miércoles, 18 de mayo de 2016

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS
Los conflictos sociales, políticos y económicos disparados por la gran crisis que vive nuestro país, no debidamente dimensionada, sobrevuelan el espacio argentino a la velocidad del viento, si no encontramos rápidamente un equilibrio que nos sirva para cobijarnos, sufriremos los embates de su poder destructivo que viene llevándose todo a su paso. Los hechos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno anterior con su jefa política a la cabeza no dan respiro en la medida que se van conociendo algunos detalles de la magnitud del desfalco producido al estado nacional. La capacidad de asombro que creíamos haber agotado en otras crisis de magnitud que vivió nuestro país, resurgió con fuerza inusitada para ponernos a la vanguardia de los países con mayor índice de corrupción de toda la región. Pero lo más asombroso de la gravedad de los delitos que se van conociendo y que los autores intentan atenuar (por la dimensión de los episodios inéditos) es que para su realización hayan involucrado a sus familiares, hijos y amigos de su entorno íntimo. Ese hecho en sí mismo, merece una reprobación contundente de todos los argentinos porque en él refleja no solo la impunidad con que realizaron estas operaciones ilícitas, sino que muestra el grado de deterioro ético y moral alcanzado por una facción de gobierno que instrumentó mecanismos y prácticas  para corromper todo cuanto pudiera con el único propósito de perpetuarse en el poder.
Una maquinaria concebida desde el Estado para construir poder, contaminó todo el espacio público enmascarado con discursos épicos y revolucionarios camuflando así, sus verdaderos objetivos de acumulación de riquezas incalculables hasta hora, creando de ese modo un Estado paralelo en lo ideológico, en lo político y en lo económico. Con este modus operandi, no solo prostituyeron a sus familias, sectores sociales y organizaciones de derechos humanos sino que la estafa más significativa perpetrada casi con obscenidad, es haber provocado un daño moral a una generación de jóvenes que creyeron en un relato que se desmorona y deslegitima por la fuerza de los hechos que día tras día quedan al descubierto.
Este breve pero necesario balance de la gestión Kirchnerista, tiene que ver con que creo que llegó la hora de separar la paja del trigo, esto es: separar a los corruptos de la política como forma de blindar al Estado Argentino, patrimonio de todos, de los depredadores de turno para que deje de ser un coto de caza de personajes inescrupulosos.     
Ya en la década del 70 corría como predica entre los grupos juveniles una controvertida frase que se transformó en una consigna frecuente para justificar algunas acciones que no eran del todo claras: “el fin justifica los medios”; en nombre de este pseudo valor, los grupos involucrados en las distintas operaciones políticas de la época (desde formaciones armadas hasta grupos de superficie) ejecutaron todo tipo de acciones sin el menor prejuicio que justificara sus acciones. Casi como una trágica vuelta al pasado, también hoy, una generación de jóvenes idealistas intentaron estructurar una fuerza política que emulara, ahora si desde el poder, a aquellos grupos que luego de la diáspora de sus jefes políticos y de conocerse traiciones y negociados con los mismos sujetos que decían combatir, dejaron un tendal político y psicológico en los cientos de miles de jóvenes que creyeron su relato hasta el límite de dar la vida por ese dogma.
La corrupción, que se ha transformado en uno de los problemas más serios que involucra a casi todos los sectores de la comunidad, tanto que afecta a países ricos como a países que todavía están en estado de desarrollo, es por su volumen y capacidad destructiva, un flagelo de tipo global con ramificaciones multifacéticas de compleja solución. Y si así entonces, reconocemos que este letal demonio también habita dentro nuestro, implica entonces una revisión de nuestras propias conductas (al tiempo en que confrontemos con el monstruo de mil cabezas y múltiples recursos) realizando un examen de conciencia y un esfuerzo ético que aísle definitivamente de la política, a las bandas de corruptos que con su narcótico discurso siguen contaminando todo lo que encuentran a su paso. Como integrante de aquella generación de jóvenes idealistas, tengo la obligación y si se quiere el derecho, de alertar sobre el engaño que se está perpetrando en nombre de principios y valores  que no son otra cosa más que relatos muy bien elaborados para seguir consumando sus corruptos designios.
VICENTE SCORDAMAGLIA


lunes, 9 de mayo de 2016

TIEMPO Y ESPERA


TIEMPO Y ESPERA
El tiempo no rehace lo que perdemos; la eternidad lo guarda para la gloria y también para el fuego.
Jorge Luis Borges

