lunes, 2 de abril de 2018

LA MILITARIZACIÓN DE LOS CONFLICTOS HUMANOS: UNA MACABRA SOLUCIÓN

Artículo de Opinión
LA MILITARIZACIÓN DE LOS CONFLICTOS HUMANOS:
UNA MACABRA SOLUCIÓN
Por: Vicente Scordamaglia

La escalada de violencia que crece sin parar en una secuencia de episodios que llevan a toda la humanidad al umbral mismo de una conflagración internacional, requiere la intervención inmediata de los líderes más autorizados del mundo. La crisis financiera internacional se exhibe por delante de nuestras narices como la definitiva asociación con personajes siniestros y sus negociados más turbios que se conocen en el mundo entero, aumentando desmesuradamente la criminalidad que nos hace pensar que la humanidad toda, podría perder definitivamente la batalla emprendida por los pueblos libres del mundo para construir un mundo más justo y solidario. El brutal asesinato de la concejal en Brasil, nos remite a los sanguinarios crímenes políticos para acallar las voces de los que se manifiestan por aquellos que no tienen voz. 

La militarización de los conflictos en el mundo, tal es el caso de Mariella Franco en Brasil o el caso del ex espía Ruso envenenado junto a su hija en Inglaterra y otros episodios de gravedad planetaria, pone al mundo en una nueva encrucijada y alerta a la población mundial de los peligros inminentes que estos hechos acarrean. La falta de líderes que contengan las tensiones existentes de la fenomenal crisis económica financiera que azota a los pueblos, en especial a los más pobres del mundo, está creando en su devenir, un nuevo mapa de poder planetario con claros focos de poder económico y militar que de no resolver sus contradicciones (y necesidades) adecuadamente no dudarán en crear un nuevo calvario a toda la humanidad. La guerra comercial que ya se insinúa como tal entre las naciones más poderosas del mundo, será sin lugar a dudas la antesala del infierno tan temido.  

Con esta perspectiva por delante, la política deberá enfrentar con decisión y coraje los desafíos de una época plagada de peligros. El desmantelamiento de los arsenales nucleares no solo es un cuento chino, sino que por el contrario cada día que pasa vemos una mayor sofisticación en los instrumentos de destrucción masiva por parte de los países que disputan una porción del nuevo reparto mundial. Los gobiernos democráticos destituidos por episodios de corrupción, reemplazados por otros tan corruptos como el denunciado, ponen en peligro las ya baqueteadas democracias en el mundo, único sistema posible para vivir una vida digna junto a nuestros semejantes. La convivencia humana tal cual como la conocemos va mutando aceleradamente hacia formas que todavía el hombre medio de este siglo no alcanza a descifrar, creando así una mayor incertidumbre para la vida cotidiana de los pueblos que no se explica por qué la humanidad, a pesar de todos sus conocimientos y avances tecnológicos, no consigue resolver sus conflictos en paz y armonía entre los seres humanos de este planeta.   

Las tremendas injusticias que se viven a diario producto de la militarización de los conflictos en todo el planeta en su conjunto, está destruyendo las pocas energías que todavía quedan disponibles como reserva estratégica para que la humanidad revierta esta tendencia suicida y trabaje solidariamente por construir un mundo mejor, a menos que sea cierto la creencia de Jacinto Benavente cuando sentencia: la tontería de la humanidad “se renueva diariamente” 

domingo, 25 de marzo de 2018

VERDADES VIRTUALES

Artículo de opinión
VERDADES VIRTUALES
Por: Vicente Scordamaglia

El escándalo que se acaba de producir en las redes sociales específicamente con Facebook sobre los datos de 50 millones de usuarios, pone en evidencia como se manipula la información (brindada voluntariamente por los mismos usuarios) a nivel planetario sean estos con fines sociales, políticos, comerciales o militares. Los motivos en este caso en particular de direccionar (manipular) la información con fines específicos, nos señala una vez más cómo a partir de una serie de hechos, se va construyendo con información ¿falaz o apócrifa? las “verdades” relativas que el común de los mortales de este mundo consumimos a diario.    

