lunes, 16 de octubre de 2023

 

Artículo de opinión

DE LA ENCERRONA A LA LIBERTAD SOLO HAY UNA PASO

Por: Vicente Scordamaglia

La campaña electoral para las primarias (PASO), tal como imaginábamos, cumplió con todas las expectativas que despertó antes de su inicio; suba del dólar, tasas altas para contener a los ahorristas, chicanas para todos los gustos, denuncias a fuego cruzado, promesas incumplidas que vuelven a ser promesas, operaciones de los medios de comunicación, el oportunismo inoperante de la justicia, las especulaciones de las encuestadoras y la manifiesta intolerancia a diestra y siniestra de nuestra sociedad, conforman un combo perfecto como antesala de una contienda electoral que culminará en Octubre en la cual los argentinos ponemos en juego las principales cuestiones de cara al futuro de nuestro país; y como si esto fuera poco (diría un vendedor ambulante) la política nacional metida de lleno en la búsqueda de algún episodio que impacte en la sensibilidad de la gente y así modificar el casi seguro resultado de las próximas elecciones presidenciable en primera o en segunda vuelta como le guste mandar al soberano.

El país atraviesa una crisis económica de la cual no logra despegarse por más que los encargados de resolverla intentan aplicar todas las fórmulas posibles que tienen a mano para tal propósito. Haber apostado todo a fortalecer los ingresos económicos de la clase media y la clase trabajadora fue para Sergio Massa un acierto que aunque insuficiente algunas medidas llegaron a tiempo permitiéndole ubicarse en una casi segunda vuelta junto al controvertido Milei.

Todas las reformas posibles que el candidato Sergio Massa intenta instalar para construir un nuevo modelo de país, tanto en lo político, como en lo económico, laboral y social son pasibles de escasa  confianza por parte de un sector del electorado que Milei logró meter en la bolsa de la casta provocando inútiles los sacrificios de los argentinos que ven como se va licuando su salario frente a una crisis que por ahora resulta imparable.

Hoy, los argentinos, nos encontramos empantanados en una discusión estéril y sin sentido entre pasado y futuro sin poder visualizar que en medio de estos dos extremos está el presente de millones de compatriotas que sufren las consecuencias de un “cambio” que los tiene como variable de ajuste. 

Las próximas elecciones, entre primarias de Agosto y las definitivas a realizarse en Octubre próximo, dejarán en el haber del proceso democrático, dos cuestiones que a mi juicio son de suma importancia: la primera es que el gobierno nacional será plebiscitado una vez más por lo hecho en el segundo tramo de su mandato; señal elemental que el pueblo le dará al gobierno para ratificar o rectificar su proyecto político y económico que agoniza más por sus propias falencias que por la presión que ejercen los opositores; y la segunda cuestión es la que está vinculada con la proyección que hacen aquellos que intentan no ser succionados por la polarización desplegada por la propaganda mediática entre Macri y Cristina y terminar siendo funcionales a ambos extremos; esto es, quienes transitan la ancha avenida del medio como Sergio Massa.

 

Convengamos que la situación no es fácil de resolver para quienes no quieren entrar en la misma encerrona de la última elección que culminó eligiendo a Macri como Presidente en segunda vuelta, pero déjeme que lo desanime un poco más: hasta que el pasado no termine de ser sepultado el futuro no podrá ser visualizado con claridad; pero créame que en el aquí y ahora también existen soluciones inmediatas que pueden catapultar a un pueblo por encima de esta disyuntiva y salir del laberinto de la historia en el cual se encuentran los candidatos, ¿podrá Massa, Milei o Bullrich quien Finalmente logren la hazaña esperada? Los dejo con una breve pero contundente anécdota sobre el genial Picasso:

Cuando unos oficiales alemanes le señalaron el “Guernica” le preguntaron, ¿usted hizo eso?

No, les dijo, ustedes lo hicieron.

 

jueves, 28 de septiembre de 2023

 

Artículo de opinión

ENCUESTAS CHICANAS Y OTRAS YERBAS 

Por Vicente Scordamaglia

Las tensiones políticas en argentina (previa a las elecciones presidenciales) crecen como hongos venenosos al costado de una ruta llena de peligros y asechanzas. Los escraches entre los candidatos escalan peligrosamente siendo este el recurso que se manifiesta con mayor frecuencia a la hora de que personajes radicalizados se expresan con violencia sin medir las consecuencias para el sistema democrático tal, como ocurrió recientemente en Brasil y en EEUU país en donde creíamos que no pasaría algo semejante sobre todo en la meca de las democracias occidentales.