Resulta casi ridícula la queja de los funcionarios macristas cuando consideran que es injustificado el reclamo o peticiones que realizan los gremialistas y sectores políticos de la oposición con el argumento de que es poco el tiempo de gestión que tiene su gobierno. ¿Es que acaso hay algún tiempo estipulado para que el pueblo pueda formular sus legítimos reclamos? Y del mismo modo ¿cuál es el tiempo que necesitan para continuar cometiendo tantos errores?     

Los meses transcurridos desde el triunfo de la alianza Cambiemos el 22 de noviembre de 2015 hasta la fecha, es a mí entender, el tiempo suficiente para que todos los sectores de la Nación sepan ya, con lujo de detalles, el rumbo que emprendió este gobierno. Más allá de que el gobierno anterior haya dejado el país en ruinas y culpáramos a los que se fueron por el desastre encontrado, este argumento se va desdibujando cada día más perdiendo su contenido en el tiempo real en que sucedieron los hechos; además, señalan con insistencia, que con cinco  meses de gestión no se puede hacer milagros; esto es una verdad a medias, la otra mitad de la verdad es el insuficiente margen de tolerancia (a la espera) que le queda a la gente para resolver sus problemas. Podríamos decir entonces que si el gobierno anterior cometió una serie de desaciertos políticos y económicos sobre el final de su mandato,  el gobierno actual no debería creer por ello, que los ciudadanos le extendieron un cheque en blanco para hacer lo que quieran y posterguen las demandas de los argentinos. Así como están las cosas el argumento de que con la llegada de capitales comenzará el ciclo virtuoso de la economía y el éxito de su gestión, comienza a transformarse en una quimera.
Pareciera que la dirigencia del gobierno actual no percibe que la realidad es tan dinámica que se los está llevando por delante. Quizás, sería bueno recordarles que apenas ganaron en segunda vuelta por 680.000 votos y ese hecho y no otro es el que los hace frágiles frente a la compleja realidad que vive nuestro país y las urgencias de la gente.
En todo caso, para darle la derecha al gobierno que literalmente bien le cabe, se le podría conceder que todavía es poco el período de su gobierno y es necesario que la sociedad le dé un plazo más prolongado de tiempo para mostrar resultados de su gestión, pero es aquí donde está el nudo de la cuestión, imaginemos que nuestro hijo de tan solo cinco meses lo viéramos gatear hasta el balcón de su casa con el propósito de descolgarse por la baranda rumbo a la calle ¿Cómo procederíamos? ¿Lo dejamos que realice su propósito arguyendo que como todavía es muy niño no comprende que no debe hacerlo? o en su defecto ¿procedemos a evitar que lleve adelante su propósito con las consecuencias trágicas que ello implica?

La sociedad argentina votó al actual gobierno convencida de que la nueva administración resolvería sus problemas y no que los nuevos administradores le transfieran los suyos con los costos del desbarajuste de la gestión anterior. El Estado es quien está provisto con dos recursos que son necesarios para gestionar mejor y ser más eficiente: el poder, que es la capacidad de emprender las máximas resoluciones y la política, que es la capacidad de decidir cuál es el orden de prioridades a seguir. Estas dos condiciones son indispensables para realizar un gobierno triunfante. Pero el Gobierno Nacional no solo decidió mal porque no tiene política (reniega de ella) sino que además no tiene poder (poder hacer) para conducir adecuadamente las urgencias que les plantean sus Ministros. En este sentido, el Ingeniero Macri y su gobierno, comienzan a sentir la presión de la crisis que no han sabido dimensionar adecuadamente al confiar solamente en que la salida del default, resolvería  los problemas económicos y el resto, se acomodaría por añadidura.

