jueves, 23 de marzo de 2017

EL SECRETO DE PALO LABRADO

Mi ultima novela
EL SECRETO DE PALO LABRADO
RESUMEN
Los hechos políticos y culturales que ocurren a lo largo de la construcción social de una nación son el andamiaje sobre el cual los pueblos construyen su identidad y cultivan su historia.
En estos principios que se asumen como un derecho es donde los individuos recorren el presente y proyectan su futuro. Por ello, al hacernos cargo de la historia de nuestra nación como ciudadanos libres, reconocemos quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.
Los mismos mecanismos empleamos acerca de la información indispensable que debemos tener sobre quienes son nuestros progenitores y nuestra familia, ya que ello constituye un sólido sistema de creencias que nos acompañará por el resto de nuestras vidas.
Los episodios políticos, sociales y culturales producidos en nuestro país en la década del setenta, constituyen un ejemplo inequívoco de la lesión ocasionada a la identidad nacional tanto como a la identidad de las personas. El ataque certero del gobierno de facto sobre hombres y mujeres que profesaban ideas contrarias a ese régimen genocida, atropellando todas las leyes vigentes, masacrando a una generación de argentinos y provocando un exterminio aberrante que hizo desaparecer a hijos, familiares y amigos, abrió una profunda herida por donde sangra hasta nuestros días, la nación entera. Se hace imprescindible entonces, desmontar las causas y enmendar los errores que llevaron a una nación entera a enrolarse en semejante desventura. 
Se suele decir que novelar sobre hechos históricos es una tarea ardua y engorrosa porque quien escribe, necesariamente pone en juego su subjetividad, en efecto, la realización de este trabajo repasó en mi memoria experiencias vividas en esa época de terror, todavía frescos recuerdos por la pérdida de amigos invalorables; aquellos que lucharon por ideales entregando por sus creencias, toda su juventud.
La historia de ficción creada para este libro, me permitió recorrer lugares y episodios verdaderos ocurridos en nuestro país, como así también repasar conductas, aciertos y errores cometidos por creer en un idealismo mágico.
En Javier, personaje principal de esta historia que lucha por conocer su verdadera historia, reivindico a todos aquellos que con su legítimo derecho, persiguen denodadamente la verdad de lo ocurrido en esos años de fuego por reconstruir su verdadera identidad, apoyado en una certeza histórica que dice:
“Pueblo que desconoce su pasado, reniega de su futuro”.


VICENTE SCORDAMAGLIA

domingo, 19 de marzo de 2017

SUJETO, SOCIEDAD Y ESTADO

SUJETO, SOCIEDAD Y ESTADO
Proponerse cambiar una sociedad de cuajo no es cosa de flojos y mucho menos para dirigentes sin coraje ni empatía por el prójimo, especialmente por los que menos tienen. Los pueblos a través de los tiempos evolucionaron en la construcción de sus sociedades cambiando todos los aspectos negativos de su devenir para remplazarlos por normas comunes de convivencia que permitieron en un orden de prioridades avanzar hacia la solución de sus necesidades, proyectar sus expectativas y finalmente cumplir con sus sueños de prosperidad e igualdad. Claro que, no siempre las decisiones tomadas por algunos fueron las que beneficiaron al conjunto, por el contrario, les sirvió a algunos sectores de la sociedad en detrimento de otros. Este conflicto de la historia entre sujetos, sociedad y estado que se proyectó indefinidamente a través de la historia de los pueblos, se reprodujo en ciclos de crisis, revolución, evolución e institucionalidad de los logros alcanzados. Este fenómeno es un proceso que se da en forma continua (hasta el infinito) con características propias de cada país, es decir: que nace, se desarrolla y sucumbe en el mismo instante en que nace un proyecto superador que lo remplaza.

