lunes, 11 de julio de 2016

SI ESCARBAN “ESTO ESTALLA”

SI ESCARBAN “ESTO ESTALLA”

"Si escarban, esto estalla. Los empresarios fuimos cómplices. Hay que sacarse las caretas." (Del vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio, Guillermo Dietrich.)

A confesión de parte relevo de prueba
Las investigaciones de corrupción llevadas a fondo son promovidas por muchas voces que debería considerar que lo más importante es contar con una masa crítica que les dé apoyo irrestricto y duradero, ya que los pueblos en cuanto reciben algunas mejoras suelen olvidarse de los momentos ingratos que les tocó vivir; pero lo más importante es que una decisión de esta naturaleza implica cambiar gran parte de las estructuras institucionales de la Nación ya que son éstas las que permiten todo tipo de tropelías en desmedro del Estado Argentino. La decisión política del Ejecutivo Nacional debe ser acompañada por una justicia que tendrá que comenzar por reconocer sus propias falencias y decididamente estar al servicio de la verdad y la justicia y no subordinada a algún poder de turno antes de impartir dictamen alguno al resto de los poderes de la Nación. Esto quiere decir en criollo básico que no habrá justicia para nadie si quienes nos tienen que juzgar, o quienes nos tienen que gobernar no son capaces de promover políticas de Estado que apunten a erradicar definitivamente la corrupción de los estamentos del Estado Nacional. Otro tanto debe promoverse en sectores importantes como son el empresariado y el sindicalismo, en donde también se producen actos delictivos de carácter financiero.
Esto sucede porque en las distintas ramificaciones en las cuales opera la corrupción estructural en nuestro país se involucra prácticamente a todos los sectores de nuestra comunidad, lo cual hace sumamente difícil ejercer algún tipo de prevención que amortigüe los escandalosos focos de corrupción que echan mano a los valores que manejan algunos ministerios sin control y sin auditoría posible que los controle.  

Es así como las declaraciones del Vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio Guillermo Dietrich acerca de la corrupción, son prueba irrefutable de la participación activa que tuvieron distintos sectores de la vida nacional y empresarial en el desfalco más grande de la historia perpetrada sobre un estado democrático. La corrupción estructural como la que se ha instalado en nuestro país requiere algo más que hombres probos, necesarios por cierto, pero junto a ellos debemos encontrar la fórmula que difunda la ejemplaridad como valor imprescindible para alcanzar las más altas jerarquías políticas ya que en un país sin justicia solo queda la venganza.  

Las razones por las cuales se pide mesura en el tratamiento que se le da al flagelo de la corrupción que afecta en general a gran parte de la sociedad global y a nuestro país en particular, es que la investigación en paralelo realizada por los  medios de comunicación  ha agudizado la problemática hasta llevarla al límite de la tolerancia social. La corrupción no dejó resquicio alguno en donde no haya un foco de la letal enfermedad que afecta en forma continua a casi todos los gobiernos democráticos del planeta. La amenaza latente que se observa en el tratamiento de cada uno de los episodios delictivos en general es la de dejar al Estado sin instrumentos incontaminados, para que cada poder de La Nación inicie una reconversión institucional dentro de sus propias filas, alejando a sus integrantes más cuestionados, sin dejar que por ello se lleve puesto lo poco que queda en pie de un Estado que, como el nuestro, ha sido dañado excesivamente. El vacío institucional dejado por los poderes de la Nación con relación a la corrupción en general ha sido ocupado hoy en día por el llamado periodismo de investigación que por una norma que estos tienen no pueden revelar sus fuentes, a menos que así lo determine un juez, cosa que cuando sucede los principales jefes o ideólogos de los múltiples delitos que se cometen a diario en nuestro país, terminan siendo sobreseídos por falta de mérito que los involucre en cada delito, quedando así la mayoría de estos graves casos impune; en realidad, no es que la justicia siempre llega tarde, lo que sucede es que se activa cuando el hecho ya ocurrió resultando engorroso para Fiscales y Jueces realizar tareas preventivas.

Finalmente como suelen decir en el ámbito de la justicia “a confesión de parte relevo de prueba” los dichos de Dietrich cobran en el contexto actual, un significado sustantivo a la hora de emitir juicios de valor solo sobre la dirigencia política, en todo caso y como dice el título de un libro del Tata Yofre al menos reconozcamos como Dietrich que: “fuimos todos”.  


VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 4 de julio de 2016

UNA VEZ MÁS: REPENSAR LA POLÍTICA

UNA VEZ MÁS: REPENSAR LA POLÍTICA
El vértigo al que se ve sometido el ciudadano argentino solo es comparable con la adrenalina que genera nuestro organismo cuando está a punto de ser sometido a una operación de alto riesgo. La sucesión de acontecimientos vividos en los últimos meses operados por el gobierno del Ing. Macri, con el sinceramiento de la economía, tarifazos de los servicios públicos, eliminación de subsidios al transporte, devaluación e inestabilidad laboral, provocó con este brutal paquetazo de medidas dolorosas, la consecuente sensación de vulnerabilidad en donde los trabajadores y los sectores más vulnerables de la sociedad, son los que sobrellevan la mayor parte de la incertidumbre ante el temor cierto de perder sus trabajos, único medio posible que tienen estos, para conservar su modo de vida en sociedad y elemento central de su orden social y familiar.
Si a todo esto le sumamos los acontecimientos delictivos que se vienen ventilando en la justicia con relación a la corrupción vinculada con la política, la fragilidad del sujeto se torna insostenible. En este punto es donde el conflicto desatado se torna enmarañado ya que la relación entre partidos políticos y electorado nacional, agudizan su estado de desconfianza haciendo insostenible la falta de representatividad de los partidos políticos.

Desde finales del siglo pasado, los partidos políticos vienen perdiendo credibilidad frente al incesante avance de los movimientos sociales, fundaciones y organizaciones intermedias de tipo filantrópica con claras intenciones de agrupar a ciudadanos con el único interés de ayudar al semejante; los sujetos más activos de la sociedad que fueron dejando atrás las formaciones partidarias, encontraron en este tipo de organizaciones sin fines de lucro, no solo un modo para encausar su empatía personal sino que además (al encontrar aquí nuevas formas de organización social) pudieron tener la certeza de que los fines perseguidos son honestos  y transparentes. La proximidad de estas organizaciones y sus voluntarios (distinción necesaria con la del militante partidario) con la problemática cotidiana de la gente, las transformó en el reservorio de miles de voluntarios con la vocación suficiente para encarar también, en otro orden de cosas, proyectos vinculados con la política ya que, por sus valores personales, la sociedad los promueve rápidamente con la posibilidad irrefutable de convertirse en nuevos liderazgos tal cual la gente demanda para afrontar las nuevas realidades existentes. 

El avance de estas organizaciones en la vida de los pueblos es inversamente proporcional al retroceso y a la pérdida de representatividad de las organizaciones políticas que, al contrario de las ONGs, dilapidaron la capacidad de gestionar soluciones para las problemáticas actuales, convirtiendo a los partidos políticos en meros espacios de amigos para organizar tranzas espurias y aguantaderos para delincuentes. Sin perjuicio de ello, los procesos electorales de la democracia exigen herramientas idóneas para su funcionamiento y en este sentido, los partidos políticos y su ideología son su instrumento principal, de manera que repensar la política partidaria con relación a su contenido y el rol institucional que deben cumplir, resulta indispensable; esto es reformular su formato en el actual proceso democratico.
Toda esta reforma no será posible realizarla en tanto no comprendamos la confusa situación internacional que día a día nos sorprende por su espectacularidad, son procesos que nos inquietan por la escasa comprensión que tenemos de ellos mismos. Saber hacia dónde se dirigen los conflictos que se producen en un mundo globalizado y cómo evolucionan las tendencias en las que se referencia gran parte de la humanidad, es vital para no caer en el  desaliento que nos crea una mayor incertidumbre al no saber si estos episodios traerán prosperidad para toda la humanidad o seguiremos transitando el espiral destructivo de nuestras propias realizaciones.
Para las cabezas pensantes que hay en el mundo, estos interrogantes todavía son un misterio; las economías que hasta hace muy poco eran las más poderosas del planeta, hoy todos saben, también pueden colapsar y con ellas derrumbar a todo el sistema capitalista como si este fuera un castillo de naipes a la espera de un viento intenso que socave su frágil resistencia y las obligue a caer. Es preciso entonces recordar que ninguna otra ciencia como lo es la política (entendiendo que esta lo sea) está la respuesta a los grandes interrogantes de nuestra época, por ello es indispensable que esta irremplazable herramienta de los pueblos libres del mundo no caiga en manos de sujetos perversos con designios aun más siniestros empeñados en llevar a la humanidad toda a un caos generalizado con consecuencias lamentables para todos los pueblos del mundo.    