Hay funcionarios que se enamoran de sus propuestas sin preguntarle a la gente cuáles son sus necesidades, esta obsecuencia de algunos dirigentes argentinos por los mercados puede transformar la realidad y convertirla en un volcán a punto de reventar.  Si el gobierno actual no modera los ajustes económicos que recaen sobre las espaldas de los argentinos asfixiando las economías familiares, el descontento crecerá en la misma proporción en que no lleguen las soluciones básicas para nuestro pueblo, alumbrando nuevos y mayores conflictos que nos alejaran una vez más de un estado de bienestar duradero.

VICENTE SCORDAMAGLIA



sábado, 30 de abril de 2016

EN DEFENSA DEL SALARIO Y EL TRABAJO

EN DEFENSA DEL SALARIO Y EL TRABAJO
El nuevo frente de tormenta que deberá enfrentar el ingeniero Macri comenzó este viernes cuando una multitudinaria manifestación de las cinco centrales gremiales (la tres CGT y las dos CTA) marcharon juntas en el primer cruce de fuerzas contra el flamante gobierno y sectores empresarios. Estos últimos, cada vez que hay que arrimar el hombro para sacar a la economía del estancamiento en la que se encuentra, reaccionan negativamente en resguardo de sus intereses. Este es un fenómeno que se da en nuestro país cada vez que la economía pega un vuelco hacia atrás en su crecimiento, los sectores financieros no quieren correr ningún riesgo y deciden por el camino más fácil y seguro: achicar su planta laboral y aumentar los precios de los productos que comercializan. Este perverso sentido de la defensa de su patrimonio produce en nuestra sociedad un daño letal a la economía de los sectores medios y la clase más empobrecida que está al límite de la indigencia; golpeados por el ajuste, angustiados por la pérdida de su fuente laboral, los trabajadores son los que más sufren las consecuencias de los ajustes de las economías basadas solamente en las leyes del mercado.

Este escarpado camino que eligió el gobierno nacional, y que arrancó con una falla de origen, nos lleva inexorablemente hacia zonas peligrosas de la economía y conlleva en sí mismo una serie de perjuicios que repercuten negativamente en todos los sectores de la producción. En particular destruye la columna vertebral de la economía interna que es su mercado interno, compuesto mayoritariamente por la clase media argentina, única capaz de mantener a raya los desaciertos y vaivenes del mercado. Los sectores medios en definitiva son la rueda de auxilio de la economía en general, ya que, con su consumo constante corrige los desajustes económicos de nuestro país con serias falencias para crecer y generar riqueza genuina.
En este caso, el sector gremial cuenta con un propósito legítimo y altamente sensible como lo es la defensa del trabajo y sus alicaídos salarios, luego de que el gobierno llevó adelante un brutal ajuste que impactó violentamente sobre las economías familiares de la clase media y los sectores más vulnerables de la sociedad. 

La inflación es un flagelo que atenta contra los pueblos y su economía de bienestar, arrasa con las expectativas de los trabajadores y promueve una reacción en cadena que comienza por los despidos, privando a las familias de su necesario poder adquisitivo, aniquilan sus ahorros y disminuye al mínimo su capacidad de consumo que se ve reflejado en el comercio y la producción; un  verdadero retroceso que hace inviable las consignas de pleno empleo o el “hambre cero” en Argentina, consigna que vaticinaba el Macrismo en su campaña electoral. En este sentido y en el corto plazo, toda la Nación se verá afectada por el virus de la inflación demoliendo así el verdadero motor de la economía y eliminando al principal ordenador social de los pueblos: ¡el trabajo!

