viernes, 7 de mayo de 2010

Sobre el Futuro de la Humanidad

SOBRE EL FUTURO DE LA HUMANIDAD


La pregunta es: ¿Qué clase de hombre
debe ser aquel a quien se le permite meter
la mano en los engranajes de la historia?
MAX WEBER

La existente confusión de ideas que prevalece en los estamentos dirigenciales, la falta de valores y los intereses mezquinos que dominan la escena política nacional e internacional, hacen pensar que definitivamente la clase política en su conjunto, ha abandonado la creencia de que ya no vale la pena sostener una visión trascendente y filosófica de la vida para guiar los destinos de la humanidad; por el contrario están convencidos que sólo alcanza con dominar a discreción, dinero y espacios de poder para lograr el “bienestar de los pueblos”.
Esta afirmación indica a las claras que el hombre de nuestro tiempo carece de verdaderas referencias para construir su historia en tránsito por la vida, resguardado por principios éticos y valores fundamentales que hagan pensar que la especie humana construya un futuro mejor.
La falta de visualización de un destino claro en el cual creer, obstaculizan en el hombre la sustentación permanente de valores indispensables para crear la utopía de la vida por la cual luchar; por el contrario, los falsos valores e ideales que se proyectan como “ejemplo” hoy en día, caerá inexorablemente sobre los sujetos como una tenebrosa oscuridad que impedirá tener una visión clara sobre el futuro del mundo y las consecuencias que la rodean.

Si como decía Michel Onfray “Las ideas son medios para hacer circular proyectos y visiones del mundo que están en potencia” pareciera entonces que a la dirigencia actual, se le ha secado el cerebro a la hora de articular ideas y conceptos que le permitan al hombre “moderno” reubicarse conceptualmente en nuestro tiempo.

La vida agitada que vive el hombre hace que todo sea acción sin reflexión, ignorando las consecuencias que ocasiona esa acción irrefrenable de obtener cosas sin sentido que se le inculca al hombre de nuestro tiempo, promoviendo como consecuencia de ello, un sujeto con necesidades efímeras y superficiales que al cabo de satisfacerlas se evaporan como el agua devolviéndolo a su suerte en la vorágine de una “civilización” sin sentido que hemos creado. Así el hombre, vacío y sin valores, su destino será errar por la pérdida de todo fundamento, hundiéndose en la nada infinita de una vida intrascendente.
Lo social que regulaba y contenía al individuo, se descascara como pintura vieja y la caída de los ideales comunes nos deja fragmentados, desamparados, y a la intemperie produciendo un estado de impotencia a la hora de dar respuestas a los graves problemas que acechan al conjunto de la humanidad. Como consecuencia de ello, nuestra época, se caracteriza por la confusión de valores, por la pérdida de la autoridad y por la ausencia de principios ideológicos capaces de orientar a los sujetos en la compleja tarea de su construcción social.

La mentira cotidiana que satura la existencia del hombre, preanuncia con dramatismo más y peores males; la humanidad entera deberá interrogarse con urgencia si está dispuesta a seguir avalando la causa fundamental de sus males.
Los que menos tienen pagan caro su falta de oportunidad de acceder a una vida más o menos digna, y sus hijos, no se si estarán dispuestos a aceptar mansamente la falta de un destino incierto, lo que hace pensar que potencialmente graves conflictos nos esperan en un futuro no muy lejano.

Es verdad, la sociedad viene cambiando vertiginosamente, las referencias que teníamos, ya no nos sirven para interpretar la realidad presente; quienes tienen en sus manos la responsabilidad de encontrar respuestas a esta disyuntiva miran para otro lado, por que no saben o por que no les conviene decir la verdad tal cual es.
La sociedad mundial se ha vaciado de contenido desde los finales del siglo pasado hasta lo que va del siglo presente, los grandes líderes del pasado que orientaron a la humanidad con su ideología (sea esta de derecha o de izquierda) y sus valores de construir un mundo mejor que contenga a todos por igual, ya nos han abandonado a nuestra suerte y solo nos queda la voracidad del mercado económico y financiero que “todo lo puede” en donde la mentira, el engaño y la traición son los “dioses” supremos que se debe adorar.

