miércoles, 21 de enero de 2015

Estupor y acción por el disparo en la víspera.


Estupor y acción por el disparo en la víspera.
La muerte de Alberto Nisman, más allá de quien la haya ejecutado, además de un trágico desenlace personal expresa un criminal atentado contra una Justicia a la que también se le ha puesto un disuasivo revolver en la nuca. Es el epílogo de un hostigamiento de larga data que llega luego de la intención aun vigente de manipulación gubernamental de los fiscales. Es un brutal y extorsivo mensaje para silenciar a uno de los poderes del estado, mientras el otro está impúdicamente paralizado en la “obediencia indebida” de una circunstancial mayoría.
Frente a la denuncia y la amenaza escandalizadora de las evidencias alguien eligió la vergonzante intangibilidad de las sospechas. Junto a ello el balazo ensayaba el inútil propósito de reinstalar el temor y la impotencia. Pero esto ya no es posible porque ha llegado la hora de abandonar la perplejidad y la mera indignación para movilizarse e involucrarnos en exigir:
- A la Presidenta de la Nación, Cristina Kirchner, para que realice una conferencia de prensa  abierta a las preguntas de los periodistas, en la que anuncie un inmediato llamado a sesiones extraordinarias del Congreso Nacional; y su compromiso a respetar tanto la labor independiente de la Justicia como el actual cronograma electoral.
- A la oposición para que converja en garantizar: a) La anulación del Memorando firmado con Irán; b) La investigación a fondo de la muerte del fiscal, de su denuncia y de la causa de la AMIA; c) La interpelación del Canciller Héctor Timerman, la Procuradora Alejandra Gils Carbó y el Secretario de Seguridad Sergio Berni, c) El efectivo control democrático de los servicios de inteligencia.
Glady Vizcarra, Carlos Acevedo. Juan Carlos Giménez, Ängel Barbona, Carlos Trujillo, Ricardo Papa, Silvia Scordamaglia, Guillermo Rosende, Dardo Robles, Fenchu, Juan Carlos Añon,  Claudio Vinci, Dante Oberlin, Mariano Rovatti, Vicente Scordamaglia, Orlando Novara.
Si está de acuerdo reenvíe este mensaje a todos sus contactos agregando su nombre al pie del presente.

Buenos Aires, 21 de Enero 2015

martes, 25 de noviembre de 2014

LA ARGENTINA DEL TOMA Y DACA

LA ARGENTINA DEL TOMA Y DACA

Los ingenieros políticos de los frentes electorales vienen trabajando a destajo para hallar la fórmula que potencie aún más a los candidatos presidenciales ya lanzados a la contienda electoral del 2015. En esta nueva lógica que muestra a la política argentina en una cooptación sistemática de candidatos sin importar color partidario e ideológico, se asocian hoy, para enfrentar al gobierno nacional en la coyuntura electoral, haciendo uso de un pragmatismo extremo, que junto al armado de frentes electorales, y por fuera de los agotados partidos políticos, define a La Argentina de estos tiempos como un campo experimental que desafía a las nuevas tendencias democráticas que se consolidan en todos los países (con sus matices propios)  del continente con excepción de Venezuela y Cuba.  

La disputa por conservar el centro de la escena política nacional se ha transformado en el objetivo táctico más importante que va, desde todo el arco opositor, como así también dentro mismo del oficialismo. Como es sabido,  quien toma la iniciativa política es el que establece la agenda a seguir y el resto se convierte en contestatario a esa agenda ya instalada por el otro en donde todas las fuerzas políticas,  corren de atrás; esto es lo que sucede entre el oficialismo y la oposición.
Después de la última derrota electoral de 2013 que sufrió el gobierno, en la cual quedó arrinconado por la oposición por un breve tiempo, sumado a cirugía cerebral a la que fue sometida Cristina, lo que generó una escasa actividad presidencial, asumió en ese contexto como jefe de gabinete el Coqui Capitanich, con la difícil tarea de suplir a la presidenta en el duro oficio de tener que argumentar con sentido épico las marchas y contramarchas a las que se ve sometido el gobierno nacional y sus funcionarios; si hasta se pensó que comenzaba una nueva etapa en donde el jefe de gabinete controlaría la acción de gobierno y la presidenta administraría el poder, algo parecido a un sistema parlamentario; pero poco duró el experimento al perder el gobierno la iniciativa política y la señora tuvo que ocupar el rol que más le gusta, arengar a la tropa para un lado y para el otro desde la tribuna principal que le da la condición presidencial y jefa política del Frente para La Victoria. 

