lunes, 10 de junio de 2019

COMO FUNDIR UN PAÍS EN CUATRO AÑOS

Artículo de opinión
COMO FUNDIR UN PAÍS EN CUATRO AÑOS
Por: Vicente Scordamaglia

Es evidente que la economía nacional no tiene ninguna fortaleza, siendo presa así de múltiples especulaciones financieras que borraron de raíz la posibilidad de algún desarrollo productivo. La timba financiera que instaló el gobierno del Ing. Macri por la necesidad de conseguir dólares fáciles del mundo (o de donde sea) desde el inicio de su gestión, benefició a unos pocos llevando a la mayoría de la gente y a empresas argentinas al borde de la quiebra y de un peligroso estallido social. La dolarización y la consecuente inflación en la que se encuentra sometida la economía argentina se está llevando a la rastra a todos los precios de la canasta alimentaria y con ello, las pocas esperanzas de los argentinos que ya descreen de la arenga presidencial que le reclama a la ciudadanía que aguanten un poco más que hay que seguir tirando del carro por este mismo camino.
Este Presidente ha transitado tres años y medio de gobierno sin entender que el que tiene que hacer el esfuerzo para comprender como se gobierna una nación es él junto a todo su equipo de ignorantes que lo acompañan (CEOs) que creyeron que un proyecto de nación es lo mismo que un plan de negocios; si así fuera (tan solo un plan de negocios) no han mostrado muchas habilidades que digamos ya que  también fracasaron estrepitosamente en el plano comercial desarrollando esa misma concepción que los deslumbra fundiendo literalmente al país al llevar a su economía al colapso total.
Es archisabido que Argentina, como cualquier país emergente, está expuesta a las variables de los mercados internacionales que en su voraz competencia descargan todo su lastre sobre países que no han desarrollado ninguna protección que proteja su frágil moneda. No se trata aquí de voluntarismo ingenuo y creer que porque nos visitan personas “ilustres” del mundo ese solo hecho nos pondrá en una mejor posición para comerciar con el mundo globalizado. Quizás Macri (el presidente) todavía no ha tomado conciencia que los reiterados errores que viene cometiendo su gobierno los paga dolorosamente la gente, como  consecuencia, no han hecho otra cosa que dilapidar las esperanzas de todo un pueblo que creyó poder encontrar una salida al estancamiento económico financiero de años de fallidos intentos de buscar el bienestar común y creer ingenuamente que el liberalismo financiero nos proporcionaría la solución. Hoy, el gobierno se encuentra en una encrucijada con un presidente devaluado, con aliados descontentos y un pueblo indispuesto a no renovarle el crédito para que siga rifando la confianza de la gente por otros cuatro años más. La prueba de la impotencia de este equipo gobernante está a la vista, el gobierno en vez de buscar soluciones a la grave crisis en la que se encuentra nuestro pueblo, optó por desplegar una violencia inusitada sobre dirigentes de la oposición, apela a las peores prácticas políticas que dijeron que venían a cambiar, hecho que confirma la incapacidad para salir de la crisis ante el temor manifiesto de perder las elecciones nacionales en primera o en segunda vuelta con cualquier fórmula que la oposición pueda  presentar.
Como consecuencia de esta realidad que muchos intentan esconder, el gobierno ha desatado una violencia institucional amplificada desde los medios de comunicación adictos, deformando los hechos en la búsqueda de episodios en los que se hubieren metido los candidatos de la oposición  para ventilarlos frente a la opinión pública y someterlos a un desgaste inusual de acusaciones y desmentidas desalentando a toda la sociedad acerca de la conducta de la oposición.
Estos personajes siniestros, que se especializan en deformar la realidad tal cual es, algún día tendrán que rendir cuentas frente a la sociedad por haber sometido a los argentinos a la permanente duda infundada, creando altos niveles de incertidumbre y forzándolos al consumo diario de mentiras que los mantiene en un estado de anímico de máxima tención reñidos entre sí.
Es indudable que el gobierno no tiene otra cosa que mostrar (después de cuatro años de gestión) más que una serie de episodios confusos en los que se pueden encontrar algunos candidatos de la oposición, lo que no se dan cuenta es que con la misma vara, la gente evaluará la gestión oficialista y los episodios de corrupción que el gobierno mantiene silenciados por el favor ¿qué les dispensan? la mayoría de los medios de comunicación.