La sociedad es un conglomerado de tres componentes: la condición jurídica que es la que confiere derechos y obligaciones a una colectividad política, la sociedad que asume un conjunto de funciones sociales y por último las cualidades morales que son las que garantizan que se  alcance un funcionamiento del sistema social ético, justo y solidario. 
Traducido a lo institucional entonces: el Estado se define como una comunidad de seres humanos que se expresa en un proceso político con la finalidad de alcanzar el bien común, sobre la base de una organización jurídica dentro de la construcción de nuestra sociedad. Esta organización incluye como elementos: la población, el territorio y la organización jurídico política del poder y el gobierno que además, tiene una vida propia como una persona jurídica  moral independiente; por ello como ejemplo alguien dice habitualmente que le va a hacer “juicio al Estado”, como si se tratara de una persona, o en el caso que se suele decir: “esto es una obligación del Estado”. En este sentido lo común es la idea del Estado –Nación, es decir, el Estado como una personificación de la Nación, vendría a ser algo así como una nación jurídicamente organizada.

El Estado no puede convertirse en una entidad propia (personal) como intentó hacer el Kirchnerismo, pero tampoco lo puede hacer el actual gobierno (Macrismo) como si fuera una sociedad anónima o empresarial, las dos versiones son falaces ya que si no existe una Nación a la que responder por ser su legítima propietaria (del estado argentino) el estado argentino sería como ha sucedido en nuestra joven democracia un coto de caza de las distintas facciones políticas, económicas o militares.   
El ejemplo más claro es que cuando se organizó el Estado Constitucional Argentino se instituyó con el proceso revolucionario de 1810 y se formalizó con la sanción de la Constitución Nacional en 1853, en cuyo preámbulo se reconoce la existencia de un Pueblo, las provincias, el territorio y la Nación. La Constitución Nacional dice muy claro cuando se refiere a ¡Nación! porque hace referencia a la existencia de una comunidad unida por lazos socioculturales que impulsan la organización del Estado.

Ahora bien, la política no es una ciencia exacta, sino por el contrario es una ciencia social, de manera que los números duros a los que se refiere la economía y las estadísticas referidos a una sociedad son solo instrumentos que sirven a la política para tomar las mejores decisiones por el bien común de la sociedad.
En los países de nuestro continente no se ha dado una estrecha asociación entre las políticas de ajuste y los resultados económicos, más bien los estudios  indican que las medidas de ajuste no solo no pueden garantizar que nuestros países superen los efectos de las convulsiones externas, ni siquiera a largo plazo, a menos que superen sus conflictos internos creando nuevas condiciones de existencia. Las mejoras que experimentan nuestras naciones con gobiernos de cualquier signo son solo temporales, ya que no realizan reformas estructurales que garanticen que la economía llegue a todos los sectores de la sociedad creando un estado de bienestar. El actual gobierno de Macri por lo visto solo confía en lo que puedan hacer las grandes empresas dejando marginadas a las pequeñas y medianas que se han visto perjudicadas por el tipo de cambio y las medidas de liberalización del comercio exterior. El resultado de este rumbo económico implementado por el actual gobierno son políticas restrictivas que producen cierre de fábricas con la consecuente recesión de los sectores mas postergados de la sociedad, creando un creciente malestar social, caldo de cultivo para cualquier tipo de estallido producido por las medidas de ajuste con altos costos y sacrificios humanos desgarrando el tejido de la sociedad argentina que tanto costó reconstruir.


VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 13 de marzo de 2017

LAS CICATRICES DE LA HISTORIA

LAS CICATRICES DE LA HISTORIA
A fuerza de andar buscando los orígenes acaba uno convirtiéndose en cangrejo.
El historiador mira hacia atrás, y termina creyendo también hacia atrás.
Friedrich Nietzsche
La inusual trascendencia que le están dando algunos sectores de la política, medios de comunicación y comunicadores en general a la participación del Peronismo y su historia, vinculándolo con la corrupción, el populismo y todos los males que la Argentina tiene en general desde que este movimiento nació a la vida política allá por el año 1945, me hace pensar que el actual sistema neoliberal que se intenta instalar en nuestro país no tiene la fortaleza de un modelo político que supere los logros transformadores del peronismo en las distintas instancias que le tocó gobernar, por ello, este plan fallido apoyado por un frente político electoral carente de arraigo popular (lo mismo que critican) no tiene cabida en la mayoría del pueblo argentino y como consecuencia de ello está destinado al fracaso, ya que suplanta con calumnias poco verosímiles la falta de proyecto político que alcance a representar los intereses de las grandes mayorías de nuestro país. El constante repiqueteo de supuestos episodios por parte de algunos medios de comunicación no alcanzan para transformar una calumnia en verdad, ni siquiera una media verdad en una verdad completa, solo deja al descubierto (de tanto repetirlas) una serie de maniobras espurias para confundir a la opinión pública contraria a los intereses de las mayorías. Quien emplea este tipo de metodologías tan conocidas en todo los regímenes de la historia política de la humanidad, esgrimiendo historias falaces y armadas a la sombra, con personajes siniestros de nuestra sociedad y con el claro objetivo de detener el desarrollo de proyectos políticos que incluyan a todos los sectores del país como forma de obtener una mejor distribución de las riquezas y mejores oportunidades para los más necesitados está contribuyendo claramente a dividir a la Argentina entre ricos y pobres. Los constructores de relatos que se han puesto de moda con el advenimiento de la política informacional, necesitan la presencia continua de un Frankenstein para encuadrar a sectores de la sociedad contrarios a los intereses de las mayorías del pueblo argentino. Sin proyecto político, filosófico ni social, el actual gobierno navega a la deriva en una maraña de presiones e intereses de distintos actores de la economía nacional que lo están llevando a un desgaste prematuro de su efímero poder y a un callejón sin salida para el “modelo” de economía que intenta instalar en el país encarnado por las grandes corporaciones que aspiran a diezmar nuevamente el esfuerzo de todos los argentinos. Así, mientras los sectores de la élite de nuestra sociedad (vinculados a los grandes negociados) que dominan el país se siguen enriqueciendo sin control ni explicación, dejando rezagados a la mayoría de los argentinos  y descargando todo el peso de la crisis en un supuesto “cambio” que hasta ahora es contrario a las necesidades e intereses de los argentinos.
El vacío de conducción política que muestra el gobierno nacional, alarma a los argentinos que se preguntan quién nos gobierna, en consecuencia se ve al Ing. Macri intentando maniobrar entre las presiones de la fiscalizadora nacional Elisa Carrió, los Radicales reclamando mayor espacio de poder en el gobierno de cambiemos, las presiones de las corporaciones mediáticas, las grandes empresas que exigen una devaluación a través de la suba desmesurada del dólar que les licue sus déficits (el campo es una excepción ya que negoció el primer día de gobierno) y los trabajadores a través de los gremios junto a los movimientos sociales que expresaron masivamente sus demandas en las marchas del 6M, 7M y 8M; todos estos sectores reclamando por sus intereses en el marco de las próximas elecciones, están produciendo un caos ascendente del conflicto (como vimos en las tres últimas marchas masivas que concluyeron con algunos desmanes) que de radicalizarse, puede superar la contención que ejerce una dirigencia seriamente cuestionada asumiendo la lógica de la anarquía y no la de la institucionalidad democrática (para resolver los conflictos) arrasando con las expectativas de los argentinos que creyeron y estuvieron dispuestos a construir un país mejor para todos. 
Ya el establishment internacional le ha hecho saber al presidente argentino que sin paz social no habrá inversiones de empresas que exigen garantías tangibles para traer sus capitales, si a esto le sumamos los datos proporcionados por la UCA 1.500.000 pobres más en los últimos quince meses de gobierno y el alarmante número que indica que uno de cada tres argentinos es pobre, pues entonces tenemos que pensar que nos encaminamos rápidamente a un nuevo fracaso de la política argentina postergando una vez más la utopía de construir un mejor país para todos.
Las heridas pueden servir para recordar lo malo de nuestra historia común, pero también para curarlas y protegernos de la gangrena que nos extirpa el futuro de nuestro país.  
VICENTE SCORDAMAGLIA


lunes, 27 de febrero de 2017

LAS DEMOCRACIAS DEL MUNDO AMENAZADAS POR LA CORRUPCIÓN

LAS DEMOCRACIAS DEL MUNDO AMENAZADAS POR LA CORRUPCIÓN

Un fenómeno análogo recorre las democracias del mundo haciendo estériles los esfuerzos de los pueblos por construir sociedades cada vez más justas y solidarias. La forma de hacer política basada en los prontuarios de los dirigentes y no en el currículum  (frase célebre de Carlos Grosso) de los actores de la política, comienza a fatigar la voluntad de los pueblos a la hora de depositar la confianza en una dirigencia que se ve envuelta en múltiples escándalos, ventilados  exhaustivamente por los medios masivos de comunicación, transformando a las democracias y sus representantes en un teatro de operaciones alimentado por información poco fiable proveniente de oscuros personajes que hurgan en las cloacas de las naciones.