Es que Argentina todavía es un país en donde el poder es omnipresente y por fuera de ello la política es insuficiente, es decir, se genera un vacío de poder por donde (es preciso decirlo) se imponen los especuladores que siempre se favorecen a costillas de los pueblos sin conducción política que ejerza el poder. En este escenario, la presidenta de los argentinos y el Frente para la Victoria se mueven como pez en el agua, ya que, la manipulación de la realidad a través del relato (siempre estructurado sobre semiverdades) es lo que le dio el plus de ventaja frente a sus opositores que por ahora no consiguen sacarse ventajas entre sí para impulsar un liderazgo desde la oposición. 
La banalización de la política se enseñorea por sobre las propuestas y el gran elector que es el pueblo, asiste a ella como si se tratara de un espectáculo teatralizado en donde abundan cuestiones personales y chismes de los candidatos propios de un viejo conventillo de otros tiempos de la Argentina; en este sentido los medios de comunicación son quienes mediatizan el mensaje entre la gente y los candidatos promoviendo aun más el descrédito del sistema de partidos y sus referentes tan necesarios para la democracia.

Los medios de comunicación no son neutrales en esta contienda, juegan a fondo sus intereses para promover a uno u otro candidato que les garantice su patrimonio o intereses. El nuevo formato de programas políticos con seis o más panelistas de distintas especialidades somete a los candidatos políticos a una avalancha de gritos y reclamos en donde es imposible estructurar algún recurso discursivo para expresar alguna idea más o menos coherente o al menos mostrar alguna empatía sobre el futuro de todos los argentinos y sus reclamos más urgentes.  
Argentina se muestra cada día más como una sociedad inmadura; sus representantes son un reflejo de ello salvo unas pocas excepciones, la  proximidad de las elecciones ha hecho que los argentinos estemos solamente  pendientes  de quién va a ser el próximo presidente, en vez de organizar un proyecto común para los próximos cincuenta años y luego ver quien está en mejores condiciones de llevarlo adelante en los próximos cuatro; la razón de este impedimento además del incierto camino que debemos recorrer para lograrlo, radica en el poco apego que tenemos para encarar el trabajo que implica la construcción de un proyecto de país que tenga como virtud establecer normas de convivencia que permita al conjunto desarrollar sus  expectativas personales.   
Argentina entró en una extraordinaria lucha por el poder en donde la dispersión de fuerzas políticas anuncia profundos desacuerdos entre la clase política misma y los ciudadanos, esto es lo contrario de lo que se busca en el armado de grandes frentes electorales que requiere ingentes esfuerzos para lograr consensos; el dique de contención que establecían los dos partidos tradicionales (Peronismo y Radicalismo) ya no existe, allí los candidatos dirimían sus diferencias entre sus afiliados y salía un único candidato fortalecido por el conjunto de su partido, hoy, casi nada queda de aquella metodología y como consecuencia de ello proliferan múltiples candidatos que se ven con el derecho de ser elegidos no solo por sus  afiliados sino por todos los argentinos, nacionalizando así sus diferencias y proyectando sus crisis partidarias a las internas abiertas, así el gran partido nacional es la patria y su interna son las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).  

Todos los sectores se muestran con un buen número de jóvenes exponiendo  que están a favor de lo nuevo que está por venir ofreciéndoles grandes oportunidades de participación; caras nuevas en la política equivale a que nuevos actores comienzan a hacerse cargo de enfrentar la realidad presente (esto es nuevos liderazgos para nuevas realidades); sin embargo, esto recuerda a lo que otrora fue el cupo femenino en las listas partidarias y listas para cargos electivos, las caras femeninas que emergieron terminaron siendo esposas y amantes con lo cual se llenaron los cupos femeninos respaldados por viejos dirigentes y sus poderosos aparatos (no vaya a ser cosa que se les licue el poder) así fue que como resultado de ello tuvimos nuevos actores pero con viejas prácticas políticas. Como consecuencia de ello y haciendo una ligera mirada crítica del nuevo escenario político, me temo que  algo parecido está sucediendo con muchos jóvenes que ingresaron a la política con buenas intenciones (aunque también los hay precoces ambiciosos)   
La paridad de fuerzas políticas en La Argentina de hoy nos muestra que se está configurando un escenario complejo e incierto a la hora de gobernar un país que todavía se muestra anárquico y poco afecto al respeto de las leyes que la constituyen. La proliferación de nuevos factores de poder disputan los espacios de decisión (y económicos) de La Nación como si ésta fuera un botín de guerra; la peligrosa asociación entre política, delito (narcos) y fuerzas del orden pueden hacer fracasar cualquier intento de construir una gran Nación. Mientras los políticos, los economistas, los industriales, los gremialistas, los religiosos, los hombres de la justicia, los de seguridad no encuentren puntos de convergencia en común, nuestro país seguirá errático sin encontrar el camino de otras naciones que construyen mejores condiciones de vida para el conjunto de su pueblo.   

