, sólo queda “el capitalismo”, por tanto la disyuntiva de las naciones es optar por un capitalismo de estado (esto es China) o un capitalismo de mercado (EEUU y algunos países de Europa) el resto son sólo inventos de estos dos para ver que sale de la mezcla; cuando todas estas alternativas carecen de sustento y reina el desconcierto, entonces los hombres comienzan a asumir su propia representación.

Decía Hannah Arendt: “cuando una vieja verdad ha dejado de tener vigencia, nada se gana con darle la vuelta”.
¿Estaremos asistiendo al final de un ciclo con relación a las formas de participación política y la representación de las formaciones políticas (partidos) ante la gente?
No tengo la respuesta, por ahora sólo tengo la duda.

Finalmente quiero compartir con ustedes un texto de un pensador argentino y gran amigo de mi padre (ambos fallecidos) que expresa con claridad lo que viene sucediendo:
Don Escanio Perrusi decía:
Vivimos una etapa de la historia donde todas las contradicciones humanas y sociales, tienden a alcanzar su máxima agudización. Ello anuncia la inevitabilidad de trascendentes cambios, que transformarán radicalmente la realidad del hombre y de la humanidad.
Esos cambios no se producirán sin una madurez. Madurez que se dará inevitablemente, en razón de la rigurosa necesidad de acabar con la confusión y el desconcierto que produce la tremenda inestabilidad de nuestra época.
Necesariamente el hombre se pregunta: ¿Qué ocurre?
Las bases tradicionales se han roto y se vive la precariedad de lo inestable.
El ¿qué ocurre? Se convierte en pregunta permanente y de todos, condicionando poco a poco las primeras respuestas. Estas obligan a verlo y a interpretarlo todo de nuevo.
Cualquier herencia del pasado se halla impregnada de principios que no se ajustan a la dinámica realidad cambiante de nuestro tiempo.
Esos principios que fueron ágiles y plásticos para una época, se han endurecido y no sirven para interpretar y transformar nuestra realidad presente.
Por primera vez y en forma imperiosa, millones y millones de seres en el mundo quieren conocer la verdad tal cual es, y construir sobre la base de ella una civilización que el tiempo en su transcurso ratifique y fortalezca.

Este texto que guardo como patrimonio personal legado de mi querido viejo, es hacerles saber que Perrusi era un pensador Marxista; mi reflexión entonces es que deberemos comenzar por comprender que las ideologías en los sistemas políticos venideros, cualesquiera sean las formas de participación, pasarán a ser un patrimonio individual de quien lo ejerza y no una fortaleza colectiva; son un bagaje más de la formación curricular y como tal, un valor agregado al patrimonio cultural, social y político; no debería en este contexto al menos ser un impedimento para interactuar con otros a la hora de articular políticas vinculadas o destinadas al pueblo u otros, sólo se trataría de usar el sentido común para superar impedimentos subjetivos, culturales o ideológicos.

El desafío ya está en marcha, así lo demuestran los episodios que ocurren en nuestro país y el mundo entero; ¿Seremos capaces de abordar semejante desafío? ¿O seguiremos chocando contra nosotros mismos en el parque de diversiones de la vida?

Vicente Scordamaglia

martes, 5 de febrero de 2013

MISTER ED EL ASESOR PRESIDENCIAL

MISTER ED EL ASESOR PRESIDENCIAL
(El caballo que habla)

El gobierno pareciera haber decidido ya cuál va a ser el campo de batalla en el cual deberá confrontar su cruzada más aciaga, en un año electoral donde se juega ni más ni menos que el destino de su gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2015. El apuro en anunciar el insuficiente incremento del mínimo no imponible obedece a la necesidad de poder sacar alguna ventaja a los sectores gremiales que discutirán fuertemente la recomposición salarial, presionados por el atraso del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores.

Así, el supuesto “beneficio” que significaría atenuar el pago de impuesto a las ganancias para el trabajador (injusto por cierto) durará apenas tres meses, o el tiempo que cada gremio insuma en resolver su próxima paritaria, ya que, en el mejor de los casos solamente con que este incremento fuera del 20 % todo volvería a estar igual o peor que antes del incremento en términos reales o de bolsillo como más le guste.

A menos que la Presidenta esté asesorada por MISTER ED (el caballo que habla) a simple vista pareciera tratarse de un error de estrategia política al confrontar de lleno con casi todo el movimiento obrero argentino; sin embargo cabe preguntarse ¿qué beneficio podría sacar de esta confrontación con el sindicalismo en donde tantos gobiernos extinguieron sus expectativas de poder?

