lunes, 30 de marzo de 2020

LA GRIETA QUE DIVIDE AL MUNDO


ARTICULO DE OPINIÓN
LA GRIETA QUE DIVIDE AL MUNDO
Por: Vicente Scordamaglia

Una profunda y peligrosa pandemia atraviesa a toda la humanidad. El virus covid_19 que azota a toda la humanidad está poniendo una frontera entre un mundo a punto de convertirse en pasado y otro mundo nuevo que se insinúa “peligroso”, desconocido y lleno de incertidumbres que requiere que el hombre, privilegie otros valores para enfrentar los difíciles desafíos del presente y el futuro por venir. Hiso falta tener enfrente un enemigo común como lo es el coronavirus para que los seres de este planeta nos diéramos cuenta cuanto necesitamos de los otros para seguir existiendo.   
Las imágenes que nos llegan a diario junto a las aterradoras cifras de infectados y los no menos obscenos números que se multiplican exponencialmente de acuerdo a las proyecciones realizadas por los expertos, asumiendo lo que sucede en otras  naciones (China, Italia, España, EEUU y otras)  como propias, están dando cuenta de la fragilidad de nuestra existencia en este nuestro planeta tierra. Los sistemas sanitarios a nivel mundial que ya se encuentran desbordados, no están preparados para atender a un número incalculable de contaminados que día a día llenan los establecimientos hospitalarios del mundo entero.  

En este contexto lleno de incertidumbres y acechanzas, es que sabemos sobradamente que en todo orden humano las cosas que hacemos adolecen de poseer rasgos perfectos, después de todo somos humanos y no dioses, es más, yo diría para mi gusto, que las cosas que hacemos tienen demasiadas imperfecciones que con el transcurso del tiempo aprendemos a convivir con ellas y esto sucede en el mismo instante en que las naturalizamos. Hoy en día en medio de la crisis sanitaria mundial (pandemia) que se combina con la no menor crisis económica que conoce la humanidad una controversia sobrevuela la opinión de los argentinos en particular y el mundo entero en general, esto es: si hay que garantizar con todos los elementos que disponemos atender la salud de las persona o preservar la economía por sobre ellas. Menudo interrogante tiene la humanidad por delante, los argentinos tan afectos a las antinomias comenzamos a enredarnos en este viejo dilema humano para saber si es primero el huevo o la gallina; inútil es para todos resolver hoy en día el interrogante en medio de un ataque mortal de un enemigo invisible que nos quiebra la voluntad de existir, cabe entonces aceptar que  lo único cierto en este dilema milenario es que hay huevos y gallinas y ambos son parte de la misma respuesta que el mundo con elevado equilibrio tendrá que resolver.  

En este punto sin retorno es cuando vemos que la política de un país, ofrece una multiplicidad de características que se expresan en el mismo orden ya que las realizan los seres humanos y sobre todo, por su constante exposición a la demanda popular resaltan mucho más los defectos que las virtudes, sin embargo, las muestras de unidad y coraje de la clase política que se proyectan en la gente: son alentadoras.
El asunto que ocupa en este caso entonces a toda la humanidad, tiene que ver con una falla de origen que carga la historia humana sobre sus espaldas y es el injusto sistema de producción y distribución a nivel global puesto que estos dos elementos son los que deberán corregirse para construir un orden nuevo en donde la salud y la economía de las naciones valorice al hombre y sus necesidades.
La suerte está echada y la oportunidad desplegada frente a nosotros: nada se podrá realizar y todo esfuerzo será inútil si no somos capaces de crear un nuevo comienzo que valorice al hombre por sobre todas las cosas y en donde la economía solo sea un instrumento al servicio del hombre y toda la humanidad.    


miércoles, 18 de marzo de 2020

UN MONSTRUO CON CORONA (DE REY) ANDA SUELTO


Artículo de opinión
UN MONSTRUO CON CORONA (DE REY) ANDA SUELTO
Vicente Scordamaglia

Mientras el mundo asiste desconcertado a lo que parece ser una crisis humanitaria total (pandemia) un virus con “corona” de rey, está “exterminando” a los humanos provocando estragos impensados a través de infectar su sistema inmunológico y su aparato respiratorio integral. Las consecuencias están siendo catastróficas en la medida en que todavía no se ha podido encontrar ni el antídoto, ni la vacuna para prevenir su contagio, ni mucho menos detener su avance vertiginoso con un poder de exterminio que preocupa y ocupa a toda la comunidad científica mundial.   