La campaña ya está lanzada, lo mismo que la agresión: golpe por golpe solo contribuyen aun más a la confusión reinante promovida de un lado y del otro del arco dirigencial, el ataque artero es la moneda corriente que suplanta a la propuesta, a la verdadera lucha por la idea, a las mejores ideas que les permita a los argentinos una salida democrática plural y solidaria para que así en un marco de unidad responsable, poder abandonar definitivamente la mediocridad en la que se encuentra postrada la nación toda.  

domingo, 26 de mayo de 2019

EL CAMINO A LA PRESIDENCIA ESTÁ PLAGADO DE BUENAS INTENCIONES

Artículo de Opinión
EL CAMINO A LA PRESIDENCIA ESTÁ PLAGADO DE BUENAS INTENCIONES
Por: Vicente Scordamaglia

El mensaje de los candidatos es mostrarse frente a la opinión pública seguros de que, si los ciudadanos los eligen, sacarán al país de la tremenda crisis que sacude las entrañas mismas de la economía nacional y por ende, aliviar las economías familiares que se encuentran al borde del colapso general. En realidad, hasta ahora, los candidatos esgrimen pocos argumentos cuando tienen que explicitar como realizarán semejante hazaña que los elevará, si lo logran, a la categoría de los nuevos dioses de la política argentina, máxime cuando quienes se proponen para el desafío ya pasaron por el gobierno y no les es ajeno que Argentina desde el punto de vista económico, se encuentra en banca rota.       
A esta altura de los acontecimientos, el gobierno de  Mauricio Macri es poco lo que puede ofrecerle a los argentinos después de gestionar durante casi cuatro años de mandato, este espacio ya ha agotado casi todos los recursos de una gestión fallida, el margen de confianza que le queda, otorgado por el electorado, es extremadamente estrecho y solo se aferra a un milagro que produzca una importante baja de la inflación a través del control de cambio manteniendo el dólar estable y  enfatizando aún más su consigna (devaluada) favorita: ¡este es el camino correcto! ¡SÍ se puede! mientras provoca en el resto de las variables económicas una sangría que afecta significativamente al conjunto de los argentinos.

Desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri, las propuestas políticas en Argentina duran poco; se mueren antes de dar a luz. Desde la reciente puesta en escena de Sergio Massa convocando a todos los argentinos a trabajar mancomunadamente sobre la idea de desarrollar diez puntos (algo así como la tabla de los diez mandamientos) básicos para ser consensuado por todos los espacios políticos, sufrió en menos de un mes, una serie de mutaciones en la medida en que fue reformulada por otros sectores, el mismo gobierno comenzó a convocar con una serie de propuestas que la ciudadanía ya no sabe si son similares o si solo se trata de ganar tiempo para llegar hasta las próximas elecciones. Además, qué sentido tiene faltando tan poco ya nadie les cree. Recordemos que en medio de toda esta confusión el gobierno intentó un nuevo y malogrado control de precios que prácticamente, no solo que no se cumple (salvo en unos pocos productos) sino que además no llevó ningún alivio a la población y solo sirvió para promover nuevas incertidumbres
Las próximas elecciones en lo que respecta a los números y probabilidades proporcionados por los encuestadores no varían mucho de lo que fue la elección de 2015. Por ahora los pronósticos preliminares acerca de las preferencias ciudadanas para primera vuelta se reparten en tres frentes que por ahora no se sacan ventaja y ninguno consigue consolidar una posición efectiva en el electorado.
Lavagna que va y viene, agita sus laureles conseguidos en la crisis de 2001/2002 y exige que se lo proclame candidato por consenso y no por elecciones democráticas en las primarias PASO, lo hace porque es sabedor que la economía argentina está tan dañada que requiere una apoyatura política que exceda el marco de las formaciones políticas de la que dispone para el desafío que viene, es decir que pretende sumar a su propuesta a organizaciones sociales, empresarios y gremialistas para encarar la difícil tarea por venir. Algo así como fue el acuerdo económico y social realizado por Duhalde, Alfonsín y la Iglesia, solo así dice, se podrá emprender la tarea que por demás será gigantesca.

Massa es quizás el político mejor preparado para liderar el desafío y en base a ello no deja de rendir examen para hacerle ver a los argentinos que posee el liderazgo suficiente y el conocimiento de cada uno de los problemas, como así también la solución pero no logra perforar su propia marca de las últimas dos elecciones (presidenciales 2015 y legislativa 2017)

Macri se aferra a un imposible por llegar a las próximas elecciones antes que el plan pergeñado con el fondo monetario internacional le explote en la cara. La convocatoria a todos los actores de la sociedad más que un plan de emergencia se parece más a un manotazo de ahogado que en su desesperación, intenta camuflar con dádivas a los gobernadores y a algunos gremialistas que su gestión económica ha sido un rotundo fracaso llevándose puesto a casi todos los sectores productivos de la nación que reclaman medidas urgentes al tiempo que sectores de su propio espacio le piden al presidente que tenga un gesto de grandeza y convoque a sus partidarios a revisar su propia fórmula presidencial.