¿Qué quedará de todo este desaguisado en donde el toma y daca es la regla?, nadie lo sabe, lo cierto es que una Argentina invertebrada emerge sin que nadie reaccione acerca de sus sombrías consecuencias.
Cuando un pueblo no reacciona ante el peligro que conspira contra el avance de la construcción social de La Nación, es porque ha perdido la voluntad de ser libre.   
VICENTE SCORDAMAGLIA


lunes, 3 de noviembre de 2014

RELATO SALVAJE

RELATO SALVAJE

 “Se non é vero, é ben trovato” “si no es cierto, es una buena historia”.
Proverbio Italiano

Desde que el Juez Griesa dictó sentencia sobre los llamados fondos buitres, Cristina de Kirchner y los camporistas en el poder, no hicieron otra cosa que hablar de ello estructurando un discurso de ocasión para la emergencia, en el cual, transfieren todos los males que sufre este gobierno a la acción sistemática y siniestra de un grupo de especuladores financieros que apoyados por los imperialistas del norte, intentan desestabilizar al gobierno argentino con el fin de desgastar a Cristina antes que esta deba dejar el gobierno nacional porque así lo impone la Constitución Nacional y la Ley Electoral vigente.

El viraje del relato kirchnerista se da en el momento en que el gobierno (arrastrado por los problemas económicos y la falta de dólares) se disponía a transitar el camino de la “inserción” de nuestro país (ajuste mediante) en los mercados internacionales con el claro objetivo de conseguir dólares frescos que oxigenen a su gobierno para llegar con alguna holgura al final de su mandato. En el momento en que las dificultades comenzaban a arrinconar a Cristina y sus muchachos, un juez del imperio les ofrece un atajo impensado, esto es, transformar en bandera de lucha la pelea contra los buitres y sus aliados imperialistas agitando la consigna de la independencia económica  y la soberanía política; con este argumento político perfecto, transita Cristina con su relato a cuestas los últimos días de su gobierno, realizando ingentes intentos de perpetuarse en el poder o salir de él lo más indemne posible.

Si le dieran a elegir a este gobierno, que se apresta a llegar al final de su mandato después de gobernar casi doce años, sin interrupción, con todo el poder a su disposición, entre irse vencido por el poder de los votos de las mayorías, con una ciudadanía fatigada de tantas mentiras y sin dejar resuelto ninguno de los problemas estructurales que tiene nuestra Nación (como ser una economía sólida, energía autosuficiente, pleno empleo, seguridad, salud digna, educación de excelencia, mejores niveles de equidad institucional, funcionarios probos que no estén desprestigiados por denuncias de corrupción y una sociedad emocionalmente más equilibrada que promueva nuevas respuestas a los desafíos de la “modernidad”) o en su defecto, alejarse del poder dejando la imagen de haber sido un gobierno “revolucionario” que combatió al enemigo de la patria que  en todo momento la quiso sojuzgar; dejando girones de su vida en esa lucha heroica transformándose en ejemplo épico y señalando el camino de la libertad para las nuevas generaciones de argentinos, no tengan dudas que esta última sería la elegida por ser la más trascendente; pero por más que todo esto en la realidad sea una ficción ¡en esto último está empeñado el gobierno nacional! 