Los inmensos beneficios fiscales otorgados por este gobierno a los empresarios argentinos, todavía no se ven correspondidos. Tampoco se ve con claridad los beneficios de la salida del default, es más, todavía las calificadoras de riesgo mantienen altos su índices sobre nuestro país, entonces ¿a quién se le podría ocurrir invertir en nuestro país si las tasas de interés bancario oscilan entre el  30% o en algunos casos el 40 % anual?, en todo caso vendrán una vez más a especular como lo han hecho en otras épocas, en ese caso contaremos con el trabajo de calidad prometido por Macri al cual solo accederán unos pocos. 
Todo el mundo sabe ya que sin control de los mercados que solo se guían por la rentabilidad conducen a catástrofes económicas y sociales, sin embargo el actual gobierno persiste en el intento.  
Razones hay entonces para que los gremialistas se unan, solo sucede cuando perciben el peligro de que la economía decide sobre la política; a los políticos solo les cierra un modelo cuando el alcance del programa económico incluye en el proyecto a todos los sectores laborales, en cambio a los gerentes, solo satisfacen sus expectativas cuando les cierran sus balances.  

VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 25 de abril de 2016

BAILANDO POR UN SUEÑO

BAILANDO POR UN SUEÑO
Durante dos semanas los argentinos volvieron a sentir un vértigo que parecía olvidado desde las últimas elecciones presidenciales. Lo que se vio en Comodoro Py o en las inmediaciones del Congreso de la Nación parecía obra de la visita de alguna estrella rutilante del cine o la televisión seguida por sus fans allá donde ella tuviera que exhibirse; la caracterización cabe a partir de los bailes en que incurría el personaje del balcón de la calle Uruguay (en el barrio de Recoleta) que no era ni más ni menos que la ex Presidenta de la Nación que contorneando su cuerpo con exóticos movimientos de baile animaba a sus seguidores; en todo caso, la ex Presidenta con este operativo propio de un estado paralelo (guardia propia por sus militantes) trató de camuflar con sus desbordes simbólicos, el verdadero motivo de su visita por estos lares, esto es, la presentación frente a la Justicia que la involucra en un ilícito de su gobierno con relación al dólar a futuro.

La actividad desarrollada por la ex Presidenta con ese poder de convocatoria exhibido en las puertas de Comodoro Py la ubicó en el centro de la escena nacional; todo comenzó como un murmullo los días previos a su presentación judicial pero con el transcurrir de las horas y la enorme cobertura que tuvo en todos los medios de comunicación, la fantasía de un sector de la sociedad se hizo realidad ¡Cristina volvió!. Este no es un dato menor ya que habían quedado muchas dudas acerca de su continuidad en la política desde que viajó a su terruño en el sur luego de que Daniel Scioli (su candidato) había perdido las elecciones presidenciales. 
Renovada, bailantera y desenfadada como siempre, Cristina comenzó a desplegar su repertorio habitual asistida por sus dotes de actriz y con una oratoria y contenido ya conocido, la ex Presidenta presentó a todos los argentinos y a sus partidarios, un pobre e insólito esquema político para volver al poder: a la militancia, artistas e intelectuales, a los Diputados, Senadores y movimientos sociales les planteó la necesidad de comenzar a estructurar un nuevo Frente Ciudadano (así se llamará) que permita convocar a todos los argentinos, sin distinciones partidarias, a la nueva épica Kirchnerista que será la de recuperar el poder para defender los logros alcanzados por su gobierno en la remanida  “década ganada”.