Hasta ahora todas las medidas que han tomado los países afectados por el coronavirus, han sido defensivas e infructuosas, en tanto que este virus se propaga mucho más rápido que otros de su clase y no da tiempo a que el ser humano desarrolle los anticuerpos necesarios para su defensa inmunológica, en este sentido el aporte de la ciudadanía para disminuir sus efectos destructivos son: ¡decisivos!
Los especialistas nos han enseñado de mil formas que el coronavirus (covid 19) solo se contagia a través del contacto humano, es decir de persona a persona y se propaga a través de su huésped, el humano en contacto estrecho con otro humano. Se aloja en nuestro interior y solo contagia a otros por vía aérea, mucosa nasal, saliva, lágrimas y cualquier otro fluido que expulse nuestro organismo hacia el exterior de nuestro cuerpo. Podríamos decir que el virus covid 19 es un perfecto virus social ya que necesita otros seres vivos para seguir “existiendo” y así seguir infectando todo a su paso. Yo no soy médico pero tengo una aguda percepcion y he comprendido con claridad que el punto emblemático de esta batalla que está librando toda la humanidad, es cortarle el paso al virus disolviendo temporalmente todos los vínculos sociales que hasta ahora mantienen unido (a pesar de las diferencias) a todos los humanos de esta tierra. Evitar toda interacción física entre personas es por ahora el arma más efectiva que tenemos.
Las consecuencias colaterales de esta pandemia ya comienzan a insinuarse en tanto que la economía mundial comienza a trastrabillar frente a la incertidumbre que provoca la crisis humanitaria. Los mercados mundiales que ven perder el valor de sus activos no saben donde refugiarse hasta que pase el temblor y los gobiernos de los países desarrollados comienzan a echar culpas (para saber quien le abrió el portón al monstruo) de que este pudo haber sido un acto deliberado para equilibrar posiciones de poder comercial, militar o alguna operación de geopolítica estratégica internacional; sin embargo, cuesta pensar que una nación o algún grupo de poder pudo haber pergeñado semejante plan de exterminio, aunque nunca nadie podrá saber cuál es el límite capaz de la mente humana en defensa de intereses espurios.  
Lo cierto es que frente a la encrucijada en la que se encuentra toda la humanidad, requiere del esfuerzo y el compromiso de todos; contraer la enfermedad que provoca el coronavirus, es un hecho del azar, provocar su contagio por negligencia humana, es un acto de perversidad insolente.
Este es el mayor desafío de la raza humana, o trabajamos todos mancomunadamente para ganar esta batalla comun o como dice el libro SNOWDEN no habrá un lugar donde esconderse.   


miércoles, 19 de febrero de 2020

ARGENTINA: ENTRE BUENAS INTENCIONES Y TENSIONES PELIGROSAS


Artículo de opinión
ARGENTINA: ENTRE BUENAS INTENCIONES Y TENSIONES PELIGROSAS
Por: Vicente Scordamaglia