Para poder responder el interrogante que nos intriga, usemos toda la capacidad de la que disponemos para fantasear escenarios probables.

A la hora de definir el voto, los grandes sectores medios de nuestro país, (sectores que definen cualquier elección) tienden a evaluar una disyuntiva crucial para la vida democrática, esto es valorar con sentido equilibrado quién está en mejores condiciones de gobernar el país los cuatro años que establece la Constitución para el período presidencial. Este es sin duda un punto de inflexión entre el oficialismo y la oposición ya que lo que se evalúa fundamentalmente antes de definir el voto son dos cosas concluyentes: una es el carácter (representación y liderazgo) que posee el postulante para ganarse la confianza de la población y como consecuencia de ello la representatividad necesaria para poder gobernar y la otra es si posee los equipos eficaces para tal evento.

En este sentido los argentinos sabemos que visiblemente existen por fuera del gobierno no más de dos grupos con estas aptitudes, a saber: a la derecha del gobierno el Macrismo, a la izquierda Binner y un tercero hacia adentro del propio gobierno Scioli (la caracterización que le estoy dando a estos sectores es a los efectos de ubicarlos en un hipotético escenario no porque crea seriamente que representan dichas categorías ideológicas); algunas otras opciones son de construcción a más largo plazo como Massa o Urtubey, aunque el mismo De la Sota podría convertirse en alternativa si fracasan alguna de estas opciones de las que estoy mencionando; por fuera de estos que acabo de describir, no hay ninguna opción a la vista ni partidos ni dirigentes que cuenten con alguna chance electoral al día de este escueto análisis.

De nuevo la duda ¿cualquiera de estos sectores estaría en condiciones de gobernar el país?
Sí, en tanto cuenten con algunos apoyos indispensables: los sectores medios de la población, el sindicalismo más activo (o representativo) y sectores empresarios.

Este es el escenario probable que tenemos para este año electoral en el cual no se elige Presidente sino solo legisladores para ambas cámaras del Congreso, esto es Senadores y Diputados. Pero la importancia de las próximas elecciones están centradas en las futuras listas de diputados y senadores ya que por allí tendrá que pasar algún tipo de reforma constitucional aleatoria que habilite la continuidad de Cristina Fernández, ya que el gobierno no tiene otro candidato posible para su continuidad, a menos que habilite a un Scioli “condicionado”.

Aquí tendríamos entonces la explicación de MISTER ED (el caballo que habla) el gobierno pretende “obligar” a los dirigentes gremiales a exponerse al limite en una confrontación sin retorno (acentuando el desprestigio de algunos gremialistas) atomizando aún más sus representaciones frente a la opinión pública y exponerlos como grupos autoritarios y golpistas con el doble propósito de que: por un lado no les sea posible conformar una alianza con ningún otro sector contrario al gobierno y por otro evitar que generen listas de diputados propias dejándolos fuera de toda contienda como lo hizo este mismo gobierno en las últimas elecciones pasadas.

¿Pero por qué rifar el “apoyo” de los llamados gremios oficialistas como puede suceder en caso que persista en no achicar la brecha con lo que piden los gremialistas en su conjunto?; recuerde lector que le solicité capacidad para fantasear, fíjese, a nadie se le ocurriría pensar seriamente que el gobierno estaba dispuesto a contar por mucho tiempo mas con estos gremios que están en las antípodas de su pensamiento ideológico y con un alto nivel de desprestigio de alguno de ellos frente a sus bases a las cuales dicen representar de manera que para el gobierno tanto da que estén adentro como afuera del gobierno; adentro no le fue de mucha utilidad por lo que se ha visto, pero en este caso, afuera, cumplirían con la función de contribuir al “zafarrancho” opositor.

Se trata entonces, dice MISTER ED el asesor presidencial, que el gobierno debe proceder a sacarse de encima todo el lastre posible que acumuló en estos años de negociaciones espurias para limpiar su frente interno y aspirar a “traccionar” a toda la sociedad estimulando a la juventud y a los sectores más activos de la sociedad que alguna vez fueron fieles seguidores del gobierno de Néstor Kirchner convocándolos una vez más a una nueva épica patriótica y revolucionaria. Esto es la continuidad del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Vicente Scordamaglia



lunes, 7 de enero de 2013


ARGENTINA VIVE UNA SITUACION IATROGÉNICA
 (ENFERMA MIENTRAS PROMETE CURAR)
 
