lunes, 29 de octubre de 2018

¿QUÉ MODELO DE DEMOCRACIA SEGUIR?

Artículo de Opinión
¿QUÉ MODELO DE DEMOCRACIA SEGUIR?
Por: Vicente Scordamaglia

“CUANDO CHINA DESPIERTE EL MUNDO TEMBLARÁ”
NAPOLEÓN BONAPARTE

Mezcla rara de “shusheta” y de Mimí es quizás la definición que mejor ilustra a nuestra querida y controvertida nación. Los episodios que se suceden a diario en la clase política argentina entre Macri y la mentora del frente cambiemos Elisa Carrió por un lado, y los amagos de la Justicia junto a las amenazas gremiales por otro, sitúan a la Argentina a la vanguardia de un país sin autoridad política, sin proyecto de nación y como consecuencia de ello sin destino en el mediano y largo plazo.

Las extorsiones y las amenazas (fuego cruzado) tras los actos de corrupción que la justicia direcciona a discreción junto a un sector de la prensa que se encarga de instalar visualmente en la opinión pública, están ahogando la posibilidad de que alguno de los actores políticos involucrados en la vida nacional de esta trama perversa de matones y canyengues, consiga salir  indemne de tantos episodios de corrupción que habitan de un lado y otro de la grieta nacional en desmedro de pulverizar, las defensas morales de nuestra “inmadura” democracia.      
Es evidente que el presidente Mauricio Macri no midió las consecuencias cuando decidió meter de lleno a la Argentina, no solo para integrarla al mundo (desde el punto de vista ideológico) sino también en la pelea comercial que hoy están librando las economías  más poderosas que operan a nivel global, sin perjuicio de las consecuencias dramáticas que esta decisión tiene para aquellos países como el nuestro que todavía no cuentan con la protección adecuada de  su débil economía nacional que le de resguardo ante las turbulencias que esta disputa produce.
Una profunda ruptura y la consiguiente fragmentación de todos los valores sociales políticos y económicos recorren la sociedad mundial como una pandemia imposible de detener. Los cambios que se proponen para la época, brutales por su contenido e injustos por sus resultados, dan cuenta de reformas que dejarán a millones de personas sin trabajo y sin el sustento mínimo para atender sus necesidades básicas elementales para su mínima subsistencia, en este sentido, es alarmante ver como emergen en el escenario internacional personajes que desde fuera de la política proponen arrasar a sus oponentes: “vamos a barrer del mapa a esos bandidos rojos” dicho por Bolsonaro presidente electo en las elecciones Brasileñas. Los nuevos liderazgos que gobiernan gran parte de los países del mundo se hacen fuertes en un discurso que está por fuera de los partidos tradicionales y de toda interpretación ideológica posible solo entendible en relatos que cuestionan la lógica política vigente que viene derrapando sin terminar de entender los desafíos actuales.       
Las revoluciones socialistas que alumbraron al mundo en el siglo XIX y perduraron aun gran parte del siglo XX, han dejado de ser un paradigma posible para resolver la problemática actual dada la complejidad de las economías mundiales que están haciendo fracasar incluso a la social democracia europea que desde su creación dio inició a un período prolongado de tiempo con aceptables índices de distribución de la riqueza y que además tuvo la virtud de  incorporar al estado de bienestar a su masa trabajadora y una mejora en la calidad de vida  de millones de personas, en gran parte de Europa y países periféricos. Hoy en día, estos modelos que se hubieran podido tomar como ejemplo, comienzan a mostrar su agotamiento en el modelo de políticas sociales y económicas, recorriendo el camino inverso expulsando a cientos de miles de trabajadores  fuera del sistema laboral sin destino cierto.
Por otro lado como consecuencia de esta crisis política internacional que se manifiesta en los mercados y las economías del mundo, emergen con fuerza movimientos “populares” (me resisto a llamarlos populistas) que en nombre de una mejor distribución de las riquezas pretende incluir a mayor cantidad de personas a un sistema de gobierno que tenga aceptables índices de justicia social.  
Un tercer modelo que se despliega con fuerza desbordante y está cambiando la ecuación de las economías mundiales, es el modelo Chino. Mezcla de un sistema de explotación laboral del siglo XVIII junto a un agresivo modelo económico de expansión que obliga a aquellos países que alcanzaron un cierto bienestar a promover profundas reformas laborales con la consiguiente inestabilidad social, política y económica que estas medidas ocasionan. 