La negociación con el fondo monetario internacional se está llevando las escasas energías que tiene el gobierno a la hora de negociar desde una posición de “fortaleza” con los organismos internacionales que no tienen nada para perder y todo para ganar. Las distintas visiones que comenzaron a ventilarse públicamente entre sectores que conforman el mismo frente gobernante no hacen otra cosa más que dinamitar el camino que el presidente Fernández (en su primera gira por las principales naciones del mundo occidental) se encargo de pavimentar de cara a la dura negociación que le espera con el FMI. No se sabe con claridad si es una estrategia del gobierno o simplemente son expresiones de una serie de voces irresponsables que creen que con este juego infantil de dimes y di-retes (apretar por un lado y negociar por otro) tendrá algún efecto en organismos perfectamente afinados para negociar en condiciones extremas como la que se encuentra nuestro país. 
En este sentido, trabajando a destajo con el reloj del tiempo que transcurre  a toda velocidad, el Presidente Fernández y todo su equipo económico, se ilusionan en llegar a buen puerto y concretar un satisfactorio acuerdo con el FMI antes de los vencimientos de los próximos pagos que implicaría desembolsar sumas siderales que no solo son de por si impagables (todos lo saben) sino que además implicaría dejar de lado el plan de reactivación de la economía interna y calmar los ánimos alterados de una sociedad que viene pagando el costo de ajustes que son interminables. Para ello, el gobierno argentino a través de sus negociadores, está mostrando una voluntad de pago como nunca antes se había manifestado con tanto énfasis; es que ya todos saben que el no pago sumergiría una vez más a nuestra economía en un interminable default aislando a la argentina de los mercados internacionales “necesarios” estos para un desarrollo sostenido que potencie las capacidades infinitas que nuestro país posee sin explotar.   
Ahora que se sabe bien quien manda en argentina (¿se sabe?) se ve con un poco mas de claridad el resultado de no haber debatido con antelación entre los distintos sectores que componen el elenco gubernamental acerca de la cantidad de problemas sin definir que tiene nuestra economía y que aún persisten y dificultan un entendimiento duradero de las partes que conforman el escenario social, político y económico en argentina.
La política, la economía, la justicia y un plan estratégico que transforme rápidamente los recursos en capital productivo requieren un análisis más profundo y una decidida acción de gobierno más eficaz que la mera enunciación (diagnostico) de las dificultades que tienen los argentinos que esperan una pronta solución de los múltiples conflictos que padece.        
Pero como siempre ocurre cuando la solución  es corrida por la urgencia, comienzan a oírse voces temerarias convirtiendo las buenas intenciones del gobierno en  tensiones peligrosas de sectores que están esperando una fisura interna por donde filtrar sus condicionamientos y con ello se produzca un desgaste prematuro del gobierno actual disminuyendo su poder para negociar con los distintos actores de nuestra sociedad y su capacidad para gobernar.     
 La crisis económica internacional que se globaliza a la misma velocidad que el coronavirus surgida en China, no hace otra cosa que cerrar los posibles portones de salida con los que contaba nuestro país antes de la terrible epidemia que ya comienza a contaminar a los mercados internacionales.
Las derivaciones económicas y financieras internacionales que pueden devenir a partir de un posible  colapso de la segunda economía del mundo y su influencia sobre los mercados mundiales dificulta aún más hallar la fórmula que permita una pronta solución a las naciones emergentes.
Pensar en una tercera posición respecto a la polaridad que lograron las dos coaliciones que hegemonizan la política argentina (frente de todos y juntos por el cambio) es por ahora una fantasía irrealizable, ambos espacios se consolidan en posturas opuestas cada vez más radicalizadas y concentran en su interior a sectores muy definidos que en el fondo de su pensamiento refleja la ruptura ideológica que arrastran los argentinos desde el comienzo de su historia democrática. Si por lo menos hubiera un debate serio y permanente de cada uno de los temas y acordáramos que modelo de argentina queremos en este presente, aplicaríamos en un futuro inmediato las mejores propuestas que surjan de ello y evitaríamos así entonces caer cada cuatro años en la oscuridad que produce la incertidumbre de carecer con un destino común.      


