martes, 14 de junio de 2022

 

Artículo de opinión

AL BORDE DEL ABISMO

Por: Vicente Scordamaglia

 EL ÚLTIMO HOMBRE

MARY SHELLEY

La voluntad del hombre es omnipotente, esquiva las flechas de la muerte, alivia el lecho de la enfermedad, seca las lágrimas de la agonía ¿y qué vale cada ser humano si no aporta sus fuerzas para ayudar a su prójimo?

En el actual contexto en que vive el conjunto de la humanidad se hace difícil encontrar una respuesta precisa al interrogante que nos plantea el título de este artículo; mucho menos que deje conforme a todos los sectores en pugna en la convulsionada sociedad mundial. Lo cierto es que cuando los conflictos se agudizan y nadie los conduce, estos, comienzan a obedecer sus propias leyes y construyen sus propias lógicas, de allí que  nos cueste encontrar una salida adecuada a una realidad tan dinámica y cambiante al mismo tiempo que nos obliga a ver e interpretarlo todo de nuevo.

Siguiendo la lógica de Tomas Gray cuando decía que: “donde la ignorancia es una bendición es una locura ser sabio” podemos inferir que el mundo (cada vez más globalizado) transita un período incierto de su proceso evolutivo, ignorante de los riesgos que corre (en el corto y mediano plazo) el conjunto de la especie humana.

 El terrorismo internacional, las guerras en distintos puntos álgidos del  planeta, los crímenes que se cometen a mansalva en nombre de la libertad, las hambrunas, inundaciones y pandemias, el calentamiento global, el estancamiento, la pobreza y los refugiados. "situaciones dramáticas en todos lados" fue lo que respondió una mujer en la calle cuando la radio pública sueca le pidió que describiera el estado del mundo.

Esto es lo que vemos en las noticias, y parece ser la historia de nuestro tiempo. Antes de la víspera de año nuevo de 2015, en el periódico Financial Times se publicó un artículo sobre el Zeitgeist con el siguiente titular: "Golpeado, magullado e inestable: el mundo entero está al límite".

No ha habido otro momento de estas características en la historia de la Humanidad. Así lo asegura el prestigioso intelectual y activista estadounidense Noam Chomsky, quien dijo que la pandemia del coronavirus ha hecho de estos tiempos los más oscuros de los que se tenga memoria. Chomsky explicó que el presente, representa un "punto de confluencia de distintas crisis muy graves", entre las que se incluyen una amenaza de guerra nuclear, cambio climático, la pandemia del coronavirus, una gran depresión económica y una contraofensiva racista que tiene como epicentro a los Estados Unidos.

Desgraciadamente las noticias que provienen de los centros de poder mundial, confirman palmariamente estas afirmaciones. Si hacemos un paneo  rápido por distintas naciones, veremos una similitud de episodios que se repiten una y otra vez con características propias, que hacen pensar en un agotamiento del pensamiento humano en pos de dar respuestas a los múltiples problemas que afligen al conjunto de la humanidad. Las personas se contagian (y mueren) las economías colapsan y las instituciones creadas por el hombre de poco sirven frente al avance incesante de los conflictos y la incertidumbre que produce en los hombres que deben liderar los procesos de cambio que requiere la sociedad global. 

La civilización humana desde su misterioso comienzo, está sufriendo un retroceso aterrador de todos los logros alcanzados por el hombre, que en su devenir, olvidó lo elemental que es cuidar el hábitat en el cual se desarrolla su vida y construye su historia, por ello es preciso alertar a todos tomando prestada una frase de Soledad Voulgaris: “No todas las cosas cuando se rompen hacen ruido, hay algunas cosas que se derrumban por completo en el más absoluto de los silencios” 

¿A DÓNDE NOS ARRASTRARÁ TANTA TURBULENCIA?. Las recientes declaraciones de su santidad el Papa Francisco acerca de que el mundo ya está recorriendo los prolegómenos de la tercera guerra mundial, no solo preocupan sino que además nos dejan sin esperanza de solo pensar que lo que está sucediendo en Ucrania no es más que un vil ensayo como sucedió en España en la guerra civil escenario previo que dio inicio a la Segunda Guerra Mundial. La sociedad mundial está siendo utilizada como conejitos de laboratorio para experimentos de guerra que dirima las controversias humanas con armas cada vez más letales. 