Entre tanto, el pensamiento humano, devaluado por persistir en la intrascendencia, deambula en el tiempo tratando de encontrar nuevas opciones al pensamiento que guió a la humanidad en los siglos precedentes.
El planeta tierra se desplaza por el universo hacia un inexorable destino que todavía los científicos no logran descifrar.
Cualquiera sea su arribo en el misterioso firmamento, la espectativa de millones de seres humanos en el mundo, es conocer la verdad tal cual es y construir en base a ella una civilización basada en la solidaridad entre los hombres, que el tiempo en su transcurso, ratifique y fortalezca.

Vicente Scordamaglia

lunes, 1 de marzo de 2010

Una Creencia Nefasta


“Levantar el papel donde escribimos y revisar mejor debajo.
Levantar cada palabra que encontramos y examinar mejor debajo.
Levantar cada hombre y observar mejor debajo...
Y si miramos bien siempre hallaremos otra huella.
No servirá para poner el pie ni para aposentar el pensamiento,
pero ella nos probará que alguien mas ha pasado por aquí”.

ROBERTO JUARROZ
Poesía Vertical


UNA CREENCIA NEFASTA QUE IMPIDE CRECER


Los argentinos poseemos una autoestima que nos distingue en todo el mundo y que en algunos casos extremos se exterioriza rayana en la soberbia.
Somos fundadores de todo lo cotidiano sin miramientos de pasado, presente y futuro.
Herederos del pensamiento de aquel boxeador Ringo Bonavena que pensaba que “la experiencia es un peine que te regalan cuando vos estás pelado”; los argentinos olvidamos la idea de que todo ser humano crea sobre lo ya creado, desconociendo así, el conocimiento que aportan otros hombres y mujeres producto de su experiencia personal.
Estamos convencidos de que nuestra intervención en las cosas de la vida o en el ámbito político, es obra y gracia de nuestra originalidad por el cual hemos sido divinamente elegidos a la hora de aportar respuestas a los problemas presentes, sin aceptar que nuestra “sabiduría” se nutre mediante distintas formas de aprendizaje, conocimientos e instrumentos que son transferidos sistemáticamente a lo largo de la historia por otros que transitaron el mismo camino antes que nosotros.
Esta certeza de creernos únicos en el mundo y en la historia, es hija de la soberbia y a su vez, heredera de las grandes frustraciones (esto es potencia e impotencia) ya que nos pasamos todo el tiempo como los perros dando vueltas sobre sí mismos mordiéndose la cola por no reconocerla como parte de su cuerpo.
Algunos autores reconocen el concepto de experiencia relacionado con el conocimiento procedimental es decir el cómo hacer algo, en lugar del conocimiento factual (qué son las cosas). En cambio la filosofía trata el conocimiento basado en la experiencia como "conocimiento empírico" o "un conocimiento a posteriori".
De aquí se desprende que si un sujeto se pasa la vida rechazando de plano lo que han hecho otros actores, adquiriendo conocimientos mediante su esfuerzo personal, estaremos desechando una de las tantas formas de aprendizaje que poseen los hombres y los pueblos en el trayecto de la construcción social de la nación.
Quizás, si el popular Ringo hubiera asimilado la experiencia del no menos popular Nicolino Loche, habría aprendido a esquivar los golpes de sus contrincantes y se hubiera ahorrado unos cuantos dolores de cabeza en su carrera deportiva.
Estas reflexiones no pasarían de ser una anécdota más en el conglomerado y diverso mundo de los humanos si no fuera que también en ese mundo habita la clase dirigencial de nuestra nación, que ante la dimensión de los problemas y desafíos que enfrentamos los argentinos en estos tiempos tan convulsionados, la certeza de creerse únicos, resulta nefasta a la hora de encontrar las respuestas adecuadas para conducir los destinos de los argentinos.
Las ideas son en definitiva instrumentales de las creencias y si creemos que ellas son las únicas capaces de salvar al mundo, pues entonces habremos caído en la soberbia de pensar que fuera de nuestro sistema de ideas nada existe.
Los residuos ideológicos del mundo bipolar imperante en el siglo pasado, son en la actualidad barreras que nos impiden avanzar sin prejuicios hacia soluciones que mejoren la calidad de vida de nuestro pueblo.
Aprovechar la experiencia exitosa de otras personas con ideas diferentes a las nuestras, no es traicionar nuestros principios ideológicos sino más bien, es reconocer que alguien ha pasado por aquí antes y que su paso ha dejado una huella; “No servirá para poner el pie ni para aposentar el pensamiento, sino para probarnos que alguien mas ha pasado por aquí”.