En medio de este desaguisado, la ex presidenta lanzó su fórmula presidencial. Ya todos sabemos el impacto que produjo la formula Fernández - Fernández obligando a propios y extraños a revisar sus estrategias de campaña. Desde de allí, el kichnerismo crece lento pero sin techo esperando que la estrategia de Napoleón le de los frutos esperados así enseñaba el estratega: “nunca molestes al enemigo cuando esté cometiendo tantos errores”; con solo dar algunas señales al gran número de indecisos (¿es en este caso el cuarto espacio en disputa?) para intentar dar el gran salto de ganar en primera vuelta, tarea que le cabe a Alberto Fernández en enfatizar de que ahora sí van a volver pero para ser mejores corrigiendo aspectos importantes de su modelo esbozado ya en el lanzamiento del libro de Cristina Fernández (Sinceramente) transformado en acto político; ese día delineó un par de propuestas interesantes desde donde va a construir un nuevo relato para seducir a las numerosas capas medias y trabajadores del país: construir entre todos un nuevo contrato social y una reactivación del mercado interno, base indispensable para reconstruir el tejido social.    
Quizás debamos reflexionar sobre nuestro pasado inmediato rescatando como aprendizaje que el futuro se construye necesariamente con la elaboración del pasado.
En este sentido lo acontecido y lo por acontecer se relacionan profundamente. Es muy conocida la frase popular que dice que ni siquiera Dios puede cambiar el pasado pero se cuenta que hace unos años, el rabino Joseph Soloveichik sorprendió y desconcertó a sus alumnos cuando les dijo en una clase que: "el ser humano es el único ser en la creación que tiene la capacidad de rectificar el pasado". Sus discípulos se quedaron atónitos ante lo que habían oído del maestro. Soloveichik serenó los ánimos y explicó sus palabras diciendo que: la visión que tenemos sobre el pasado es absolutamente subjetiva y cambia en la medida en que cambiamos nuestra visión del presente. La intención de rectificar nuestras conductas éticas futuras modifica nuestra perspectiva del pasado. ¿Será posible que así sea? El pueblo que todo lo sabe en unos pocos meses, dará su veredicto final.



lunes, 20 de mayo de 2019

LA CENTRALIDAD DEL PODER

Artículo de opinión
LA CENTRALIDAD DEL PODER
Por: Vicente Scordamaglia

Mientras los editorialistas profesionales se aprestaban a dar cuenta en sus relatos de lo que ocurriría el día martes en Comodoro Py con el juicio a Cristina Fernández, una noticia que cayó como un rayo en medio de la tormenta electoral, impactó de lleno en el corazón mismo de la política obligando a todos los interpretadores de la realidad a trabajar horas extras.

La noticia del día sábado que la misma Cristina daba a conocer sobre secundar la fórmula presidencial de su espacio, esto es: Alberto Fernández presidente y Cristina Fernández vice, sacudió todo el escenario nacional y por carácter transitivo también en el plano internacional. Tres pasos de estrategia política le bastaron a la ex presidenta para retomar la centralidad del escenario electoral y poner a todo el oficialismo y los oficialistas al borde del colapso total: el primer acto fue el lanzamiento del libro Sinceramente, en el cual, recuérdese, instaló a su candidato con una mención especial en un marco donde se especulaba acerca de su propia candidatura, el segundo acto se trató de una jugada fundamental allí mismo en el centro del corazón del partido nacional Justicialista  que le garantiza la hegemonía partidaria vacante hoy de conducción real a nivel nacional, y la tercera, lanzar su fórmula presidencial para acompañar a Alberto Fernández como Vice presidenta a pocos días de “ser juzgada” por la obra pública.
Hasta aquí la descripción de los hechos encadenados que obligaron a todos los medios de comunicación a hablar de este acontecimiento relevante y sin exclusión por sobre el del juicio a su persona a realizarse el día martes 21/5 que seguramente no durará (por más que quieran) los medios oficialistas más de un par de días a lo sumo. Pero más allá de la relevancia de los acontecimientos que nos exige reflexionar, lo cierto es que la profundidad de los acontecimientos interpela a toda la sociedad y obliga a su sistema de representación a barajar y comenzar de nuevo por la singularidad de lo que acabamos de describir.