jueves, 16 de enero de 2020

DOS MODELOS UNA SOLA SALIDA


Artículo de opinión
DOS MODELOS UNA SOLA SALIDA
Por: Vicente Scordamaglia

¿Acaso existen en el mundo actual más que dos modelos de gestión como lo son el liberalismo financiero y el populismo distributivo? Me animaría a decir rotundamente que no, salvo excepciones de algunas naciones que realizan un experimento de ambos utilizando como práctica, según el caso, un pragmatismo extremo ausente de cualquier ideología. Si esto es así lo más lógico sería la búsqueda de lo mejor que sostienen ambos modelos y aplicarlo a la economía de nuestro país para salir del laberinto en el que se encuentra nuestra economía; este experimento sería posible si no fuera que intereses locales y extranjeros no tuvieran otros planes para el futuro  de nuestra economía.
La situación limite en la que se encuentra la Argentina que heredó Alberto Fernández exige la búsqueda de un constante equilibrio entre quienes encarnan los intereses de estos dos modelos, esto es: consensuar la toma de decisiones para bucear juntos y ver en el fondo de este océano de incertidumbres como funcionan esos países que aplican para casos similares un pragmatismo extremo y en consecuencia, medir por los resultados.
En nuestro país acaba de asumir un nuevo gobierno y con él surge una nueva esperanza que en la medida de las posibilidades reales y a pesar de la situación en la que se encuentra la economía argentina, el gobierno intenta provocar un shock de confianza en la población que espera con gran expectativa que se produzcan cambios drásticos en la política nacional y que impulse a la economía de nuestro país a soluciones más o menos rápidas; sin embargo y a pesar de lo imperioso  de proponer cualquier “paliativo” para la emergencia, el nuevo gobierno sabe que corre contra reloj y cada minuto en que transcurra el acontecer económico de Argentina se acerca a un callejón con dos salidas: una es atar su suerte al FMI como lo hizo el gobierno de Macri y el otro es socializar los esfuerzos para evitar que nos alcance la espada de Damocles del FMI que persigue inflexiblemente al gobierno argentino para que cumpla con los pagos tal cual fueron pautados con el gobierno anterior.
El presidente Fernández y todo su equipo económico saben de las dificultades que todavía deben enfrentar más allá de haber tejido rápidamente  una red de contención y de acuerdos con cada uno de los sectores que conforman la estructura de poder en Argentina: empresarios, sindicalistas, movimientos sociales, partidos políticos y aun con los organismos internacionales de crédito que estarían de acuerdo en avanzar sobre dos ejes fundamentales para destrabar la compleja trama de dificultades en la que habría dejado al país el gobierno anterior: por un lado atender a la emergencia social con toda la complejidad que esto implica, es ni más ni menos que obtener respuestas urgentes para frenar la extrema pobreza, atender la emergencia alimentaria y sanitaria e incentivar las escasas ofertas laborales que permitan que la inmensa masa de desocupados encuentren una salida laboral y comiencen a mover la rueda “virtuosa” de la economía. En segundo lugar, la estrategia del gobierno es ganar tiempo dando señales claras de que no desea entrar en default, en todo caso lo que la Argentina quiere es reconfigurar las fechas de pagos, sobre todo en lo que hace a los vencimientos inminentes que de retrasar el calendario de pagos le permitiría alejarse de la zona de peligro apremiante antes que se caiga el acuerdo político social que hoy contiene el conflicto social en Argentina.
Lo cierto es que ni el liberalismo económico ni el populismo distributivo han podido dar respuestas duraderas a las demandas de los pueblos; el liberalismo expresado en el modelo Chileno (por tomar un caso emblemático) colapsó luego de haber dejado un tendal de pobres en el camino con el agravante de que en ese país los servicios básicos esenciales para la población (educación, salud y trabajo) son privados e inalcanzable para los trabajadores y sus familias. En el mismo orden y con el mismo rigor, hay que decir que los modelos populistas representados por gobiernos como el de Bolivia (por tomar un caso) no alcanzan a completar un círculo virtuoso de desarrollo por la falta de inversiones que le impiden pasar a una fase superior de capitalismo productivo.
La situación en el mundo es por demás preocupante. Los únicos que han podido perforar esta ecuación perversa de las democracias imperfectas son precisamente aquellas naciones que utilizan la democracia como mecanismo de legitimación de sus actos de gobierno hacia adentro de sus naciones (EEUU. RUSIA Y CHINA) pero hacia afuera ejercen presión constante con un desarrollo militar cada vez más acentuado y riesgoso para la paz mundial.     