Todos sabemos que el esfuerzo diario de cambiar la realidad que realiza Cristina desde la retórica (cadena nacional) y los anuncios rimbombantes para transformar las principales leyes que van a regir la vida de los argentinos por los próximos cincuenta años, no alcanzan para esconder la crisis existente, que va, desde el errático plan económico, hasta la ineficiencia de su actual gestión en todos los niveles, mucho menos alcanza para camuflar el doble estándar (decir ser una cosa cuando en realidad se es otra) de todos sus funcionarios que viven en un lecho de rosas mientras el conjunto del pueblo comienza a sentir los efectos de la crisis en todos los órdenes de su quehacer cotidiano; es que todos los dirigentes de este gobierno asumieron lo que sintetizó John Lhock en una frase cuando señalaba:  “si la realidad no concuerda conmigo peor para la realidad”.

Es indudable que han sido sujetos talentosos en transformar sus debilidades y derrotas en fortalezas épicas, sabedores que desde el punto de vista comunicacional aseguraban que “quien controla el relato manipula a la opinión pública”; en ese sentido son verdaderos alquimistas del relato, ofreciendo una versión ajustada a cada necesidad; pero poco les importa lo que piense la gente ya que en este sentido nadie cree que lo que están realizando se trate de una revolución, ni mucho menos una reforma, apenas es una reproducción de viejos sistemas perimidos arropados  de “nacional y popular”.      

Por ello, la oposición se ve sorprendida por el vigoroso empeño de apurar leyes (código civil y otros) que deberían surgir del debate profundo y llegar a un consenso de todos los sectores con representatividad civil, judicial y parlamentaria que garantice una mejora institucional por los próximos cincuenta años de la vida de los argentinos; pero lo que sucede es que estas “reformas” de último aliento no están orientadas a mejorar la calidad institucional sino por el contrario están dirigidas a alcanzar dos objetivos fundamentales, la búsqueda desesperada de encontrar algún artilugio institucional que permita retener el poder por un lado o en su defecto condicionar al próximo gobierno que permita al Kirchnerismo puro salir indemne de esta debacle institucional  asegurándose a futuro un buen número de adherentes rentados pensando en un pronto retorno al poder.  

Finalmente quiero terminar citando una frase de Hannah Arendt que resume este escueto análisis: “El poder se actualiza solamente cuando las palabras y los hechos no se han distanciado entre sí, cuando las palabras no se usan para ocultar las intenciones sino para revelar las realidades, y los hechos no son empleados para violar y destruir, sino para establecer relaciones y crear realidades”

VICENTE SCORDAMAGLIA



jueves, 23 de octubre de 2014

LA FUERZA ES EL DERECHO DE LAS BESTIAS

LA FUERZA ES EL DERECHO DE LAS BESTIAS
La gravedad que tiene la muerte de 6 jóvenes y desaparición de otros 43 estudiantes en el departamento de Guerrero México hace ya más de un mes,  nos retrotrae a la trágica historia vivida por los pueblos de Suramérica cuando las generaciones más jóvenes de nuestra sociedad enfrentaron sin reservas las fuerzas represivas que se encaramaron en el poder para defender intereses ajenos a nuestros pueblos.
Practicas que ya parecían superadas por el devenir de nuestros pueblos que eligieron vivir y desarrollar sus proyectos de vida en democracia, se ven hoy mancilladas por un episodio repudiable desde todo punto de vista humano e ideológico  que se sostenga.  El poder político local asociado a grupos paramilitares y los carteles de la droga son responsables de esta gigantesca aberración  que desafía una vez más a los pueblos libres del mundo que reclaman una  inmediata respuesta por la vida de los 43 jóvenes desaparecidos.  
Si una sociedad no puede reaccionar frente a semejante aberración de ver como matan impunemente a sus hijos, es porque ya perdió la voluntad de sentirse libres. Los mexicanos se movilizan una vez más por esclarecer este hecho y por la defensa de sus derechos; mi solidaridad y  apoyo a todo el pueblo Mexicano que una vez más ve como se avasalla el derecho de ser libres.
VICENTE SCORDAMAGLIA

viernes, 26 de septiembre de 2014

ACTUALIZACIÓN POLITICA

ACTUALIZACIÓN POLITICA

LOS GOBIERNOS SON JUZGADOS POR SUS REALIZACIONES Y NO POR SUS INTENCIONES

El momento político que vive nuestra nación, permite dejar de lado por un momento el análisis de la realidad con el formato que requiere un artículo periodístico y proponer que este análisis se haga a la usanza de los documentos que circulaban en la década del sesenta-setenta, entendiendo que para aquella época una actualización política (dirigida a los militantes) se realizaba en el marco del avance de un movimiento nacional en lucha por su liberación en contra del imperialismo y sus títeres: las fuerzas militares de ocupación golpistas y genocidas. Y digo esto no porque el contexto político, económico y cultural sea equivalente a aquel proceso histórico, sino todo lo contrario, este es radicalmente diferente y por consiguiente antagónico, ya que finalmente nuestro pueblo, logró instaurar el sistema democrático como modo de hacer política por el que tanto luchó.