La ex presidenta en su alejamiento forzoso del gobierno luego de que perdiera su candidato (Daniel Scioli) no perdió nunca la gimnasia del poder, y como tal para bien o para mal estuvo en el centro de la escena,  es más, me animaría a decir que manipuló los acontecimientos que se fueron sucediendo a discreción obligando a todos los actores sociales, políticos, económicos y judiciales a jugar su propio juego. Los medios de comunicación afines al gobierno y los mayores interesados en su destrucción (literal) en su afán destructivo, contribuyeron a mantener su imagen viva ya que no tienen ni tuvieron otro proyecto más que el de sacarla definitivamente del escenario político olvidándose de aquel axioma que dice: “no importa si hablan mal o bien de mí, lo importante es que hablen”; es decir que la plena vigencia que tiene hoy la ex presidenta mucho se la debe a lo que los medios quisieron hacer de ella y no pudieron produciendo el efecto contrario. Mientras los medios de comunicación procedían sistemáticamente a la destrucción de su imagen y al proyecto Kirchnerista, el gobierno quiso pero no pudo convencer a los argentinos de las bondades de un proyecto de exclusión permanente y   destrucción del aparato productivo junto al saqueo de la economía nacional.

Créanme, ya es tarde para intentar algún otro experimento en contra de la ex presidenta, los sorprendió a todos y todas y los dejó sin reacción en las puertas de las elecciones. La andanada de basura exhibida por los medios en los tres años y medio en general y los últimos dos días en particular es directamente proporcional al poder que acumula la ex presidenta. La falta de legitimidad que alcanzaron todos los instrumentos de la nación llámese, poder ejecutivo, poder legislativo y poder Judicial, en ser parte de numerosas operaciones armadas para desacreditar a la principal opositora al actual modelo Macrista, se les volvió en contra y ahora están pagando la mayor falencia de su  gobierno que, en vez de gobernar para el pueblo lo hicieron para unos pocos empresarios destruyendo lo poco que quedo en pie del intento de construir un estado de bienestar que con todos los errores era incipiente en el gobierno anterior. 
Para finalizar (ya que estimo que por la singularidad de los acontecimientos aquí se abre una nueva etapa de nuestra historia) permítanme apuntarles a aquellos que dicen que todo sigue igual, se equivocan, sean estos oficialistas u opositores deberán revisar sus posiciones políticas si no quieren quedar en el ostracismo de la historia en donde los pueblos en esa instancia suelen ser particularmente crueles con los insensatos. Para aquellos actores que hegemonizan la atención pública de estos días (Fernández, Fernández) habrá que ver si cumplen con el mandato que espera la mayoría de los argentinos, esto es, que un Fernández nos saque definitivamente de la grieta y junto al otro convoquen a todos a aunar esfuerzos compartidos para construir un modelo de república para todos los argentinos sin exclusión.   
  

             