Hasta aquí nada debería sorprendernos, es el derecho de todo político de convocar a sus partidarios a un acto político para anunciar sus próximos pasos en la política, pero lo que si llama la atención es que se haya elegido el edificio de los Tribunales de Justicia para su realización. Escapar de la corrupción con ideología tarde o temprano acaba con la credibilidad de quien abusa de ella, sobre todo, sabiendo que la gran deuda ideológica es erradicar la corrupción de la política como así también cualquier forma de delito que tenga que ver con la utilización de los dineros públicos para fines personales, políticos o de facción. Esto es así en Argentina o en cualquier lugar del mundo como estamos viendo con los casos de la  FIFA, Petrobras o Mubarak presidente de Egipto hoy derrocado y acusado de desviar mil millones de dólares de fondos oficiales y otros tantos denunciados por organismos internacionales en donde se investigan estos aberrantes casos de políticos o empresarios que se enriquecen con los dineros públicos de sus contribuyentes.

Conociendo la historia política de nuestro país no nos debería sorprender que muchas de las imputaciones que se vienen realizando contra funcionarios del gobierno anterior no prosperaran y seguramente queden impunes; entre otras cosas porque en algunos casos, estos ilícitos, están cruzados con empresarios muy cercanos al gobierno actual.  
La salida del default y la posibilidad de nuevos préstamos que oxigenen el quebranto de las provincias argentinas entusiasman a los gobernadores, la suerte dirá  si la utilización de dichos fondos es para un desarrollo sostenido de sus riquezas o para tapar nuevamente la ineficiencia de sus gobernantes. La mesa ya está servida (y por lo que sabemos será una mesaza) el nuevo orden dependerá de cómo se acomoden las piezas del nuevo rompecabezas del poder ya que el poco tiempo que separa la asunción del gobierno de Macri y las elecciones intermedias del próximo año 2017 conspiran contra el desarrollo de proyectos que verdaderamente les cambie la vida a los argentinos. 

Todas las fuerzas políticas ya preparan a sus posibles candidatos entre ellos la propia Cristina que decididamente salió a competir por un nuevo ciclo de bailando por un sueño.

VICENTE SCORDAMAGLIA

martes, 19 de abril de 2016

DEL OTRO LADO DEL PUENTE

DEL OTRO LADO DEL PUENTE

El gobierno del Ing. Macri está atravesando de un lado del mundo de la política hacia el otro lado del mundo de la política por un puente que está desvencijado. En el medio y a ambos lados hay una grieta; a ambos mundos, se los llama modelo y son (eso dicen) profundamente antagónicos entre sí; sin embargo y por mucho que les pese a sus mentores de estos dos modelos, en sus prácticas políticas y acumulación de poder, se parecen más de lo que el relato ideológico dice de ellos, ambos ¡son brutales!  

Tanto el Kirchnerismo (en sus 12 años de gobierno) como el Macrismo en su corta gestión (cuatro meses) están bajo sospecha de ser refractarios a la hora de resolver los problemas existentes de los que menos oportunidades tienen en nuestra sociedad; los nuevos “populismos” como lo son el Kirchnerismo, con componentes del Peronismo, sectores de izquierda y movimientos sociales, distribuyen una porción de las riquezas que se producen en el país y atienden con esmero las necesidades de los más vulnerables y los derechos de las minorías de la sociedad, hasta el límite en que estos beneficiarios no sobrepasen la condición social que sustentan ya que si esto se produjera perderían influencias sobre dichos sectores sociales políticos y culturales debilitando su “poder”, esto es lo que se llama peyorativamente clientelismo político. La gran falencia que se les imputa al “populismo” es que no son capaces de generar riqueza independiente más que la de tener que arrebatar fondos del estado para lograr la tan ansiada justicia social lo que hace que se deslegitime dicha acción ya que, en el camino de este devenir, es donde se producen grandes focos de corrupción haciendo fracasar los intentos de construir modelos políticos más justos y solidarios. 

