lunes, 7 de enero de 2013


ARGENTINA VIVE UNA SITUACION IATROGÉNICA
 (ENFERMA MIENTRAS PROMETE CURAR)
 
 
Cuando pensé en el título de este artículo (lo digo con franqueza) había considerado escribir una ironía, pero cuando lo vi escrito y luego de escuchar el discurso de la presidenta en el acto del día de la democracia, me di cuenta que el gobierno de Cristina estaba entrando en un territorio de insospechado peligro para el futuro de los argentinos. Los términos empleados en su alocución para referirse a los medios de comunicación y a la justicia de nuestro país son de extrema preocupación para la vida institucional de nuestro país y la independencia de los poderes. La terminología empleada allí tales como: batalla, los fierros mediáticos y judiciales junto a la alusión de la letra de la canción de María Elena Walsh “Como la cigarra” fragmento: “tantas veces me mataron, tantas veces me morí y a mi propio entierro fui”, son términos, apelativos y consideraciones que se corresponden con un escenario (presente o futuro) beligerante en presencia de un enemigo amenazante y no de un gobierno que busque el consenso y la unidad nacional en aras de resolver los problemas existentes que todavía subyacen en el país.
Es indudable que el gobierno necesita construir todo el tiempo batallas épicas para mantener vivo un relato que se presupone revolucionario para sectores afines pero que, a la vista del común de la gente no es más que un gobierno que corre contrarreloj para no dejar ver el desgaste real de sus filas internas y el deterioro sufrido de un  “modelo” gobernante que en vez de dar respuestas a las demandas del conjunto de la Nación, se dedica a confrontar contra molinos de viento (gigantes monstruosos que pueblan su imaginario) a quienes tenemos que derrotar, afirmando así la fallida utopía revolucionaria de otras épocas, escenarios éstos, que lucen carcomidos por el tiempo y la evolución de  las ideas.
La desgraciada situación vivida por el caso Marita Verón frente al vergonzoso fallo de la justicia tucumana absolviendo a una red de trata de personas y prostitución, no hizo más que enardecer la frágil tolerancia de los argentinos que vienen sobrellevando una serie de injusticias ante algunos jueces sospechados que integran el vulnerable sistema judicial; la presidenta comete un gravísimo error en utilizar esta desgraciada situación para fustigar a todo el sistema judicial y así aprovechar en beneficio propio una desgracia ajena y equipararla con el fallo que otorga la medida cautelar en  el caso Clarín.  No tengo dudas que Susana Trimarco merece todo el apoyo institucional en su brutal lucha solitaria, sin embargo por más que la quieran dibujar (decíamos en el barrio) sólo se hizo presente al final de su cruzada. 
Los desmanes navideños serían como la frutilla del postre de un final de año 2012 que se caracterizó por fuegos cruzados en un festival de acusaciones entre los enemigos del oficialismo y el gobierno nacional. Si los años no se hubieran asentado bien en mi humanidad, seguramente me sumaría a cualquiera de las acusaciones en pugna y darle pa frenchi; pero a los 63, debo ser responsable y objetivo. Como primera preocupación deberíamos preguntarnos a quién le sirven estos desmanes. A mi modo de ver a muy pocos. Empecemos por el gobierno, ¿Por qué lo haría? ¿Sólo con el objetivo de victimizarse y encontrar algún que otro molino de viento (enemigos de la democracia) con el cual combatir y mantener a la tropa lista para embestir contra algún objetivo oculto que el gobierno espera develar en el próximo año electoral?; no me cierra, es demasiado riesgoso montar semejante operación inclusive si tan sólo fuera para acusar a los gremios de los desmanes y desgastar a uno de los sectores que más está hostigando al gobierno en los últimos tiempos y que lentamente va ganando la calle, esto es CGT opositora (Moyano) y aliados (Micheli -Barrionuevo)
¿A los aludidos gremialistas, que dos días previos a las declaraciones de la presidenta realizaron un deslucido acto que no debió realizarse ya que el contenido gremial que motivó la movilización fue manifestado exitosamente en el último para nacional (20-N) no sólo apoyados por estos sectores gremiales sino por gran parte de la población? Paro que estuvo en la misma sintonía  que la movilización del 8-N por eso la gente lo apoyó. Tampoco me cierra; demasiado riesgo para ganar tan poco y quedar expuestos como destituyentes frente a la opinión pública, cosa que el gobierno no dudó en vincular con los desmanes navideños.
Pero la presidenta sorprendió una vez más con su ingenio latente antes de tomarse sus merecidas vacaciones, cuando responsabilizó definitivamente a sectores del Partido Justicialista de la desestabilización de los gobiernos de Alfonsín y De La Rúa, ¿dejó latente que los sectores gremiales aludidos  quieren desestabilizar a su gobierno? Si esto es así, la presidenta está tirando la pelota al medio del campo para ver quien la toma y hace juego un rato con el balón; mire si me equivoco; quienes tomaron el balón son algunos viejos radicales que todavía creen que su gobierno fue objeto de un golpe instrumentado por el PJ Bonaerense, en particular Duhalde y algunos intendentes (análisis simplista de conflicto histórico tan complejo) con esta aseveración el gobierno lava todos sus yerros de los últimos tiempos de un solo tiro y se ubica con alguna perspectiva discursiva para el año electoral del año que viene; ¿tendrá el gobierno la idea de señalar al próximo enemigo de la democracia y atar a gremialistas junto a sectores del campo como la Sociedad Rural Argentina (de allí la expropiación a la SRA) que se oponen a su gestión?. 
Finalmente el gobierno prepara lo que será el operativo retorno más esperado, el regreso de la Fragata Libertad, ya no como emblema patrio restituido a la Nación producto de errores propios sino como bandera revolucionaria rescatada al enemigo en una “batalla legal” que poco dista de acuerdos genuinos y mucho negociados clandestinos con los fondos buitres camuflados ahora de bellas mariposas primaverales.   
Como vemos, el gobierno una vez más dobla la apuesta y se prepara para radicalizar su discurso con vistas al año electoral despertando de su arcón de los recuerdos a todos los enemigos de la patria y de su mentada “revolución”.
¿Toda esta hipótesis mete miedo, no sé si es una buena idea sólo me aferro a lo que decía Camus:  “Cada idea equivocada termina en un baño de sangre, pero siempre es la sangre de otros” 
VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 3 de diciembre de 2012

