domingo, 16 de septiembre de 2018

LA AGONÍA DE POLITICAS FALLIDAS

Artículo de Opinión
LA AGONÍA DE POLITICAS FALLIDAS
Por: Vicente Scordamaglia

La calma chicha que parece haber “logrado” el gobierno con la corrida cambiaria, de ninguna manera significa haber resuelto la crisis que Argentina vivió los últimos meses hasta que se tejieran un mar de versiones con respecto a la fortaleza que tuviera el gobierno nacional para campear los problemas originados por los malos resultados de la política económica y cambiaria en Argentina.
La “calma” del mercado cambiario tampoco garantiza la paz social de los trabajadores en general y los sectores medios en particular, destinatarios involuntarios de las políticas fallidas del gobierno que desde su inicio no dejó de impulsar y ejecutar un plan político fallido con el convencimiento de que ese  es el camino correcto.

Los flacos resultados alcanzados por el gobierno hoy están a la vista y descolocan no solo al oficialismo que no reacciona frente a la gigantesca crisis creada por su ineficaz plan económico sino que también, obliga a la oposición a encontrar una pronta respuesta que le ofrezca a los argentinos una salida institucional a la crisis y así lograr capitalizar todavía más, los desaciertos del gobierno y sus aliados.

La crisis económica anunciada por toda la clase política con los aumentos de todos los servicios públicos y el aumento indiscriminado de la canasta alimentaria y sus derivados, mantiene en vilo a toda la sociedad y en alerta máximo a las principales centrales obreras y movimientos sociales que prometen ganar la calle con densos paros activos que apuntan fundamentalmente a presionar y obligar al gobierno a revertir las medidas recesivas instaladas por la alianza cambiemos.
Lo que es raro entender del accionar de este gobierno es su falta de termómetros y mecanismos políticos para interpretar la afiebrada realidad presente.
Es muy grave saber que el gobierno y sus equipos hayan sido tan temerarios en no haber previsto un plan de contingencia para el caso (como está sucediendo) en que su plan económico fracasara.
Nadie puede asegurar a esta altura de los acontecimientos que ya pasó el temporal que sacudió a la Argentina, tasas del 60 % y 600 millones de pesos en Lebac desvelan al gobierno y su gabinete.

Los insignificantes cambios efectuados en los ministerios de salud y trabajo no son simplemente un cambio operativo en función de optimizar sus funciones, son señales simbólicas que indican cuales son las prioridades para este gobierno y sus funcionarios. La falta de políticas claras en Educación Trabajo y Salud son tres ejes fundamentales para que cualquier proyecto de nación, funcione más a allá de su ideología.
En este orden de cosas, son pocas las medidas destinadas a la problemática de la gente, todas apuntan a fortalecer la posición de los mercados, los bancos, los grupos financieros y los grupos de poder.      
Así la argentina se va configurando como una factoría al servicio de las necesidades y los intereses de grupos de poder financiero internacional que están haciendo el gran negocio a costillas del esfuerzo de nuestros trabajadores y sus familias.  

Los movimientos sociales han sido eficaces para instalar temas importantes en la agenda política nacional, pero no han encontrado todavía la fórmula para configurarse como factores de poder y así representar a un sector de la sociedad llevando sus demandas (por otro lado legitimas) a los distintos estamentos del poder nacional y social.      

Para ello la sociedad deberá encontrar las condiciones apropiadas para incorporar a nuevos sectores a la vida nacional e institucional y así fortalecer al sistema democrático con menos presiones y más eficacia política para representar a vastos sectores de nuestra comunidad que hoy no tienen voz ni voto en el parlamento nacional.
No solo los movimientos sociales sino también formaciones políticas de izquierda que hoy se encuentran atomizadas y en muchos casos casi “en estado marginal”
Al revés de lo que muchos piensan (prejuicios que se mantuvieron durante tanto tiempo en la política nacional) estos sectores en cuestión, tienen mucho que aportar a nuestra democracia para construir una Argentina más justa, más inclusiva y una salida rápida de la crisis que hoy mantiene estancado a nuestro país; su capacidad para percibir las injusticias del sistema imperante y su pronta reacción de movilización son indispensables para que los gobiernos de cualquier signo que sean, construyan programas económicos menos injustos a la hora de tomar medidas en contra de los intereses de las grandes mayorías de nuestro pueblo.