La gran influencia que poseen los medios de comunicación sobre la gente y en especial las redes sociales, está fundada sobre un par de semi verdades: por un lado el desprestigio que generó la pérdida de confianza en su clase dirigente (o referentes) en general, proveedores estos del análisis y las verdades relativas del acontecer del mundo y sus conflictos, y por otro el uso de la mentira como forma de vida, alterando todas las referencias (creencias) del hombre común para aferrarse a fetiches del mercado y la comunicación social realizando operaciones con abordajes falaces e intencionados de distintos episodios que acontecen en el mundo en general y en nuestro país en particular; en este sentido, las redes y los medios de comunicación están configurando un mapa del delito internacional más que un nuevo orden social, político, económico y cultural.  

Estos episodios ponen de relieve, la relación que tiene el hombre “moderno” entre la verdad y la mentira, es decir: aquellas cosas en las cuales muchos sujetos prefieren creer por la simplificación de una vida acomodada en vez del sacrificio que implica construir verdades más sólidas que redunden transitar por una vida más digna; a partir de aquí cabe que nos hagamos la siguiente pregunta: estas verdaderas herramientas que posee el hombre de nuestro tiempo ¿están al servicio de sus necesidades e intereses, o son las nuevas formas de dominio al servicio de los poderosos que combaten por controlar nuevos espacios de poder? A juzgar por los hechos que se van conociendo en distintas partes del mundo, pareciera que esto último es lo que viene aconteciendo; la colonización de las redes sociales por parte de empresas que se han dedicado a vender la información de personas que se supone debe ser confidencial, ha abierto una nueva puerta a la desconfianza generalizada que tiene el común de las personas que perciben que son vigiladas y manipuladas a voluntad.  

En este liberalismo económico que se ha desplegado por el mundo entero, en donde todo tiene precio y el valor de mercado de la información sensible que se maneja va de acuerdo al poder de daño que sustente, o en su defecto la invención de virtudes que sostenga dicha información proporcionada, como por ejemplo el regadero de corrupción que dejó la empresa Hodebrecht, primero para posibilitar el ascenso de determinados candidatos en distintos países del mundo y luego ante las denuncias de haber entregado dádivas, los mismos que solventaron sus campañas son los que propiciaron su caída, como es el caso de Brasil o Perú con sus presidentes,  o el caso que comienza a tomar notoriedad en Francia con el apoyo económico de Libia a la campaña de Sarkozy como así también la misma campaña en favor de Trump en contra de Hillary por operaciones encubiertas de Rusia y vaya a saber cuántas operaciones más que suceden en todo el mundo globalizado.

Ahora, como agravante de una crisis planetaria de valores referenciales, observamos con decepción como es utilizada la información de usuarios de Facebook por la empresa Cambridge Analytica para influir en las elecciones de EEUU que ponen definitivamente al hombre común de todo el planeta en la disyuntiva de dejarse arrastrar por las verdades virtuales vacías de contenido y llenas de corrupción que circulan en las redes consumiendo la información basura que se vende como pan caliente procesada por los medios de comunicación masiva sobre todo en las campañas electorales de todos los países del mundo, o buscar aquellas verdades que nos permitan la construcción de una civilización virtuosa, trascendente y libre que el tiempo en su transcurso fortalezca y ratifique.  


lunes, 19 de marzo de 2018

LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS ARTIFICES DE LA EMERGENCIA

Artículo de opinión
LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS ARTIFICES DE LA EMERGENCIA
Por: Vicente Scordamaglia

El gobierno nacional comienza a estar más preocupado por la inflación, la marcha ascendente del dólar (que se traslada invariablemente a los precios) y el desequilibrio general de la economía que involucra a todos los sectores productivos del país, que por la propia oposición que todavía no logra capitalizar los desaciertos del gobierno de la alianza Cambiemos.