El escenario entonces, exige que todo análisis político se haga en el marco actual, es decir en el sistema democrático que lleva ya 30 años de existencia sin alcanzar todavía los grandes logros que reclama una democracia plural, representativa, republicana y federal; de manera que siguiendo este patrón de análisis tomaremos este último paradigma como  el objetivo fundamental de todo un pueblo que desea alcanzar los valores más altos de las democracias universales que rigen el progreso social, político, económico y cultural de sus pueblos que construyen una sociedad (y aspiran vivir) en un estado de derecho y libertad.
 
Comenzaré con una afirmación inequívoca; el sector político con mayor preponderancia (el frente para la victoria) de los últimos diez años, ha consumido sus fuerzas entre prácticas antidemocráticas y quimeras sin sentido. Al día de hoy el oficialismo carece de las respuestas que le exige la ciudadanía que le otorgo el poder de administración y conducción del conjunto de la nación. Infinidad de factores influyen decididamente en el estado actual del gobierno, fundamentalmente la política y la economía, pero es imprescindible comprender que la falta de disenso ha dejado una huella profunda en la relación entre esta y la ciudadanía generando el actual  estado de “parálisis”, hartazgo y desconfianza generalizada.

El disenso entonces, se transforma en una herramienta imprescindible dentro de la práctica política ciudadana que necesariamente opera virtuosamente tanto hacia dentro como hacia fuera de las formaciones políticas, tal es así, que de ninguna manera el partidismo democrático se beneficia conformando un bloque rígido que tiene univocidad de palabra y pensamiento como lo que plantea el poder actual, por el contrario la fuerza de una agrupación política se halla en la multiplicidad de voces y pensamientos, en los cuales el ciudadano encuentra la representatividad necesaria dentro de un Estado de Derecho.

Este y otros factores han provocado en la actualidad un descreimiento hacia los partidos políticos y sus dirigentes que aferrados a viejos conceptos organizativos políticos y anclados en errados motivos de lucha, comienzan a antagonizar una vez más entre las necesidades de la gente y sus intereses personales.
En este sentido, lo primero que se reciente es el sistema de partidos, debilitando y “poniendo en crisis” la democracia ya que sin estos (los partidos) el sistema se vacía de contenido por la  falta de participación ciudadana y como consecuencia de ello florece un escenario político con escasa representatividad en donde el ciudadano  descree de cuanto dice y propone la dirigencia en general.  
La falta de participación ciudadana implica un peligro constante para la democracia ya que es quien ejerce el control sobre la política; en este contexto y a lo largo de estos años de democracia, vemos como ciertos sectores políticos han substituido a la oligarquía histórica de la Argentina para erigirse ellos mismos como representantes de ese sector (“nueva oligarquía”) en la cual están directamente asociados a poderosos sectores económicos descomponiendo aun más los objetivos de una democracia representativa.

Hoy la clase política goza de Derechos propios de una autarquía, el ciudadano ante tan grotesca ostentación ha abandonado la confianza otrora otorgada para entregarse al descredito.
La crisis del sistema político argentino trae asociado el encadenamiento de la crisis de valores morales que se instala sin permiso en el entramado del tejido social en especial en los sectores más vulnerables de la sociedad, diezmando a generaciones de argentinos sin oportunidades de progreso o al menos que puedan satisfacer lo elemental para subsistir dignamente.  

El ideal político democrático sería que el votante responda a cuestiones de afinidad ideológica y su voto fuera dirimido por sus necesidades y expectativas; en cambio  hoy en día el voto es emitido como  premio o como castigo; tal es así que los poderes políticos comienzan a sentir los efectos de la crisis de desconfianza puesto que la ciudadanía opera en consecuencia y ha comenzado a imitar las formas de esos  “representantes”; digámoslo de esta forma: en un contexto (extorsivo) en el cual los gobernantes reparten dadivas económicas y empleos como premios o en su defecto los quitan aplicando castigos o correctivos cuando no logran el apoyo necesario, la ciudadanía ha comenzado a emitir su voto aplicando la misma metodología a la hora de emitir su voto.  