Hoy, la economía mundial, está lejos de transitar por un proceso en expansión y distribución, por el contrario, su ciclo es de una profunda crisis recesiva, en donde los mercados globales que gobiernan el mundo se apropian desmesuradamente de todo el excedente que producen los pueblos en vías de desarrollo, es necesario por ello, contar con toda la capacidad política disponible para imaginar un proyecto político de inclusión, más justo y solidario que construya con una sociedad unida, un destino común para los argentinos.      

viernes, 7 de septiembre de 2018

LA ÚLTIMA CRISIS

Artículo de Opinión
LA ÚLTIMA CRISIS
Por: Vicente Scordamaglia

Desde aquel discurso en el Congreso de la Nación (inauguración del periodo legislativo Marzo 2018) cuando el Presidente le dijo a los argentinos: ¡lo peor ya pasó! Han pasado tan solo cinco meses y hoy en día, revocando su propio diagnóstico le plantea a toda la sociedad que: ¡estamos en emergencia! No queda muy claro si el Presidente debe seguir confiando en esa vocecita que le dice al oído estamos mal pero vamos bien (no sé si le suena) o que alguien le diga que no lo escuche más porque ese que le sopla al oído es Drácula.
La verdad es que todos esperaban algo más del último discurso Presidencial, más allá de la cosmética realizada de cambios de nombres de algunos ministerios pero que en realidad ahora son Secretarías y para ello se crea la Secretaría de Gobierno, para contener a los mismos funcionarios salientes, vemos con desagrado que estas actitudes ayudan a que se siga desdibujando la emoción con la que intentó revestir  su relato y me pregunto: ¿fue real o solo fue una sobreactuación del Presidente en el intento de calmar las aguas y dar señales al FMI y o a los mercados para disponer ante el presente acuciante, mangazos que estaban previstos a futuro?. Achicar los ministerios sin achicar el presupuesto de los mismos es una falacia más por la que el gobierno terminará pagando un importante costo político en el corto plazo; en realidad, el recorte que pide Macri es para el resto del país pero poco esfuerzo se está pidiendo a la propia estructura de su gobierno, el ejemplo empieza por casa decían nuestros padres.
Retenciones para todos puede ser a simple vista algo justo, pero si alguien pasó el santo de cómo el gobierno lo implementaría y ese dato llegó como dicen a los muchachos que exportan cereales que apuraron sus exportaciones y con ello se ahorraron unos cuantos morlacos, pues entonces la medida arrancó mal desde su origen, ya que conlleva una nueva ventaja para aquellos que poseen información privilegiada, ¿algunos amigos del gobierno?, vaya a saber. 
La situación amerita evaluar con urgencia el relevo de un grupo de CEOs (gerentes) convertidos en funcionarios que condujeron al país hasta este descalabro, convocar a funcionarios un poco más experimentados en turbulencias económicas políticas y sociales es imprescindible, por suerte después de tantas crisis vividas, abundan en nuestro país.  
En el medio de una crisis semejante como la que dramáticamente informó el Presidente y donde una de las causas es cargarle la responsabilidad a la oposición con los episodios de los cuadernitos del señor Centeno me pregunto ¿Cómo pretende que muchos (políticos y empresarios) que se sospecha están involucrados en esas causas lo ayuden a salir del infierno? ¿Estamos frente a una ingenuidad más de este gobierno?
Es increíble pero el Presidente y sus funcionarios todavía actúan como espectadores, miran desde afuera como si no tuvieran nada que ver con la presente crisis y se apuran a victimizarse haciendo responsables a los opositores que no los dejan avanzar con el plan de gobierno que es el mismo que requiere el organismo internacional (FMI) que  conoce una sola fórmula: ajuste más ajuste y más ajuste.

Por ahora lo que se ve del nuevo orden planteado por el gobierno nacional para salir de la última crisis como la denominó en su discurso, son todas medidas recaudatorias y pocas o ninguna medida destinada a estimular la producción y el trabajo. En este sentido la constante devaluación de la moneda argentina por efecto de la evolución del dólar, impacta directamente sobre un sector clave en la economía nacional: ¡la clase media!. En los mil días de gestión de la administración gobernante, no se les ha escuchado otras propuestas más novedosas que: si se puede seguir recortando, si se puede seguir achicando si se puede seguir echando trabajadores a la calle, si se puede seguir subiendo las tarifas de los servicios públicos, si se puede seguir pidiendo esfuerzos a los trabajadores y sus familias. Hasta los mejor intencionados se preguntan ¿Cuándo paran de ajustar muchachos?