En el tercer año de la administración del gobierno actual, en donde hace pocos días se habían reformulado su meta antiinflacionaria de un (15 %) para el año 2018, el INDEC, le aportó mayor dramatismo al proporcionar los datos del mes de febrero con un lapidario (2,4 %); la noticia generó una mayor zozobra en el gobierno en momentos en que los gremios exponen sus argumentos para cerrar las paritarias del año en curso con una perspectiva inflacionaria en constante aumento hasta llegar a un 25 % anual.

Es indudable que los errores del gobierno en el manejo de la economía nacional comienzan a pasar factura en el momento en que las reformas no aportan los resultados esperados, las inversiones externas brillan por su ausencia y la gente le va perdiendo el miedo a los cucos políticos ventilados por la actual administración configurando un escenario en el que el gobierno comienza a sentirse jaqueado por la propia ineficiencia de un modelo que destruyó a los sectores productivos nacionales afectando dramáticamente a los sectores medios y medios bajos del mercado interno, sectores estos que en el momento como el  actual se hubieran convertido en la rueda de auxilio de los magros resultados derivados de modelos político y económico de exclusión como el desarrollado por la actual administración.

Más allá de las reformas prometidas y las mejoras invisibles que solo el gobierno alcanza a ver, posponiendo resultados de semestre en semestre desde que asumió aquel diciembre de 2015, los argentinos comienzan a desanimarse frente al futuro inmediato que visualizan en una sucesión de eventos cotidianos como un camino incierto hacia un nuevo fracaso de la economía política y sus consecuencias en un mundo cada vez más competitivo con economías cada vez más cerradas al flujo de productos externos. En este sentido el gobierno de la alianza Cambiemos se encuentra en una dramática encrucijada: aceptar las reglas de juego internacionales que dicen que solo debemos comprar todo lo que las potencias producen y poco podemos vender lo que con altos costos producimos en nuestro país, se plantea la siguiente disyuntiva: o reactivamos nuestro mercado interno en una espiral de consumo interno que nos permita equilibrar nuestro déficit y adecuar la relación que debe existir entre producción y consumo o el caos sobrevendrá como consecuencia de una parálisis generalizada.    

El miedo a todo lo que tenga una vertiente popular que los economistas neoliberales imprimieron en el pensamiento político argentino aseverando que un modelo de distribución más equitativo nos llevará a resultados parecidos a los de Venezuela (Argentina no es Venezuela) impiden avanzar hacia un desarrollo interno sostenido promovido por un consumo equilibrado del mercado interno como salvaguarda de las políticas proteccionistas y expansivas de los mercados internacionales que impiden (y esta es la falacia) el libre acceso a los mercados globales con ventajas comparativas en beneficio de nuestra economía.    

Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) nos pueden ayudar a salir de la actual incertidumbre nacional; estos empresarios nacionales estimulados por un rápido consumo interno son capaces, por sí solos, de  generar trabajo inmediato, aumentar la recaudación fiscal y mejorar los magros sueldos de nuestra clase trabajadora reformulando políticas y modelos que nos llevan peligrosamente hacia el abismo. Todo esto es mejor que poner en la agenda nacional un apresurado adelantamiento de la discusión de las próximas elecciones nacionales como tapadera de la crisis actual que de no encontrar alguna respuesta inmediata, ni siquiera una buena performance de nuestra selección en el mundial de Rusia nos podrá salvar de un nuevo y amargo fracaso nacional.        

La alternativa para los argentinos no es un liberalismo económico que deje afuera a las tres cuartas parte de los argentinos, tampoco un populismo autoritario que divide la base fundante de la unión nacional, la alternativa para los argentinos es un proyecto nacional y popular que incluya a todos los sectores por igual en una economía virtuosa y ascendente que nos saque definitivamente de la decadencia nacional.        