En este escenario en donde Rusia, Ucrania y las fuerzas de la OTAN han puesto al mundo al borde del abismo situando al conjunto de la humanidad en alerta máximo, frente al desborde de los acontecimientos mundiales que amenaza una vez más con desatar la peor de todas las pandemias (una guerra nuclear) encerrada en la caja de Pandora a la espera de que algún insensato desate todas las fuerzas del mal convirtiendo al planeta en una trampa mortal sin salida ni retorno.

viernes, 22 de abril de 2022

 Artículo de opinión

RIESGO LATENTE

Por: Vicente Scordamaglia

El riesgo latente de un conflicto político social enArgentina está a la vuelta de la esquina; junto a ello, el debilitamiento de la gobernabilidad es lo que más le preocupa al gobierno de Alberto Fernández. Todas las señales que da el gobierno parecen ser un manotazo de ahogado más que un plan de gobierno que cada vez se hace más explícito su agotamiento, que requerirá, sin duda, una rápida oxigenación apelando al recambio de algunos funcionarios para tener la iniciativa y la centralidad del poder y así encarar con alguna perspectiva de triunfo frente al año electoral que se avecina.

Los distintos improperios que sufre el Presidente a diario por parte de la prensa y el batallón de periodistas afines al poder real no hacen más que exponer a un mandatario agobiado y sin reacción para neutralizar el plan de la oposición de seguir desgastando la figura presidencial para que llegue con un poder acotado a las próximas elecciones del año que viene. Es claro entender que la presa de estos cazadores furtivos no es el presidente sino su Vice, para ello, tienen que desgastar lo suficiente la figura presidencial para obligarla a Cristina a subir al escenario como figura central de la política y someterla nuevamente a un aluvión de denuncias por lo cual ya están alineando a la Corte Suprema para sus planes siniestros especulando con esta hipótesis para llegar nuevamente al poder.

Todo puede precipitarse: si las provincias como se viene rumiando adelantaran las elecciones y el oficialismo comenzara a perder a mano de una coalición opositora  (como sucedió en el 2015) puede complicarse la gobernabilidad en Argentina, ya que ese hecho podría interpretarse como un vacío de poder que redundaría en un perjuicio para el fortalecimiento democrático y como consecuencia de ello al proceso electoral en beneficio de algún trasnochado que todavía sueña y cree que se puede llegar al poder por fuera de lo que permite la Constitución Nacional.

La gente comienza a percibir que la democracia está vacía de contenido. Este puede ser el argumento que catapulte a algunos personajes que irrumpen a la política con viejos experimentos para gobernar la Argentina desconociendo las múltiples conquistas ganadas por los trabajadores a lo largo de todas las luchas políticas y sociales de nuestra historia nacional.

El ataque sistemático a la política penetra en la población (“cansada de frustraciones de promesas incumplidas”) como un virus altamente contagioso que se reproduce y no para hasta acabar con toda respuesta racional proveniente de las facciones políticas que se disputan el poder: la pandemia, la guerra, la política y la crisis financiera internacional (que promete arrasar con lo que fue el contrato social que garantizó una distribución de las riquezas más equitativo) son la consecuencia de la falta de respuestas innovadoras para frenar la voracidad de unos pocos en detrimento de las grandes mayorías que ven caer sus magros salarios a mano de la agobiante inflación que impacta en forma directa sobre los precios de los artículos de primera necesidad; este, puede ser el detonante de un nuevo fracaso en nuestro país.      

martes, 5 de abril de 2022

 ARTÍCULO DE OPINIÓN

“CUANDO LAS TENSIONES SUPERAN A LAS INTENCIONES”

POR: VICENTE SCORDAMAGLIA

 

El aceleramiento de los acontecimientos mundiales refleja sobradamente como las tensiones vienen escalando peligrosamente por encima de las intenciones. Por lo menos, y aunque parezca poco, intensiones puestas en palabras de construir en el marco de la  globalización un orden internacional más justo, solidario y equitativo. La interrelación que hay en el mundo  actual hace que lo que sucede en cualquier parte del mundo impacte directa o indirectamente en todo el mundo civilizado con consecuencias directas para toda la humanidad.