Los personajes más radicalizados de todas las fuerzas políticas sobre todo aquellas que ven como se reducen sus posibilidades de llegar con chances al final de la contienda presidencial son los primeros en mostrar sus garras  cuestionando así hasta el mismo sistema democrático; en la medida en que se le achica el margen de posibilidades aumentan las agresiones de estos, sabiendo que solo van quedando dos fuerzas para confrontar quienes accedan al balotaje. La guerra de encuestas intentan torcer en algunos casos lo que parece ya sellado entre: La Libertad Avanza y Unión por la Patria están dejando a fuera a juntos por el cambio que muestra ya una clara tendencia difícil de revertir. Esta no es una posición antojadiza más bien es un análisis que está a la vista de todos alcanzando la categoría de un huracán que se agiganta en la medida que se acerca peligrosamente a las ciudades costeras que están en riesgo. Así se ve juntos para el cambio que no acierta a impactar en la opinión pública mas allá de ofrecer una serie de slogans y consignas viciadas de contenidos que no consigue empoderar a la sociedad toda para dar vuelta lo que parece ser ya una tendencia irreversible.

 En otro orden de cosas vemos como los debates entre candidatos van desnudando las escasas propuestas que muestran los opositores al gobierno que este tan solo exponiendo su gestión va ocupando la centralidad de la contienda electoral.

Milei según las encuestas no crece mas halla de lo que creció en las pasos. Los disparates conceptuales y políticos que dejaron las distintas apariciones de los principales dirigentes de la libertad avanza están atentando contra sus posibilidades de instalar sus propuestas que, sumadas a su beligerancia extrema y al tiempo que sus principales asesores aconsejan reducir las apariciones publicas para no dejar al descubierto un factor nuevo en la política argentina que es: ¡la inestabilidad emocional del candidato!.

Lo que al principio de su aparición en el escenario político Milei fue toda una novedad, resultó ser que hoy en día sus propuestas rosan el ridículo constituyéndose así en un elemento que comenzó a jugarle en contra que ya no sorprende a nadie más que a sus confundidos partidarios mientras que la mayoría de los votantes comienzan  a preguntarse: ¿qué pasaría si estos jóvenes entusiastas con poca tolerancia a la frustración ocuparan los distintos estamentos del poder en argentina?

Por suerte nuestro pueblo está pasando al final de la previa de la novedad a la cordura interpelando a Milei y a sus a cólicos seguidores. Frente a este escenario que no para de irrumpir con el asombro cotidiano emerge Sergio Massa con su gestión a cuesta mostrando que todavía los argentinos tenemos otras propuestas elaboradas desde  la racionalidad, la fortaleza moral, el equilibrio emocional y la capacidad intelectual elementos esenciales para construir un proyecto político para todos los argentinos sin distinción de banderías políticas o facciones de poder; si Sergio Massa  “gobernó” prácticamente estos últimos dos años tomando las decisiones más emblemáticas está probando con ello que es el mejor candidato para acceder a la próxima presidencia de los argentinos.

martes, 19 de septiembre de 2023

 

Artículo de opinión

SON LO QUE SON Y ANDAN SIEMPRE CON LO PUESTO

Por: Vicente Scordamaglia

Ya nadie puede pedirle al otro que sea lo que no es. Patricia es Patricia, Milei es Milei y Massa es Massa y en el mismo lodo todos manoseados. Estos tres candidatos (descarto al resto por la escasa intención de votosque tienen a presidente) es lo que hay en el escenario político ya legitimadas sus candidaturas en elecciones primarias (PASO) cada uno con su impronta los hace únicos y ya nadie puede modificar sus virtudes y defectos salvo algunas cuestiones de formalismo que con un poco de maquillaje y coacheadospor algún especialista pueden disimular cuestiones de estética y defectos de origen como para que pasen desapercibidos al ojo crítico y lapidario de la gente que harta ya de estar harta está dispuesta a castigar y dejar en el camino a aquellos que no cumplan con sus promesas de campaña. Así los candidatos luego de pasar por un  mecanismo de seleccióna través de las PASO, creadas para hacer participar a la gente en la selección de candidatos  sin que estos estén afiliados a un partido político o alguna facción de poder.