VICENTE SCORDAMAGLIA

domingo, 26 de junio de 2016

LA AUSENCIA DE LAS IDEOLOGÍAS

LA AUSENCIA DE LAS IDEOLOGÍAS

Las últimas elecciones de Perú donde sus votantes definieron la elección en segunda vuelta con escaso margen de votos, muestra la división y paridad que existe en los países de la región entre dos modelos de gestión (que dicen ser antagónicos) en los cuales la diferencia la hace el candidato (su carisma) y lo que la gente valore de él. La falta de confianza en la clase política por parte de los ciudadanos de a pie, son una constante creciente que se generaliza en la medida en que las soluciones no se manifiesten rápidas y con absoluta claridad. Las elecciones de medio término ofrecen a los ciudadanos la oportunidad de corregir el rumbo de los programas que no ofrezcan soluciones en el corto plazo, tomando todos los recaudos disponibles a la hora de decidir su voto. Este mismo fenómeno, que también se manifestó de la misma manera en las recientes elecciones presidenciales de nuestro país, se viene dando con modalidades propias, no solo en países de nuestro continente sino también en el conjunto de los países democráticos.

En estos complejos escenarios de la democracia de los pueblos, los datos de la realidad comienzan a mostrar la punta del iceberg de lo que está aconteciendo en nuestro país y en gran parte del mundo con diferentes matices y contextos históricos propios de sus regiones. Es un fenómeno poco representado todavía y merece por su trascendencia, analizar su ascendente desarrollo.
Si tomamos en cuenta que la población mundial ya no discute cuestiones filosóficas de los programas de gobierno ni la ideología de sus candidatos o los frentes políticos que la conforman, la pregunta que debemos hacernos es: ¿Dónde están las mayorías? Y eventualmente: ¿qué programa de gobierno representa los intereses de esas mayorías?

Por ahora y sin respuesta al interrogante planteado, digamos que poco se duda en el mundo actual de la política, la existencia de dos programas que rivalizan acerca de cuál es el que sacará a las naciones de la actual crisis moral y económica en la que se ven sumergidas; estos dos programas que se parecen entre sí más de lo que uno supone, se diferencian  por algunos matices relacionados en las prácticas políticas, que son en las formas y no en los contenidos; ambos programas (no me animaría a llamarlos modelo) tienen la particularidad de dejar de lado los valores ideológicos que respaldaron a los partidos tradicionales hoy envejecidos y vaciados de contenido para integrarse a grandes frentes electorales, conteniendo así a un segmento mayor de adherentes a sus coaliciones de gobierno adhiriendo a consignas ideológicas solo por intereses y no por convicciones filosóficas.

Veámoslo de esta manera: El “Populismo” llamado así despectivamente (para mi gusto sería mejor gobiernos populares) con su impronta nacionalista, creencias religiosas y anclado territorialmente con base en las clases medias bajas y sectores del trabajo, son habitualmente su base social. Su discurso fundante es la justicia social y su consigna principal, la distribución de la riqueza, su utopía cardinal.

En el otro extremo, el liberalismo financiero disperso por el mundo amante del libre mercado y la competencia voraz por el dinero, representa a sectores medios altos y acomodados de la sociedad y en muchos casos representa a la élite local bastante remisa a enrolarse en categorías políticas, por ello bastante desarraigados de la sociedad. Este fenómeno tan peculiar que también se está dando en las naciones más ricas económicamente hablando, se ven arrastradas por las mismas problemáticas que sus pares más pobres dejando al descubierto la brecha creada por la concentración de la riqueza que dejó como saldo la multiplicación de la pobreza y la desigualdad en todos los  países de la tierra.
En otro orden de cosas, la crisis moral está llegando a todos los rincones del planeta sin dejar resquicio alguno (entre ricos o pobres) desde donde reconstruir los modelos sociales, políticos o económicos que nos trajeron hasta el presente, exponiendo claros síntomas de agotamiento acerca de las certezas que requiere la problemática global, generando confusión y desconcierto con altos niveles de inequidad social que creíamos haber dejado en el pasado.
Es posible sin embargo, que la sensatez de unos pocos líderes mundiales, comience a producir niveles de conciencia cada vez más  elevados multiplicando y alumbrando así, la conciencia de un nuevo tiempo por venir. 