Las nuevas generaciones de dirigentes políticos no solo tendrán que resolver los grandes problemas que los argentinos demandan, sino que además, deberán cambiar de raíz las practicas prebendarías y clientelares que la vieja política utilizó hasta aquí para perpetuarse en el poder. Un nuevo acercamiento entre el ciudadano y la política es posible, planteando bases más genuinas para la construcción de nuevos espacios de participación basados en la virtud y no en el engaño como una construcción permanente que enriquezca  la práctica y la acción política. La consolidación de la democracia y la construcción de la política como modo de representación social, deberá plantearse como una edificación colectiva, donde todas las ideas y miradas tengan su espacio de representación, política, social, económica y cultural.

VICENTE SCORDAMAGLIA

viernes, 22 de agosto de 2014

“ARGENTINA EN SU LABERINTO”

 “ARGENTINA EN SU LABERINTO”
El desafío de Sísifo

Es indudable que la irrupción de Sergio Massa en el escenario político inquieta al gobierno, sus seguidores en el poder y al resto de la oposición por igual. Su decisión de participar en las últimas elecciones legislativas por fuera de las estructuras partidarias tradicionales, terminando así con la aventura reeleccionista, obligó al oficialismo y todo el arco político en general, a modificar estrategias, revisar alianzas y a entender el nuevo mapa del poder que se avecina en argentina.
Junto a un importante número de intendentes (en general semejantes generacionalmente) que convergen en una premisa acuñada en el ceno de la población con relación al agotamiento de la clase dirigencial y el sistema de partidos vaciado de contenidos y representación, anuncia el fin de ciclo del Kirchnerismo y el replanteo de la instrumentación de políticas afines con las necesidades del país y la gente. 

La renovación esgrimida por los nuevos actores de la política nacional, se inicia con el impulso que les da el haberse consustanciado todos estos años de democracia con las problemáticas locales ya que la mayoría de ellos provienen de administrar con éxito distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires; ese plus, es el que favorece su proyección nacional anclaje necesario basado en la implementación de acciones participativas en común con el ciudadano en las cuales se ve identificado por su correlato político social y comunitario.  

 Acaso haya que destacar aquí decía, un dato generacional que produce un quiebre en el proceso histórico político de nuestra nación ya que ninguno de ellos participo de los crueles enfrentamientos contra la dictadura militar (tampoco arrastran los residuos de los enfrentamientos ideológicos que en nuestro país se dieron a través de los partidos políticos) y el descontrol  institucional que siguió como consecuencia de ello, más bien, estos nuevos actores son hijos de la democracia y confluyen en la idea de concebir la política no solo como un servicio, sino como una gestión eficiente para gobernar con la gente como así mismo para entender el devenir de nuestra época junto a las necesidades de los pueblos.

Un dato de este acontecer que vale la pena subrayar es el siguiente: en primer lugar, cuando los nuevos actores políticos emplean la denominación   “la gente” para señalar al sujeto principal del presente período político, le están adjudicando una categorización equivalente a lo que en el proceso histórico anterior lo fue “el pueblo”, por ejemplo: se decía habitualmente “el pueblo en lucha por su liberación”, esta consigna definía y sintetizaba la problemática de la época a resolver, el pueblo era el sujeto y la liberación el objetivo, había condiciones externas que hacían que ese pueblo no fuera libre ya que prevalecían las dictaduras militares que había que “combatir” para instaurar la democracia definitiva en nuestro país; hoy el contexto político es diferente y las formas de dominación mutaron en el tiempo como otras tantas cosas del devenir histórico político social, la problemática actual está más bien vinculada con cuestiones de índoles internas que hacen a la gestión, el desarrollo, el conocimiento tecnológico y los procesos distributivos que permitirían a los argentinos acceder a un estado de bienestar más prolongado en el tiempo, sin temor al maleficio económico que nos persigue cada diez años como si argentina se hubiera mimetizado con el mito de Sísifo para tener que recomenzar su historia por toda la eternidad. (Sísifo, dentro de la mitología griega, hizo enfadar a los dioses por su extraordinaria astucia. Como castigo, fue condenado a perder la vista y a empujar perpetuamente un peñasco gigante montaña arriba hasta la cima, sólo para que volviese a caer rodando hasta el valle, desde donde debía recogerlo y empujarlo nuevamente hasta la cumbre y así indefinidamente)