El acceso a los mercados comerciales del mundo, hoy disputados fuertemente por las grandes potencias, exige una rigurosa disciplina monetaria, bajos costos de mano de obra (barata) y estructuras de producción sólidas que permitan entrar en una competencia voraz por los mercados globales.    
En nuestro país se intenta instalar un modelo económico de libre mercado que no se ajusta a la realidad presente de nuestro tiempo, mucho menos a la realidad caótica de nuestra golpeada Argentina.

En tiempos en donde las economías de los países más avanzados cierran sus fronteras y protegen su economía local, su industria y sus trabajadores nuestro país recorre un camino inverso y se abre al mundo sin ningún tipo de protección que le ponga un freno al avasallamiento de nuestra economía nacional.
Volver a las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) con su programa económico que ha fracasado en todos los países en crisis, es retomar el camino que conduce al precipicio; es endeudarse para pagos de intereses de dinero que nunca entrará a nuestro país para reactivar la economía y comenzar un nuevo ciclo virtuoso, por el contrario, son fondos para sanear el déficit fiscal del gobierno o se aplicaran para liquidar los intereses del dinero que entró para jugar en la timba financiera en donde los únicos ganadores de este nuevo jubileo: son los bancos.

El nuevo presupuesto 2019, aprobado a palos y gas pimienta (al igual que la reforma previsional) no hace otra cosa que exteriorizar lo impopular de las medidas económicas que adoptó el gobierno de Macri, que solo tiene como plan estratégico de gobierno, descargar todo el peso de las reformas que el país requiere sobre las espaldas de los trabajadores y sus familias.     

El nuevo presidente de Brasil, Bolsonaro, anuncia un nuevo tiempo por venir para toda la región, habrá que ver entonces cual es la opción según las nuevas categorías políticas que se han instalado y sus resultados, a partir de allí surge el interrogante: ¿Qué modelo de democracia seguir? ¿Populismo de izquierda o Populismo de derecha?. Habrá que ver, el tiempo y los hechos nos darán la respuesta.  


lunes, 8 de octubre de 2018

LA LAMPARA DE ALADINO

Artículo de Opinión
LA LAMPARA DE ALADINO
Por: Vicente Scordamaglia

Pretender dar una respuesta precisa acerca de las crisis (política y económica) recurrentes que vive Argentina en el transcurso de su devenir democrático, es, se me ocurre, la tarea más compleja que se plantea la sociedad en su conjunto. Desde las disparatadas propuestas para votar a personajes de la farándula por el solo hecho de ser famosos, hasta otros que tan solo por ser profesionales exitosos pueden ser sujetos de ser elegidos para conducir los destinos de nuestra nación, son dos posturas que hablan de nuestra inmadurez o incapacidad selectiva para buscar hombres extraordinarios para situaciones  extraordinarias que vive el mundo en general y nuestro país en particular. 

Caminando una y otra vez por senderos peligrosos, la democracia argentina avanza a los tumbos sin encontrar un modelo de liderazgo que enaltezca la vocación política y encuentre el formato metodológico adecuado  para dar respuesta a los complejos dilemas  en que se encuentra estancada la sociedad argentina.   
Una política que encuentra su mayor expresión en la descomposición del orden social y económico o el desprestigio de su clase dirigencial, no es una alternativa a la crisis, sino más bien, un mecanismo de defensa e instinto de supervivencia en medio de la incertidumbre actual que vive la sociedad argentina frente al brutal e incomprensivo ajuste económico que le plantea el gobierno de Cambiemos a la sociedad toda.  

Parados arriba de uno de los mercados financieros más vulnerables de toda la región, Argentina lucha por encontrar el modelo político y económico que dé una respuesta estratégica a la problemática nacional y sus injustos resultados.
Nuestro país, ha perdido definitivamente la inspiración en aquellos grandes estadistas que habitaron nuestra rica historia de hombres probos que impregnaron con su conducta a la política y otras actividades de la vida nacional siendo ejemplo para la sociedad entera carente hoy de hombres con esa catadura moral.