lunes, 29 de abril de 2019

LA COYUNTURA

Artículo de Opinión
LA COYUNTURA
Por: Vicente Scordamaglia

Argentina está en una coyuntura peligrosa en la cual el gobierno puede no llegar a las próximas elecciones o, en el mejor de los casos, llegar demasiado desgastado para ser competitivo. El deterioro de la economía y la intranquilidad de la gente sumados a los sectores productivos en quiebra, que ven asomar una hiperinflación en el horizonte (si no dominan las corridas del dólar) son la suficiente razón para que el país entre en un colapso generalizado. Esto es, claro, si no se implementan medidas urgentes que contengan a los millones de argentinos que padecen los rigores del rumbo económico que este gobierno está empeñado en profundizar pareciéndose cada vez más (con otro signo ideológico) a una Venezuela de Macri.
¿El gobierno tiene una bala de plata frente a esta situación tan desfavorable? Según los datos de algunos economistas tiene una combinación de dos salidas posibles de la coyuntura desfavorable en la cual se encuentra entrampado, una es económica: usar las reservas del Banco Central para evitar las corridas especulativas por fuera de las restricciones del fondo (FMI) y la otra medida es política algo que se ratificó en estos días por el círculo rojo que viene pidiendo (con insistencia) cambiar de candidato, esto es, el llamado plan V es decir el recambio de Macri candidato por la gobernadora Vidal. La medida económica presupone nuevos riesgos, en la medida que la incertidumbre se profundice aun más, se corre el riesgo de que se licuen rápidamente las reservas del Banco Central acelerando la crisis aún más y que ésta, a su vez, sea ingobernable, de allí que se busque restablecer con la medida política, la confianza perdida en la gestión actual apostando por una candidata (María Eugenia Vidal) mejor ponderada que el actual Presidente dando un poco de certidumbre a los mercados y generar a partir de ello alguna expectativa en los sectores medios de la población allí donde se encuentra el mayor número de indecisos que son quienes definirán la próxima contienda electoral.    
No está demás insistir en que Argentina atraviesa una situación dilemática, los proyectos de quienes encabezan las encuestas y que se presupone serán los más votados Cristina o Macri (ambos) arrastran densas falencias en su gestión de gobierno: el proyecto Kirchnerista si bien produjo importantes reformas dirigidas a solucionar problemas que padecían importantes segmentos de la población más necesitada todavía requieren la asistencia del estado nacional para encontrar alguna solución a sus demandas incrementadas por la mala gestión del gobierno actual; todavía subyacen, sobre todo, aquellas de carácter estructural como la pobreza extrema y la marginalidad que se han incrementado con las políticas implementadas por el gobierno actual, sin embargo y a pesar de la gran problemática social, política y económica importantes segmentos de la población está dispuesta a votarlos aun con la carga de corrupción y falencias que sobrellevan en sus mochilas los dos actores principales que confrontarán en el próximo acto eleccionario nacional. Es evidente entonces que el festival de denuncias vertidas de un lado y otro  de la grieta actual, no logran mellar la confianza de quienes todavía conservan una cierta confianza de vastos sectores de la población sobre aquellos que lideran la intención de votos para el próximo acto electoral.
Si esto es así, la desconfianza puede no ser para este caso un elemento determinante a la hora de otorgar el voto para encarar un programa de gobierno en tanto y en cuanto el candidato encarne un objetivo superior a todas las bravatas de mentiras vertidas para conseguir votos y obtenga así un porcentaje de confianza relativa para favorecer intereses sectoriales. Cabría preguntarse entonces, ¿existen los límites? Claro que existen los límites, yo tengo muchos y no estoy dispuesto a hacer ninguna transacción con ellos en tanto y en cuanto el beneficio de la salida de la crisis sea mayor al daño que esta pueda ocasionar, por ello los medios de comunicación terminan siendo una herramienta decisiva a la hora de definir el voto de los indecisos.
A pesar del espacio ocupado por las redes sociales en detrimento de los medios tradicionales de comunicación, siguen siendo ellos un núcleo duro de periodistas estrella, quienes instalan la agenda nacional convirtiéndose en los grandes influenciadores de la opinión pública para “arrear” el voto del electorado.
La verdad es inentendible lo que nos pasa; Argentina con su enorme potencial para producir alimentos para millones de personas y  siendo uno de los países con mayor número de cocineros per cápita tiene a la mitad de su población infante sumida en la miseria y otras tres cuartas parte de los niños mal alimentados; la misma contradicción la tenemos al observar la cantidad de economistas que circulan  por los medios de comunicación (cada uno con sus verdades relativas) sin poder acertar con algún programa económico o medida de gobierno que resuelva (como lo han hecho otros países) el creciente deterioro financiero de nuestro país.
Cada vez que se habla de coyuntura política o  económica nos referimos a una etapa del desarrollo estructural de un proyecto o de un plan de gobierno. La coyuntura a la cual nos referimos es la descripción de un momento de la historia en la cual los actores sociales asumen un rol decisivo en dicha  coyuntura. 
Las últimas siete elecciones provinciales en donde el oficialismo salió tercero, comienzan a marcar una tendencia peligrosa para el gobierno que desespera a distintos sectores afines al gobierno nacional que no dudan en tomar partido y amedrentar a los ciudadanos desde distintos mecanismos de persuación, lo patético de estos días lo protagonizó la señora Mirtha Legrand insuflando su miedo para que toda la sociedad tome nota del riesgo que corren los argentinos si deciden votar a Cristina Fernández. Lo cierto es que con todo lo que puedan decir de los gobiernos populares, estos sectores cercanos al liberalismo financiero son y fueron los que en mayor medida se han beneficiado de sus políticas económicas. Los ricos siguieron siendo ricos, las capas medias tuvieron acceso a mejoras que permitieron obtener una clara posición ascendente y los sectores más postergados de la sociedad obtuvieron una mejora en su calidad de vida, lo que equivale a decir un poco de justicia social. La coyuntura política que vive la Argentina entonces, exige un compromiso mayor de todos los sectores activos de la sociedad ya que lo que decida la población en Octubre nos tiene que permitir salir de la mediocridad y el fracaso perpetuo. Las sociedades inmaduras crean una serie de “monstruos” para combatir a otros, la actual crisis terminal que nos muestra la coyuntura actual ¿nos permitirá madurar y construir un mejor porvenir para todos? 