A partir de alguna información que se filtró en los medios de comunicación en medio de la crisis que alcanzó su máximo clímax entre sábado y lunes pasado, el presidente se hizo tiempo para jugar paddle, un partidito al fútbol y ver a su cuadro favorito, estos actos de recreación legítimos por parte de un Presidente, contrastan decididamente con el dramatismo que intenta interpretar el Presidente en sus últimos discursos.
Es importante que el ingeniero Macri deje de ser un Presidente ausente para asumir decididamente el rol político que corresponde. Profundizar el ajuste como único camino posible para resolver la presente crisis, no es el camino indicado para un pueblo que viene soportando desde hace dos años y medio una sucesión de recortes de su poder adquisitivo y falta de de trabajo; en realidad, frente a la magnitud de la crisis económica que vive el país, todos esperaban una amplia convocatoria del jefe de estado a todos los sectores más representativos del país para buscar con sus aportes, nuevos consensos y con su  participación, buscar juntos las medidas indispensables para despejar el camino del enfrentamiento constante y avanzar hacia la concordia nacional que ofrezca mejores condiciones para enfrentar el crucial momento que vivimos los argentinos.   
En este sentido, el gobierno nacional, deberá desalentar de una buena vez a personajes que lo único que aportan es nafta para apagar un incendio que se extiende peligrosamente por todo el territorio nacional; si la Diputada Carrió busca adrenalina para ser feliz no hace falta crear una crisis nacional: ¿no le alcanza para ello con su propia crisis existencial? 
Finalmente, mientras la crisis está en pleno desarrollo y nadie la gobierna, los principales referentes de la oposición incluidas las centrales de trabajadores, ocupan la mayor parte de su tiempo en tupidas reuniones advirtiendo que si esta crisis no es la última y no se corrige el rumbo de la política económica, nuestro país sufrirá las consecuencias más dramáticas de su historia democrática.
Para los argentinos entonces, solo queda esperar que la dirigencia esté a la altura de los acontecimientos para poner mesura en sus acciones y evitar así, un caos generalizado en nuestro país. 
Las crisis son oportunidades para corregir y crecer, pero cuando son recurrentes y se vuelve una y otra vez sobre las mismas complicaciones se transforman en una patología difícil de resolver.


domingo, 2 de septiembre de 2018

LA ERRATICA GESTION ECONÓMICA DEL GOBIERNO

Artículo de Opinión
LA ERRATICA GESTION ECONÓMICA DEL GOBIERNO
Por: Vicente Scordamaglia

Tanto que creen en el libre mercado los profetas de esa doctrina, que todavía no aprendieron a leer su mensaje: el mercado les está soltando la mano y les está diciendo enfáticamente que al igual que la mayoría de los argentinos no cree en el relato del gobierno.
Las jornadas caóticas que se viven en la argentina con respecto al rumbo de la economía, mucho se parecen a aquellos días aciagos  en donde por la mañana despertábamos con un valor de nuestra moneda y (producto de la relación valor dólar peso e inflación durante el día) por la noche, nos acostábamos irremediablemente devaluados con respecto a la suba del valor del dólar y las perdidas irremediables de nuestro poder adquisitivo.
Esta masacre de nuestros recursos financieros en la que el gobierno se empeña en defender, tiene un único culpable: el propio gobierno y su errática política económica.
La confianza, elemento fundamental para cualquier emprendimiento sobre todo en el ámbito de la economía, tiene como condición indispensable ser creíble, no solo en cuanto a su ética personal sino en la idoneidad profesional y en el manejo de las finanzas publicas.
Es indudable que la actual administración gubernamental en el término de casi tres años de gestión no ha podido responder exitosamente  a ninguna de estas dos premisas fundamentales, llevando a la argentina a una crisis de imprevisibles consecuencias. 
El radio pasillo poco ayuda a encausar la grave situación que vive nuestro país, es más, yo diría que es un elemento que aporta más confusión a la ya pocas claras respuestas que aporta el gobierno que no hace otra cosa que expresar su propio desconcierto.
El gobierno culpa a los mercados internacionales, los economistas se la dan con el gradualismo, los políticos se trenzan en disputas mezquinas de un lado y otro de la grieta y los fanáticos del gobierno responsabilizan a la oposición Peronista de su desdicha mientras el fondo monetario internacional pide más ajuste. Este escenario de conflicto perpetuo en donde la mayoría de los sectores productivos de nuestra sociedad se encuentran afectados por la falta de una política económica clara, completa un cuadro de irremediable desazón.
¿Se puede concebir tanta desgracia para un país que no encuentra el rumbo para concebir un proyecto común que nos fortalezca?