Es indudable que el mundo se ha transformado en un lugar peligroso y complicado a la vez; los precios del petróleo suben y bajan sin motivo o previsión alguna, la inflación y la recesión se extiende por todo el planeta, los gobiernos están desamparados y acuñan más dinero lo cual genera más inflación o regulan la situación y acaban sumiéndose en más recesión, la economía mundial amenaza con estallar como se está viendo con la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea llevándose puesto al mercado común (con insospechadas consecuencias) o ante los múltiples cimbronazos que suceden en cualquier rincón del planeta hoy interconectado; los narco estados son moneda corriente mientras la miseria humana se expresa por televisión en el living de nuestras casas, así como vamos, la “estabilidad” parece una utopía del pasado amenazando transformarse en una quimera difícil de alcanzar.   


VICENTE SCORDAMAGLIA

domingo, 19 de junio de 2016

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A UN MISMO ESCENARIO

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A UN MISMO ESCENARIO

Todos los caminos conducen a un mismo escenario para llegar a las próximas elecciones de medio término con las mejores chances electorales. En el caso del gobierno pareciera ser que el objetivo central es no solo ganar con claridad y amplio margen sino que atrás de esta contienda el oficialismo, intentará alcanzar las mayorías parlamentarias y con ese logro relanzar su gestión luego del desgaste político que le produjo el brutal ajuste realizado en los primeros seis meses de gobierno.
En el caso de la oposición será el de encontrar acuerdos electorales con otras fuerzas para agrandar sus frentes electorales situación esta que les permitirá posicionarse de cara al futuro y ser alternativa del actual gobierno nacional.
En este sentido, los estrategas de cambiemos comenzaron a desplegar una sutil operación en contra de Cristina para desgastarla lo suficiente como para que no pueda remontar su imagen pero a su vez mantenerla activa ya que el gobierno pretende antagonizar el próximo año con el Cristinismo y no con el frente renovador de Sergio Massa situación esta que en caso de ganar mayores escaños lo consolidaría como  líder indiscutido de la oposición.
Pero mientras esto sucede en el plano democrático, en otro orden la política se sigue extinguiendo y no da señales de recuperación como instrumento de la democracia, nuestras preocupaciones morales pasaron a ser el centro de atención y un nuevo episodio de corrupción acaparó todos los portales de la prensa nacional e internacional abochornando a todos los argentinos ante la obscenidad que protagonizó José López el segundo personaje en jerarquía después de De Vido a cargo del ministerio de planificación del gobierno de los Kirchner. Una vez más y sin anestesia los argentinos debemos aceptar que la corrupción está metida no solo en el funcionariado o la clase política sino en las entrañas mismas de nuestra sociedad. Son tantos los involucrados en episodios de corrupción, que al oficialismo le genera un poco de “temor” que la justicia siga avanzando en las causas de corrupción cometida por los gobiernos del matrimonio Kirchner y arruinar así su estrategia electoral temiendo también que avance también con sectores vinculados al propio oficialismo provocando un verdadero cisma en toda la sociedad herida y sin remedio por los ajustes brutales de comienzo de siclo político del frente cambiemos.
Mucho se jactó el gobierno del matrimonio Kirchner de haber convocado a miles de jóvenes a la militancia política con una épica revolucionaria que motivó también a gran parte de la población que adhirió a su relato, sin embargo, los mismos héroes simbólicos surgidos de revistas de aventuras como el Eternauta o programas infantiles como paca paca y otros, resultaron ser héroes y villanos a la vez y en la medida que la justicia avance encaminándose a develar la estafa más gigantesca que se conoce en la historia política de la nación argentina, cobrara dimensiones escandalosas defraudando nuevamente a una generación de jóvenes que creyeron religiosamente que formaban parte de una revolución nacional y popular.
Este escenario arto complejo por sus connotaciones político delictivo, amenaza tener ramificaciones en todos los estamentos de nuestra sociedad lo que los responsables de destapar esta verdadera olla a presión que parece ser este escandaloso episodio de nuestra nación, se haga con la mayor responsabilidad pensando en el esclarecimiento de los hechos y encarcelando a los responsables y no estimular un revanchismo político que puede terminar por socavar los caminos de la verdad absoluta infligiendo nuevas heridas sobre el corazón mismo de la democracia Argentina.
VICENTE SCORDAMAGLIA


lunes, 13 de junio de 2016

EL NUEVO ORDEN: “LA GLOBALIZACION”