 






martes, 26 de marzo de 2019

ATRAPADOS ENTRE KAOS Y DESCONTROL

Artículo de opinión
ATRAPADOS ENTRE KAOS Y DESCONTROL
Por: Vicente Scordamaglia

Maxwell Smart trabaja para la agencia de contrainteligencia CONTROL como el Agente 86, un individuo totalmente inepto, que se las arregla junto con sus compañeros a frustrar las operaciones de la organización criminal KAOS.

Servicios de inteligencia, espías, dobles agentes, pinchaduras, grabaciones, operaciones múltiples, asociación ilícita de jueces, fiscales y periodistas, operaciones de prensa con sus  montajes en donde abundan pruebas que son plantadas para armar causas en las que nada se prueba y cumplen un solo objetivo, el de desgastar a los adversarios y mantener a los ciudadanos en tensión continua  en contra de los políticos y sus prácticas “corruptas”.
Como se ve a diario, la mayoría de los programas de televisión, radio o prensa escrita manejan una cantidad de información proveniente de las usinas de información proporcionada por personajes de dudosa identidad. Seguimientos, escuchas ilegales, amenazas y extorsiones son proporcionadas continuamente por estos sujetos con lo que a diario se confeccionan la totalidad de los programas políticos y económicos que consumimos los argentinos.    

Si no fuera por la dramática situación que está viviendo nuestro pueblo, desde lo económico social pasando por lo político y laboral llegando a situaciones de extrema conflictividad, diría que nuestro país se parece más a una serie de espionaje del agente (86) del recontra espionaje el célebre Maxwell Smart, que a un país en serio que trabaja unido por el bien común de sus ciudadanos. 
El escenario nacional invadido por la peor especie de nuestra sociedad (espías y agentes encubiertos) domina la agenda informativa de los medios de comunicación y ocupa la preocupación de algunos políticos que decidieron hacer política realizando denuncias (denunciantes seriales) en contra de sus adversarios sosteniendo relatos muy bien construidos proveniente de estos siniestros sujetos de donde surge toda la información de la cual se nutren su discurso político. 

Mientras el reclamo de mesura se hace sentir en busca de un cierto equilibrio para analizar la política entre la realidad y la ficción a la  que nos tiene sometidos la vida nacional, pensaba en las últimas declaraciones del Presidente Macri, en cuyo discurso se observa que tiene cada vez más que ver con un hombre extraviado en un inconsistente relato de la realidad y menos con el de un jefe de estado centrado en un plan estratégico que saque a la Argentina de la brutal crisis en la que se encuentra, fijando los ejes de un crecimiento sostenido que eleve la calidad de vida de los argentinos; en realidad, no hay forma de que esto suceda mientras la verdad provenga de las cloacas de la nación y la clase política intente sacar ventajas removiendo los excrementos de años de desidia y descontrol de los valores necesarios que requiere la ciudadanía para construir una república.      

Si Kaos sigue sosteniendo posiciones extremas desoyendo el clamor de la gente para construir un país unido , mientras Descontrol solo proponga ajustes feroces sin sentido y sin ningún resultado más que el sacrificio de los argentinos y la noventa y nueve (99) amenace con incendiar el país denunciando a miembros de su misma coalición como lo hace con la oposición, pues entonces, mucha grandeza tendrán que exhibir aquellos que ofrecen constituir una nueva alternativa para el país a la hora de alejarse de los egos personales para fundar una nueva mayoría que saque a la argentina del fracaso y la miseria estructural. 
Pregunta el súper agente 86 _ ¡¡¡no me diga que si los que proponen una nueva alternativa fracasan el país se va a la mierda, perdón digo, no tiene futuro!!!_  la respuesta es:
_no tenga ninguna duda_
_¡le dije que no me lo diga!_


Nota: estimado lector ubique usted con libertad a los personajes como quiera, el grotesco será igual. 

lunes, 11 de marzo de 2019

“DEL DERECHO Y DEL REVÉS, UNO SÓLO ES LO QUE ES Y ANDA SIEMPRE CON LO PUESTO”

Artículo de opinión
“DEL DERECHO Y DEL REVÉS, UNO SÓLO ES LO QUE ES
Y ANDA SIEMPRE CON LO PUESTO”
Por: Vicente Scordamaglia

La campaña electoral 2019 en Argentina comenzó con una aspereza inusitada. Las acusaciones, calumnias y operaciones (de un lado y otro) para vincular a los candidatos con los peores males de la Argentina, escalan peligrosamente en un escenario de extrema conflictividad social, contexto este donde ya nadie disimula sus intereses y los sectores más activos de la sociedad (políticos, gremiales, jueces, fiscales empresarios y medios de comunicación) juegan sus intereses a fondo para no quedar involucrados con el nuevo fracaso argentino al que inexorablemente nos conduce el gobierno de la coalición gobernante. 