Los argentinos se han bancado como nunca los cambios que pretende este gobierno, es más gran parte del Peronismo acompañó las principales medidas que impulso el gobierno percibiendo, (con los instrumentos que dispone) perfectamente que la globalización comienza a hacer estragos en aquellos países (como el nuestro) que todavía no han sido capaces de concebir un orden institucional que los proteja; es imperioso entonces, concebir con urgencia una organización que  convoque al consenso entre todos los sectores con capacidad decisoria con el único propósito de destrabar los elementos que nos hunde  cada vez más en crisis recurrentes sin perjuicio de inventario.  

jueves, 30 de agosto de 2018

ARGENTINA EN SU LABERINTO

Artículo de Opinión
ARGENTINA EN SU LABERINTO
Por: Vicente Scordamaglia
Según los especialistas económicos (yo no lo soy) desde que asumió Macri, se fugaron del sistema financiero nacional la friolera suma de u$s 52.126 millones de dólares. Esto se dio en un marco en donde el gobierno echó mano a las reservas para parar las corridas bancarias y hacerle frente a los vencimientos de las Lebac y Letes que el propio gobierno implementó y terminó pagando con bonos y letras del tesoro para oxigenar su economía vapuleada por el déficit fiscal. A partir de esta decisión (una nueva pifia del gobierno) cada vez que el Banco Central tiene vencimientos de estos papeles de negocios, que el gobierno ofreció como beneficioso para destrabar la venida de capitales externos, se produce una corrida cambiaria que el gobierno se ve obligado a equilibrar con dólares contantes y sonantes, con una pérdida significativa de las reservas bancarias de nuestros ahorros que se fugan del sistema financiero argentino para nunca volver.   
Es evidente que la economía argentina con este pronóstico, necesita una profunda corrección. En este contexto cualquier hijo de vecino sabe que cuando se pide un préstamo y el mismo no es usado para aplicar a la inversión y el crecimiento y en cambio se utiliza para pagar déficit, es decir más deuda, dicho préstamo se constituye en una trampa mortal con un dispositivo de relojería que tarde o temprano va a hacer volar por el aire la inestable economía nacional. Este camino plagado de minas (cazabobos)  que el gobierno tomó la decisión de transitar, es una rueda de préstamos y devoluciones sin fin en donde el único perjudicado siempre es el que debe pagar, en estos términos los principales economistas de nuestro país le auguran para la evolución económica, un pronóstico reservado.
Mientras este problema central está en pleno desarrollo, la sociedad entera debate otros temas no menos preocupantes para el futuro de los argentinos. La direccionalidad de la investigación que el Juez Bonadío imprimió para revisar la cartelización de la obra pública en Argentina comenzó a preocupar al mismo gobierno en tanto que su monitoreo retroactivo también involucra a miembros del actual gobierno en particular a la propia familia del Presidente de la Nación. Este hecho si se comprueba que empresas de los Macri estuvieron vinculadas con procesos de adjudicación poco transparente podría producir una verdadera hecatombe en el país.
Viendo el desarrollo y el cariz que tomó la investigación de los cuadernos de las coimas, el juez Bonadío encontró por un rato la fórmula para pegar un viraje en medio de la investigación realizando una artimaña jurídica sin involucrar a los Macri comenzando la investigación a partir del año 2008 y santo remedio: esto es el paso de IESA empresa de Macri a Calcaterra este es el mal menor del involucramiento de los Macri en la obra pública.
Es posible que muchos críticos acérrimos de la ex presidenta crean que a cuanto más desprestigio es sometida su figura presidencial, mas la perjudican; se equivocan, en realidad acaban siendo funcionales al propósito que tiene el Kirchnerismo que es victimizar la figura de Cristina.
Este es un círculo diabólico en el que se encuentra el oficialismo, ya que el desarrollo de los acontecimientos de esta desprolija mega causa, están potenciando aun más a quien se intenta destruir y comienza a dejar al descubierto a los reales mentores de este destape nacional y sus verdaderas intenciones.
Que pasaría aprovechando el envión si también se monitorea la obra pública de la provincia de Buenos Aires o la de la Ciudad de Buenos Aires? Seguramente los moralizadores de la política se encontrarían con más de un motivo similar al de los cuadernitos del señor Centeno.