LA CERTIDUMBRE DEL FUTURO ARGENTINO

LA CERTIDUMBRE DEL FUTURO ARGENTINO

 Cuenta la, leyenda que Alejandro Magno está a punto de tomar una vez más, una decisión cuyas consecuencias son incalculables. Le han contado que existe una mujer que puede predecir el futuro con certidumbre. Entonces hace que se presente ante él para que le enseñe su arte. Ella le dice que hay que encender un fuego y leer el futuro en el humo que provocará el fuego, como si leyera en un libro. Pero pone en guardia al conquistador. Mientras mires el humo no tendrás que pensar de ninguna manera en el ojo izquierdo de un cocodrilo; si acaso en el ojo derecho, pero nunca en el izquierdo.
Así entonces luego de meditar la advertencia de la adivina, Alejandro renuncia a conocer el futuro. -¿Por qué- -porque una vez que alguien te ha metido en la cabeza que no tienes que pensar en algo, piensas solo en eso. La prohibición crea una obligación. Imposible pues a esa altura, no pensar en el ojo izquierdo del animal. La conclusión es que: el ojo del cocodrilo se ha apoderado de tu memoria y de tu mente. 

Adivinar el futuro ha sido el desvelo de grandes personajes que dominaron el mundo a través de toda la historia de la humanidad. Pero ¿como adivinar el futuro de la política argentina sin pensar en la sucesión (el ojo izquierdo del cocodrilo) de Cristina Fernández? Hagamos el intento a ver qué sale.