La multipolaridad del escenario internacional hace que sea cada vez más complejo llegar a acuerdos básicos como por ejemplo detener los conflictos bélicos, asistir a los damnificados por la crisis alimentaria, atender la crisis sanitaria, energética  y comercial, como la que ya se desató como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania con el serio peligro de arrastrar en su incesante devenir diabólico a toda la humanidad.     

Los países de punta: CHINA, EEUU, RUSIA y la comunidad económica europea vienen forcejeando en este escenario volátil en donde los acuerdos no duran más que el tiempo en que la necesidad los obliga a renegociar nuevamente apremiados por mantener a salvo los espacios geopolíticos ganando territorios en una guerra  comercial que va a arrojar como resultado (para bien o para mal) un nuevo orden internacional con múltiples naciones disputándose los recursos vitales para el desarrollo humano de cara a un futuro cada vez más incierto y conflictivo que requerirá no solo la participación de nuevos liderazgos sino también la intervención de un conjunto de naciones para “contener” el peligroso avance de los conflictos nacionales e internacionales.    

Cuando a las crisis no se las controla estas asumen su propia lógica y en ese demencial devenir las tensiones humanas expuestas al límite provocan la peor respuesta que puede dar la humanidad, esto es: guerras, hambre y miseria.

La pandemia del covid 19 dejó en evidencia la fragilidad que padecemos los humanos cuando  somos atacados por organismos extraños a la comprensión de nuestra especie y lo asombroso de esta conducta es la imposibilidad manifiesta de unir esfuerzos para encontrar salidas comunes que harían más eficaz una solución perentoria; por el contrario nos empeñamos en socavar aun más nuestras diferencias.  

En este escenario por demás complejo los “líderes” de los países del mundo siguen empeñados en resguardar sus intereses personales o de facción dejando  a los pueblos al amparo de la suma de todos los riesgos y al conjunto de las gentes que sin instrumentos idóneos le hace frente a la crisis que vive toda la humanidad.

¿Y por casa como andamos? Las intenciones del oficialismo de regresar al gobierno porque hemos aprendido para ser mejores, se ha quedado sepultado por una descarnada lucha por el poder; en este sentido ni el oficialismo, como así tampoco la oposición han podido capitalizar el descontento de la gente, ambos quedaron entrampados en sus propias contradicciones y en su equivocada visión de los acontecimientos internacionales que los está llevando a dejar espacio para que emerjan con fuerza posiciones cada vez más radicalizadas (tanto por izquierda como por derecha). 

Argentina es una nación invertebrada, no consigue desde su nacimiento encolumnar al conjunto de su dirigencia en un proyecto común que lo potencie y lo organice. Los acontecimientos mundiales alumbran tiempos complejos por venir que requerirán la participación de todos en la solución de los conflictos sociales, políticos y económicos, ello nos dejará dos opciones por recorrer: o encaramos juntos y sin reservas la solución de los conflictos que nos angustian o la bandera de nuestra nación flameará sobre sus ruinas.

 

  

jueves, 17 de marzo de 2022

 

Artículo de opinión

CIVILIZAR LA GLOBALIZACION

Por: Vicente Scordamaglia

Después de un largo año (en especial los últimos seis meses) en que tuve una serie de complicaciones vinculados con mi salud, recién hoy puedo decir que comienzo un período de recuperación y con ello las ganas de retomar una actividad que en los últimos años me resultó sumamente placentera; me refiero a la modalidad de construir vínculos a través de hacer llegar mi comprensión de los acontecimientos sociales, políticos y económicos que se van  sucediendo no solo en nuestro país sino también en el resto del mundo. 