Finalmente, estos, lanzados ya con sus candidaturas a cuestas no dejan pasar la oportunidad de arrojar al medio político en particular y a la opinión pública en general noticias de alto impacto de manera tal de captar la atención de aquellos votantes que todavía no tienen definido por quién votar. Si esto es así veremos entonces a medida que nos acerquemos a la próxima elección de octubre una andanada de slogans y aprontes mientras entre medio se van filtrando alguna de las posibles medidas que los candidatos pondrán a consideraciónde los ciudadanos para que ratifiquen o rectifiquen los compromisos que ofrecerán a sus votantes. 

La paridad entre los tres contendientes (empate técnico) es absoluta y hace que esta elección se transforme en un final cuerpo a cuerpo (como dirían los muchachos en el hipódromo) por lo que podemos afirmar queallí se juega mucho más de lo que se ve. Este escenario si no se define bien, esto es:que algún candidato gane con contundencia en primera o segunda vuelta, puede convertirse en un conflicto a futuro de proporciones inimaginables ya que lo peor que nos puede pasar  a los argentinos es que llegue a ganar un candidato sin estructura, sin territorio y sin aparato político, es decir, sin poder.  

¿Existe una equivalencia entre lo que se dice y lo que se puede hacer?; la respuesta a este interrogante es lo que parece rondar la cabeza de la gente y lo que parece estar ocurriendo entre los candidatos Milei y Bullrich fundamentalmente; estos dos candidatos tienen la necesidad de producir noticias de alto impacto que conmuevan a la opinión pública obligando a la sociedad a movilizarse en favor de uno de los dos contendientes que se desviven por mostrarle a la sociedad quien es el más fuerte, el más duro para gobernar y llevar adelante medidas que requieren de fortaleza moral, equilibro emocional y capacidad intelectual.Parece ser entonces que a esta altura de los acontecimientos ya nadie se saca ventaja en cambio no es el caso de Massa que está aferrado a mostrar su gestión como prueba tangible de lo que será su gobierno en caso de que la gente ratifique su gestión.

El escenario político está presto con sus luminarias encendidas, los actores repasan su partitura en donde por ahora el libreto que ofrecen es más barullo que certezas, cabe preguntarse entonces: ¿cuál será la decisión de la gente para quebrar la paridad presente?; no podría aventurar una respuestasolo se me ocurre responder al interrogante con una frase que me ayudó en otros tiempos políticos complejos de la nación. A la pregunta: ¿Qué es la política les digo?.¡la política es un sinfín de semiverdades! algunas cosas son ciertas, otras hay que imaginarlas y el resto hay que inventarlas todas ellas en el marco de la democracia.

 

 

lunes, 4 de septiembre de 2023

 

Artículo de opinión

Milei: ENTRE EL CANDIDATO Y EL PERSONAJE

Por: Vicente Scordamaglia

 Salvador Dalí. ... Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien. De los mediocres no habla nadie, y cuando hablan sólo dicen maravillas.

 Parece ser que el candidato Milei se aferra a la frase que inmortalizara Salvador Dalí cuando afirmaba: no importa lo que digan, lo importante es que hablen (la cita completa al comienzo del articulo) en todos los casos desde su aparición ayudado por la prensa estos se dedicaron a inflarlo restándole importancia a lo que realizaban el resto de las fuerzas políticas que compiten directamente con Milei. A medida que se acerca la fecha de la elección de octubre  Milei radicaliza su discurso forzando con ello a mantener la iniciativa política consolidado en las pasos y obligando a sus adversarios a contestar sus propuestas disparatadas con el claro objetivo de entrar a una  segunda vuelta sin importar (si quiere ser presidente) con quien tenga que competir: Sea Patricia Bullrich o sea Sergio Massa.