Es poco probable que a esta altura de los acontecimientos tanto mensaje inducido influya en el electorado nacional, cansado ya de operaciones de desprestigio que involucran ya no solo a la clase política, sino a todo personaje público con alguna aspiración política o expectativa de poder. Salvo unos cuantos desprevenidos que les promueva algún efecto en sus decisiones, la gran mayoría  del electorado nacional ya no compra más verdura podrida y espera de su clase dirigencial respuestas urgentes y definitivas a los múltiples problemas que afectan a la población.

Aterrorizando a la gente en caso de que si ganara algún candidato de la oposición el país se  encamina al infierno tan temido, suena provocativo y hasta   irresponsable ya que la mayoría de los argentinos se ven ya en las puertas del purgatorio consumiendo el último aliento de sus esperanzas.

La ingeniería pergeñada por los mentados estrategas de campañas presidenciales comenzaron con declaraciones fallidas, las perturbadoras declaraciones realizadas por el mismo Durán Barba (en caso de que gane Cristina creará milicias populares) tratando de infligir temores desmesurados a los ciudadanos con mensajes apocalípticos, no hacen otra cosa que ensanchar aun más la grieta que divide a los argentinos.
Es evidente que la necesidad de profundizar la grieta en beneficio propio, muestra con claridad la falta de percepción que tienen estos insensibles sujetos a la hora de testear el ánimo de la gente para las próximas elecciones, inventando espejismos inalcanzables con declaraciones falaces sobre la conducta de la oposición (posibles remplazo al gobierno nacional) creyendo que de esta forma podrán impedir la construcción de una alternativa presidencial.  
En la medida en que se consolide una tercera opción con buenas perspectivas electorales como la que se está configurando dentro mismo del espacio opositor, desaparecerán definitivamente los temores de formar un nuevo gobierno con mejores perspectivas del que está ofreciendo el gobierno del Ing. Macri.

Mientras todo esto sucede, los políticos argentinos por estas horas, comienzan a padecer el síndrome que recorre a todas las democracias del mundo en estos tiempos electorales, algo tan elemental pero necesario como el que la obtenga, correrá con una ventaja comparativa sobre el resto: “La credibilidad”. En esta época de desconfianza generalizada en donde “nadie es lo que es y anda siempre con lo puesto” el mandato común para todos los políticos que aspiran a tener el reconocimiento de la sociedad y la búsqueda del voto para las próximas elecciones presidenciales, (cuando este tenga que ratificar o rectificar el rumbo del país) será la de seguir consolidando una democracia plena en un país que todavía debe saldar con suma urgencia el default social en el que se encuentra sumergida la nación argentina por la voluntad de unos pocos en desmedro de la desazón de unos cuantos.
Ni la verborragia extrema ni la falta de comunicación con el electorado, podrán suplantar la falta de un proyecto de nación que redunda en la ausencia de representatividad que padece la clase dirigencial argentina. En el mismo momento en que todos proponen lo mismo descargando la responsabilidad de la gravedad que padece nuestra nación en los otros y en donde el electorado es bombardeado por los medios de comunicación con episodios de corrupción y delitos varios, la sociedad acumula su bronca para ser descargada a la hora de elegir a sus próximos representantes. Así, en este contexto confuso y complejo, la búsqueda de la verdad será lo que marque la diferencia entre uno y otro proyecto a la hora de dirimir el voto popular en donde se  ratificara  o rectificará el rumbo económico y político que ha tomado nuestro país. Millones de argentinos quieren conocer la verdad tal cual es, y construir sobre la base de ella un progreso que el tiempo en su transcurso ratifique y fortalezca.

¡Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio! 

martes, 26 de febrero de 2019

DEMOCRACIAS SOCIALES O DEMOCRACIAS FINANCIERAS

Artículo de Opinión
DEMOCRACIAS SOCIALES O DEMOCRACIAS FINANCIERAS
Por: Vicente Scordamaglia

Los intereses de las elites (los poderosos del mundo) y sus negocios financieros, se han convertido en el exclusivo propósito de la política globalizada. En todo el planeta la verdadera polarización que existe es entre dos modelos de democracia, en las que básicamente concebimos el mundo y estas creencias ya arraigadas en el imaginario dirigencial, son las que definen a la política, esto es: proyectos financieros en favor de las grandes empresas multinacionales o proyectos productivos generadores de empleos que le permitan a la gente desarrollar un proyecto de vida.
  