VICENTE SCORDAMAGLIA

viernes, 20 de noviembre de 2009

CUANDO LA POLITICA DEFINE SUS INTERESES



La política es la crítica continua de la realidad.
La política es un mecanismo de cambio
no de preservación o conservación.


Cuando la política define sus intereses se aleja de los intereses de la gente.
En un marco de conflicto social sistematizado por las acusaciones cruzadas de los actores políticos; movilizaciones callejeras de organizaciones de piqueteros por el control de los recursos de la ayuda social; roscas de la dirigencia a tiempo completo por el control de los recursos de la cámara de Diputados y el Senado, sumado a todo tipo de alquimias electorales con el único fin de definir candidaturas para el 2011, configuran en nuestro país, por parte de la dirigencia política, el mayor fraude a los intereses de los ciudadanos que aspiran a tener una vida sin sobresaltos.

La inseguridad y la violencia reina en las calles cual si fuera tierra de nadie, mientras las autoridades de un bando y de otro, discuten a quién corresponde actuar para cuidar a los argentinos de las distintas modalidades delictivas que a diario se llevan la vida de nuestros seres queridos y amigos o destruyen el futuro de nuestros jóvenes marginándolos de construir un futuro entre el flagelo de las drogas y el alcohol.

La falta de acción e inoperancia del gobierno, de aplicar la ley con respecto a la inseguridad en el país, es equivalente al terrorismo de estado cometido por los militares en la lucha contra la subversión.
Los militares cometieron todo tipo de excesos y violaron la ley masacrando a mansalva a todo aquel que tuviera ideales. En cambio este gobierno deja que la delincuencia de cualquier signo actúe libremente en territorios liberados, robando, violando y matando a mansalva a ciudadanos indefensos por solo el hecho de querer ser habitantes libres de un país llamado Argentina.

Ha llegado la hora de separar la paja del trigo; los pobres no son ni delincuentes ni asesinos, solo han quedado marginados de las distintas posibilidades que ofrece la sociedad a los sujetos para desarrollarse con dignidad. Su condición no establece una identidad en sí misma, son personas que carecen de trabajo, educación y salud, elementos básicos e indispensables para desplegar su vida en libertad.
En cambio los delincuentes son sujetos que han decidido desarrollar su actividad en los márgenes de la ley que rige y normatiza a la mayoría de los ciudadanos de nuestra sociedad. En ese submundo, mezclado entre la pobreza extrema de seres sin destino, se encuentra camuflada la delincuencia que azota a nuestra nación, convirtiéndola por falta de voluntad política de las autoridades de turno, en uno de los flagelos más acuciantes de nuestro tiempo.