Las claras señales de Daniel Scioli, Juan Manuel De La Sota, Sergio Maza y otros dirigentes del Justicialismo dispuestos a reemplazar a la presidenta Cristina Fernández en el poder, son el resultado de dos hechos fundamentales producidos por la contundente movilización de sectores que anteriormente apoyaron la gestión de la presidenta y hoy son claros opositores al gobierno nacional, estos son los sectores medios y profesionales de la población y los trabajadores agrupados por los gremios más representativos del espacio laboral.

El Justicialismo, sujeto político necesario del actual gobierno y de Argentina junto a su dirigencia, empiezan a advertir que algo ha comenzado a cambiar en el humor de la gente y sus decisiones, procediendo como consecuencia de ello a alistar sus filas con dos claros objetivos en el corto plazo; encontrar al nuevo jefe político que contenga a vastos sectores que se hallan en el poder y ofrecer una nueva versión política que contenga las expectativas expuestas en la movilización del 8N y la demanda que promovió el paro del 20N, ambos hechos respectivamente, apoyados por una inmensa mayoría de la población.
En este contexto debemos sumar al cuadro de situación los episodios más ruidosos que protagonizan Macri por la derecha del gobierno y De La Sota por dentro del PJ; dejando al mesurado Binner a la izquierda de Cristina.

Faltando once meses para las elecciones legislativas y casi tres años para las presidenciales, el escenario político argentino ha comenzado a subir de temperatura peligrosamente. Las capas medias decía, junto a los trabajadores marcaron la cancha para lo que resta del año y parte del año que viene dejándole al gobierno de Cristina la resolución de los confusos episodios  externos (bonistas, fragata y otros)

Pero hagamos un esfuerzo por un momento, sustrayéndonos de la problemática de la gente para entender los tiempos y la agenda que maneja la política argentina y que se está jugando dentro de ella.
En los próximos once meses los argentinos estaremos votando a los nuevos legisladores, que, según queden conformadas las mayorías y minorías en las dos cámaras (senadores-diputados), nuestro país se encaminará hacia la posible reforma constitucional habilitando la continuidad de Cristina para otro mandato o caso contrario la búsqueda de su sucesor.
-Pero entonces ¿cuál es el apuro?-
- Es que la interna partidaria, la que antecede a la elección nacional,  cobra en este caso un valor crucial para la supervivencia del “modelo”  Kirchnerista.
Si el gobierno consigue con sus huestes, ocupar la mayor cantidad de cargos de decisión política, la mayor cantidad de legisladores nacionales y provinciales y lugares dentro mismo del partido Justicialista, podría entonces en caso de que no pueda con la re-reelección aspirar a un plan de mínima; esto es, negociar una salida concensuada con Scioli u otro y condicionar así a su eventual gobierno con consecuencias nefastas como sucedió en la historia reciente de nuestro país. Es decir que el apuro entonces radica en que dentro de once meses se decide la continuidad del gobierno y no en el 2015.

Si esto es así, los argentinos nos encontramos en una encerrona de la historia con consecuencias riesgosas para nuestra gobernabilidad.
El desafío de la dirigencia argentina será en este escenario transitar el camino de la mesura construyendo espacios de coincidencia que permitan transitar los tiempos democráticos sin lesionar la institucionalidad alcanzada.   

Como vemos, nuestro país se debate una vez más entre Shakespeare (ser o no ser) y Pastichoti el célebre personaje de Luis Sandrini que cuando lo llamaban ¡Pastichoti! el contestaba ¡vengo! (Observará el atento lector que nunca decía voy, decía ¡vengo! siempre para atrás)

Con este panorama estaba pensando en llamar a una adivina como hizo Alejandro Magno, pero saben qué, él tenía razón al desistir de adivinar el futuro, Argentina no puede dejar de mirar el ojo izquierdo del cocodrilo.