Una vez más ha recomenzado un proceso sucesorio en el país como así también en la totalidad de los alicaídos partidos políticos; la insuficiente representatividad de ellos hace que la respuesta se traduzca en el armado de “grandes” frentes políticos ofreciendo a la sociedad un buen número de candidatos posibles que deberán legitimar su condición en las próximas elecciones abiertas (paso); pero quizás, la sucesión más importante, se esté dando en dos niveles equivalentes y que tendrá consecuencias para el país y  el destino de los argentinos, la primera es que en el gobierno sus candidatos salieron a disputar con mucho más frenesí que en el 2011, (recuerden la expectativa por el vice de Cristina) en este caso es por algo más sustancioso que aquel, ya que  quien “herede” a Cristina puede quedarse con el capital político que por las estimaciones de algunos especialistas rondaría el 20% de los votos; votos suficientes en este escenario de paridad frentista como para ilusionar a cualquier candidato pensando en un posible ballotage.   

En otro plano significativo para la política en general, es la sucesión del peronismo y su legado histórico; es tiempo ya de que comiencen a definirse  los barones del conurbano bonaerense y la poderosa liga de gobernadores de las provincias argentinas, son ellos quizás quienes terminen anclando una vez más el destino del peronismo con el próximo gobierno.

De seguir esta tendencia en los meses que faltan hacia las próximas elecciones presidenciales del 2015, comienza a configurarse un escenario con menos probabilidades de las que en un comienzo todos imaginábamos (en enero de 2014) los recientes acontecimientos del frente UNEN (entre Lilita y Pino y otros que no toman estado publico) y la posible decisión de Mauricio Macri de unifica las elecciones de la ciudad con las nacionales, (sus candidatos porteños no garantizan un triunfo seguro) comienzan a configurar  el destino de las alianzas electorales y su posible polarización en dos frentes electorales bien definidos, ambos con fuerte arraigo peronista, el frente renovador y el frente para la victoria lo cual en este cambio brusco de escenario los argentinos tendrán que optar por el 50 % +uno ya que el resto de los frentes electorales le será funcional al Kirchnerismo ofreciéndole el ballotage para que mantenga las mayorías legislativas y así el control de las principales leyes que duermen en el congreso y el senado de la nación condicionando al próximo gobierno; claro está, si es que la crisis económica en nuestro país no se agudice y la pelea con los Buitres no se lleven puestas las reservas del central junto al gobierno de Cristina.    

En este contexto probable lleno de sorpresas, argentina se encuentra de nuevo en su laberinto. El próximo gobierno electo, tendrá que ser la bisagra de la transición hacia una argentina que avance sin miedos hacia el futuro dejando atrás la historia nefasta de enfrentamientos y desencuentros; lo nuevo que está por venir se fortalecerá con la unión de todos los argentinos para avanzar decididamente hacia el futuro o caso contrario el futuro vendrá por nosotros para convertirnos nuevamente en pasado.  

VICENTE SCORDAMAGLIA




lunes, 21 de julio de 2014

AQUÍ Y ALLÁ

AQUÍ Y ALLÁ
LA IRRACIONALIDAD INVADE LAS DECISIONES POLITICAS

Mientras se extinguen los últimos murmullos del Mundial 2014 junto a las polémicas de periodistas especializados y fanáticos que persisten aún, haciendo todos ellos un esfuerzo por atenuar la derrota y la decepción por la pérdida del primer puesto de Argentina frente a los alemanes, en esto que ha sido el torneo deportivo más importante del planeta entero (con el imponente despliegue de intereses económicos, políticos, culturales y sociales que involucra a todas las naciones directa o indirectamente) el mundo comienza a sumergirse sin escalas previas en los problemas que preexisten más allá del impasse deportivo de connotación universal.