       

martes, 13 de marzo de 2018

UNA RAZÓN POPULAR

Artículo de Opinión
UNA RAZÓN POPULAR
Por: Vicente Scordamaglia

Contrario a lo que especulan algunos intelectuales y comunicadores profesionales argentinos (y extranjeros) con relación a la finalización del ciclo histórico del peronismo en la vida política nacional, lamento mucho informarles que ese propósito manifiesto que expresan a través de sus escritos y sus declaraciones públicas carece de posibilidades reales y objetivas. Su aspiración por borrar de la cultura política argentina a un movimiento político que en su tiempo incorporó a millones de trabajadores a la vida institucional de la nación y revolucionó la relación de poder entre trabajadores y empresarios, solo los aleja cada vez más de obtener alguna objetividad analítica de la realidad de nuestro pueblo, ya que sus prejuicios ideológicos, los coloca en una posición de incomprensión manifiesta de la realidad objetiva de nuestra sociedad para comprender las razones populares que motivan su existencia.

La búsqueda de la verdad ha sido la quimera de todos los tiempos, en esa indagación, el hombre solo alcanzó unas pocas certezas que le permitieron alcanzar grandes logros, y en su devenir construyó “grandes verdades”; en ese sentido Confucio decía al respecto: “es el hombre el que hace grande a la verdad, y no la verdad que hace grande al hombre”.
Dicho esto, veamos la controversia que tienen estos señores  cuando creen haber alcanzado su objetivo de borrar al peronismo de la política nacional: Si los movimientos populares siguen siendo el andamiaje de los pueblos para obtener justicia social entre las elites que gobiernan el mundo y las clases trabajadoras, no veo contradicción alguna en la gente que sigue creyendo en ese tipo de movimiento y su doctrina, más bien la gran contradicción se encuentra en aquellos que con sus patrañas y mentiras (que las hacen pasar por verdaderas) quieren hacerle creer a la opinión pública que allí se encuentra la morada de los culpables de todas nuestras desventuras que tenemos como nación.
Hoy, en donde pareciera que estar de moda es señalar al peronismo como el mentor de todos los males de nuestra nación, es poco menos que una patología de pronóstico reservado; no existe en ningún país del mundo en que se haya dado una confrontación por las reivindicaciones sociales entre las elites gobernantes y los trabajadores de distintas ideologías, que se termine desmontando el progreso y el bienestar común alcanzado.
Los planes políticos que hoy tenemos se mimetizan con aquellos  modelos políticos que poco tienen de liberales y republicanos ya que solo mostraron hasta ahora apego por la economía y el desarrollo financiero de los sectores más acomodados de la sociedad sin ninguna empatía por los reclamos de los sectores medios y los más empobrecidos de la sociedad; siendo este, escaso argumento para aquellos defensores a ultranza de un modelo increíble para los argentinos que ven una vez más como se endeuda al país comprometiendo el futuro de nuevas generaciones de argentinos.
Cuando las grandes reformas que se realizan en una sociedad pasan desde la política al estado nacional, esto es, se institucionalizan, esas conquistas pasan a ser patrimonio de todos los ciudadanos de una nación y ya no del grupo de poder que las instrumentó y las aplicó desde el estado para que sus beneficios alcancen a todos los habitantes por igual; es decir que los cambios que ha hecho el peronismo en su tiempo en la sociedad argentina incluyendo a millones de argentinos desde la marginalidad para incorporarlos a la planificación social política y económica de la nación, perdurarán por siempre hasta que la realidad del país demande nuevas reformas que superen las condiciones existentes de una nueva sociedad, y no como pretenden algunos sectores de nuestra  sociedad desandar lo andado por nuestro pueblo trabajador. Desde el brutal golpe de estado de 1955 en donde grupos minoritarios de poder económico (nacionales y extranjeros) estimularon a una camarilla de militares sin honor que embistieran con las armas contra un pueblo desarmado, se viene intentando eliminar al peronismo de la vida nacional por múltiples medios a su alcance; primero se intentó a través de la brutal represión de todos los sectores afines al ideario Justicialista, luego siguió la prohibición  de su partido y el desprestigio a través de los medios de comunicación disponibles creando un relato y una historia negra de desprestigio de todos los valores y símbolos populares con lo que el peronismo se identificó y construyó su movimiento en un contexto internacional que posibilitó su desarrollo,  finalmente cuando vieron la imposibilidad de realizar sus perversos planes, apelaron a crear adeptos a través de la compra de dirigentes políticos para llegar al poder por otros métodos menos violentos.  Como podemos ver en esta síntesis, las elites de nuestro país intentaron borrar los logros que el peronismo construyó junto a un pueblo trabajador de las formas más inverosímiles que tuvo a su alcance, no solo perjudicando a los sectores populares derogando sus conquistas, sino deteniendo el desarrollo de la nación toda por su inexplicable sed de venganza.
Solo queda margen para esta síntesis una certeza incontrastable: y es que de acuerdo a los costos que significó la locura de eliminar por cualquier medio al peronismo de la memoria popular (se me ocurre esta una misión imposible) sea esta quizás la causa señera que dejó anclados en el tiempo a todos los argentinos postergando por décadas que la disyuntiva de los argentinos no es la construcción de gobiernos populistas sino la conformación de gobiernos populares que representen a todos los sectores de la sociedad en una espiral de progreso, justicia y grandeza nacional.  