VICENTE SCORDAMAGLIA

martes, 27 de noviembre de 2012

LA TORPEZA DEL GRUPO CLARÍN

LA TORPEZA DEL GRUPO CLARÍN

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN  

PRINCIPIO
8)Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales

Haber extendido la pelea que tiene Clarín con el gobierno nacional sobre el terreno de los periodistas (denuncia mediante) es de una torpeza incalificable.
La denuncia que realiza el grupo empresario sobre periodistas con claras ideas gubernamentales, demuestra a las claras la conducta intolerante que tienen estos grupos concentrados a la hora de verse criticados. La denuncia contra periodistas, sean del signo ideológico que sean, los muestra frente a la opinión pública como lo que verdaderamente son: grupos de presión frente a la libertad de expresión y la libertad para ejercer la profesión.  

Los periodistas  involucrados por la denuncia son: Javier Vicente, Roberto Caballero, Orlando Barone, Sandra Russo, Edgardo Mocca y Nora Veiras.
El fundamento de la denuncia, da cuenta que los periodistas demonizan a la empresa con sus dichos y promueven incitación a la violencia desconociendo este grupo empresario cuáles son las reglas de este juego perverso del cual ellos mismos son parte integrante y con los instrumentos que disponen, juegan a fondo.

Es hora de terminar con el doble estándar y avanzar hacia la libertad de expresión para todos. La libertad de expresión es un bien de la sociedad no solo del periodismo.

El grupo Clarín, no necesita de difamadores profesionales para demonizarse, alcanza con seguir su trayectoria empresarial y la conducta que tuvieron frente a los grandes episodios de nuestra historia política reciente para entender su accionar.
El veredicto final lo tiene siempre el pueblo y será imparcial, por fuera de interés político o ideológico, peleas de sector o facción, finalmente la historia, juzgará sus decisiones. 


VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 19 de noviembre de 2012

UN LARGO CAMINO SINUOSO

UN LARGO CAMINO SINUOSO  

Cuando el Pueblo participa activamente en la vida nacional, los seudo- poderes que creen que la Nación les pertenece, oscilan. 

Todos los análisis de los últimos tiempos venían señalando que el ascenso del gobierno se daba a expensas de que la oposición carecía de liderazgo y por consiguiente de representación política. Pero en el último año de gobierno después del 54% algo ha comenzado a cambiar. Es el momento más difícil que le ha tocado enfrentar al gobierno de Cristina Fernández, producido fundamentalmente por el agotamiento de un “modelo” y por un exceso de verborrea ideológica que terminó desdibujando la realidad y acabó  por enfrentarse a distintos sectores de la vida nacional.
Hoy el gobierno de Cristina se encuentra “cercado” por sectores que en su momento fueron beneficiados por las políticas de este proyecto, que hoy comienza a zozobrar; estos son: las capas medias de nuestra sociedad por un lado y amplios sectores del trabajo por otro que ven licuar sus salarios transformando a las paritarias  en un insuficiente placebo que no alcanza a suturar el desgarro que produce la verdadera inflación escamoteada por el INDEC del inefable Moreno.

Aunque el 46% de los votos que se opuso a Cristina en las últimas elecciones (cifra que ha comenzado a modificarse) no tenga candidato aún, y grandes sectores de nuestra sociedad que antes apoyaban al gobierno, empiezan a retirar su apoyo, la sociedad ha encabezado un hecho que en la cultura política se conoce como el  “aceleramiento de los tiempos políticos”, este hecho, producido no por los partidos políticos ni sus dirigentes sino por la gente sin bandería alguna y a través de las redes sociales, le confiere al fenómeno  por lo menos lo más novedoso que ha ocurrido en el escenario político de los últimos tiempos.  

Las redes sociales no son un nuevo sujeto político sino apenas una novedosa metodología a la hora de convocar un gran número de personas con un mismo fin; ni siquiera creo yo, que las redes por sí solas puedan estructurar una alternativa política y organizar un número importante de personas mas allá del momento puntual de “exaltación” que viven esas personas.

Pero ¿qué significa un aceleramiento de los tiempos políticos faltando tanto tiempo para las elecciones?. Significa que los ciudadanos han decidido no esperar hasta las próximas elecciones para garantizar que sus demandas sean escuchadas en tiempo y forma, esto es aquí y ahora sin interferencia de la clase política, realizando algo así como un per saltum político dirigencial.     