EL NUEVO ORDEN: “LA GLOBALIZACION”
La globalización es el mercado, la información, la tecnología, el turismo. Lo universal son los valores, los derechos del hombre, la libertad, la cultura y la democracia.
Jean Baudrillard

En un contexto caracterizado por la insensibilidad hacia el semejante, la destrucción sistemática del planeta y sus recursos no renovables, y los niveles de corrupción en todas las variantes en que se manifiesta en forma directa, no solo en el núcleo duro del poder político, sino también en el corazón mismo de la sociedad de las naciones; todo vestigio de institucionalidad alcanzado por las democracias en el mundo, está siendo desmantelado por la sinrazón de su clase dirigencial, afectando principalmente a los sectores más vulnerables de la sociedad que pagan con su sacrificio personal todos los ajustes y los cambios de modelos económicos que impactan de lleno a la gran mayoría de la población mundial; así, la falta de trabajo genuino se va convirtiendo en un dilema sin solución y se transforma en el botín más preciado y en un bien escaso a repartir.
La relativización de las certezas con relación al presente y al futuro inmediato de los países y la fragilidad de sus economías, comienzan a transformar el paisaje de ese estado de bienestar al que supieron acceder (principalmente de Europa) de la mano de la modernidad en beneficio de sus naciones y la prosperidad para su gente.
La concentración de la riqueza en manos de unos pocos grupos  de poder financiero en detrimento de estados que en su momento fueron económicamente fuertes, hoy quebrados, se ven sin capacidad para distribuir equitativamente los recursos entre sus habitantes, mientras comienzan a desvanecerse los efímeros esfuerzos de unos pocos (para parar la crisis generalizada) con resultados insuficientes, ante las necesidades y expectativas de sus pueblos.
Las nuevas realidades de los países, que como consecuencia de los avances de la tecnología configuran una nueva ética entre el trabajo y la masa laboral, delimitan un nuevo mapa del mundo y sus recursos, impactando sus consecuencias en el eje mismo de toda la población en general.  Sin perjuicio de la incertidumbre que conlleva la actual crisis global en el aspecto moral y económico, la crisis de valores va dejando paso a “éticas” que todavía no sabemos descifrar, complejizando aún más nuestra percepción de la realidad del tiempo presente. Hoy, es poca la conciencia adquirida ante el tamaño de la problemática actual, ya que si el planeta fuera una vasija y la miráramos por dentro, la veríamos medio vacía después de haber derramado un poco de su preciado contenido; siguiendo la metáfora: la vasija ha comenzado a vaciarse aceleradamente asumiendo su propia lógica sin que nada ni nadie haga algo por detener su cometido preparando el terreno a futuras calamidades con mayores zozobras para la población mundial como nunca antes se han conocido en (el orden natural, social, político y económico) toda la historia de la humanidad. 
A su vez, el vacío de poder que se está generando por las débiles economías nacionales, al sucumbir ante los nuevos fetiches: “La globalización” y “El mercado” están dejando a la política a merced de los grupos financieros internacionales que especulan sin escrúpulos con las necesidades de los pueblos, siendo este elemento el caldo de cultivo en donde se desarrollan los grupos marginales que proliferan y operan a nivel global con el claro objetivo de crear estados permisivos en donde blanquear sus enormes volúmenes de dinero (procedente de múltiples negocios ilegales conseguido a sangre y fuego) sobornando todo cuanto se cruza en su camino, aniquilando la voluntad de una sociedad que creyó fervientemente que la “modernidad” trajera niveles de progreso sostenidos y condiciones de vida más dignas para todos sus habitantes.
Los nuevos fetiches solo admiten adoradores, jamás se arrepienten de sus siniestros planes y esparcen por el mundo “la maldad insolente” porque solo quieren que vivamos “revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos”.  
Nota: La palabra globalización, se usó por primera vez en 1983, en un artículo de la Harvard Business, por Thomas Lewit, bajo el titulo de Globalization of Markets, para hacer referencia  a la expansión de los mercados.