 
Cuando pensé en el título de este artículo (lo digo con franqueza) había considerado escribir una ironía, pero cuando lo vi escrito y luego de escuchar el discurso de la presidenta en el acto del día de la democracia, me di cuenta que el gobierno de Cristina estaba entrando en un territorio de insospechado peligro para el futuro de los argentinos. Los términos empleados en su alocución para referirse a los medios de comunicación y a la justicia de nuestro país son de extrema preocupación para la vida institucional de nuestro país y la independencia de los poderes. La terminología empleada allí tales como: batalla, los fierros mediáticos y judiciales junto a la alusión de la letra de la canción de María Elena Walsh “Como la cigarra” fragmento: “tantas veces me mataron, tantas veces me morí y a mi propio entierro fui”, son términos, apelativos y consideraciones que se corresponden con un escenario (presente o futuro) beligerante en presencia de un enemigo amenazante y no de un gobierno que busque el consenso y la unidad nacional en aras de resolver los problemas existentes que todavía subyacen en el país.
Es indudable que el gobierno necesita construir todo el tiempo batallas épicas para mantener vivo un relato que se presupone revolucionario para sectores afines pero que, a la vista del común de la gente no es más que un gobierno que corre contrarreloj para no dejar ver el desgaste real de sus filas internas y el deterioro sufrido de un  “modelo” gobernante que en vez de dar respuestas a las demandas del conjunto de la Nación, se dedica a confrontar contra molinos de viento (gigantes monstruosos que pueblan su imaginario) a quienes tenemos que derrotar, afirmando así la fallida utopía revolucionaria de otras épocas, escenarios éstos, que lucen carcomidos por el tiempo y la evolución de  las ideas.
La desgraciada situación vivida por el caso Marita Verón frente al vergonzoso fallo de la justicia tucumana absolviendo a una red de trata de personas y prostitución, no hizo más que enardecer la frágil tolerancia de los argentinos que vienen sobrellevando una serie de injusticias ante algunos jueces sospechados que integran el vulnerable sistema judicial; la presidenta comete un gravísimo error en utilizar esta desgraciada situación para fustigar a todo el sistema judicial y así aprovechar en beneficio propio una desgracia ajena y equipararla con el fallo que otorga la medida cautelar en  el caso Clarín.  No tengo dudas que Susana Trimarco merece todo el apoyo institucional en su brutal lucha solitaria, sin embargo por más que la quieran dibujar (decíamos en el barrio) sólo se hizo presente al final de su cruzada. 
Los desmanes navideños serían como la frutilla del postre de un final de año 2012 que se caracterizó por fuegos cruzados en un festival de acusaciones entre los enemigos del oficialismo y el gobierno nacional. Si los años no se hubieran asentado bien en mi humanidad, seguramente me sumaría a cualquiera de las acusaciones en pugna y darle pa frenchi; pero a los 63, debo ser responsable y objetivo. Como primera preocupación deberíamos preguntarnos a quién le sirven estos desmanes. A mi modo de ver a muy pocos. Empecemos por el gobierno, ¿Por qué lo haría? ¿Sólo con el objetivo de victimizarse y encontrar algún que otro molino de viento (enemigos de la democracia) con el cual combatir y mantener a la tropa lista para embestir contra algún objetivo oculto que el gobierno espera develar en el próximo año electoral?; no me cierra, es demasiado riesgoso montar semejante operación inclusive si tan sólo fuera para acusar a los gremios de los desmanes y desgastar a uno de los sectores que más está hostigando al gobierno en los últimos tiempos y que lentamente va ganando la calle, esto es CGT opositora (Moyano) y aliados (Micheli -Barrionuevo)
¿A los aludidos gremialistas, que dos días previos a las declaraciones de la presidenta realizaron un deslucido acto que no debió realizarse ya que el contenido gremial que motivó la movilización fue manifestado exitosamente en el último para nacional (20-N) no sólo apoyados por estos sectores gremiales sino por gran parte de la población? Paro que estuvo en la misma sintonía  que la movilización del 8-N por eso la gente lo apoyó. Tampoco me cierra; demasiado riesgo para ganar tan poco y quedar expuestos como destituyentes frente a la opinión pública, cosa que el gobierno no dudó en vincular con los desmanes navideños.
Pero la presidenta sorprendió una vez más con su ingenio latente antes de tomarse sus merecidas vacaciones, cuando responsabilizó definitivamente a sectores del Partido Justicialista de la desestabilización de los gobiernos de Alfonsín y De La Rúa, ¿dejó latente que los sectores gremiales aludidos  quieren desestabilizar a su gobierno? Si esto es así, la presidenta está tirando la pelota al medio del campo para ver quien la toma y hace juego un rato con el balón; mire si me equivoco; quienes tomaron el balón son algunos viejos radicales que todavía creen que su gobierno fue objeto de un golpe instrumentado por el PJ Bonaerense, en particular Duhalde y algunos intendentes (análisis simplista de conflicto histórico tan complejo) con esta aseveración el gobierno lava todos sus yerros de los últimos tiempos de un solo tiro y se ubica con alguna perspectiva discursiva para el año electoral del año que viene; ¿tendrá el gobierno la idea de señalar al próximo enemigo de la democracia y atar a gremialistas junto a sectores del campo como la Sociedad Rural Argentina (de allí la expropiación a la SRA) que se oponen a su gestión?. 
Finalmente el gobierno prepara lo que será el operativo retorno más esperado, el regreso de la Fragata Libertad, ya no como emblema patrio restituido a la Nación producto de errores propios sino como bandera revolucionaria rescatada al enemigo en una “batalla legal” que poco dista de acuerdos genuinos y mucho negociados clandestinos con los fondos buitres camuflados ahora de bellas mariposas primaverales.   
Como vemos, el gobierno una vez más dobla la apuesta y se prepara para radicalizar su discurso con vistas al año electoral despertando de su arcón de los recuerdos a todos los enemigos de la patria y de su mentada “revolución”.
¿Toda esta hipótesis mete miedo, no sé si es una buena idea sólo me aferro a lo que decía Camus:  “Cada idea equivocada termina en un baño de sangre, pero siempre es la sangre de otros” 
VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 3 de diciembre de 2012