Decía entonces que se viene produciendo un cerco político al gobierno entre dos sectores fundamentales de la vida nacional (capas medias y trabajadores) con un doble propósito que es exigir al gobierno la inclusión de demandas pendientes y en otro orden cuidar la institucionalidad para que el gobierno continúe hasta el final de su mandato fortaleciendo así el proceso democrático. Esto es así, la gente esta ganando la calle para expresarse y no para destituir a nadie.

El parche de no gravar el aguinaldo para los asalariados y $ 1.400 millones concedidas a las obras sociales es un mezquino regalo para los trabajadores con el solo fin de amortiguar el legítimo reclamo que ejercerán con el paro general el próximo 20 de noviembre exigiendo por la eliminación o reducción del impuesto (mínimo no imponible) más injusto que tienen los argentinos, el impuesto al trabajo.
Estas actitudes son las que parecen incomprensibles para la gente en general, haciendo que el gobierno dilapide pedazos de poder en la medida que, en simultáneo, pierde dirigentes y sectores que fueron aliados en su momento de ascenso al poder.

Personalmente no creo que el 8N haya sido un punto de inflexión entre un antes y un después en la gestión Kirchnerista, mas bien creo que ha comenzado un lento y difícil tránsito entre un gobierno que aportó todo lo que fue capaz de dar y un devenir de nuevos actores políticos con representación política (dentro de los partidos o por fuera de ellos) que sean capaces de interpretar los diferentes desafíos de los argentinos. Seguramente veremos a lo largo de los años que restan hasta las próximas elecciones muchos 8N parecidos en la medida que el gobierno nacional se empeñe en gobernar con fórceps para tomar medidas que afecten los intereses de la gente.

Por su parte, la presencia de la gente en la calle garantiza lo dicho y ha comenzado a dar sus frutos, Senadores y Diputados de la oposición asumieron un compromiso formal y escrito para no apoyar reforma constitucional alguna que posibilite la re-reelección de Cristina Fernández; este solo hecho en sí ha comenzado a conmover las estructuras del poder, en el que también ha comenzado un reacomodamiento de los posibles sucesores de la Presidenta dentro mismo del partido gobernante.

Por otra parte, sería demasiado ingenuo si no dijera que me preocupa un tercer elemento que contribuye a establecer un cerco mucho mas peligroso y nefasto que los que se producen dentro de nuestro país con el propósito de cuidar los intereses de nuestro pueblo, esto es el cerco que se viene produciendo en el ámbito internacional con el atropello a la soberanía nacional (la fragata Libertad y otros) efectuada en este caso por fondos buitres, que no cabe duda alguna obedecen a la geo-política exterior de países concretos que históricamente se opusieron a nuestro normal desarrollo de grandeza.
Nuestro desarrollo requiere de inversión económica y tecnológica, que no se conseguirán  como sucede con otros países de la región hasta que no liquidemos esta controversia.

Finalmente, sin excepción, todos aquellos que de una u otra manera estamos vinculados con la política deberíamos recordar que el Estado y el Poder de la Nación es un mandato que otorga el pueblo con fecha de devolución, así cobra significado el epígrafe.  

Cuando el Pueblo participa activamente en la vida nacional, los seudo- poderes que creen que la Nación les pertenece, oscilan. 

VICENTE SCORDAMAGLIA





lunes, 12 de noviembre de 2012

LA MENTIRA CAMUFLADA DE EPICA REVOLUCIONARIA

LA MENTIRA CAMUFLADA DE EPICA REVOLUCIONARIA

Jorge Luis Borges
“Si algo he aprendido en la vida, es que la mentira se pone en contra de quien la inventa.”

La mentira tiene en todos los órdenes de la vida, connotaciones nefastas para la convivencia en sociedad.  Basta que en una relación, sea esta de familia, de grupos políticos o sociedades de personas que persigan un bien común, alguien, integrante del mismo grupo se dedique a tergiversar datos de la realidad o falsear información o argumente a sabiendas que la verdad es objetivamente distinta, es suficiente para pensar que el presente que construya no abarcará la realidad de todos sus integrantes ya que antes o más tarde, la verdad de todos irrumpirá con la fuerza inquebrantable que producen las mayorías para  corregir el camino de la verdad que contenga a todos.