martes, 7 de enero de 2020

POBREZA


Artículo de opinión
POBREZA
Por: Vicente Scordamaglia

El constante debate que se recicla cada vez con mayor intensidad en la cultura nacional acerca de los pobres y las consecuencias que esta realidad representa, tiene un nuevo capítulo con las declaraciones de la inefable (corista) Susana Giménez, sus dichos llenos de eufemismos acerca de la pobreza (según sus creencias) ofenden a los argentinos, tanto  a los que padecen este flagelo como así también a quienes tenemos conciencia de lo que significa para un país que sabe que mientras exista este nivel de pobreza no habrá paz social.
Es evidente que muchos sectores de nuestra sociedad no han podido librarse de los prejuicios que los persiguen a lo largo de toda la historia, y sobre todo se manifiesta en el debate cada vez que tenemos que afrontar la responsabilidad de elaborar algún proyecto o plan de emergencia que ayude a mitigar el castigo de la pobreza que hoy tenemos y lamentablemente tenemos que adicionarle el rótulo del hambre que padecen (como una estigma) cientos de miles de compatriotas. Es evidente que no es nada fácil el desafío que tienen por delante los gobernantes ya que como decía el genio Albert Einstein: “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”; de manera que la pobreza, caracterizada últimamente por muchos personajes de la política como el senador Pichetto o de la farándula la vedette Susana Giménez y opinólogos ligeros que habitan los medios de comunicación que descreen de la veracidad de ello y afirman que solo es producto del resultado de múltiples especulaciones políticas electorales en beneficio de intereses espurios con el fin de mantener cautivo a importantes segmentos de la población. Este significativo  hecho ha provocado con su ocultamiento que el flagelo de la pobreza (que no es exclusivo de la Argentina) sea reconocida y tratada por prestigiosos analistas y o economistas como Thomas Piketty, Anton Costas, Carlos Arias y otros en donde todos ellos desde distintos abordajes afirman que la pobreza representa el 40% de la población mundial. La pobreza, caracterizada como la falta de elementos básicos y necesarios para el desarrollo de cualquier ser vivo de nuestro planeta ha sido históricamente encubierta por un prejuicio básico que tiene que ver con la pérdida de dignidad, y como consecuencia de ello tanto el que la padece como así también el que la oculta establecen un pacto de silencio siniestro acerca de la pesadilla que significa este flagelo socialmente.   
Una región convulsionada, una economía de quebranto una sociedad devastada por años de esfuerzos ilógicos e inútiles que nos llevaron nuevamente a la debacle nacional y un aparato productivo obsoleto que costará años y mucho sacrificio poner en condiciones para que vuelva a ser la locomotora de la producción nacional será este el único esfuerzo legítimo para que nuestra nación encuentre el camino de la reconciliación y el crecimiento sostenido; pero muy a pesar de esta realidad que avergüenza, todavía en nuestro país persisten algunos personajes que creen que el fenómeno de la pobreza se soluciona con un gallinero, o sacándolos de la vista cotidiana, escondiéndolos en los confines de nuestro vasto territorio para apaciguar sus conciencias llenas de prejuicios, culpas y negación de una realidad que interpela a nuestra condición de ser sujetos sociales que construyen juntos el ideal de una gran nación.
Ser pobre habla de carencias y oportunidades, si a una persona que tiene carencia de alimentos, de salud, de educación y oportunidades de trabajo y no se lo margina por ello, este sujeto puede volver de esa realidad denigrante e integrarse socialmente, pero si en su defecto la sociedad lo margina culturalmente, jamás podrá integrarse y ser parte de su comunidad.    
  
     


miércoles, 27 de noviembre de 2019

LA DIFÍCIL TRAMA DEL PODER


ARTÍCULO DE OPINIÓN
LA DIFÍCIL TRAMA DEL PODER
POR: Vicente Scordamaglia

La revelación de los nombres de los ministros y equipos que acompañen al presidente electo Alberto Fernández el 6 de diciembre próximo terminará con las especulaciones de los distintos sectores acerca de cómo se va configurando la trama del poder para los próximos cuatro años. Construir una estructura de poder en Argentina y en las condiciones paupérrimas en la que se encuentra su economía, no está siendo nada fácil para un Presidente que intenta constituir una base  sólida para su gobierno desde donde pararse y desde allí comenzar a dar respuestas a las distintas demandas y expectativas de los sectores que conforman el vasto y conglomerado escenario de un país rodeado por naciones con serios conflictos sociales que se expanden peligrosamente por toda la región suramericana.

Sectores que conforman el Frente de Todos, espacio político que  llevó a Fernández a la presidencia: gobernadores, intendentes, sindicalistas, empresarios, movimientos sociales y otros, por estas horas imponen condiciones y presionan por conseguir un lugar en la estructura de poder que de apoco se va configurando como un hecho irreversible, pero, en su conformación, va dejando jirones de un poder que todavía no obtiene el equilibrio necesario para poner en marcha un proyecto enfáticamente anunciado que promueva un rápido desarrollo económico y social.   
Argentina no está exenta de posibles estallidos, de allí que las primeras medidas deberán llegar con urgencia y cargadas de contenido. El nivel de tolerancia a la espera de nuestra sociedad es tan paupérrimo como la economía que deberá multiplicarse (como los panes de Cristo) para dar respuestas tanto a los sectores más postergados de nuestra sociedad como así también a los organismos internacionales que no dejan de monitorear los movimientos de la nueva administración en Argentina. 