VICENTE SCORDAMAGLIA

        


martes, 31 de mayo de 2016

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS Parte 2

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS
Parte 2
Mucho tiempo antes de que se realizaran las últimas elecciones presidenciales, ganara quien ganare, los argentinos ya sabíamos que la búsqueda de consensos iba a ser el punto central de la política de nuestra joven democracia. En el mismo comienzo en que asumió el Ing. Macri comenzó con una serie de decretos que, a juzgar por las razones esgrimidas, en cierta medida parecían estar “justificados” ya que alegaban que al no estar conformadas las dos Cámaras (Senado y Diputados) era necesario realizar por decreto de necesidad de urgencia (DNU) una serie de medidas para poner en funcionamiento las primeras reformas del nuevo gobierno. Mucho fue censurado por estas medidas, que parecieron un nuevo atropello de uno de los poderes de La Nación sobre otro: el Legislativo. Sin embargo, con el correr de los días, el gobierno se fue dando cuenta que para realizar cualquier transformación, por más que esta fuera absolutamente necesaria, era imprescindible contar con el apoyo explícito del resto de los espacios políticos con mayor representatividad en el parlamento nacional; este hecho en sí mismo representaba un nuevo comienzo en la democracia argentina y elemento fundante del “cambio” propuesto; esto es: dejar atrás la escribanía política en el Poder Legislativo Nacional.
Sin embargo, y pese a los esfuerzos por mostrar diferencias con el gobierno anterior, el tratamiento de la ley que recientemente fue aprobada por las dos Cámaras con relación al pedido de las cinco centrales de trabajadores en cuanto a prohibir despidos por el término de 180 días (emergencia laboral para los trabajadores, cepo laboral para el gobierno) y el posterior veto Presidencial, puso nuevamente en tela de juicio la legitimidad del gobierno al avasallar, por más que el veto esté dentro de sus facultades, la libertad de los tres poderes de la Nación y en favor de un sector de la sociedad como son los empresarios; en este sentido, una vez más cuando al gobierno le toca laudar y administrar equilibrio entre trabajadores y empresarios lo hace por estos últimos dejando toda la carga del esfuerzo a los trabajadores y la clase media argentina. El insignificante papel de almacenero firmado por el gobierno y los empresarios que concurrieron a la casa de gobierno, se pareció mucho más a un pacto de amigos de algún barrio de Buenos Aires que a una política de estado en donde los convocados solo fueron para la foto. Finalmente, tras arduas negociaciones en el Congreso de la Nación entre los distintos bloques parlamentarios para lograr consensos acerca de un tema tan crucial como lo es el trabajo para la población, y votar una ley que aunque más no sea, sirva de placebo momentáneo para atenuar el fuerte impacto de las medidas de ajuste, el Presidente desconoce una vez más no solo la facultad del poder legislativo sino que además da una clara señal de cuales son sus prioridades entre el reclamo de los trabajadores y las demandas de los empresarios tan cuidados por este gobierno.
Cuando los intereses son más fuertes que las convicciones y las decisiones que toma el gobierno pretenden estar justificados por un fin mejor, muestra con claridad cómo se sigue embaucando a los más débiles de la cadena social con falsas expectativas de esperar pasivamente un futuro mejor, haciendo caso omiso a realidades angustiantes de sectores que solo cuentan con su trabajo como forma de vida decente. Cabe señalar entonces (haciendo un esfuerzo de objetividad) que independientemente de que las promesas a futuro puedan ser hechas con buenas intenciones  mientras la espera se hace cada vez más larga y angustiante, ningún gobernante tiene el derecho de ocasionar tanta incertidumbre y padecimiento  a su pueblo; por el contrario, tiene la obligación de buscar incansablemente las herramientas para amortiguar los daños colaterales que el plan estratégico de su gobierno provoca mientras se encamina hasta alcanzar sus objetivos finales . 
Si la diferencia entre un gobierno y otro pasa por quien paga el costo de los ajustes (necesarios por cierto) pues entonces los trabajadores tienen el premio mayor al sacrificio y el esfuerzo en defensa de los intereses nacionales.