Entre los partidarios de la mano dura y la de los que no quieren intervenir en el asunto de la seguridad por considerarlo violatorio de los derechos humanos, existen las leyes vigentes que rigen la democracia argentina, es tiempo ya de actuar y no mirar para otro lado como sino ocurriera nada antes de que el país todo se vea dominado por las mafias y dejen a los argentinos sin destino.
Decir la verdad de lo que nos ocurre no es conspiración política ni representa una violación a los derechos humanos. Los que hemos luchado fervientemente por vivir en democracia y libertad, lo seguiremos haciendo, por que es la única manera que sabemos de honrar nuestras convicciones; convicciones que hicieron que miles de jóvenes argentinos pusieran su cuerpo y sus ideales para vivir en una sociedad más justa y no para encubrir a las mafias que plagaron nuestra sociedad de malandras y bandidos que son los mismos que en su momento se asociaron a las dictaduras genocidas.


Vicente Scordamaglia



lunes, 26 de octubre de 2009

ALTERNATIVA DE PODER, DESDE UN MODELO NACIONAL



Treinta años de lucha política por el país,
en el pensamiento, la acción y la reflexión,
me han suscitado la convicción de que nuestra
Argentina necesita definir y escribir un Proyecto Nacional.
Este Proyecto tiene que ser verdaderamente “nacional”;
vale decir, realizado por el país

Juan Domingo Perón




Se ha instalado fuertemente en la sociedad argentina, que la falta de liderazgo mostrada por la oposición, es la que renovó con más fuerza la iniciativa en todos los frentes políticos por parte del oficialismo luego de la derrota en las últimas elecciones parlamentarias.
Esta percepción que empieza a auscultarse por lo bajo, tiene como consecuencia inmediata, algunos interrogantes que la opinión publica en general se debe estar preguntando por estas horas.

Si esto es así, ¿quién será la dirigencia política que reemplazará a los Kirchner en el 2011?. Luego de recorrer hombres y mujeres que conforman el arco opositor al oficialismo, la pregunta se hace más tangible y a la hora de evaluar posibilidades la falta de respuesta se transforma en desazón y luego en desesperanza.

El interrogante ya ha comenzado a rodar por todo el escenario político y se detiene por ahora en uno solo de los actores, el Dr. Duhalde; llamado a silencio desde hace algunos años por voluntad propia en una espera activa del surgimiento de nuevos dirigentes que renueven los partidos democráticos de la Nación.
La realidad testigo implacable del quehacer de los humanos, nos muestra que esa apreciación del Dr. Duhalde no se daría en el corto plazo, por ello su nombre comienza a optimizarse por estas horas en la consideración de los argentinos.
Protagonista principal de los últimos años de democracia en Argentina e impulsor de los grandes acuerdos con fuerzas políticas y sociales como el Peronismo, Radicalismo y la Iglesia fundamentalmente, con el objetivo de pacificar a una argentina sublevada, intenta impulsar a los dos grandes partidos (Peronismo y Radicalismo) como columna vertebral de la recuperación de una democracia asfixiada como en el pasado, por enfrentamientos internos.

La carencia de verdaderos líderes no es solo una problemática nacional. Desde hace ya algunos años desde la muerte de los grandes estadistas que con su sabiduría daban respuestas a la problemática de sus respectivos países y además eran capaces de pensar los destinos del mundo, dejaron a la humanidad huérfana de conductores y un vacío existencial de referencia en cuanto a concebir una vida política de trascendencia llena de valores morales y éticos.

Argentina no escapó a esta realidad visible e incuestionable, es más, la realidad en nuestro país todavía es más exagerada que en otras partes del mundo que por lo menos han logrado que su dirigencia concensuara algún modelo a seguir, en cambio en el nuestro, todavía se confronta y se debate por un modelo político inexistente.

Todos los países se integran al mundo desde una identidad propia y un modelo político. En los últimos años en toda Sudamérica, se vienen consolidando dos modelos de integración al mundo; un modelo es el que integran los países de Centroamérica, Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua que lo hacen desde la lucha abierta en contra del Imperialismo y otro es el que se viene conformando en el Conosur; estos son, Brasil, Chile y Uruguay que lo hacen exitosamente desde su propia identidad basado en un modelo creado por todos los partidos políticos; como vemos no hay muchas opciones para nuestro país salvo que sepamos construir nuestro propio modelo argentino.