LA CERTIDUMBRE DEL FUTURO ARGENTINO

LA CERTIDUMBRE DEL FUTURO ARGENTINO

 Cuenta la, leyenda que Alejandro Magno está a punto de tomar una vez más, una decisión cuyas consecuencias son incalculables. Le han contado que existe una mujer que puede predecir el futuro con certidumbre. Entonces hace que se presente ante él para que le enseñe su arte. Ella le dice que hay que encender un fuego y leer el futuro en el humo que provocará el fuego, como si leyera en un libro. Pero pone en guardia al conquistador. Mientras mires el humo no tendrás que pensar de ninguna manera en el ojo izquierdo de un cocodrilo; si acaso en el ojo derecho, pero nunca en el izquierdo.
Así entonces luego de meditar la advertencia de la adivina, Alejandro renuncia a conocer el futuro. -¿Por qué- -porque una vez que alguien te ha metido en la cabeza que no tienes que pensar en algo, piensas solo en eso. La prohibición crea una obligación. Imposible pues a esa altura, no pensar en el ojo izquierdo del animal. La conclusión es que: el ojo del cocodrilo se ha apoderado de tu memoria y de tu mente. 

Adivinar el futuro ha sido el desvelo de grandes personajes que dominaron el mundo a través de toda la historia de la humanidad. Pero ¿como adivinar el futuro de la política argentina sin pensar en la sucesión (el ojo izquierdo del cocodrilo) de Cristina Fernández? Hagamos el intento a ver qué sale.

Las claras señales de Daniel Scioli, Juan Manuel De La Sota, Sergio Maza y otros dirigentes del Justicialismo dispuestos a reemplazar a la presidenta Cristina Fernández en el poder, son el resultado de dos hechos fundamentales producidos por la contundente movilización de sectores que anteriormente apoyaron la gestión de la presidenta y hoy son claros opositores al gobierno nacional, estos son los sectores medios y profesionales de la población y los trabajadores agrupados por los gremios más representativos del espacio laboral.

El Justicialismo, sujeto político necesario del actual gobierno y de Argentina junto a su dirigencia, empiezan a advertir que algo ha comenzado a cambiar en el humor de la gente y sus decisiones, procediendo como consecuencia de ello a alistar sus filas con dos claros objetivos en el corto plazo; encontrar al nuevo jefe político que contenga a vastos sectores que se hallan en el poder y ofrecer una nueva versión política que contenga las expectativas expuestas en la movilización del 8N y la demanda que promovió el paro del 20N, ambos hechos respectivamente, apoyados por una inmensa mayoría de la población.
En este contexto debemos sumar al cuadro de situación los episodios más ruidosos que protagonizan Macri por la derecha del gobierno y De La Sota por dentro del PJ; dejando al mesurado Binner a la izquierda de Cristina.