VICENTE SCORDAMAGLIA

miércoles, 18 de mayo de 2016

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS
Los conflictos sociales, políticos y económicos disparados por la gran crisis que vive nuestro país, no debidamente dimensionada, sobrevuelan el espacio argentino a la velocidad del viento, si no encontramos rápidamente un equilibrio que nos sirva para cobijarnos, sufriremos los embates de su poder destructivo que viene llevándose todo a su paso. Los hechos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno anterior con su jefa política a la cabeza no dan respiro en la medida que se van conociendo algunos detalles de la magnitud del desfalco producido al estado nacional. La capacidad de asombro que creíamos haber agotado en otras crisis de magnitud que vivió nuestro país, resurgió con fuerza inusitada para ponernos a la vanguardia de los países con mayor índice de corrupción de toda la región. Pero lo más asombroso de la gravedad de los delitos que se van conociendo y que los autores intentan atenuar (por la dimensión de los episodios inéditos) es que para su realización hayan involucrado a sus familiares, hijos y amigos de su entorno íntimo. Ese hecho en sí mismo, merece una reprobación contundente de todos los argentinos porque en él refleja no solo la impunidad con que realizaron estas operaciones ilícitas, sino que muestra el grado de deterioro ético y moral alcanzado por una facción de gobierno que instrumentó mecanismos y prácticas  para corromper todo cuanto pudiera con el único propósito de perpetuarse en el poder.
Una maquinaria concebida desde el Estado para construir poder, contaminó todo el espacio público enmascarado con discursos épicos y revolucionarios camuflando así, sus verdaderos objetivos de acumulación de riquezas incalculables hasta hora, creando de ese modo un Estado paralelo en lo ideológico, en lo político y en lo económico. Con este modus operandi, no solo prostituyeron a sus familias, sectores sociales y organizaciones de derechos humanos sino que la estafa más significativa perpetrada casi con obscenidad, es haber provocado un daño moral a una generación de jóvenes que creyeron en un relato que se desmorona y deslegitima por la fuerza de los hechos que día tras día quedan al descubierto.
Este breve pero necesario balance de la gestión Kirchnerista, tiene que ver con que creo que llegó la hora de separar la paja del trigo, esto es: separar a los corruptos de la política como forma de blindar al Estado Argentino, patrimonio de todos, de los depredadores de turno para que deje de ser un coto de caza de personajes inescrupulosos.     
Ya en la década del 70 corría como predica entre los grupos juveniles una controvertida frase que se transformó en una consigna frecuente para justificar algunas acciones que no eran del todo claras: “el fin justifica los medios”; en nombre de este pseudo valor, los grupos involucrados en las distintas operaciones políticas de la época (desde formaciones armadas hasta grupos de superficie) ejecutaron todo tipo de acciones sin el menor prejuicio que justificara sus acciones. Casi como una trágica vuelta al pasado, también hoy, una generación de jóvenes idealistas intentaron estructurar una fuerza política que emulara, ahora si desde el poder, a aquellos grupos que luego de la diáspora de sus jefes políticos y de conocerse traiciones y negociados con los mismos sujetos que decían combatir, dejaron un tendal político y psicológico en los cientos de miles de jóvenes que creyeron su relato hasta el límite de dar la vida por ese dogma.
La corrupción, que se ha transformado en uno de los problemas más serios que involucra a casi todos los sectores de la comunidad, tanto que afecta a países ricos como a países que todavía están en estado de desarrollo, es por su volumen y capacidad destructiva, un flagelo de tipo global con ramificaciones multifacéticas de compleja solución. Y si así entonces, reconocemos que este letal demonio también habita dentro nuestro, implica entonces una revisión de nuestras propias conductas (al tiempo en que confrontemos con el monstruo de mil cabezas y múltiples recursos) realizando un examen de conciencia y un esfuerzo ético que aísle definitivamente de la política, a las bandas de corruptos que con su narcótico discurso siguen contaminando todo lo que encuentran a su paso. Como integrante de aquella generación de jóvenes idealistas, tengo la obligación y si se quiere el derecho, de alertar sobre el engaño que se está perpetrando en nombre de principios y valores  que no son otra cosa más que relatos muy bien elaborados para seguir consumando sus corruptos designios.
VICENTE SCORDAMAGLIA