Argumentar en función de justificar los desatinos del gobierno nacional y disfrazarlos de épica revolucionaria es lo más parecido a la mentira que en este caso ejerce el gobierno nacional sobre la realidad de los argentinos que comienzan a demandar con fuerza, que sus gobernantes acepten la verdad que no es otra que los ciudadanos perciben a diario en la silenciosa faena de construir cotidianamente con su esfuerzo una sociedad más justa y equilibrada.

De allí que podríamos inferir como primer dato de la realidad que los argentinos sin distinción partidaria, ha comenzado a desandar el camino del apoyo de aquel inédito resultado de las últimas elecciones presidenciables (54%) que mayoritariamente respaldó a la presidenta para un nuevo mandato; porque, como todos sabemos, ese porcentaje no hubiera sido posible sin el apoyo de esos sectores que algunos funcionarios del gobierno todavía intentan desacreditar.

El segundo dato que debemos señalar es la llamativa ignorancia de alguno de los voceros del gobierno al caracterizar a las movilizaciones con categorías de clase; fue el mismo peronismo que derrumbó definitivamente la lucha de clases en nuestro país y reemplazó célebremente por una alianza de clases definiendo en su cuarta verdad (de las veinte verdades del justicialismo)
 “No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan”

Un tercer dato emerge con fuerza en los episodios recientes asumiendo un claro rol de convocatoria y articulador de las movilizaciones y sus reclamos, las redes sociales, transformadas en un nuevo actor en la política nacional, algo que sucede y que veníamos observando su efectividad en distintas partes del mundo. Estos vienen a “reemplazar” a los partidos tradicionales que todavía no se restablecieron de la crisis de representación de la crisis del 2001.
Si bien sabemos que las redes sociales no representan  una verdadera alternativa de gobierno, creo que es una nueva forma de participación política, sobre todo cuando los partidos no ofrecen respuesta a las demandas populares.

En cuarto lugar debemos entender que los sectores convocados por las redes sociales se expresan no como base social partidaria sino que lo hacen como ciudadanos de una nación libre, por ello no se le puede adjudicar la movilización a ningún partido político en general ni a ningún dirigente en particular. Como estamos viendo, se la convoque por el lugar que quiera la gente se moviliza porque así lo quiere y no porque el método sea novedoso.   

Es evidente entonces que después del llamado 8N, necesariamente debería venir la política para que el pueblo en su largo recorrido de la construcción social busque los mejores canales de representación que incorpore en su agenda, los reclamos allí expresados masiva y contundentemente.

Reflexiono sobre el momento que vive nuestro país y recuerdo al viejo General que les decía a los argentinos unos meses antes de su fallecimiento:
“No tengo dudas de que este es un momento crucial en nuestra Patria, o profundizamos las coincidencias para emprender la formidable empresa de clarificar y edificar una gran Nación o continuamos paralizados en una absurda intolerancia que nos conducirá a una definitiva frustración”.
Un proyecto nacional verdadero es cuando en él, se ven reflejados todos los sectores de una comunidad, por ello creo que la política en general (oficialismo y oposición) todavía esta en deuda con este objetivo nacional.

Finalmente la suma de las protestas se podría resumir en una sola consigna, “unidad de todos los argentinos para resolver los problemas comunes”.