Hoy el Homero Manzi (mi lugar en el mundo) estaba imposible. Un grupo  de personas estaba filmando una propaganda. No pude ver específicamente de qué se trataba pero lo cierto es que ocupaban todo el emblemático bar. Buscar inspiración e  intimidad en esas condiciones fue verdaderamente imposible así que decidí copiar un texto de un libro que me interesaba: Daniel Innerarity Grau“UN MUNDO DE TODOS Y DE NADIE”. El mismo da cuenta de cómo podemos apropiarnos del mundo y a su vez percibir que a otros también les pertenece; dice así: “Transitamos un mundo multipolar en donde proliferan los asuntos que a todos nos afectan, pero que a su vez al mismo tiempo nadie puede o quiere hacerse cargo. ¿Cuál es la diferencia entre lo común y lo privado  entre la responsabilidad compartida y la irresponsabilidad generalizada? En un mundo en el que la economía está en buena medida desterritorializada y las interdependencias agudizan nuestra común vulnerabilidad, no hay otra solución que avanzar hacia una desnacionalización de la justicia y una gobernanza global. Los bienes públicos comunes_ la mutua exposición a los riesgos globales en materia de seguridad, alimentación, salud, financiera o medio ambiental_ requieren una correspondiente política de la humanidad. Lo que podríamos llamar civilizar la globalización que no es otra cosa que reinventar la política a escala global de manera que el mundo deje de tener propietarios y pase a ser un espacio de ciudadanía”.

Genial síntesis de una verdad irrefutable pero no menos cierta que también es una verdad operativa que nos interpela y nos obliga a reconocer que así como vamos, hemos fracasado; a su vez debemos preguntarnos  ¿Cómo se hace para llegar a este estado de cosas si apenas podemos con nuestras realidades y contamos con míseros gobiernos locales entre oficialismos y opositores que no hacen otra cosa que tirarse excrementos todos los días por la cabeza?

La Argentina al igual que el mundo está partida al medio; lo demuestran los resultados de las últimas elecciones legislativas en nuestro país y si quiere ver un poco más, igual sucede en todos los países democráticos del mundo incluyendo a nuestros propios vecinos; hasta parece que los resultados fueron puestos adrede, esto es: ¡paridad absoluta!

La tendencia de las gentes parece orientada a resucitar viejas antinomias del pasado para expresar a través de ello sus necesidades e intereses. Izquierda y derecha, comunistas o libertarios y en medio de esta “nueva” melange gobiernos populares con intenciones de realizar el viejo sueño de una mejor distribución de las escasas riquezas. A cada uno de ellos le corresponde su posición extrema: a la izquierda democrática le corresponde la ultra izquierda, a la derecha financiera le  son los libertarios revoltosos y a los gobiernos populares le sigue su versión populista.

Ahora bien, ¿cómo construir un mundo con un escenario en donde pacíficamente en los países quepamos todos? No tengo la respuesta.

Erróneamente creí que al término de la campaña electoral los hombres de la política confluirían en un espacio común para resolver los grandes temas que aquejan a todos los argentinos por igual, por el contrario y muy a pesar mío, persisten y alientan el conflicto con expresiones altisonantes a rebuscar soluciones extremas en un mundo que está demostrando ser volátil en sus decisiones políticas, jurídicas y ejecutivas transformando a la República en un puching ball de entrenamiento para aficionados. A las pruebas me remito: las expresiones de la política de oficialistas y opositores son elocuentes: a la hora de aportar mesura y no palabras incendiarias dan cuenta una vez más que esta dirigencia no está a la altura de los acontecimientos. Es imposible pensar en encontrar alguna mínima solución cuando quienes tienen que aportar soluciones persisten en estimular un clima de violencia y sobre todo cuando lo que está en juego son las próximas generaciones (nuestros hijos) de jóvenes que vuelven a ser carne de cañón descartable para cualquier proyecto de vida que los incluya.