jueves, 22 de febrero de 2018

INTERESES MÚLTIPLES DEMANDAS VERDADERAS

Artículo de opinión
INTERESES MÚLTIPLES DEMANDAS VERDADERAS
Por: Vicente Scordamaglia

Poco pudo hacer el gobierno para desalentar la concurrencia al acto convocado por los camioneros. Las columnas de manifestantes que comenzaron a llegar muy temprano en la mañana, colmaron la Avenida 9 de julio para culminar con una concurrencia que ni los mismos organizadores esperaban.

En el transcurso de los días previos a la marcha, se sucedieron algunas cosas que fueron determinantes para el éxito o el fracaso de la medida de fuerza convocada por los camioneros: por un lado el gobierno trató por todos los medios a su alcance de aislar a los camioneros del resto de los gremios con el argumento  que la familia Moyano necesitaba esa medida de fuerza para amortiguar las denuncias y posteriores causas que pesan sobre ellos, operación gubernamental que contó con la amplificación en los medios de todo el país que logró su objetivo a medias ya que los resultados están a la vista; y en segundo lugar los camioneros operaron sobre las bases de los gremios para que concurran por sobre la decisión de sus dirigentes con el argumento de que lo que allí se ponía en juego es el futuro de los legítimos reclamos de los trabajadores y sus negociaciones paritarias.

En este forcejeo y juego de intereses entre unos y otros en donde cada uno atiende su juego, es obvio que todos los actores se disponen a acumular poder y adhesiones, ya que de lo que se trata es de que toda negociación siempre se desarrolla desde una posición de fuerza y no desde la lógica de lo legítimo o debilidad de estructura para ejercer presión; esto es lo que estuvo en juego entre otras cosas en este acto multitudinario por cierto; en esta pelea el gobierno juntó sindicatos y Moyano juntó gente con el propósito de recorrer un largo camino de luchas políticas, gremiales y judiciales.
Cada vez se ve más en nuestra realidad política la confluencia de intereses múltiples que finalmente no llegan a conformar un gran frente político y social que sea determinante para definir futuras  elecciones, así es que en esta movilización otros actores jugaron también sus intereses, las dos CTA y los movimientos sociales con poca representación institucional pero con mucho predicamento ideológico sobre sus bases, sumadas a los movimientos políticos que apoyaron al Kirchnerismo y los movimientos de izquierda con el claro objetivo de seguir desgastando y exponiendo ante toda la sociedad las políticas antipopulares y los yerros del gobierno nacional.    