Hoy pesan mucho más las bravuconadas que lanza a diario el candidato Milei que una propuesta seria con contenidos estratégicos en pos de construir un modelo de país que cubra las expectativas de todo un pueblo. Así, mientras Massa o Bullrich no sean capaces de desarmar este discurso extremo que les ha planteado el vehemente Milei este se los está llevando a la rastra manteniendo la iniciativa y obligando a contestar todo el tiempo las disparatadas propuestas que les plantea Milei consolidando así su postura y forzando una incipiente segunda vuelta en donde quien quedaría eliminada (por lo que se ve hasta ahora) sería Patricia Bullrich) forzando  al otro contendiente a buscar un acuerdo para polarizar con él.         

Desde que Milei sacó chapa de candidato no dejó nunca de liderar las encuestas medido por los especialistas que vieron como crecía y se desplegaba su discurso en el nuevo escenario de tercios, sobre todo se vio con claridad después de las paso donde cosechó una buena cantidad de votos construyendo así un escenario de tercio que se vio incrementado (anticipado por Cristina Fernandez) a través de lanzar una andanada  de consignas y eslóganes extremos que le permitió ocupar la centralidad de la política argentina. A partir de allí Milei no paró de mantener la iniciativa política sino que además como consecuencia de ello no paró de crecer en la consideración de la gente. Esta iniciativa no solo mantuvo en jaque a sus adversarios políticos dejándolos sin discurso que en el mejor de los casos obligó a la prensa con su discurso a fogonear (para bien o para mal) continuamente su perorata beligerante. Si este escenario  sigue in crescendo y Sergio Massa o Patricia Bullrich no logran cortar el nudo gordiano al cual están sometidos por Milei solo queda esperar cuales son las próximas jugarretas del candidato y esperar que su verba no se le vuelva en contra fagocitando su propia figura para ver quién se come a quien, esto es: ¡el candidato o el personaje! 

Mientras todo esto sucede en la otra orilla comienzan a sentir el rigor del personaje que está dispuesto a todo aupado por la corriente política de los países vecinos que pegaron un violento giro a una derecha hostil a la hora de acceder al poder.

   

 

viernes, 18 de agosto de 2023

 

 

Artículo de opinión

LA MISION DE LA POLITICA

Por: Vicente Scordamaglia

La misión de la política es reconciliar los intereses divergentes de los diferentes elementos sociales proponiendo a unos y a otros compromisos razonables. Sus objetivos, son relativos, no absolutos.

TZVETAN TODOROV

Un buen número de personas coinciden en que a partir de las próximas elecciones otro país comenzará a visibilizarse, “el país que los medios mantenían oculto”.Los medios de comunicación operando en defensade intereses espurios se encargaron de mostrar una realidad distorsionada de lo que verdaderamente ocurre en el país. Prolijamente desde el mismo momento en que asumió el gobierno de Alberto Fernández, la oposición en complicidad con los medios de comunicación, la justicia y los partidos de extrema derecha agrupados en una alianza despiadada, apuntaron sistemáticamente a ocultar todos los logros realizadospor el gobierno actual y convertir en un relato mentiroso para esconder la realidad tal cual es.

Bifo Berardi decía: Se requirieron miles de años para transformar la barbarie en Burguesía, pero solo tomó unas décadas en convertir la Burguesía en barbarie. 

Así con algunas virtudes y unos cuantos defectos la democracia argentina luego de las primarias no deja de sorprender mientras se apresta (ahora sí con los candidatos legitimados) a cumplir una vez más con su cometido en las urnas.Poco a poco los candidatos surgidos de las PASOdeberán dejar  atrás las chicanas, denuncias, carpetazos, mentiras y pase de facturas para dejarse ver ante la gente (al menos por un rato) como los dirigentes más idóneos  que gobernarán nuestro destino por los próximos cuatro años.

Mucha basura queda todavía en la mochila de la dirigencia que deberá dejar en el camino si es que aspira a representar a los argentinos que muy a pesar suyo (afortunadamente) todavía están dispuestos a seguir creyendo en sus promesas; si no fuera así ¿de qué se alimenta la democracia?. Las democracias “modernas” viven de las promesas incumplidas y subsisten por sus magros aciertos así, con su lento acontecer los pueblos sobrellevan en su devenir las distintas contradicciones que subyacen en su seno y que gracias a ello les permite  encontrarreferentes que ayuden a resolver sus dificultades más urgentes.