Finalmente quiero manifestar públicamente mi más enérgico repudio al coro presidencial con sus legisladores, ministros y funcionarios cantando el jingle de moda que el oficialismo reemplazó por el “sí se puede” ahora circula alegremente en las filas del oficialismo “queremos flan” ver este patético cuadro coral en el que se ha convertido el gobierno de cambiemos me produjo un sentimiento de culpa y mucha vergüenza ajena al ver como hemos podido llegar a tener gobernantes tan insensibles que son capaces de burlarse del pueblo cuando el país con su economía en crisis vuela por los aires y mientras tenemos pibes que no alcanzan a tener la cuota mínima alimentaria.  

domingo, 26 de agosto de 2018

LA PATRIA COIMERA

Artículo de Opinión
LA PATRIA COIMERA
POR: Vicente Scordamaglia

Este asunto de las coimas que hoy tanto se ventila en todos los medios de ambas partes de la grieta con distintas finalidades, no es un tema nuevo ni original en Argentina. Tampoco es un tema que la sociedad desconozca ni que se produzca tan solo en el ámbito de la política como se quiere hacer creer, sino que esta modalidad atraviesa e involucra a toda la sociedad en su conjunto y a casi la totalidad de las actividades del quehacer  nacional en la que se practica el negocio coimero. En mucho de los casos es una práctica que se mantiene sumamente aceitada, situación esta, que valdría la pena investigar para ir a fondo en este flagelo que carcome a la sociedad por donde se la mire. 
La coima es quizás, la forma de corrupción más antigua y común que se da en todas las sociedades del mundo, sea en el ámbito social como en el comercial incluyendo por cierto los ámbitos políticos, y judiciales fundamentalmente. Todos los sectores en los cuales está instalado el pago de coimas es para que funcionen determinadas prebendas con un incremento en los costos de sus productos de por lo menos un 20% o más en algunos casos exclusivamente para ese fin, costo que en definitiva, lo termina pagando el consumidor final: ¡el pueblo!
Los coimeros se han cotizado cada vez más en la medida en que las leyes argentinas (así lo permiten) no son claras ni contundentes con los aprovechadores de las deficiencias legales que tiene nuestro sistema jurídico.
Para graficar el caso, tomemos algunos pocos ejemplos para después ver cuanto afecta a nuestra sociedad.
La sociedad médica tiene que lidiar con los laboratorios y corporaciones farmacéuticas que inundan de beneficios a los médicos para que receten determinados medicamentos en detrimento de otros, lo cual ha generado un mercado millonario que no solo encarece la medicina en general sino que como consecuencia de ello ya nadie conoce a ciencia cierta los beneficios de los medicamentos suministrados por los médicos. Además tenemos en el mismo orden la direccionalidad de los estudios médicos que capitalizan unos cuantos privados y en su mayoría las obras sociales que constituyen cuantiosos dividendos para los involucrados encareciendo aun más el ya inalcanzable acceso a la salud. Congresos, viajes de estudio y cuantiosos sobres mensuales adornan las paredes (y la cuenta bancaria) de prestigiosos  profesionales de la salud que hacen gala de estos logros junto a sus especialidades y su currículum vitae. 
También podemos mencionar el caso de la construcción, véase el ventilado caso del pata Medina, coimas y extorsiones por doquier para que funcionen las obras: si se paraba la obra por parte de reclamos de los trabajadores (el pata) Medina  mediante un resarcimiento generoso que desembolsaban las constructoras hacía que las obras retomaran su marcha rápidamente.
El sector de la alimentación merece un párrafo en este escueto recordatorio: desafío a cualquier fabricante o distribuidor de alimentos a que intente colocar cualquier producto en alguna góndola del supermercado que usted elija y verá cuánto cuesta el peaje para exhibir un producto en esos lugares tan cotizados; recuérdese en este mismo orden los negociados con las marcas truchas de ropa, zapatillas (en la salada o las miles de saladitas desplegadas en los principales centros comerciales del país) o cualquier tipo de indumentaria que se les ocurra y veremos cómo se coimea para poseer los mejores espacios de venta y además con protección incluída de las bandas que pululan en esas tiendas comerciales, esto es: o pagas la protección o te robo a la salida. Ni que hablar como disciplinan y extorsionan los gobiernos de turno a los medios de comunicación con la pauta publicitaria.
En fin, siguiendo esta línea de abordaje que puede resultar tediosa, fue hecha solo a los efectos de tener a mano a modo de recordatorio, para describir algunos de los males que nos afligen desde el comienzo de nuestra historia; podemos decir que es infinito el alcance que tiene las mil formas de corrupción en donde la coima es moneda corriente y está incluida en el precio que todos pagamos.
La corrupción en nuestra sociedad ya se ha constituido como matriz corrupta en donde participan y viven de ello una cadena de sujetos miembros de sectores claves como la policía, jueces y políticos que son los que mantienen las zonas liberadas para que el negociado marche sobre ruedas favoreciendo el negocio de los narcos que necesitan estas plataformas para blanquear su dinero sucio. 
Pero hoy la rueda se detuvo en la coima de la política ya que es quizás el sitio emblemático en donde se cuecen todas las operaciones de mayor envergadura de la nación, denominada la patria contratista: esto es la obra pública, con beneficios  multimillonarios que nadie controla, transporte público, rutas, autopistas, represas, viviendas, inversiones en todas las provincias que finalmente nadie sabe si se  realizan por empresarios inescrupulosos que coimean para mantener sus privilegios, estafando al estado nacional y provincial, y si a este descontrol le sumamos la intervención de sujetos que integran cualquiera de los tres poderes de la nación (ejecutivo, legislativo y Judicial) pues entonces tenemos el combo perfecto que torna la problemática en cuestión en una misión casi imposible de resolver en el corto plazo.
La sociedad con el tiempo naturalizó y por costumbre institucionalizó el curro por encima de los valores que hacen grandes a las naciones, los valores éticos, el trabajo genuino, la verdad y la justicia.
Todos sabíamos que estas cosas sucedían pero nadie se ocupó de desafiar a los poderes de turno que rodean dichos comercios ilegales para cambiar esas prácticas nefastas que corroen lo que tocan hasta destruir a la sociedad  entera. En este mismo orden nadie se ocupa de investigar a fondo como es el manejo del dinero entre el Banco Central, los bancos privados, los acreedores externos y los miles de dólares que a diario se rifan en la kermese de las finanzas nacionales.              