En la suma de intereses donde se dieron cita: sindicatos, movimientos sociales y partidos políticos que colmaron la 9 de julio para reclamar contra las medidas económicas del gobierno, resultó acaso insuficiente ya que no alcanzaron a dejar en claro cuál es su proyecto político y como continúa la lucha este conglomerado político, gremial y social que no logra conformar un claro espacio opositor. 

martes, 13 de febrero de 2018

DENUNCIAS, EXTORSIONES, Y FORCEJEOS: ASÍ SE DINAMITA LA PAZ SOCIAL

 Artículo de Opinión
DENUNCIAS, EXTORSIONES, Y FORCEJEOS: ASÍ SE DINAMITA LA PAZ SOCIAL
Por: Vicente Scordamaglia
Nadie es dueño de la ética o la moral, estos valores  universales como la verdad, son dueños de sí mismos.

Mientras la Argentina sigue  empantanada sin resolver los grandes temas que todo el pueblo reclama y espera, las denuncias, extorsiones y  forcejeos por parte de los principales actores de la política nacional, dinamitan la paz social.
El gobierno de Macri, desde su última victoria electoral, gasta su capital político en forma desmesurada, en tanto, las decisiones de gobierno solo se limitan a aspectos absolutamente secundarios. La reciente y polémica medida de terminar con el nepotismo en la administración pública, y la de convertir en héroes a funcionarios públicos tan cuestionados que habitan en los cuerpos corporativos de las fuerzas policíacas y del “orden nacional”, roza los límites de lo absurdo y lo ubica en la categoría de la demagogia política tan denostada por estos tiempos.

Es verdad que el Presidente por estas horas se vio necesitado de emitir señales que apuntalen su gestión frente a la sociedad que comienza a agotar su tolerancia a la espera. Para ello pretendió enaltecer la figura del servidor público (policía que abatió al delincuente que perpetró la agresión al turista estadounidense) Luis Chocobar, pero no es menos cierto que el costo de esa medida es inversamente proporcional al resultado obtenido. El Presidente o al menos sus asesores deberían saber que, si bien un sector de los argentinos pide mano dura con los delincuentes, el resto de la sociedad se manifiesta contraria a darle poder ilimitado a las fuerzas de seguridad tan propensos a extralimitarse en la “autoridad” que el Estado le otorga para el cumplimiento de su deber. 
En la misma línea se suman las recientes declaraciones del diputado Amadeo y la ministra Bullrich con relación al tema en cuestión en donde plantean terminar con la doctrina de castigar a quienes nos cuidan (“no corre más con este gobierno”) ¿desconocen el Diputado y la Ministra que ese Estado de bien público al que tenemos que llegar todos los argentinos debe involucrar a todos los sectores de nuestra sociedad? quizás hubieran proporcionado mejor rédito al gobierno si no hubiera omitido en su genial idea dos conceptos que hubiera sumado cuantiosas adhesiones más, como por ejemplo: no solo para este gobierno sino para todos los argentinos de bien que habitan esta bendita tierra y el segundo concepto es el castigo absoluto a quienes amparados en esa doctrina del garrote cometan cualquier tipo de exceso en el cumplimiento de su deber; ¿se acuerdan de aquella consigna que iluminó nuestros espíritus violentos de otros tiempos? “dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”

En las últimas decisiones tomadas por el presidente Macri, se lo ve tan irresoluto que por momentos parece haberse quedado sin el libreto que guío a su gobierno en estos primeros dos años de gestión, extravió la partitura que lo orientó hasta la fecha para ser más efectivo a la hora de ensayar respuestas oportunas que tengan que ver con la mejora de la problemática económica en la cual está entrampado todo el gobierno nacional (y como consecuencia todos los argentinos) que solo depende de que funcione su plan de Economía para mostrar resultados tangibles que lo reafirme como candidato necesario en el próximo recambio presidencial. Esta necesidad (dicen sus seguidores) se sostiene desde un plan que tiene dos líneas fundamentales de ejecución: si el gobierno resuelve este año reinstalar su candidatura presidencial y atina como sortear la conflictividad social, la próxima elección será un trámite que legalizará su continuidad sostenida por el electorado que se mantiene firme en la demanda del avance contra la corrupción, la inseguridad manifiesta y la estabilidad laboral en el ámbito nacional; la segunda está orientada a mostrar a los mercados internacionales la confianza de que Argentina nunca más está dispuesta a extraviarse en el facilismo y la improvisación, alentando proyectos que producen profundas inequidades y como consecuencia de ello no es recomendable para los mercados internacionales invertir en nuestro país.
Este último punto que desvela al gobierno, choca de bruces cada vez que los gremios salen a peticionar sus demandas laborales en medio de denuncias y extorsiones que están a la orden del día. El gobierno se repliega en Chapadmalal para relanzar una nueva ofensiva que le permita recuperar tiempo y credibilidad mientras los acuerdos de la oposición, el dólar, la inflación, los jubilados, los desocupados y los trabajadores  en general comienzan a pisarle los talones.  