Un rumor se percibía en la nueve de julio y sus adyacencias; Presidenta, deje de confrontar a los argentinos, en esta tierra no nacen enemigos, convoque sin demora a la unidad de todos los argentinos antes que sea demasiado tarde, porque cuando los dirigentes se encapsulan en sus creencias y no reconocen la verdad de sus ciudadanos los pueblos pierden la confianza entonces suele ocurrir lo inevitable.  
JUAN DOMINGO PERON se expresaba al respecto con la contundencia de sus palabras:
"Cuando los pueblos pierden la paciencia, suelen hacer tronar el escarmiento",

  
VICENTE SCORDAMAGLIA

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿IR O NO IR? ESA ES LA CUESTIÓN

¿IR O NO IR? ESA ES LA CUESTIÓN

Seguramente que por estos momentos debemos ser muchos los argentinos que sentimos una cierta incomodidad por la incertidumbre que produce la inestabilidad de nuestra época.
Las certezas del pasado inmediato transitan con extrema velocidad y se convierten en incertidumbres del presente.
Los episodios (sociales, políticos y económicos) que se suceden en  nuestro país, anuncian a las claras que fatalmente se producirán inevitables cambios que transformarán de raíz a toda nuestra sociedad.
Las recientes movilizaciones de nuestra sociedad en la que expresa con crudo (falto de coccion) realismo la variedad de demandas, todas urgentes, en las que ningún sector de la política (oficialismo-oposición) ni siquiera se anima a mencionar por el solo hecho de que con ello se vería involucrado en su resolución, indica que estamos en presencia de una dirigencia temerosa (generosa mi expresión) de abordar los principales asuntos de gobierno señalado insistentemente por el pueblo y por todos los medios lícitos a su alcance.
Es indudable que nuestra sociedad sufrió una serie de atentados a su “normal” desarrollo y fortalecimiento de los sistemas de convivencia y la construcción social de nuestro sistema democrático (golpes militares y  agresiones externas sucesivas); así generaciones de argentinos con vocación de servicio y amor a la patria, fueron diezmadas una y otra vez por intereses de pocos en detrimento de las grandes mayorías de nuestro pueblo.
Pero la historia se encargó con tiempo y esfuerzo de corregir las torpezas de aquellos que obtuvieron el poder por el atajo de la fuerza y no por la voluntad del pueblo.
Es así que hoy Argentina en su largo recorrido por construir su destino de grandeza, sorteó cuanto impedimento tuvo por delante; por eso todos ven con agrado como cientos de jóvenes se incorporan a la política y otros tantos a actividades sociales solidarias no importa el color partidario con que lo hagan, pero debemos hacerle saber a nuestros jóvenes (y es nuestra responsabilidad) el costo que tuvo para nuestra generación  y el país alcanzar estos valores sociales, por ello considero oportuno señalar que los métodos de participación político-social no son los mismos que debió utilizar la generación que la precedió, sino que deben ser los que el conjunto de la nación hoy reconoce como valido, ¡el debate por las ideas!.
A la hora de decidir mi participación (como muchos) en las movilizaciones que “espontáneamente” se están produciendo, necesariamente reflexiono sobre todo lo que le costó a los argentinos llegar hasta esta etapa de nuestra historia y observar en cada acto, actitud o decisión que tomamos si con ello ponemos en riesgo algo de lo conquistado; francamente creo que no, aun así no estaré presente ya que considero que como muchos (aunque que quisieran ir) tengo intereses  políticos que todavía ofician de anclaje en algunas creencias que sospecho, comienzan a recorrer junto conmigo el camino del reposo y la reflexión de algunos actos de mi vida. 
Finalmente quiero expresar con absoluta libertad de conciencia, que todavía tengo la esperanza de que la circunstancia y el contexto, son los que van a determinar las conductas de los dirigentes en tanto despejen las dudas (que tiene la mayoría de las gentes) de que no participan en ninguna trapisonda de poder económico u otros entuertos entre alguno de los poderes dominantes.
Que la sociedad se exprese con respeto y libertad también esa es la cuestión.