Querer seguir el camino de la improvisación y la tentación de caminos cortos, nos ha llevado a resultados efímeros y engañosos que nos colocaron en el  colmo de la locura de visualizar espejismos en medio de un desierto desolador y terrible para llegar siempre al mismo punto de partida sin ningún resultado. Hoy, pareciera que solo nos queda encontrar una lámpara mágica en el camino tenebroso y frotarla  con la esperanza de que emerja algún genio y nos ofrezca liberarlo de su cautiverio a cambio del deseo de  alejarnos de las dos tentaciones propuestas de ambos lados de la grieta, que en su descomunal confrontación, están hundiendo al país sin perjuicio de quedarnos con ninguna de las dos opciones y dejar salir al genio de la lámpara y esperar que, una vez libre, se apiade de todas nuestras torpezas y nos ofrezca una mejor alternativa. 

En mil días de gestión el actual gobierno de la coalición cambiemos, generó dos millones de desocupados (2.000.000) con solo el argumento de achicar los gastos del Estado y creer que por allí viene nuestra decadencia como Nación. En realidad, es poco argumento y poco lo que se ahorra el Estado con esta brutal medida perpetrada por esta administración contra personas que trabajan en el Estado por distintas circunstancias y motivos siendo este un derecho adquirido y sancionado en la Constitución Nacional.

Por más que despidan gente sin nuevos destinos laborales no harán otra cosa que generar una gran injusticia social y además crearán un conflicto social de proporciones inconmensurables  imposible de contener en el momento en que los desocupados no encuentren una salida a su dramática situación.

Poco espacio (y tiempo) queda para encontrar una solución, los relatos se queman rápidamente en la hoguera de los sueños perdidos al ser confrontados con la realidad que demanda soluciones urgentes, en este contexto inflamado por las injusticias sociales que vive nuestro pueblo, el oficialismo juega sus últimas cartas en dominar las variables económicas y visualizar como pueda su continuidad el año próximo, la oposición se debate en tiempo récord para dar con el candidato que encabece una alternativa que renueve la confianza de un nuevo comienzo, mientras tanto, el pueblo todo, sufre las penurias de una política errática de ajustes que no tiene fin.   


lunes, 1 de octubre de 2018

BAILANDO PARA LOS MERCADOS

Artículo de Opinión
BAILANDO PARA LOS MERCADOS
Por: Vicente Scordamaglia

La gente está enojada, se percibe en cada lugar de trabajo, en el hogar o en cada establecimiento educativo; la calle está que arde, con el blanqueo de las cifras de la pobreza en un acto de sincericidio gubernamental, el dato ofició como un baño de realidad para la población que al ver la verdad de las estadísticas de un INDEC saneado y confiable comienza a tomar contacto con la verdadera dimensión de la crisis económica causada por el gobierno del Ingeniero Macri.

Así y todo, el gobierno trata de vender previsibilidad, esto importa para los mercados como así también para la gente que busca desesperadamente encontrar el rumbo de un camino que hasta ahora ha sido regido por reglas cambiantes imposibles de decodificar en cuanto a las señales que debe dar el gobierno para que la economía empiece a funcionar.

Para ello, el gobierno debe desmontar con urgencia todos los servicios públicos que desde el comienzo de su mandato se propuso dolarizar: servicios básicos, luz, gas, agua, trasporte y control de la canasta básica de precios cuidados que hasta ahora se cotizaron al ritmo de la subida del dólar. Esta medida daría un poco de alivio al ya difícil momento que vive en especial la clase trabajadora y sus familias arrinconadas por constantes aumentos de precio de los insumos básicos indispensables aunque más no sea, al menos para subsistir.

Doce millones de pobres (12.000.000) y 19,06% de hogares están en la frontera entre la pobreza y la indigencia, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en lo que va del mes ronda el 6 %  y todavía no se conoce el tiempo que va a durar la profundidad de la crisis. 