martes, 30 de enero de 2018

FIN DE LA POLARIZACION COMO CARTA DE TRIUNFO

Artículo de Opinión
FIN DE LA POLARIZACION COMO CARTA DE TRIUNFO
Por Vicente Scordamaglia

La alianza Cambiemos volvió a polarizar la confrontación con el Kirchnerismo con la misma metodología de siempre, asustar a gran parte de los argentinos exhibiendo a través de los medios de comunicación a todos los monstruos que todavía proveen los personajes siniestros que hurgan en las cloacas de la política de la Nación, con el claro objetivo de recordar lo peor del gobierno anterior y judicializar la conducta de su jefa política con el claro fin de sacar ventajas electorales y alejar a la sociedad cada vez más del modelo que gobernó durante doce años los destinos de los argentinos, logrando así, un nuevo aval para la gestión del Ing. Macri.  

Hasta aquí tanto en las elecciones de 2015 como las de 2017 el resultado favoreció las expectativas del gobierno y la confrontación con el Kirchnerismo fue su carta de triunfo; pero de aquí en adelante el escenario no será el mismo para el gobierno ya que una vez eliminado el “peligro” que significaba Cristina como potencial ganadora de las elecciones intermedias que la hubiera proyectado como virtual candidata presidencial en el 2019 (y única jefa de la oposición) esta hipótesis, comienza a alejarse cada día más de la consideración del electorado nacional.  

El escenario presente de cara al futuro, no será tan sencillo (si es que en algún momento lo fue) para el gobierno de Macri, ya que no podrá seguir mostrando al electorado nacional que el país es víctima de las políticas “populistas” y que como consecuencia de ello son el impedimento de la realización de las reformas que atiendan la problemática social. De aquí en adelante la única polarización existente se dará en función de lo que realice el gobierno actual y lo que produzcan sus políticas frente a los intereses de los sectores medios y medios bajos de la población que reclaman del gobierno actual una mejor distribución de las riquezas y esfuerzos mejor compartidos y equilibrados por todos los sectores de la sociedad.
En este marco político el contexto no será el mismo, a partir de allí la sociedad argentina comenzará a evaluar y a juzgar no solo quién tiene menos corruptos en sus filas para gobernar, sino sobre todo cuál es el mejor modelo político, económico y social que representa a las grandes mayorías de nuestra sociedad.

Es sabido entonces, que  en este gobierno como en cualquier otro, los aliados políticos se mantienen juntos porque están de acuerdo en el plano de contenido pero no en el de relación, esto es así mientras una amenaza externa común los mantiene unidos, pero en ausencia de ella, se separan por incompatibilidad ideológica; es ese el punto de inflexión por el que deberá atravesar la democracia argentina en los próximos dos años para saber el nivel de conciencia política alcanzado por la dirigencia argentina para construir políticas (consensuadas) estratégicas y así adquirir un nivel superior de democracia alcanzada por otras naciones que a pesar de sus diferencias entre ellos se mantienen unidos por el bien común de su pueblo, recién ahí, sabremos si la razón política que es la crítica continua de la realidad y la columna vertebral de la democracia, es un genuino mecanismo de cambio o solo un disfraz de preservación y conservación de un permanente status quo para unos pocos.