 El escenario político de nuestro país no solo es confuso sino que además está lleno de irresponsables  que por encaramarse en posiciones de poder están dispuestos a todo sin importar los costos sociales que provocan. Por otro lado la situación en el mundo no está para bollos y poco ayuda para encontrar algún atajo  y con ello alguna solución que minimice la grave crisis internacional. Tras las complicaciones que trajo la pandemia exponiendo la insuficiencia de los recursos para enfrentar problemas globales, debemos sumarle una guerra absurda entre Rusia y Ucrania (que puede llevarse puesto al mundo en una tercera guerra mundial) que da cuenta de la volatilidad que hoy tienen las respuestas políticas dejando expuesta la fragilidad del sistema de representaciones de las democracias en todo el planeta desnudando la volatilidad de las decisiones políticas.        

Si los problemas son globales las soluciones (como consecuencia de ello) también lo son. Las respuestas que nos lleven a la solución de gigantesca crisis mundial no están escondidas en algún arcón de los recuerdos, hay que crearlas sabiendo de antemano que debemos promover instrumentos que nos ayuden inexorablemente a civilizar la globalización.       

 

viernes, 23 de julio de 2021

 

Artículo de opinión

Muertes por covid19

Por: Vicente Scordamaglia

 

Quien se regocija con la muerte de otros y la manipula para sus intereses mezquinos es porque su humanidad ya se ha desbarrancado por los caminos de la exacerbación propia del fanatismo extremo. La muerte de más de cien mil argentinos por múltiples causas derivadas del covid19, fue vivida en algunos sectores de la oposición al gobierno nacional como un triunfo político. La propensión que tienen estos sectores (que se oponen a cuanta cosa hace el gobierno) por instrumentar políticamente los inconvenientes que manifiesta el oficialismo en el manejo de la crisis sanitaria no hace otra cosa que evidenciar la falta de propuestas alternativas por parte de los sectores oponentes al gobierno nacional, si no fuera así por cada yerro del gobierno acompañarían junto a la crítica una propuesta alternativa, así es como se enriquece la discusión (en busca de la solución) y fortalece la democracia. 

 Es sorprendente ver actuar a la oposición para las próximas elecciones comportarse igual a quienes critican: pase de distritos electorales, falta de democracia interna, armado de listas en las sombras y cuantas argucias se les presentan a la mano les son útiles para posicionarse en la opinión pública y tener acceso a las listas electorales. Estas actitudes muestran que no son mejores, por el contrario, los muestra descarnadamente como verdaderamente son. Dicen ser una cosa pero finalmente son otra; esta actitud solo tiene una denominación posible, se llama ¡cinismo! OSCAR WILDE lo definía así: Cínico es el que sabe el precio de todas las cosas y el valor de ninguna.

La falta de sensibilidad de estos sujetos no tiene límites.

Tienen un relato en contra de la política y viven de ella, desde que se recuperó la democracia en Argentina hasta la fecha. De la mentira hicieron un método para el engaño tergiversando los hechos de la realidad en beneficio propio consagrando su política al servicio de los poderosos en detrimento de los que menos tienen. No les avergüenza su actitud, por el contrario avanzan camuflados en nombre de la “República”, caballito de batalla que de tanto manosearla la convirtieron en una consigna vacía de contenido real.

Da gusto ver con qué ligereza pretenden reconvertirse del desastre que dejaron atrás cuando tuvieron que gobernar y el daño que le ocasionaron a los argentinos dejando un  quebranto del que todavía hoy nos cuesta salir.

Ya no vivimos en un presente plácido, sino que tenemos que esforzarnos constantemente en prepararnos para profundos y continuos cambios, al menos esa es la lección que nos está dejando esta pavorosa pandemia. Si reflexionamos con un poco de atención probablemente uno de los acontecimientos más importante del siglo XX haya sido el enfrentamiento entre regímenes democráticos y regímenes totalitarios en el que los segundos pretendían corregir los defectos de los primeros. Este conflicto fue responsable de la segunda guerra mundial dejando más de sesenta millones de muertos y de infinitos sufrimientos concluyendo con la victoria de la democracia. Pero algunos insensibles todavía no escarmentaron ni aprendieron nada de ese episodio trágico utilizando a los muertos como una mera transacción. Nada justifica una muerte, mucho menos  cien mil, esas personas no murieron por defender una ideología un partido político o un sistema económico, esas personas murieron por defender la vida, su propia vida que se vio arrebatada por una pandemia que no distingue color político alguno, solo necesita de sujetos insensibles dispuestos a promover conflictos         y sacar ventaja en medio de una tragedia humanitaria internacional. Finalmente Friedrich Nietzsche lo resume mejor que yo:

Quien con monstruo lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, también este mira dentro de ti.

lunes, 12 de julio de 2021

 

Artículo de opinión

LA HORA DE LOS MODERADOS

Por: Vicente Scordamaglia

La conquista por la vacuna se ha convertido en el elemento central en la lucha de los pueblos por sobrevivir a la pandemia y sus consecuencias colaterales. Lo poco que se sabe de ellas es que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico creando anticuerpos que disminuyen los efectos mortíferos del covid19. El mundo, sus gobiernos y la ciencia toda, corre contra reloj para evitar la mutación que dé origen a nuevas cepas haciendo inútiles las vacunas existentes, tomando medidas insuficientes y esperando con incertidumbre las próximas olas expansivas  de contagios que den origen a nuevas y peligrosas formas de la enfermedad que en poco menos de año y medio recorrió el planeta entero y afectó a todos los países por igual.   

En este contexto más que dramático, se van a desarrollar en nuestro país elecciones legislativas de medio término. A diferencia de otras habría que destacar que estas tienen algunos componentes que las convierten en más relevantes que otras a la hora de medir las fuerzas políticas que se proyectan al futuro inmediato. La oposición debate asuntos fundamentales para su supervivencia estratégica en la política nacional, no solo hacia adentro sino también hacia afuera esto es: disputa un liderazgo que posicione un candidato presidencial para el relevo del 2023 y para ello debe realizar una buena campaña en las próximas elecciones obteniendo un buen número de Diputados que le permita presionar al oficialismo bloqueando toda labor parlamentaria y obligándolo así a limitar su despliegue para que este tenga que consensuar con la oposición medidas de construcción política destinadas a ser usadas en la campaña presidencial. 

A su vez el oficialismo intenta llegar con el menor desgaste posible originado no solo por efecto de la pandemia sino porque mecanismos institucionales desarrolla un plan que estimule la economía nacional en el corto y mediano plazo que saque a la Argentina de la paralización económica política y social en la que hoy se encuentra. El valor agregado que deben enfrentar los dos frentes políticos es la duración de la pandemia, el desgaste incesante lo sufre no solo el oficialismo que debe dar cuenta todo el tiempo por la toma de decisiones, sino también la oposición que solo se limitó a cuestionar la acción de gobierno vacía de propuestas alternativas que mejoren las condiciones sanitarias, políticas y económicas que sufre nuestro país.

Es indudable que el déficit de nuestro sistema político es la falta de diálogo entre gobierno y oposición, o si se quiere entre su clase dirigencial de cualquier signo; el diálogo implica involucrarse con otros con intenciones de aclarar conjuntamente situaciones difíciles y complejas para nuestro país con la intención de multiplicar las propuestas y las posibles soluciones y no para ver quién tiene razón buscando en ello la derrota del oponente, para ello, la búsqueda de consensos se hace imprescindible aún en tiempos electorales; fíjense que la imagen de los políticos creció en la medida en que se juntaron para resolver en común acuerdos destinados a la complejidad de la crisis sanitaria, por el contrario, se derrumbó cuando “las palomas quisieron ser halcones”.

El desgaste atraviesa a toda la dirigencia por igual, fórmulas que fueron útiles para otras situaciones que vivió nuestro país han sido erosionadas por la magnitud de la crisis y ya no se ajustan a la realidad cambiante de nuestro tiempo lo que me obliga a hacerme una pregunta crucial: ¿será la hora de los moderados?  ¡No sé! pero sí hay algo cierto en todo este embrollo reinante en nuestro país y esto es: ¡las cosas cambian con nuestro ejemplo no con nuestra opinión!          