A todo esto, el gobierno sigue obstinado en sostener un plan político de desintegración social. No es verdad que este sea el único camino como sostiene el presidente y nos quiere hacer creer a todos los argentinos, en todo caso, es el único camino que conoce el gobierno y su equipo de gobierno ya que solo habla para los mercados porque sabe que este plan económico solo produce más desigualdad y requiere de muchos dólares para parar el drenaje de las exiguas reservas que hoy dispone el banco central: allí es donde cobra sentido la puesta en escena y la sobreactuación del presidente argentino convertido en un seductor latino y bailantero con proyección internacional que no logra (a pesar de haber puesto en juego estos malabares y sus atractivos personales) dar la previsibilidad que requieren los inversores.

Una mirada rápida de este desorden económico alcanzado por el gobierno actual, tiene que ver con un alto grado de soberbia por parte del jefe político de esta coalición, desde su campaña presidencial Mauricio Macri creyó y (por lo visto) sigue  convencido que con solo acceder al gobierno dispondría del favor de los mercados internacionales  eligiendo a la Argentina como el destino ideal para sus inversiones. No tuvo en cuenta jamás el viraje que estaban dando las naciones con capacidad de invertir en países emergentes, economías estas más protegidas por sus gobiernos teniendo en cuenta que ya se insinuaba, con la fuerte penetración de China a los mercados internacionales, una feroz guerra comercial que desestabilizaría economías frágiles como la nuestra sin capacidad de intervención ni decisión en el concierto internacional.

Sin entender este contexto por demás complejo de resolver incluso para economías mucho más fuertes que la nuestra, solo nos queda el mote de mangadores seriales y a lo sumo que venga algún inversor desprevenido que convine inversión improductiva con especulación financiera tanto sea para estos que necesitan mover sus divisas de un mercado a otro solo con fines de lucro.


Finalmente, solo quedan dos semestres para que el gobierno junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) acierten en las políticas adecuadas que dinamicen la producción en nuestro país ya que, si este gobierno naufraga, no solo le irá mal en las próximas elecciones a quienes administran en la actualidad sino que además, el nuevo gobierno que ingrese, cargará en su mochila el fracaso de toda la clase política por su incompetencia a la hora de gobernar.    

domingo, 16 de septiembre de 2018

LA AGONÍA DE POLITICAS FALLIDAS

Artículo de Opinión
LA AGONÍA DE POLITICAS FALLIDAS
Por: Vicente Scordamaglia

La calma chicha que parece haber “logrado” el gobierno con la corrida cambiaria, de ninguna manera significa haber resuelto la crisis que Argentina vivió los últimos meses hasta que se tejieran un mar de versiones con respecto a la fortaleza que tuviera el gobierno nacional para campear los problemas originados por los malos resultados de la política económica y cambiaria en Argentina.
La “calma” del mercado cambiario tampoco garantiza la paz social de los trabajadores en general y los sectores medios en particular, destinatarios involuntarios de las políticas fallidas del gobierno que desde su inicio no dejó de impulsar y ejecutar un plan político fallido con el convencimiento de que ese  es el camino correcto.

Los flacos resultados alcanzados por el gobierno hoy están a la vista y descolocan no solo al oficialismo que no reacciona frente a la gigantesca crisis creada por su ineficaz plan económico sino que también, obliga a la oposición a encontrar una pronta respuesta que le ofrezca a los argentinos una salida institucional a la crisis y así lograr capitalizar todavía más, los desaciertos del gobierno y sus aliados.

La crisis económica anunciada por toda la clase política con los aumentos de todos los servicios públicos y el aumento indiscriminado de la canasta alimentaria y sus derivados, mantiene en vilo a toda la sociedad y en alerta máximo a las principales centrales obreras y movimientos sociales que prometen ganar la calle con densos paros activos que apuntan fundamentalmente a presionar y obligar al gobierno a revertir las medidas recesivas instaladas por la alianza cambiemos.
Lo que es raro entender del accionar de este gobierno es su falta de termómetros y mecanismos políticos para interpretar la afiebrada realidad presente.
Es muy grave saber que el gobierno y sus equipos hayan sido tan temerarios en no haber previsto un plan de contingencia para el caso (como está sucediendo) en que su plan económico fracasara.
Nadie puede asegurar a esta altura de los acontecimientos que ya pasó el temporal que sacudió a la Argentina, tasas del 60 % y 600 millones de pesos en Lebac desvelan al gobierno y su gabinete.