Hoy la sociedad percibe que Argentina está por desbarrancar, el hartazgo manifiesto hacia su clase dirigencial requiere convocar con urgencia a los referentes más lúcidos que tenemos en el país para enfrentar el desafío que implica hacerle frente a los graves problemas que afectan a nuestra sociedad; pero lo más preocupante es la escalada de odio que recorre nuestra sociedad ¿será este un nuevo capítulo de la tragedia argentina?. ¿o de verdad estamos dispuestos a ejercer nuestro derecho soberano de denunciar a cuanto delincuente pretenda quedarse con nuestro patrimonio y nuestro futuro e ir a fondo hasta extirpar el cáncer que nos impide crecer?   

lunes, 20 de agosto de 2018

¿QUIEN NOS DICE LA VERDAD? ¿ SOLO ES PAN Y CIRCO?

Artículo de opinión
¿QUIEN NOS DICE LA VERDAD?
¿ SOLO ES PAN Y CIRCO?
Por: Vicente Scordamaglia

El país entero está sumergido en la desazón por el escándalo de los cuadernos del señor Centeno. La olla a presión que destapó el entramado entre el empresariado argentino y la clase política (negocios y coimas) en estas, las dos puntas de la trama, en el que uno paga y otro cobra, se va descubriendo un camino que no se sabe bien a dónde conduce ya que, a medida que se involucran nuevos actores se hace cada vez más incierto el alcance y las consecuencias legales que pueda acarrear la causa de las coimas, no solo para los implicados sino para el país todo.

Pero siguiendo esta misma línea de sentimientos adversos que experimenta nuestra sociedad, mucho más angustiada está por el rumbo errático de la economía y el daño irreparable que esto significa para el futuro de la Argentina.
Los medios de comunicación y en especial un sector del periodismo han transformado este verdadero drama nacional (las coimas y sobornos) en un teatro de operaciones circense en el cual tiene un doble propósito: uno es político y el otro comercial; en el primero, se trata de extraer las medias verdades que la clase dirigencial expone en argentina para después rellenar el faltante con una necesaria cuota de escándalo, hecho este que después se vende y se consume como verdad absoluta.