VICENTE SCORDAMAGLIA

miércoles, 24 de octubre de 2012

ENTRE LA TENSIÓN DE LA REALIDAD Y EL AGOTAMIENTO DEL RELATO OFICIAL

ENTRE LA TENSIÓN DE LA REALIDAD Y EL AGOTAMIENTO DEL RELATO OFICIAL

Una serie de errores de gestión tensaron hasta el límite la relativa “credibilidad” que existía entre la Presidenta de la Nación y la sociedad. Esta tensión, se expresa en un agotamiento del relato oficial y la verdad que representa. La escalada de episodios que la tuvieron como protagonista central (como nos tiene acostumbrados) en contrapuntos innecesarios entre las sospechas que circulan en el amplio espectro de la opinión pública (inflación, cepo cambiario, restricciones al uso del patrimonio individual, inseguridad, conferencia errática con estudiantes de Harvard y artimañas discursivas destinadas a tapar importantes focos de corrupción o errores de gestión) con relación a distintos temas que hacen a la marcha del “modelo” gobernante, terminaron expresándose en algunas acciones directas por parte de sus protagonistas que dejó sin capacidad de reflejos y poco margen de maniobra a todo el gobierno nacional.

El cacerolazo masivo que se animó a llegar hasta las propias puertas del poder con sus múltiples reclamos (en especial mostrar que la sociedad no le tiene miedo) y la acción decidida de Prefectos y Gendarmes en su legítimo reclamo por sus paupérrimos salarios, comenzaron a dejar al descubierto el desconcierto que subyace en el gobierno nacional sobre algunos temas que solo se intentan tapar con falaces discusiones (para consumo militante) que la población ya no considera relevantes para  las expectativas e intereses de los argentinos.

El embrollo en el que se metió el gobierno (solo y sin ayuda de ningún opositor) con el decreto 1307/12 y su remiendo como respuesta a modo de solución, amenaza a futuro desatar una catarata de conflictos laborales que ubicaron al gobierno (en la mayor contradicción jurídica) como principal empleador en negro y flagrante evasor de las actuales leyes laborales que el propio gobierno le debe exigir al conjunto de los sectores que emplean a la mayoría de los trabajadores argentinos.

Una vez más el gobierno prefiere transformar un episodio de la vida de los argentinos en una batalla épica en su afán de mantener unido el frente interno que lo sostiene. El 7D se suma a la larga lista de batallas libradas en la “guerra santa” empeñada por el gobierno de Cristina. La ley de radiodifusión aprobada en Octubre de 2009 hasta hubiera podido ser mejor apreciada por el conjunto de los argentinos si no lo hubieran transformado en un trofeo de guerra. (Una guerra en la cual los argentinos no participan)  
La ley de radiodifusión, cuando fue pensada por Néstor Kirchner para  equilibrar las voces de los medios fue una buena idea ya que, en ese entonces, los medios representaban el 80% en manos de unos pocos entre ellos Clarín y Nación que hasta ese entonces hegemonizaban el relato; fíjense la paradoja que legitimó una vez más a Perón cuando  en su momento decía: (“En 1955 teníamos todos los medios a favor y fuimos derrocados; en 1973 tuvimos todos los medios en contra y sin embargo ganamos”) en ese entonces verdaderamente la gente creía en el relato del gobierno a pesar de estar en desventaja frente a la corporación mediática, hoy con la ley de medios y luego del 7D como se dio en llamar el plazo de la justicia para que se cumpla en su totalidad el desprendimiento de los grupos hegemónicos, esto es el grupo Clarín-TN, el porcentaje de las voces se terminará invirtiendo casi a la misma proporción, con la diferencia de que la mayoría estará a favor del relato oficial; la conclusión entonces es que a pesar de que el gobierno ocupa la mayoría de los medios a favor, comienza su escala descendente en la credibilidad del relato oficial frente a la opinión pública.

Siempre creí que el peronismo desde su nacimiento fue el generador de los grandes cambios en nuestro país, pero esa historia la contaron sus enemigos, esa parcialidad optimizó las virtudes del movimiento y su líder, en cambio hoy el relato oficial que apabulla la escena mediática, desnuda con brutalidad las falencias del modelo y empequeñece los aciertos de la gestión.
Suele decirse con razón, que las ideas solo tienen la vigencia que le da la llegada de otras nuevas que  mejor se adecuan a la época y a la problemática que están destinadas a resolver.
Definitivamente ocupar todo el relato frente a la opinión pública, terminará siendo una mala idea.


VICENTE SCORDAMAGLIA