En el caso del liberalismo económico (que hoy en día llegan al poder por vía democrática) como es el caso del PRO con grandes componentes del Radicalismo y sectores progresistas de la sociedad, las prioridades son otras; ellos atienden también con esmero primero las peticiones de los bancos, empresas y sectores privilegiados de la economía como el campo y las mineras aliviando sus cargas tributarias para que produzcan más y generen más trabajo creyendo que el derrame llegará en el mediano plazo a los sectores menos favorecidos de la sociedad (algo que nunca sucede); así, se transforman en gerentes de estos sectores olvidando sus promesas de campaña llegando en algunos casos a ser parte de complejos entramados de corrupción evadiendo compromisos fiscales (con  cuentas en paraísos fiscales) y solicitando después asistencia del estado, para terminar empujando a toda la sociedad a un despilfarro de préstamos provenientes del exterior y subsidios que no se sabe bien a donde van a parar introduciendo a la nación a un nuevo periodo de endeudamientos con las lamentables consecuencias conocidas para nuestro pueblo.
La paradoja de estos dos modelos es que ninguno llega al tan ansiado estado de bienestar en el cual la sociedad en su conjunto llegue plenamente a su desarrollo integral, solo lo pueden hacer unos pocos sectores de privilegio.   

Como se está viendo en distintas partes de nuestra región y en el nuestro en particular, terceras fuerzas emergieron entre los partidos políticos tradicionales que hegemonizaban la alternancia democrática. Un ejemplo tangible es el Macrismo, desde su conformación allá por el año 2000, comenzó a incursionar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires substituyendo al Radicalismo y al Peronismo hecho este que se produjo en un contexto de crisis institucional como fue la de 2001, y si bien, con connotaciones diferentes y desde otro lugar del escenario político, sucedió algo parecido con el Kirchnerismo luego de la necesidad de dar una salida democrática más genuina a la nación envuelta en convulsiones políticas, sociales y económicas tal fue la Argentina de entonces; en este caso fueron las elecciones adelantadas por el Dr. Duhalde las que promovieron desde el partido gobernante un nuevo emergente nacional: ¡los Kirchner!    

Obligados a agiornarse para no sucumbir, la dirigencia argentina colonizo estas dos fuerzas emergentes desdibujando las categorías políticas tradicionales; a partir de allí, todas las ideologías estaban representadas en estos dos espacios políticos que a poco de andar se dieron cuenta que debían agrandar su límite partidario y transformarse en grandes coaliciones electorales. El Macrismo en la ciudad autónoma de buenos aires y los Kirchner en lo nacional. Estos dos frentes, actualizaron sus versiones recalificando las categorías de izquierda y derecha que frente a las nuevas problematicas sociales rediseñaron la política y la economía. Tanto la derecha como la izquierda debieron adaptarse a los nuevos tiempos con la finalidad de llegar al poder.
Estos procesos que se repiten en casi toda la región, en donde estos mismos actores alternan sus periodos de gobierno, concluyen sus mandatos sin resolver las grandes problemáticas de su época como son la pobreza extrema, la corrupción, el narcotráfico y la inflación para crear a partir de ello estados de bienestar que le den mejores condiciones de vida a sus pueblos.  Ambos modelos plantearon sus panaceas antes de llegar al poder para luego una vez allí fracasar rotundamente. Es que la situación es más grave de lo que parece y como consecuencia de ello amerita algo más que voluntarismo extremo o ideologismo mágico en la mayoría de los casos.
Los líderes político que se precien de serlo, deben saber que todo espacio social que quede afuera del proyecto que lidera va a conspirar contra su propuesta y mucho más si su modelo incluye solo a unos pocos sectores de su pueblo.   
Los pueblos no juzgan intenciones sino realidades. No me resigno a creer que no haya nada que resuelva nefasta falacia entre “la nueva derecha democratica o la vieja izquierda” seguramente como suele sentenciar la historia, en el medio de estos dos extremos está la respuesta.