 

 

domingo, 6 de junio de 2021

 

Artículo de opinión

“CUANDO LA REALIDAD SUPERA LOS LÍMITES DE LA IDEOLOGÍA

Por: Vicente Scordamaglia

Con el magro argumento de la escasez de vacunas existentes y la discusión sobre la presencialidad escolar, la oposición al gobierno nacional se ha lanzado a la caza de los votos pos pandemia dejando entrever una interna en su conglomerado de intereses difícil de satisfacer. En este conglomerado político están de acuerdo en el plano del contenido (esto es derrotar al oficialismo) pero no en el de relación; mientras una amenaza externa común los mantiene unidos, en ausencia de ella se separan por incompatibilidad ideológica. Es por ello que adoptaron una afirmación de UMBERTO ECO cuando lanzó una temeraria consigna: “Golpear al corazón del estado” y explicaba de que se trata: “no se golpea a los sistemas asesinando al rey, sino volviéndolos inestables” pero esta oposición incalificable perdió de vista la perspectiva ya que los objetos basados en la mentira pierden sentido cuando los destruye el contexto y la realidad en la que tienen vigencia.

 

Este conglomerado violento mayormente conformado por resabios de derechas desquiciadas y de partidos políticos agotados en su visión del mundo junto a sectores vinculados con golpistas consuetudinarios  visualizaron en otras experiencias regionales que si se juntaban podían llegar al poder con una alianza táctica entre la política, la justicia y los medios de comunicación.

 

En este escenario de confrontación y no en el de la cooperación y los consensos como hubiera sido el ideal entre oficialismo y oposición no hay quien pueda avanzar terciando en la política de estos tiempos ya que,  los medios de comunicación se han encargado de este trabajo dividiendo en dos (la grieta) las expectativas del pueblo argentino. ¿Pero qué ideología tienen estos sectores en pugna? Puede que en la disyuntiva entre globalización o universalismo encontremos alguna respuesta que nos ayude a entender el dilema existente. Para ello refresquemos algunos conceptos: Jean Baudrillard diferenciaba la visión del mundo de ambos sectores de esta manera: La globalización es el mercado, la información, la tecnología, el turismo y los bienes de servicio, en cambio lo universal: son los valores, los derechos del hombre, la libertad, la cultura y la democracia. Estos dos componentes que representan una visión de la vida son los que verdaderamente están enfrentados, esto es: ¡globalización versus universalismo!.

 

Por ello podemos inferir que en este escenario universal de crisis sanitaria (pandemia) y el derrumbe de las economías globales tenemos el ejemplo palmario en dónde y cómo se desarrolla la mayor crisis de la modernidad. Siguiendo este escueto y sencillo argumento y observando en qué parte de la grieta (globalización o universalismo) se ubican los actores de la política y los factores financieros y de poder, se puede inferir porque Argentina es el país que mejor refleja las contradicciones y tensiones de la época.

Comprender como está organizado el mundo es vital para entender  lo que sucede en nuestro país: El 1% de los ricos del planeta acumula el 82% de la riqueza, el acceso a la información y los medios hegemónicos manipulan la realidad mediatizada para el consumo masivo de los pueblos y la justicia (cómplice) al servicio de sus intereses completan el poder sin límites del capital financiero internacional que con la pandemia desnuda una crisis sin precedente que va a dejar afuera del reparto de las riquezas del planeta a las tres cuartas partes de la población mundial, constituyéndose así en  la mayor desigualdad de toda la historia de la humanidad.

La carrera por fabricar una vacuna eficaz y buscar un equilibrio para su distribución en el mundo esconde por lo bajo cómo la ideología y los intereses de las tres potencias (EEUU, CHINA Y RUSIA) buscan dirimir sus diferencias, esto es: mantener su liderazgo (geopolítica) transformando nuevamente al mundo en el epicentro de conflictos impensados. La política y los medios de comunicación masiva convirtieron a la vacuna en un instrumento “bélico” para desestabilizar a gobiernos que no son afines a sus intereses mientras la justicia cómplice, convalida cualquier atropello a la democracia y los valores de una verdadera república democrática.

Qué lejos está la humanidad de alcanzar aquel  viejo ideal  que expresó en una consigna con tanta claridad ROSA LUXEMBURGO: “por un mundo donde seamos Socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”