Nuestra próxima dirigencia deberá resolver con premura a qué bloque se suma, ya que nuestro país no puede perder otra década de esfuerzos estériles en pos de lograr un crecimiento sostenido que devuelva a todos los argentinos una mejor calidad de vida.
La realización de un modelo nacional que articule un programa obtenido por todos los sectores de nuestra comunidad, se hace imperioso para no caer nuevamente en el vacío de confrontaciones perimidas y avanzar junto a las grandes naciones del planeta que luchan por dar respuestas cada uno desde su propia identidad a los nuevos desafíos que afectan a todos por igual.

A juzgar por el resultado de las últimas elecciones parlamentarias, ya todos saben qué es lo que hay que hacer en nuestro país, el interrogante que aún permanece en nuestras mentes es, quién se hará cargo de la realización.





Vicente Scordamaglia

viernes, 11 de septiembre de 2009

EL TIEMPO SOLO ES LA TARDANZA DE LO QUE ESTA VENIR

ANÁLISIS DE OPINIÓN

“El tiempo solo es la tardanza de lo que está por venir”

Las últimas elecciones han dejado algunas actitudes de los políticos, dignas para el análisis de quienes tenemos la manía de querer saber todo lo que ocurre con el proceso político de nuestro país y su dirigencia.
El pueblo se expresó y por más que le den vueltas algunos ilusionistas de los números, objetivamente lo hizo en un setenta por ciento en contra del gobierno.
Ahora bien, la diversidad del voto a nivel nacional, ofrece algunas aristas que debemos poner en claro.
Así son los números gruesos a nivel nacional de como votó la gente:
Acuerdo Cívico y Social + Aliados: 30,9%
Kirchnerismo + Aliados: 30,7%
PRO + PJ Disidente: 18,7%
PJ No kirchnerista: 8,2% -
Otros: 11,1%

La lectura que debemos hacer con los números en la mano, apunta a dos cosas; la primera es que el oficialismo objetivamente perdió la mayoría en las dos cámaras del congreso, esto es, Diputados y Senadores, por lo cual el gobierno a partir del próximo periodo legislativo se verá sujeto a buscar acuerdos para poder legislar proyectos a su medida; y la segunda es que la diversidad del voto confundió a la oposición y dejó de manifiesto la falta de liderazgo en ese segmento dirigencial; esto es quizás lo más interesante para analizar en el breve tiempo que resta hasta la asunción de los nuevos integrantes del congreso en diciembre de 2009.

En el lapso que va desde las últimas elecciones del 28 de junio hasta la fecha, el oficialismo ganó tiempo para reorganizarse luego de la derrota electoral; lo hizo mediante el trillado método de convocar a la oposición al diálogo. Había algunos rumores que sobrevolaban el ámbito político; todos pensaban que luego de la derrota del gobierno, se produciría un vacío de poder que aceleraría las condiciones de ingobernabilidad en el país y nadie quiso hacerse cargo de semejante hipótesis procediendo, gobierno y oposición, con la responsabilidad que la situación requería. Si hasta se pensó que un nuevo tiempo encontraría a los argentinos buscando consensos para no sucumbir.

Pero nada de esto fue así, ni vacío de poder ni acuerdo entre las fuerzas políticas ocurrió y como se dice habitualmente el mundo siguió andando.
Este tiempo muerto de la política, solo le sirvió al gobierno para retomar la agenda prefijada al darse cuenta que la confusión reinaba en la oposición.
Todas las agrupaciones constituidas con objetivos preelectorales, al finalizar éstas, se debaten entre asumir el liderazgo que ofrece la coyuntura o el armado estratégico de constituirse en alternativa de poder, sobre todo cuando el gobierno dejó entrever la endeblez de su potencial electoral con respecto a la proyección de las próximas elecciones presidenciales. La respuesta que dio la gente es contundente, se le puede ganar al oficialismo e instalar un nuevo proyecto para el país.