La falta de representatividad de la clase dirigencial les ha otorgado a los medios de comunicación el crédito suficiente para llenar el espacio vacío de la incredulidad popular: ¿Son los medios de comunicación el verdadero poder?  ¡No! a todas luces no son los titiriteros que mueven los piolines de la marioneta universal pero son el brazo ejecutor de un plan diseñado por la elite que opera a nivel global y muchos de ellos son dueños de las corporaciones mediáticas que han crecido como flores silvestres en el jardín del olvido. Este sector, es sin duda la única empresa que florece por estos tiempos de profunda crisis que vive la Argentina. Son los medios quienes  investigan, son ellos los que aportan pruebas, son ellos los que juzgan, son ellos los que sentencian y son ellos los que instalan candidatos ¿algo más? ¡Sí¡ también son los únicos que han crecido y mantienen sus fuentes de trabajo con ganancias siderales mientras el resto de la sociedad viene perdiendo poder adquisitivo a mano de la brutal crisis económica que subyace en nuestro país. La prueba de lo que digo es ver cómo se han multiplicado los programas políticos y de chimentos que analizan la realidad nacional. 

Mientras todo esto sucede y continua el revoleo de bolsos y arrepentidos que ahora cantan mejor que Gardel y esposas despechadas que denuncian por su falta de participación en las ganancias, cabe aquí una sola pregunta, y al pueblo qué?: “pan y circo”; frase que se remonta a los tiempos de los Césares del Imperio Romano y es la que mejor describe a lo que están sometidos el conjunto de los argentinos.
Pero entonces ¿cuál es la verdad?; ¿quién le dice la verdad a la gente? No hay respuesta para esa pregunta de fondo; son todas verdades relativas, es decir, cada uno cuenta la verdad que más le conviene y la que mejor representa a sus intereses de sector, o de clase. 
A este ritmo y con la gimnasia que están adquiriendo los argentinos en materia legal, comercial, financiera, movimiento bursátil, cambio flotante, letes, bonos y letras del tesoro lebacs y no sé cuantas más, nadie se explica cómo nuestro pueblo se encuentra en crisis económica y grandes sectores de nuestra sociedad en estado de emergencia.

La desconfianza está matando a la dirigencia nacional, pero también está matando las esperanzas del pueblo que ve como los que están en la cúspide del poder disputan sus lugares de privilegio a expensas de los trabajadores, de sus familias y los que menos tienen. Y la verdad, viendo a personajes del empresariado nacional (con proyección multinacional de sus empresas), coimear para ganar licitaciones, sobrefacturar los costos de la obra pública para seguir esquilmando el patrimonio de los argentinos asociados a políticos sin escrúpulos, solo me queda una respuesta de indignación: ¡que vayan todos los culpables presos, que se vayan todos, que no quede ni uno solo!    






domingo, 12 de agosto de 2018

LOS CUADERNITOS DEL SEÑOR CENTENO

Artículo de Opinión
LOS CUADERNITOS DEL SEÑOR CENTENO
Por: Vicente Scordamaglia

Una vez más los moralizadores de la política defraudan al pueblo argentino. El escándalo que envuelve al actual gobierno con los aportes truchos y los desaciertos de la gestión económica (fuga de divisas, timba financiera, lebac letes y otros tantos papeles pintados) deja descolocados a los principales denunciantes seriales que tiene el gobierno nacional. La Diputada Elisa Carrió encabeza la nómina junto a la titular de la Secretaría Anticorrupción Laura Alonso, y Graciela Ocaña que frente a los hechos de corrupción de su gobierno practican un silencio sospechoso. Seguramente  consideran que lo que su gobierno realiza no son actos de corrupción sino que son acciones investidas de un aura celestial que limpia y purifica sus maniobras delictivas por el bien de las instituciones, de la política y el país todo.