Los insignificantes cambios efectuados en los ministerios de salud y trabajo no son simplemente un cambio operativo en función de optimizar sus funciones, son señales simbólicas que indican cuales son las prioridades para este gobierno y sus funcionarios. La falta de políticas claras en Educación Trabajo y Salud son tres ejes fundamentales para que cualquier proyecto de nación, funcione más a allá de su ideología.
En este orden de cosas, son pocas las medidas destinadas a la problemática de la gente, todas apuntan a fortalecer la posición de los mercados, los bancos, los grupos financieros y los grupos de poder.      
Así la argentina se va configurando como una factoría al servicio de las necesidades y los intereses de grupos de poder financiero internacional que están haciendo el gran negocio a costillas del esfuerzo de nuestros trabajadores y sus familias.  

Los movimientos sociales han sido eficaces para instalar temas importantes en la agenda política nacional, pero no han encontrado todavía la fórmula para configurarse como factores de poder y así representar a un sector de la sociedad llevando sus demandas (por otro lado legitimas) a los distintos estamentos del poder nacional y social.      

Para ello la sociedad deberá encontrar las condiciones apropiadas para incorporar a nuevos sectores a la vida nacional e institucional y así fortalecer al sistema democrático con menos presiones y más eficacia política para representar a vastos sectores de nuestra comunidad que hoy no tienen voz ni voto en el parlamento nacional.
No solo los movimientos sociales sino también formaciones políticas de izquierda que hoy se encuentran atomizadas y en muchos casos casi “en estado marginal”
Al revés de lo que muchos piensan (prejuicios que se mantuvieron durante tanto tiempo en la política nacional) estos sectores en cuestión, tienen mucho que aportar a nuestra democracia para construir una Argentina más justa, más inclusiva y una salida rápida de la crisis que hoy mantiene estancado a nuestro país; su capacidad para percibir las injusticias del sistema imperante y su pronta reacción de movilización son indispensables para que los gobiernos de cualquier signo que sean, construyan programas económicos menos injustos a la hora de tomar medidas en contra de los intereses de las grandes mayorías de nuestro pueblo.


Hoy, la economía mundial, está lejos de transitar por un proceso en expansión y distribución, por el contrario, su ciclo es de una profunda crisis recesiva, en donde los mercados globales que gobiernan el mundo se apropian desmesuradamente de todo el excedente que producen los pueblos en vías de desarrollo, es necesario por ello, contar con toda la capacidad política disponible para imaginar un proyecto político de inclusión, más justo y solidario que construya con una sociedad unida, un destino común para los argentinos.      