Cuando ya habíamos creído que el mundo había dejado atrás viejas antinomias hoy, argentina con sus pocos años (40) de ejercicio democrático se apresta a dirimir una vez más el modelo con el cual avanzar en una nueva gestión,esto es, la vieja antinomia entre liberales exacerbados agitando el recorte de las conquistas realizadas por la lucha de todo el pueblo proponiendo un gobierno para pocos, o en su defecto consolidar un modelo (como el que propone Sergio Massa)de gobierno que se sustente en la producción el trabajo y la justa distribución de las riquezas.

Los resultados de las PASO muestran una realidad inesperada para casi la mayoría de la gente, el electorado con su voto dejó en el camino al principal candidato de juntos por el cambio (Horacio Larreta) y encumbró a otro (Javier Milei) dejando a la vista un escenario de tercios que deberá dilucidarse en la próxima contienda electoral de octubre con la casi segunda vuelta entre los tres candidatos más votados en las recientes primarias, este es un escenario nuevo para nuestra democracia que todavía no sale de su asombro.

Mientras los candidatos afilan su lápiz realizando  cuentas para ver hacia donde se dirigen los votos sueltos,la realidad nos muestra que nada es igual, ninguna elección es igual a la otra; el resultado que surja de la compulsa entre los tres candidatos en cuestión por ahora se presenta incierta y en y en el mejor de los casos de que hubiera segunda vuelta quien mejor ejerza el derecho a negociar se quedará con la presidencia de los argentinos.

Finalmente debo recordar que el conflicto en política es inevitable en nuestra sociedad, por tanto veremos en los próximos 60 días una campaña feroz en la lucha por el poder emulando una vez más como dirimen la contienda entre derecha y la izquierda hecho que en nuestro país esta vez no alcanza a polarizar la elección general por tanto nuevas alianzas están por alumbrar así como hizo Lula en Brasil:  ¡habrá que negociar!

lunes, 24 de julio de 2023

 Artículo de opinión

La zona de la muerte

Por: Vicente Scordamaglia

 

Si hubiera que elegir una misión para perjudicar a un candidato, en donde la política se juega a todo o nada y más, diría,  la carrera política de este, es la que le tocó a Sergio Massa. Asumir el doble desafío de encauzar la economía (previa negociación con el FMI)  de nuestro país en crisis y ser el precandidato a presidente de la Unión por la Patria (UP) implica sacar en las PASO, los votos suficientes que le den la base indispensable para aspirar a ganar en primera vuelta en las próximas elecciones antes que se junten todos los opositores cada uno con los matices que agitan en la campaña más controvertida que se ha visto en nuestra joven democracia.

Esta muestra de coraje que hay que tener para manejarse en la que yo llamaría: ¡la zona de la muerte! lo tiene a Sergio Massa como protagonista principal en un país que no para de deglutirse a sus figuras políticas más destacadas y que no alcanzan a hacer pie en la expectativa de la gente.

Esta ecuación (entre candidato y ministro de economía) que el candidato oficialista conoce lo “suficientemente bien” sabe de los riesgos que debe enfrentar con carácter prioritario, esto es: sacar a la Argentina de las puertas del infierno hecho que le valdría, de ser así, quedarse con el premio mayor de gobernar la Argentina por los próximos cuatro años; digamos entonces que la contraria puede ser que Massa no logre el objetivo principal de bajar la inflación hecho por otro lado necesario para consolidar los acuerdos con el FMI y a partir de allí podría obtener el apoyo necesario para gobernar nuestro país que no consigue la estabilización necesaria para avanzar en un programa de gobierno que se sustente en el corto y mediano plazo.  

Frente a este despliegue de audacia que muestra el oficialismo en pos de la unidad, la oposición también juega todas sus fichas a ganar la interna entre los distintos sectores que lo componen y apuestan a quedarse también con el premio mayor de acceder a la candidatura presidencial. Sin embargo estos en vez de buscar la unidad eligieron la confrontación lo cual está visto que en donde no hay unidad los gobiernos locales son derrotados.

La virulencia instalada en la campaña entre los opositores al gobierno nacional muestra una vez más que no existen amigos confiables cuando se lucha por el poder; las zancadillas entre los opositores dan cuenta de ello que no paran de agredirse sin demasiadas sutilezas a la hora de rapiñar en medio de algún episodio desfavorable para sacar un puntito de más ventaja.  