La avería en la política económica del gobierno es de tal magnitud que un sector de la justicia cómplice y algunos medios de comunicación, han tenido que adelantar una operación que estaba preparada para el próximo año electoral (2019) por las dudas que el gobierno de Macri siga cayendo  estrepitosamente (como viene sucediendo) en las encuestas y Cristina, su oponente principal, resulte convertirse en el proceso contrario, esto es, un ascenso sorpresivo e impensado.
Quizás convendría hacer aquí una aclaración teniendo en cuenta que cualquier análisis que se haga en contra de este gobierno o el anterior, los fanáticos que cultivan una “lealtad” u oficialismo extremo, convierten inmediatamente al mensajero en Kirchnerista o en su contrario Macrista. 
Entiéndase bien, no estoy diciendo que los cuadernos del señor Centeno no sean veraces, no poseo ningún elemento ni para afirmar y mucho menos para negar tal relato, en todo caso, lo que estoy diciendo es que dicha investigación se venía consumando con minuciosidad y que la aceleración de la crisis política económica del gobierno obligó a sus mentores a blanquear la investigación fuera de tiempo.
En griego, remedio y veneno se dicen con la misma palabra: (PHARMAKON), ambos espacios políticos que intentan polarizar nuevamente la política para desgracia de los argentinos, están sufriendo la misma enfermedad que ha comenzado a carcomer sus entrañas, la corrupción y sus derivados impiden a la gente conservar algún grado de esperanza para terminar con este flagelo que azota a la Argentina desde el reinicio de la democracia y más allá de los tiempos. Y esto es así ya que todo dirigente junto a su plataforma electoral se siente obligado a poner énfasis en una consigna electoral que ya no pueden soslayar: “la lucha contra la corrupción”; sin embargo, la misma corrupción que vinieron a combatir estos éticos de cartulina, anida y se desarrolló en sus propias entrañas haciendo inviable cualquier intento de terminar con ello.
Siempre que se siga mezclando el remedio con el veneno y sobretodo quien lo suministre, sea también un corrupto, se seguirán socavando los anticuerpos de la sociedad, única reparación posible para eliminar de raíz el cáncer que sigue corroyendo a nuestra sociedad confirmando la vieja regla que dice que: en definitiva, es peor el remedio que la enfermedad.  
¿Qué le queda a los argentinos después de saber que son pocos los dirigentes que hablan con la verdad y construyen una realidad diferente?.  El filosofo Darío Sztajnszrajber nos recuerda que: “Somos los que necesitamos un orden para sobrevivir al abismo anárquico que al mismo tiempo nos libera” tomando este concepto me pregunto ¿será por eso que nos pasamos todo el tiempo construyendo certezas relativas que nos ayuden a superar la compleja trama de la vida?
Los argentinos vivimos una época en donde la mentira se aprecia más que la verdad y la corrupción más que los valores éticos. Desde hace algún tiempo la sociedad ha dejado de creer en una clase dirigencial (política, empresarial, gremial) que no está a la altura de los acontecimientos construyendo caminos alternativos para configurarse desde otros lugares menos nocivos. La realidad está siendo escamoteada por los constructores de relatos y en consecuencia vivimos las alternativas de la vida según sean los intereses de poderes ajenos que no representan los intereses del pueblo, pero que ni bien estos se ponen en juego haciendo peligrar el patrimonio de los poderosos no dudan en crear acciones desestabilizadoras de los mercados que redundan en perjuicios a la nación. ¿No resulta sospechoso el apuro de algunos empresarios arrepentidos?
Solo un ejemplo nos muestra la voracidad de estos grupos de poder: los bancos ganaron en el mes de julio 14 mil millones de pesos mientras los argentinos viven una crisis brutal por donde la miren. El riesgo país de las calificadoras internacionales está en los 700 puntos, demasiado riesgo para los inversores que buscan mercados más seguros; este plan económico solo atrae a los especuladores que en el reboleo de la economía argentina está su verdadero negocio.
En la política del escándalo (en la cual vivimos los argentinos) ya no es la realidad que crea la imagen sino que son las imágenes que crean las realidades presentes. La televisión que media entre los acontecimientos y la gente distorsiona la realidad en la que la percibimos, la trivializa y la degrada.  La sensación que me queda a partir de esta triste realidad que vive nuestro país entre, cuadernos, bolsos de dinero, empresarios arrepentidos, operaciones de descrédito y corrupción en todos los niveles, es que Argentina se encuentra a punto de estallar. La desconfianza que profesa la población sobre su clase dirigencial de todos los sectores de nuestra vida nacional, anuncia que se producirán grandes cambios, cambios que deberán contar con el apoyo masivo de nuestro pueblo  para que estos sean verdaderos y duraderos y no un mero maquillaje que nos hunda aun mas en las tinieblas del fracaso perpetuo.