viernes, 7 de septiembre de 2018

LA ÚLTIMA CRISIS

Artículo de Opinión
LA ÚLTIMA CRISIS
Por: Vicente Scordamaglia

Desde aquel discurso en el Congreso de la Nación (inauguración del periodo legislativo Marzo 2018) cuando el Presidente le dijo a los argentinos: ¡lo peor ya pasó! Han pasado tan solo cinco meses y hoy en día, revocando su propio diagnóstico le plantea a toda la sociedad que: ¡estamos en emergencia! No queda muy claro si el Presidente debe seguir confiando en esa vocecita que le dice al oído estamos mal pero vamos bien (no sé si le suena) o que alguien le diga que no lo escuche más porque ese que le sopla al oído es Drácula.
La verdad es que todos esperaban algo más del último discurso Presidencial, más allá de la cosmética realizada de cambios de nombres de algunos ministerios pero que en realidad ahora son Secretarías y para ello se crea la Secretaría de Gobierno, para contener a los mismos funcionarios salientes, vemos con desagrado que estas actitudes ayudan a que se siga desdibujando la emoción con la que intentó revestir  su relato y me pregunto: ¿fue real o solo fue una sobreactuación del Presidente en el intento de calmar las aguas y dar señales al FMI y o a los mercados para disponer ante el presente acuciante, mangazos que estaban previstos a futuro?. Achicar los ministerios sin achicar el presupuesto de los mismos es una falacia más por la que el gobierno terminará pagando un importante costo político en el corto plazo; en realidad, el recorte que pide Macri es para el resto del país pero poco esfuerzo se está pidiendo a la propia estructura de su gobierno, el ejemplo empieza por casa decían nuestros padres.
Retenciones para todos puede ser a simple vista algo justo, pero si alguien pasó el santo de cómo el gobierno lo implementaría y ese dato llegó como dicen a los muchachos que exportan cereales que apuraron sus exportaciones y con ello se ahorraron unos cuantos morlacos, pues entonces la medida arrancó mal desde su origen, ya que conlleva una nueva ventaja para aquellos que poseen información privilegiada, ¿algunos amigos del gobierno?, vaya a saber. 
La situación amerita evaluar con urgencia el relevo de un grupo de CEOs (gerentes) convertidos en funcionarios que condujeron al país hasta este descalabro, convocar a funcionarios un poco más experimentados en turbulencias económicas políticas y sociales es imprescindible, por suerte después de tantas crisis vividas, abundan en nuestro país.  
En el medio de una crisis semejante como la que dramáticamente informó el Presidente y donde una de las causas es cargarle la responsabilidad a la oposición con los episodios de los cuadernitos del señor Centeno me pregunto ¿Cómo pretende que muchos (políticos y empresarios) que se sospecha están involucrados en esas causas lo ayuden a salir del infierno? ¿Estamos frente a una ingenuidad más de este gobierno?
Es increíble pero el Presidente y sus funcionarios todavía actúan como espectadores, miran desde afuera como si no tuvieran nada que ver con la presente crisis y se apuran a victimizarse haciendo responsables a los opositores que no los dejan avanzar con el plan de gobierno que es el mismo que requiere el organismo internacional (FMI) que  conoce una sola fórmula: ajuste más ajuste y más ajuste.

Por ahora lo que se ve del nuevo orden planteado por el gobierno nacional para salir de la última crisis como la denominó en su discurso, son todas medidas recaudatorias y pocas o ninguna medida destinada a estimular la producción y el trabajo. En este sentido la constante devaluación de la moneda argentina por efecto de la evolución del dólar, impacta directamente sobre un sector clave en la economía nacional: ¡la clase media!. En los mil días de gestión de la administración gobernante, no se les ha escuchado otras propuestas más novedosas que: si se puede seguir recortando, si se puede seguir achicando si se puede seguir echando trabajadores a la calle, si se puede seguir subiendo las tarifas de los servicios públicos, si se puede seguir pidiendo esfuerzos a los trabajadores y sus familias. Hasta los mejor intencionados se preguntan ¿Cuándo paran de ajustar muchachos?

A partir de alguna información que se filtró en los medios de comunicación en medio de la crisis que alcanzó su máximo clímax entre sábado y lunes pasado, el presidente se hizo tiempo para jugar paddle, un partidito al fútbol y ver a su cuadro favorito, estos actos de recreación legítimos por parte de un Presidente, contrastan decididamente con el dramatismo que intenta interpretar el Presidente en sus últimos discursos.
Es importante que el ingeniero Macri deje de ser un Presidente ausente para asumir decididamente el rol político que corresponde. Profundizar el ajuste como único camino posible para resolver la presente crisis, no es el camino indicado para un pueblo que viene soportando desde hace dos años y medio una sucesión de recortes de su poder adquisitivo y falta de de trabajo; en realidad, frente a la magnitud de la crisis económica que vive el país, todos esperaban una amplia convocatoria del jefe de estado a todos los sectores más representativos del país para buscar con sus aportes, nuevos consensos y con su  participación, buscar juntos las medidas indispensables para despejar el camino del enfrentamiento constante y avanzar hacia la concordia nacional que ofrezca mejores condiciones para enfrentar el crucial momento que vivimos los argentinos.   
En este sentido, el gobierno nacional, deberá desalentar de una buena vez a personajes que lo único que aportan es nafta para apagar un incendio que se extiende peligrosamente por todo el territorio nacional; si la Diputada Carrió busca adrenalina para ser feliz no hace falta crear una crisis nacional: ¿no le alcanza para ello con su propia crisis existencial? 
Finalmente, mientras la crisis está en pleno desarrollo y nadie la gobierna, los principales referentes de la oposición incluidas las centrales de trabajadores, ocupan la mayor parte de su tiempo en tupidas reuniones advirtiendo que si esta crisis no es la última y no se corrige el rumbo de la política económica, nuestro país sufrirá las consecuencias más dramáticas de su historia democrática.
Para los argentinos entonces, solo queda esperar que la dirigencia esté a la altura de los acontecimientos para poner mesura en sus acciones y evitar así, un caos generalizado en nuestro país. 
Las crisis son oportunidades para corregir y crecer, pero cuando son recurrentes y se vuelve una y otra vez sobre las mismas complicaciones se transforman en una patología difícil de resolver.