Una vez definida las candidaturas en las PASO el oficialismo avanza (desprolijo como suele ser su identidad y gran parte de su movimiento nacional) sin prisa pero sin pausa hacia su objetivo principal que no es otro que mantener el poder por los próximos cuatro años. Una vez más el Peronismo deberá lidiar entre la polarización del escenario político y sus propias contradicciones que le provoca las distintas corrientes que la componen, sin embargo lo que tiene enfrente lo obliga a concentrar todo su esfuerzo en una unidad que aunque sea endeble por lo menos le será útil  para enfrentar a esta derecha radicalizada que no se detiene ante nada tirando en el camino si fuera necesario, su honra a los perros.. Mientras todo esto acontece y más: un rumor se impone en el acontecer cotidiano  la frase que inmortalizara Bill Clinton: “es la economía estúpido”.

viernes, 30 de junio de 2023

 

Artículo de opinión

HOSTILIDADES ENTRE PARES

Por: Vicente Scordamaglia

Los partidos y las alianzas políticas van cerrando sus listas de pre candidatos y se encaminan (por lo que ya se ve) a una campaña sucia y complicada, dejando a su paso un tendal de interrogantes. Ni hablar de la cantidad de heridos que va dejando lo que yo llamaría “hostilidades entre pares” digno de una batalla absurda para instalar candidatos que solo se representan entre sí para ver cómo se acomodan al nuevo escenario por venir.

 

A decir verdad la coalición gobernante propone al igual que la oposición una serie de candidatos destinados primero a convencer a sus pares y luego ver si la gente está dispuesta a votarlos; así se los ve como pululan dirigentes de segunda y tercera línea que no quieren quedar afuera del reparto.

La definición de la fórmula que el oficialismo termina por concretar, no solo ordena su frente interno sino que en la misma medida obliga al resto de las formaciones en cuestión que, como si les hubiera caído un rayo, pasaron de festejar creyendo en su triunfo absoluto ahora sí a dudar de sus posibilidades de triunfo; en cambio el peronismo fiel a sí mismo se une para atacar a su adversario y derrotarlo en todo el territorio nacional.

El cambio de escenario dejó al desnudo a la oposición dejándolo sin argumentos en la medida en que este avanza copando los espacios; no hay mas lugar para mentiras, la oposición juega a ciegas sin nada que ofrecerle al electorado nacional.

La voluntad de poder que todavía subsiste en el peronismo y sus aliados posibilitaron (dejando de lado viejas antinomias) a parir una fórmula altamente competitiva que lo pone en las puertas de un nuevo mandato.

Si esto es así, el oficialismo ya puso en marcha sus motores de una maquinaria que conoce a la perfección y que una vez aceitada no se detendrá hasta alcanzar su objetivo final: esto es, un nuevo mandato presidencial. Los datos que van surgiendo de las elecciones anticipadas en las distintas provincias así lo prueba, invirtieron la carga de la prueba la oposición cambió euforia por preocupación. La fórmula que alumbró el oficialismo pone de manifiesto la vocación de poder que subsiste aun en el ADN del peronismo;la propuesta de Sergio Massa y Agustín Rossi pone de manifiesto esta afirmación; son dos dirigentes que tienen el suficiente manejo y conocimiento de los vericuetos del Estado y sus mecanismos institucionales como para dirimir la dura confrontación que les espera combinando la gestión que aún le queda al oficialismo y la campaña presidencial que ya comenzó a mostrar sus rispideces por dentro y por fuera.

El peronismo tiene un sentido de supervivencia como no hay otro en el país y sabe que si tiene que sacrificar algunas fichas lo hará sin titubear sabiendo que lo avala su doctrina esto es: primero la patria, después el movimiento y finalmente los hombres. En este sentido los peronistas una vez reconocida su jefatura avanza como una locomotora sin freno hasta alcanzar su objetivo final que no es otro que la toma del poder.

Esta breve descripción de la realidad de nuestro país nos permite entender porqué el peronismo le saca ventaja al resto de las formaciones políticas de Argentina obligando a la oposición a adaptarse sin descanso a las nuevas reglas de juego a las que los somete la coalición gobernante.

Dicho esto el oficialismo deberá defenderse de aquellos que padecen Hipermetropía: son los que tienen mejor visión de lejos que ver de cerca. Es lo que les pasa a quienes ven lo que pasa en otros países pero no ven lo que pasa en el nuestro.