El pueblo votó para generar las bases y dar nuevas condiciones sociales a los partidos políticos, son éstos quienes deben descifrar el mensaje y proceder para organizar la expresión popular con vistas al 2011 y por lo que se ve en este corto plazo no se visualiza una decisión clara y contundente de la clase dirigencial.
En el escenario político figuran ya candidatos que se ofrecen para la contienda futura; no me refería precisamente a ellos, sino a aquellos líderes capaces de conducir un verdadero proyecto político de dimensiones estratégicas para la nación en el cual el conjunto del pueblo se vea identificado.

En cuanto a que es pronto para hablar de esto y el pueblo solo espera que la dirigencia gobierne, es una verdad a medias; la gente quiere que los políticos resuelvan los problemas cotidianos pero también aspira a que se realice en el marco de un proceso que garantice la continuidad institucionalidad.

Ser alternativa de gobierno no se equipara con ser alternativa dirigencial; ser alternativa de gobierno significa preparar las bases de un Proyecto Nacional que contemple los intereses y aspiraciones de todos los argentinos. Reemplazar a un gobierno que se metió en las entrañas del poder con un modelo político que intentó cambiar las reglas de juego de los argentinos, la relación que debemos tener con el mundo y como debemos resolver nuestros problemas internos, no es lo mismo que cambiar a meros gestionadores de un gobierno de turno. Para cambiar, hay que ofrecer un modelo distinto de país y eso requiere estudio, preparación y una convocatoria generosa a los mejores dirigentes que tiene el país, y para eso solo quedan dos años por delante.
Ni apresurados ni retardatarios, solo debemos tener cuidado de no llegar demasiado tarde, porque “El tiempo solo es la tardanza de lo que está por venir”



VICENTE SCORDAMAGLIA

viernes, 4 de septiembre de 2009

DESPUES DEL CAOS, ¿UN NUEVO COMIENZO SERÁ POSIBLE?

DESPUES DEL CAOS, ¿UN NUEVO COMIENZO SERÁ POSIBLE?


“Todo caos es un nuevo orden por descifrar.”
Michel Onfray


Ante tanta violencia que nos rodea a diario, representada en todas las manifestaciones del hombre y un mundo convulsionado por la inestabilidad económica, crisis energética y alimentaria, escasez laboral, enfermedades con categoría de pandemia y amenazas constantes de enfrentamientos nucleares que podrían poner fin al sueño de la especie humana sobre la tierra, nos estamos convirtiendo, por perversos mecanismos de defensa, en autistas por omisión y en hipócritas por decisión, sin darnos cuenta que esta actitud frente a la vida, nos está llevando aceleradamente a la tragedia de convertir al mundo en un páramo para nuestra especie.
En este desconcierto existencial, el hombre, sujeto productor de su propio destino, intenta descifrar el actual caos en el cual pretende reencausar su proyecto de vida en el planeta tierra.

Como vemos, contextualizar cualquier análisis internacional, no es demasiado complicado; basta con observar lo que sucede y describir en pocas palabras todo lo que nos rodea a diario en cualquier parte del mundo para comenzar a razonar que el camino elegido para resolver los problemas que subyacen en el planeta, es equivocado.
Por suerte, para atenuar tanta desazón, debemos destacar que la raza humana a dado muestras a lo largo de su historia de sobreponerse a sus propias tragedias, distinguiéndose de otros, por preservar su instinto de vida por sobre el de su propia destrucción.

Las expectativas generadas a nivel internacional con el advenimiento de Barack Obama presidente de EE.UU, comenzaron a dar sus primeras señales; el acercamiento a Cuba y su posterior ingreso a la Organización de Estados Americanos OEA, como así también la invitación al mundo Musulmán de transitar “un nuevo comienzo”, son dos señales inequívocas de que los hombres que tienen que dirigir los destinos del mundo, intentan al menos mostrarse sensibles frente a los riesgos y amenazas que acechan a todo el planeta por igual.