domingo, 2 de septiembre de 2018

LA ERRATICA GESTION ECONÓMICA DEL GOBIERNO

Artículo de Opinión
LA ERRATICA GESTION ECONÓMICA DEL GOBIERNO
Por: Vicente Scordamaglia

Tanto que creen en el libre mercado los profetas de esa doctrina, que todavía no aprendieron a leer su mensaje: el mercado les está soltando la mano y les está diciendo enfáticamente que al igual que la mayoría de los argentinos no cree en el relato del gobierno.
Las jornadas caóticas que se viven en la argentina con respecto al rumbo de la economía, mucho se parecen a aquellos días aciagos  en donde por la mañana despertábamos con un valor de nuestra moneda y (producto de la relación valor dólar peso e inflación durante el día) por la noche, nos acostábamos irremediablemente devaluados con respecto a la suba del valor del dólar y las perdidas irremediables de nuestro poder adquisitivo.
Esta masacre de nuestros recursos financieros en la que el gobierno se empeña en defender, tiene un único culpable: el propio gobierno y su errática política económica.
La confianza, elemento fundamental para cualquier emprendimiento sobre todo en el ámbito de la economía, tiene como condición indispensable ser creíble, no solo en cuanto a su ética personal sino en la idoneidad profesional y en el manejo de las finanzas publicas.
Es indudable que la actual administración gubernamental en el término de casi tres años de gestión no ha podido responder exitosamente  a ninguna de estas dos premisas fundamentales, llevando a la argentina a una crisis de imprevisibles consecuencias. 
El radio pasillo poco ayuda a encausar la grave situación que vive nuestro país, es más, yo diría que es un elemento que aporta más confusión a la ya pocas claras respuestas que aporta el gobierno que no hace otra cosa que expresar su propio desconcierto.
El gobierno culpa a los mercados internacionales, los economistas se la dan con el gradualismo, los políticos se trenzan en disputas mezquinas de un lado y otro de la grieta y los fanáticos del gobierno responsabilizan a la oposición Peronista de su desdicha mientras el fondo monetario internacional pide más ajuste. Este escenario de conflicto perpetuo en donde la mayoría de los sectores productivos de nuestra sociedad se encuentran afectados por la falta de una política económica clara, completa un cuadro de irremediable desazón.
¿Se puede concebir tanta desgracia para un país que no encuentra el rumbo para concebir un proyecto común que nos fortalezca?

Los argentinos se han bancado como nunca los cambios que pretende este gobierno, es más gran parte del Peronismo acompañó las principales medidas que impulso el gobierno percibiendo, (con los instrumentos que dispone) perfectamente que la globalización comienza a hacer estragos en aquellos países (como el nuestro) que todavía no han sido capaces de concebir un orden institucional que los proteja; es imperioso entonces, concebir con urgencia una organización que  convoque al consenso entre todos los sectores con capacidad decisoria con el único propósito de destrabar los elementos que nos hunde  cada vez más en crisis recurrentes sin perjuicio de inventario.  