VICENTE SCORDAMAGLIA

domingo, 10 de abril de 2016

HAY VERDADES QUE DUELEN, PERO HAY MENTIRAS QUE MATAN

HAY VERDADES QUE DUELEN, PERO HAY MENTIRAS QUE MATAN
“Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en tí”
Friedrich Nietzsche
Las recientes investigaciones realizadas por un grupo de periodistas a nivel internacional acerca de cuentas offshore denunciando a cientos de personajes de todos los países del mundo,  mantiene en vilo a toda la comunidad internacional sorprendida al verificar, una vez más, que la ambición por el dinero no tiene límites. Presidentes, artistas y hasta deportistas famosos figuran en esas listas como titulares de varias cuentas con el propósito de evadir al fisco de sus respectivos países.
En el caso que nos importa, además de tocar de lleno a algunos de nuestros ídolos deportivos, impacta a pleno en el poder político de la Nación, ya que quien se ve mencionado en uno o varios de estos casos, es el mismo Presidente de la Nación. Macri debió explicar con lujo de detalles hasta agotar todas las dudas que pudieron haberlo involucrado antes o después de su mandato como Presidente, pero no lo hizo a tiempo ni satisfactoriamente y cuando reaccionó, fue demasiado tarde; en cambio, fueron sus ministros o allegados a su círculo íntimo quienes salieron a dar explicaciones como lo es Elisa Carrió, cosa que desagradó bastante a la opinión pública porque parece ser que fuera ella quien mediatiza las verdades o mentiras entre el Presidente y el pueblo.

Así como  los diarios del mundo reflejaron con fotos las imágenes de cómo Argentina se integraba al mundo de la mano de Barack Obama, de la misma manera y con la misma foto del Presidente argentino lo mostraban como un sospechoso más de la larga lista de argentinos que amasaron su fortuna de dudosa procedencia de paso por la administración pública. Uno de los temas centrales de las crisis existentes de todos los sistemas políticos vigentes, sean estos democráticos o de facto, es la falta de confianza que los ciudadanos le profesan a su clase dirigencial; esta confianza, mancillada sistemáticamente por hechos de corrupción es la que deslegitima a los distintos modelos democráticos políticos y económicos en cualquier parte del mundo que, una vez desenmascarada la mentira, difícilmente pueden volver atrás. Mucho deberá trabajar el gobierno para restablecer la confianza y el orden en una sociedad tan sensibilizada por los hechos de corrupción que se vienen ventilando entre oficialistas y opositores; para tener una real magnitud del impacto producido en los últimos días en nuestro país por las detenciones de Lázaro Báez, Jaime y otros junto a las cuentas del Presidente  basta con ver los programas periodísticos y observar cómo se tiran corruptos unos a otros, esto más bien ya se transformó en una competencia de ilícitos, patético ¿no le parece?.

Argentina atraviesa un sinfín de dificultades. El levantamiento del cepo envalentonó al gobierno para después conseguir en las dos Cámaras Legislativas destrabar la ley cerrojo o pago soberano que le permitirá resolver el pleito con los fondos buitres y facilitar así el acceso a los mercados internacionales. Cuando todo parecía marchar viento en popa una munición gruesa provocó un sismo en la coalición de gobierno que pasó rápidamente a la defensiva al verse envuelto en las mismas causas que prometía combatir.