A escasa una semana de haber terminado con la anestesia futbolera, el planeta entero se ve sacudido por dos episodios internacionales que se revelan dramáticamente ante los ojos del mundo como una realidad insoslayable que apenas, la fiesta futbolera, resulto ser un bálsamo pasajero para aliviar la conciencia desgarrada de toda la humanidad, exhibiendo por un lado, la trágica verdad de la guerra entre Israelíes y el grupo Palestino Hamas sesgando insensatamente, nuevas víctimas inocentes (más de 300 entre mujeres y niños) en una conflagración sin fin que dilapida  todos los esfuerzos del Papa Francisco, por buscar la reconciliación entre pueblos que no cesan de producirse laceraciones continuas y que marcará con odio irreconciliable a las generaciones venideras que nazcan en esa zona de conflicto perpetuo.
El otro hecho trágico por cierto  por el grado de irracionalidad, es el derribamiento de un avión de Malaysia Airlines MH17 con 295 pasajeros, inocentes de cualquier conflicto regional entre separatistas pro Rusos y Ucranianos, que de ser ciertas las versiones que dicen fue producido por el lanzamiento de un misil, sacude hasta lo más profundo la moral de la especie ante semejante aberración y desprecio por la vida humana.  
Nadie pensaba ingenuamente que la humanidad se había convertido súbitamente en un “paraíso viviente”  pero por lo menos en un mundo un poco más tolerante, hubiera alcanzado para empezar.

En nuestro país las cosas no comenzaron mejor, las repercusiones del mundial futbolero culminó con enfrentamientos en el obelisco por parte de  inadaptados que pretendieron utilizar el tumulto de personas que en su mayoría iba a festejar,  como camuflaje para delinquir, mientras los responsables de la seguridad no perdieron la oportunidad para descargar errores propios en sus oponentes.

Más allá del segundo puesto en el campeonato mundial, la Presidenta se empeñó en sacar algún rédito posible del equipo que se lo observó en Ezeiza extenuado por el esfuerzo y la “frustración”; en ese sentido poco sirvió su discurso tribunero rodeada de los jugadores que menos entendieron lo que allí pasaba sobre el elogio que hizo de los valores del equipo nacional, queriendo equiparar su gobierno con el equipo de Sabela,  puesto que es sabido  que en la realidad, su gobierno cultiva lo contrario.
Es sabido que la apuesta máxima del gobierno estaba puesta en el título del mundo pensando en un montaje espectacular (como le gusta a Cristina) que escondiera por un tiempo los graves problemas políticos y económicos que afectan a nuestro país; sin embargo, sacar algunas migajas de rédito al equipo de Sabela, es algo más que la nada; “a falta de pan buenas son las tortas” dice el dicho popular que está siendo más popular para este gobierno que el propio Amado Boudou.   

En otro orden de cosas, la señora Presidenta convertida en Juana Azurduy de la economía argentina, no se resigna a moderar su discurso mientras manda a negociar a los jóvenes de La Cámpora condiciones de pago cada vez más gravosas para nuestra economía depreciada. ¿Es que no se da cuenta cuánto le cuesta al país este discurso “revolucionario” inmaduro, desactualizado y falaz?; por cada operación política que realiza la Presidenta contra los fondos Buitres, ellos responden con cláusulas onerosas de cientos de miles de dólares que Argentina paga de más por su deuda con estos especuladores del mercado internacional; entonces, ¿Qué negocio hay detrás de todo este entuerto en donde intervienen bancos, abogados, intermediarios y gestores internacionales? ¿De verdad creen que están haciendo patria mientras los propios operadores del gobierno comienzan a sospechar futuros juicios contra ellos por sus manejos irregulares como funcionarios públicos?

El intento de la Presidenta por buscar un acuerdo con los BRICS puede ser una buena salida desesperada, sería como cambiar de acreedor en el medio del río, con la única salvedad que los BRICS no son una organización de beneficencia, sino que son mercados económicos que intentan competir contra otros que hay en el mundo financiero internacional, y por lo menos van a exigir que la Argentina sea creíble jurídicamente y por tanto esperaran el desenlace que tenga nuestro país con el Juez Griesa y los fondos Buitres antes de realizar algún salvataje con la Argentina. 

Finalmente algo que define al gobierno y espero que no nos defina como sociedad, dice una canción: “En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso” ¿Sera el engaño el que define el discurso oficial? ¿O la mentira invade el cuerpo social y por ende encumbra a sus mejores representantes?. Tal vez el error sea buscar alguna razonabilidad en la conducta humana y las cosas sean más complejas de lo que el común de los mortales podamos comprender; decía Primo Levi:
“Los hombres muy raramente son razonables cuando lo que está en juego es su propio destino”  
VICENTE SCORDAMAGLIA