Faltando once meses para las elecciones legislativas y casi tres años para las presidenciales, el escenario político argentino ha comenzado a subir de temperatura peligrosamente. Las capas medias decía, junto a los trabajadores marcaron la cancha para lo que resta del año y parte del año que viene dejándole al gobierno de Cristina la resolución de los confusos episodios  externos (bonistas, fragata y otros)

Pero hagamos un esfuerzo por un momento, sustrayéndonos de la problemática de la gente para entender los tiempos y la agenda que maneja la política argentina y que se está jugando dentro de ella.
En los próximos once meses los argentinos estaremos votando a los nuevos legisladores, que, según queden conformadas las mayorías y minorías en las dos cámaras (senadores-diputados), nuestro país se encaminará hacia la posible reforma constitucional habilitando la continuidad de Cristina para otro mandato o caso contrario la búsqueda de su sucesor.
-Pero entonces ¿cuál es el apuro?-
- Es que la interna partidaria, la que antecede a la elección nacional,  cobra en este caso un valor crucial para la supervivencia del “modelo”  Kirchnerista.
Si el gobierno consigue con sus huestes, ocupar la mayor cantidad de cargos de decisión política, la mayor cantidad de legisladores nacionales y provinciales y lugares dentro mismo del partido Justicialista, podría entonces en caso de que no pueda con la re-reelección aspirar a un plan de mínima; esto es, negociar una salida concensuada con Scioli u otro y condicionar así a su eventual gobierno con consecuencias nefastas como sucedió en la historia reciente de nuestro país. Es decir que el apuro entonces radica en que dentro de once meses se decide la continuidad del gobierno y no en el 2015.

Si esto es así, los argentinos nos encontramos en una encerrona de la historia con consecuencias riesgosas para nuestra gobernabilidad.
El desafío de la dirigencia argentina será en este escenario transitar el camino de la mesura construyendo espacios de coincidencia que permitan transitar los tiempos democráticos sin lesionar la institucionalidad alcanzada.   

Como vemos, nuestro país se debate una vez más entre Shakespeare (ser o no ser) y Pastichoti el célebre personaje de Luis Sandrini que cuando lo llamaban ¡Pastichoti! el contestaba ¡vengo! (Observará el atento lector que nunca decía voy, decía ¡vengo! siempre para atrás)

Con este panorama estaba pensando en llamar a una adivina como hizo Alejandro Magno, pero saben qué, él tenía razón al desistir de adivinar el futuro, Argentina no puede dejar de mirar el ojo izquierdo del cocodrilo.

VICENTE SCORDAMAGLIA

martes, 27 de noviembre de 2012

LA TORPEZA DEL GRUPO CLARÍN

LA TORPEZA DEL GRUPO CLARÍN

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN  

PRINCIPIO
8)Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales

Haber extendido la pelea que tiene Clarín con el gobierno nacional sobre el terreno de los periodistas (denuncia mediante) es de una torpeza incalificable.
La denuncia que realiza el grupo empresario sobre periodistas con claras ideas gubernamentales, demuestra a las claras la conducta intolerante que tienen estos grupos concentrados a la hora de verse criticados. La denuncia contra periodistas, sean del signo ideológico que sean, los muestra frente a la opinión pública como lo que verdaderamente son: grupos de presión frente a la libertad de expresión y la libertad para ejercer la profesión.  

Los periodistas  involucrados por la denuncia son: Javier Vicente, Roberto Caballero, Orlando Barone, Sandra Russo, Edgardo Mocca y Nora Veiras.
El fundamento de la denuncia, da cuenta que los periodistas demonizan a la empresa con sus dichos y promueven incitación a la violencia desconociendo este grupo empresario cuáles son las reglas de este juego perverso del cual ellos mismos son parte integrante y con los instrumentos que disponen, juegan a fondo.

Es hora de terminar con el doble estándar y avanzar hacia la libertad de expresión para todos. La libertad de expresión es un bien de la sociedad no solo del periodismo.

El grupo Clarín, no necesita de difamadores profesionales para demonizarse, alcanza con seguir su trayectoria empresarial y la conducta que tuvieron frente a los grandes episodios de nuestra historia política reciente para entender su accionar.
El veredicto final lo tiene siempre el pueblo y será imparcial, por fuera de interés político o ideológico, peleas de sector o facción, finalmente la historia, juzgará sus decisiones. 


VICENTE SCORDAMAGLIA