En la misma línea, la derogación de la medida de excluir a Cuba, vigente desde 1962, supone también crear condiciones para transitar un “nuevo comienzo” en America Latina, en donde la rectificación de la medida, muestra a las claras la madures de los gobiernos de nuestro continente.
En este orden el presidente de Estados Unidos intenta desactivar los conflictos que azotan a Medio Oriente manifestando que la única solución, es la coexistencia de dos Estados para que los Israelíes y Palestinos puedan vivir definitivamente en paz.
Sin embargo a todos estos intentos insuficientes por cierto, el mundo debe estar atento a la amenaza de conflicto con dos países como Irak y Corea del Norte que por lo sensible de la zona geográfica en la cual se encuentran, Medio Oriente por un lado y Asia por el otro, intentan traspasar las restricciones de proliferación nuclear que hace peligrar una vez más el equilibrio en el mundo y echar por tierra todos los intentos de instalar la paz en esa zona del planeta.

Un dato de la realidad que debemos agregar a este análisis, son las recientes elecciones que se celebraron en Irak con la denuncia de fraude y movilización de gran parte del pueblo, argumentando que el candidato opositor al gobierno Mir Hossein Moussavi no había perdido la contienda.
En estos países blindados por los gobiernos de turno es poco lo que se sabe de las expectativas del pueblo, pero lo cierto es que el candidato opositor puso en duda la legitimidad del gobierno de turno con un discurso de paz, integración al mundo y realización de un proyecto de país que incluya la armonía con sus vecinos y con EE UU.
Cabe destacar aquí que nada tiene que ver con la autodeterminación de los pueblos de obtener su desarrollo nuclear con fines pacíficos sin que eso ponga en peligro la paz en el mundo.

Pareciera entonces que los intentos del gobierno de Barak Obama, de desactivar zonas de conflicto antes estimuladas por su propio país, se ha transformado ahora en una necesidad estratégica internacional, ya que la crisis profunda que afectó la economía más grande del planeta, le impide sostener económicamente múltiples escenarios de guerra. Sin embargo si esto es así ¿cual es el propósito de instalar bases norteamericanas en centro America concretamente en Colombia?; en principio no es creíble que el argumento sea la lucha contra el narcotráfico, mas bien parece una medida estratégica de geopolítica en el continente.

El sistema político, económico y militar de EEUU fue el que creo la actual situación de crisis no solo en Norteamérica sino también en el mundo, por tanto, de haber algún cambio en la política exterior de ese país, se dará también dentro de su propio sistema interno, entonces cabe preguntarse con legitimidad; ¿Se podrá transformar esta situación en una coyuntura favorable para los pueblos libres del mundo?. ¿Se podrá confiar en que un nuevo tiempo es posible no solo para el mundo Árabe sino para todo el planeta? Y finalmente ¿Podrá el presidente Barak Obama controlar el sistema de su país y los intereses que lo rodean?. Pero en realidad que estamos viendo, ¿las palabras van por un lado y los hechos van por otro?.
Las respuestas a estos interrogantes, solo la podremos encontrar en el devenir de los acontecimientos, si es que los hombres que tienen la responsabilidad de velar por la paz, cumplen con las expectativas generadas en todo el mundo.








VICENTE SCORDAMAGLIA

martes, 7 de julio de 2009

EN BUSCA DEL LIDER PERDIDO


Para analizar las últimas elecciones realizadas en nuestro país alcanza con analizar a uno solo de los partidos que confrontaron sus propuestas el domingo 28, ya que lo que en él ocurra, determina decisivamente en el resto. Digo esto porque los peronistas no solo infiltraron a todas las fuerzas en pugna en Argentina sino que además viene determinando la vida política de los argentinos, desde su nacimiento, allá por el año 1945. Sin lugar a equivocarme, no hay un solo partido, frente o coalición política con posibilidades de acceder al poder, que no posea su pata Peronista.