Los frentes de tormenta que quedaron abiertos en el gobierno de Macri sin resolver son: ganancias, inflación, salarios, despidos, aumentos en todos los servicios básicos y aumentos sin control de los alimentos indispensables de consumo diario, son todas estas medidas difíciles de digerir para una población con poca tolerancia a seguir bancando proyectos que solo se sostengan sobre las espaldas de los trabajadores, máxime cuando quien los impone se ve involucrado en cuestiones poco claras. Las cinco centrales de trabajadores concluyeron su preaviso en las dos  cámaras por las dudas que a algún distraído se le ocurra tildarlos de desestabilizadores, sin perjuicio de ello dejaron constancia que no permanecerán con los brazos cruzados si no se atienden las peticiones hechas por las cinco centrales que se encaminan a su unificación. Las cartas están todas arriba de la mesa, el serrucho comenzó a hincar sus dientes en la carne viva de los argentinos, su corte grosero, no solo penetra en la economía popular, también comenzó su desgarro en su clase dirigencial para alejarnos de la corrupción; frente a tanta perplejidad por el vértigo desatado en estos días me interrogo por lo bajo: ¿Está preparado nuestro pueblo para tanto conflicto? ¿qué estará pasando por la cabeza de aquellas personas que descendieron al nivel de la pobreza? Y el resto de los trabajadores ¿Cómo reaccionará si los aumentos de salarios no se equilibran con el nivel de la inflación? Por el momento no hay respuestas para estos interrogantes lo cierto es que si el gobierno no recibe oxígeno del exterior Argentina caerá en el vacío, ya que Macri y sus gerentes decidieron pegar el salto al vacío sin red de contención.
VICENTE SCORDAMAGLIA


sábado, 2 de abril de 2016

LA SOCIEDAD DE LA INTERPRETACIÓN

LA SOCIEDAD DE LA INTERPRETACIÓN
"Cada día me interesa menos ser juez de las cosas y voy prefiriendo ser su amante"
Ortega Y Gasset
Cuando la verdad no se manifiesta con claridad, o su formulación es confusa, capciosa y tendiente a manipular la veracidad de los acontecimientos sociales y políticos, comienzan las interpretaciones. Este fenómeno que se produce a nivel global, tiene su anclaje en los intentos de confundir a la opinión pública acerca de los acontecimientos emblemáticos como son la economía, la política, la corrupción y los conflictos internacionales.

Las imágenes obscenas que mostró la televisión de ciertos personajes contando montañas de dinero no hizo otra cosa que exacerbar los espíritus interpretativos de quienes tienen que poner mesura acerca de episodios que de por sí solo ya son complejos de resolver con fehaciente claridad. El deterioro moral de quienes tienen que mostrar  equidad sospechados de cooperar con ilícitos de corrupción como son evasión de impuestos, blanqueo de dinero proveniente de negocios mal habidos y asociaciones ilícitas con componentes políticos, financieros y judiciales convirtieron a la república argentina en un antro de corrupción con negociados múltiples y entramados con bandas preparadas para cometer todo tipo de violaciones a la ley bajo la protección de funcionarios de turno que son quienes deberían administrar justicia.  
   
La deteriorada credibilidad que vive nuestro país, solo se vio atenuada por la visita del Presidente de los EEUU Barack Obama; este Presidente que viene de desmontar un conflicto considerado clave de la historia política de los pueblos con proyección ideológica internacional como lo es la relación con Cuba, busca aliados que neutralicen las políticas antinorteamericanas en la región encontrando en el Ing. Macri el socio ideal para desarrollar la nueva política del imperio del norte. Ni Brasil con su sistema presidencial deteriorado por las mismas sospechas de corrupción que en gran parte de la región, como Venezuela o el mismo Evo en Bolivia o el gobierno Ecuatoriano de Rafael Correa le pueden garantizar un escenario ideológico propicio para desarrollar las políticas del ALCA tal es el fin de su visita a Argentina. La suma de los motivos finalmente (más allá del respeto que se le tiene a Obama y a su esposa Michelle por su historia personal) son económicos y dejan mucho para pensar que una potencia como EEUU envíe a su Presidente a realizar servicios eminentemente sociales, sus negocios internacionales son el valor agregado para sus ciudadanos no para los nuestros.

Si pensamos con madurez que estas son las reglas de juego de la política internacional y elegimos volver al mundo de la mano de EEUU, el gobierno Argentino tiene una coyuntura favorable en este nuevo comienzo; ser claros en nuestras peticiones para dejar atrás el aislamiento internacional y buscar los mejores beneficios de esta controvertida relación con los amigos del norte sin entregar nuestra dignidad como nación.  

VICENTE SCORDAMAGLIA