Luego del período de la guerra fría (a la salida de la segunda guerra mundial) el neoliberalismo fue dejando atrás las prácticas de dominación mediante métodos cruentos, en donde los golpes de estado fueron su herramienta disciplinadora principal sobre las naciones que intentaban independizarse de la hegemonía sujeta al imperialismo norteamericano o en su defecto, la de su socio la Unión Soviética (tratados de Potsdam y Yalta) antes de que esta última comenzara a desmoronarse producto del derrumbe económico y la fragmentación de los países de la unión de estados socialistas. La Perestroika, nombre que puso fin a la guerra fría, dejó como único  vencedor a los EEUU en donde el neoliberalismo comenzó a desplegar nuevos formatos de dominación impulsando democracias con gobernantes flexibles y funcionales afines a sus intereses; pero faltaba para completar el modelo de dominación, construir un andamiaje financiero que sostuviera a estos regímenes a raya con el fin de mantener su hegemonía militar en defensa de los recursos económicos a salvo del acecho de los pueblos que reclamaban soberanía nacional, territorial y económica: esto fue el llamado capital financiero que mediante un supuesto “desarrollo” para los pueblos y el fortalecimiento de las democracias, endeudaba a los países y ahogaba su futuro en siderales deudas económicas imposibles de pagar acentuando así su dependencia y fidelidad a los organismos internacionales controlados por el imperio vencedor.
Para ello solo necesitó contar con unos cuantos bancos y sectores de la sociedad afines a su especulación financiera dando así  inicio al período más nefasto de la historia económica de las naciones y el inicio de las democracias vigiladas como nunca se ha visto en toda la historia política de la humanidad.  

Para estos modelos que yo llamo planes financieros, basta con implementar una política que brinde unos cuantos beneficios a una población que no exceda a la de una población calificada de más de diez millones de personas ya que el modelo está diseñado no para realizar programas productivos, y como consecuencia de ello la de crear políticas distributivas, sino para movimientos de capitales especulativos que les permitan a los nuevos especuladores del mundo hacerse con fortunas inconmensurables a expensas de la pobreza de los pueblos que quedan afuera del reparto y de cualquier proyecto posible de inclusión.

Hoy los pueblos se debaten entre mantener la política financiera de hambre y exclusión tal cual como lo pregona el libre mercado, en donde la prioridad son los negocios con poca  intervención del estado dejando afuera del sistema a millones de trabajadores y sus familias en contraposición a la política social que sostiene programas productivos con una justa distribución de las riquezas y la intervención del estado en cuestiones elementales como la educación, el trabajo y la salud base fundamental para el desarrollo de los pueblos.  

Un ejemplo de lo que estamos hablando y que llama a la reflexión, es el de Alemania, este fue uno de los países que más plata prestó para paliar la crisis económica que viven los griegos. Esto fue tanto por dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI) como por fuera en convenios bilaterales al punto tal que  cuando la crisis alcanzaba su máximo rigor, esto fue cuando los Griegos (en el 2010) debieron refinanciar su deuda Ángela Merkel exclamó: Si no pueden pagar con plata que entreguen una isla.
En esta misma línea debemos observar con suma atención como se desmorona el mayor experimento multicultural que fue La Unión Europea y que hoy se resquebraja aceleradamente haciendo volar por el aire el estado de bienestar que incorporó a millones de trabajadores a una distribución de la riqueza sin igual creando las condiciones del período de bienestar más largo de la historia de Europa en donde reinó la Paz, la  prosperidad y un sistema de democracias más justa y solidaria que en otro período de la historia de la civilización occidental.  


Hoy el mundo es multipolar, Rusia y China se suman al reparto del mundo y sus recursos mientras la Unión Europea se replantea su proyecto. En este contexto las crecientes tensiones entre los poderosos del mundo globalizado y la inevitable lucha por los recursos  fundamentales para la subsistencia humana y una desmesurada guerra  por los mercados comerciales, están poniendo en peligro la frágil paz entre los pueblos empujando a la humanidad a una guerra global de consecuencias catastróficas; en este sentido las democracias sociales que tengan en el centro de su proyecto al hombre y no a los mercados pueden ser el camino para alejarnos definitivamente de un destino catastrófico de nuestra historia.