El peronismo es una fuerza que primero se concibe como un movimiento de masas y en segundo término como partido político.
Como movimiento de masas sus principios son la liberación nacional, la independencia económica y la soberanía política, de allí surge como postulado indeclinable, la tríada de valores que la sustenta, una patria libre, justa y soberana.
Dentro de estos postulados, el movimiento oscila según el contexto, entre izquierda y derecha con un fuerte centro de equilibrio que en su momento fue encarnado por Juan Domingo Perón.

En cambio el partido es concebido solo como un instrumento necesario para acceder al sistema democrático cada vez que el país así lo requiera. Hasta aquí es solo una descripción de la realidad, pero aquí nos surge el primer interrogante: ¿ el peronismo en el poder, es movimiento o es partido político?. Y la respuesta es que es una metamorfosis entre ambas instancias, porque el movimiento al desplegar sus valores en el pueblo, instituye al partido en el poder y a sus representantes hacia decisiones ideológicas que lo distinguen del resto.

Mientras su fundador, Juan Domingo Perón, fue el centro político con una masa de trabajadores como columna vertebral, el movimiento y el partido funcionaron en equilibrio y armonía, sabiendo que ante cualquier desajuste sería corregido inmediatamente, a veces con costos políticos importantes como ha sucedido a lo largo de su historia. Sin embargo y a pesar de esos enfrentamientos que se dirimieron en el interior de su movimiento, aún desde el llano o en el poder, ha determinado la vida política de los argentinos de los últimos 60 años.

En el seno del gran movimiento nacional desde su nacimiento, fue donde se recreó prácticamente toda la vida política de la Nación, alternando sus dirigentes entre derechas e izquierdas según las coyunturas políticas, dejando afuera solo a los partidos implicados de diversas formas con los golpistas de turno.

Una vez fallecido su líder y fundador, carente de un centro armonizador del resto de sus vertientes, las versiones políticas que tuvo que dar el peronismo fueron intentos desarticulados del resto del movimiento, por ello desde ese momento mientras un sector del movimiento accedía al poder, los otros oficiaban de opositores. A partir de allí y una vez consolidada la democracia, los sectores del peronismo que quedaban afuera del poder comenzaron a buscar formas alternativas de organización en las distintas fuerzas de expresión opositora, ya que esos sectores desplazados del peronismo, a la oposición, les resultaron ser funcionales a sus intereses de poder ya que sin el peronismo a favor les es impensado dicha realización.
En este contexto, el conteo de los votos pasa a ser una mera anécdota a la hora de construir la verdadera alternativa de poder; si bien acordemos que las mayorías de las cámaras de senadores como la de diputados son importantes para la gobernabilidad.
Por ello al analizar el proceso político de nuestro país, las internas son la clave de este fenómeno, que parece ser, durará todavía un tiempo largo entre los argentinos.
Las internas se desplazaron desde los partidos políticos hacia las elecciones nacionales, y ante la imposición de candidatos por parte de quienes se instalaron en el poder, el pueblo les opuso internas abiertas electorales, forzándolos a decidir la suerte de los futuros dirigentes con alguna posibilidad de conducir los destinos del país.

Este mismo fenómeno se fue dando también en el resto de los partidos de todo el arco electoral convirtiendo a la Nación toda en una verdadera asamblea nacional para exponer a sus mejores hombres.
La política muta constantemente hacia formas desconocidas de organización, y lo que dejó al descubierto las últimas elecciones es el desgaste de algunos dirigentes y la falta de liderazgo de otros en todos los partidos y facciones políticas de la Nación, entonces, cabe preguntarse con legitimidad, ¿será esta la mejor respuesta del pueblo argentino para encontrar al líder perdido?.



Vicente Scordamaglia