Unidad, diálogo, consensos, acuerdo económico y social, oposición constructiva, pueden ser solo consignas olvidadas en los cuadernos de campaña si se pierde de vista el principal objetivo que tiene nuestro país, que es sin duda estimular rápidamente el mercado interno a través de una creciente demanda laboral. La creación de un escenario que propicie mejor humor social será indispensable para llegar a los objetivos propuestos y en este sentido la prensa independiente puede tener un rol decisivo cuando tenga que dar información que pueda ser sensible para la población. Ser cuidadoso y responsable no significa ser partidario de nadie, con ser objetivo alcanza para no exaltar los ánimos ya caldeados de los argentinos.

El 10 de diciembre asume un nuevo gobierno que conducirá el  destino de los argentinos por los próximos cuatro años, estemos en el oficialismo o en la oposición todos seremos beneficiarios si esta vez acertamos en las medidas que hay que tomar para buscar juntos el camino de la grandeza nacional; ¡si así no lo hiciéremos que Dios y la Patria nos lo demande!  

lunes, 11 de noviembre de 2019

EL MALESTAR EN LOS PUEBLOS

ARTICULO DE OPINIÓN
EL MALESTAR EN LOS PUEBLOS
Por: Vicente Scordamaglia

El malestar en los pueblos que perturba y se  manifiesta en la mayoría de las ciudades del mundo, está corroyendo vertiginosamente los cimientos de las democracias occidentales. Los episodios que se vienen sucediendo en distintos países del mundo en general y en nuestro continente en particular, están dando cuenta de un hartazgo de las desigualdades de los pueblos y una desconfianza manifiesta a una dirigencia (sea esta de derecha o de izquierda) que con políticas vetustas no alcanzan a resolver la problemática existente de las grandes masas populares y sus clases medias empobrecidas (bisagras estas del sistema democrático) que ven como retroceden en sus derechos adquiridos en sacrificadas luchas realizadas a lo largo del tiempo de la construcción de condiciones de vida más favorables para los trabajadores y sus familias.
Los disparadores que movilizan hoy en día a grandes segmentos de la población mundial, son múltiples, pero hay un denominador común que atraviesa a todos: es la pobreza y la desigualdad creciente de grandes sectores (40 %) de la población del mundo globalizado.  
Es curioso ver que ni siquiera países europeos que supieron construir mejores condiciones de vida a través de un estado de bienestar hoy en día comienzan a sentir el mismo rigor y la misma falta de oportunidades y de crecimiento que las naciones en vías de desarrollo.
Los movimientos sociales que se movilizan con escaso grado de organicidad y sin una conducción visible no responden a un plan de lucha que obedezca a una planificación preconcebida, más bien son un sujeto social que expresa el malestar social y lo hace con los instrumentos que dispone (en la calle) y en ese devenir va configurando una nueva clase política que tiene que estar a la altura de los acontecimientos para legitimar su capacidad dirigencial.
Si bien los movimientos sociales se producen y se reproducen en gran parte de las ciudades del mundo tienen un epicentro en nuestro continente: Brasil, Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela y muchos más que irán detonando en la medida en que no se atiendan las demandas populares que ya saben estas que en el desenlace de nuestro continente está sellada su suerte y su  futuro.      
Lo preocupante en todos estos episodios, como el que se está produciendo en Bolivia es la injerencia foránea para precipitar eventos desestabilizadores con el objetivo de “voltear” (literalmente) a gobiernos legítimamente constituidos. Las distintas metodologías utilizadas para este fin van desde el armado de causas sobre procedimientos de corrupción de funcionarios, ahogamiento financiero a través de préstamos asfixiantes y hasta injerencias directas como la que estamos viendo en Bolivia con el potencial peligro de una guerra civil, hecho lamentable para una nación que ha sabido en pocos años transformar su desarrollo y su calidad de vida.
Finalmente, queda por analizar (con mayor serenidad) que está sucediendo con dos naciones como Bolivia desde la izquierda y Chile, desde la derecha, países  que han sabido revertir su condición económica (exhibiendo los mejores índices de crecimiento de todo y desarrollo del continente) hoy se encuentran al filo de semejante conflicto político y social.