jueves, 30 de agosto de 2018

ARGENTINA EN SU LABERINTO

Artículo de Opinión
ARGENTINA EN SU LABERINTO
Por: Vicente Scordamaglia
Según los especialistas económicos (yo no lo soy) desde que asumió Macri, se fugaron del sistema financiero nacional la friolera suma de u$s 52.126 millones de dólares. Esto se dio en un marco en donde el gobierno echó mano a las reservas para parar las corridas bancarias y hacerle frente a los vencimientos de las Lebac y Letes que el propio gobierno implementó y terminó pagando con bonos y letras del tesoro para oxigenar su economía vapuleada por el déficit fiscal. A partir de esta decisión (una nueva pifia del gobierno) cada vez que el Banco Central tiene vencimientos de estos papeles de negocios, que el gobierno ofreció como beneficioso para destrabar la venida de capitales externos, se produce una corrida cambiaria que el gobierno se ve obligado a equilibrar con dólares contantes y sonantes, con una pérdida significativa de las reservas bancarias de nuestros ahorros que se fugan del sistema financiero argentino para nunca volver.   
Es evidente que la economía argentina con este pronóstico, necesita una profunda corrección. En este contexto cualquier hijo de vecino sabe que cuando se pide un préstamo y el mismo no es usado para aplicar a la inversión y el crecimiento y en cambio se utiliza para pagar déficit, es decir más deuda, dicho préstamo se constituye en una trampa mortal con un dispositivo de relojería que tarde o temprano va a hacer volar por el aire la inestable economía nacional. Este camino plagado de minas (cazabobos)  que el gobierno tomó la decisión de transitar, es una rueda de préstamos y devoluciones sin fin en donde el único perjudicado siempre es el que debe pagar, en estos términos los principales economistas de nuestro país le auguran para la evolución económica, un pronóstico reservado.
Mientras este problema central está en pleno desarrollo, la sociedad entera debate otros temas no menos preocupantes para el futuro de los argentinos. La direccionalidad de la investigación que el Juez Bonadío imprimió para revisar la cartelización de la obra pública en Argentina comenzó a preocupar al mismo gobierno en tanto que su monitoreo retroactivo también involucra a miembros del actual gobierno en particular a la propia familia del Presidente de la Nación. Este hecho si se comprueba que empresas de los Macri estuvieron vinculadas con procesos de adjudicación poco transparente podría producir una verdadera hecatombe en el país.
Viendo el desarrollo y el cariz que tomó la investigación de los cuadernos de las coimas, el juez Bonadío encontró por un rato la fórmula para pegar un viraje en medio de la investigación realizando una artimaña jurídica sin involucrar a los Macri comenzando la investigación a partir del año 2008 y santo remedio: esto es el paso de IESA empresa de Macri a Calcaterra este es el mal menor del involucramiento de los Macri en la obra pública.
Es posible que muchos críticos acérrimos de la ex presidenta crean que a cuanto más desprestigio es sometida su figura presidencial, mas la perjudican; se equivocan, en realidad acaban siendo funcionales al propósito que tiene el Kirchnerismo que es victimizar la figura de Cristina.
Este es un círculo diabólico en el que se encuentra el oficialismo, ya que el desarrollo de los acontecimientos de esta desprolija mega causa, están potenciando aun más a quien se intenta destruir y comienza a dejar al descubierto a los reales mentores de este destape nacional y sus verdaderas intenciones.
Que pasaría aprovechando el envión si también se monitorea la obra pública de la provincia de Buenos Aires o la de la Ciudad de Buenos Aires? Seguramente los moralizadores de la política se encontrarían con más de un motivo similar al de los cuadernitos del señor Centeno.

Finalmente quiero manifestar públicamente mi más enérgico repudio al coro presidencial con sus legisladores, ministros y funcionarios cantando el jingle de moda que el oficialismo reemplazó por el “sí se puede” ahora circula alegremente en las filas del oficialismo “queremos flan” ver este patético cuadro coral en el que se ha convertido el gobierno de cambiemos me produjo un sentimiento de culpa y mucha vergüenza ajena al ver como hemos podido llegar a tener gobernantes tan insensibles que son capaces de burlarse del pueblo cuando el país con su economía en crisis vuela por los aires y mientras tenemos pibes que no alcanzan a tener la cuota mínima alimentaria.