Ningún episodio de conflicto que trascienda en la política es producto (solamente) de la calumnia ocasional, de la mala fe intencionada o de la evidencia de los hechos, esto no se podrá dirimir hasta que la justicia demuestre lo contrario; como consecuencia en principio, solo se trata de una media verdad, es decir que está construida sobre algún suceso que traspasó los límites de lo ilegal, constituyéndose así en la base necesaria para la construcción de una buena historia para el periodismo de investigación habido de situaciones que rocen si es posible el campo del escándalo y la corrupción. Así se han visto afectados en los últimos tiempos, sistemas políticos, dirigentes y formaciones partidarios tradicionales por enriquecimiento de sus funcionarios o por el acaparamiento de cajas del estado destinadas al financiamiento de la política, o el regreso al poder en el caso en que se diera esa variante y fuera necesario.

Los medios de comunicación no se transformaron en un poder político de decisión, es decir el cuarto poder, pero si son medios de difusión y presión política que por su llegada masiva a la gente mediatizan la información instalando en la opinión pública (agenda nacional) los temas de su interés que a veces son coincidentes con los de la gente y otras con  los de grandes grupos de poder financiero. En este sentido, tienen una ventaja comparativa con el resto de los actores de la democracia ya que son los que ponen la cancha, las reglas y los árbitros donde se juega el partido y en donde todos los políticos, economistas o funcionarios de turno acuden allí aceptando implícitamente las reglas del juego que las corporaciones mediáticas imponen.

Una democracia no puede concebirse sin una prensa libre, tampoco puede subsistir sin partidos políticos y con una dirigencia dedicada a los intereses del pueblo; estos tres actores finalmente no deberían ser antagónicos en la construcción de una sociedad, en el mejor de los casos deben hacer causa común para combatir a un cuarto actor que convive entre ellos y carcome al estado convirtiendo en polvo los cimientos de la democracia. La corrupción en todas sus facetas es un enemigo común y principal al que se debe combatir si se quiere construir democracias duraderas que den respuesta a los enormes desafíos que nos presenta el mundo globalizado.

El uso y abuso del poder en beneficio propio o de algún grupo de poder o facción, es uno de los tantos delitos que aparecen a flor de piel de las castigadas democracias que luchan por generar anticuerpos en el camino de consolidar sus valores de libertad, igualdad, solidaridad y justicia; sin embargo, muchos de estos valores que se agitan en grandes campañas proselitistas pasan a olvidarse, luego que una vez la dirigencia se halla instalada en el poder.

Todos estos riesgos que recorre al conjunto de la sociedad (sin distinguir credos religiosos, raza, sector socioeconómico o ideología de derecha o izquierda) los pueblos ya los conocen de sobra y muchas veces lo viven como el mal menor que deben digerir sin advertir que esta “concesión” que se otorga a diario, terminará justificando los grandes males de la época. Las falsedades que la sociedad mantiene  entre sí, son las que justifican las grandes mentiras de la época constituyendo un verdadero latrocinio en la historia de los pueblos.  

La democracia participativa como sistema político para dirimir las contradicciones humanas, sigue siendo la que mejor representa los intereses del conjunto por sobre los intereses particulares, poniendo el equilibrio necesario que necesitan los pueblos ya que en ese devenir se constituye como sociedad. Para ello, es absolutamente necesario reconstruir los vínculos de representación política (dañados por la corrupción en todos los niveles) de la sociedad que como consecuencia de ello, se afianzará impregnando de  valor, contenido y legitimación a la democracia y sus pueblos. 


VICENTE SCORDAMAGLIA

jueves, 16 de febrero de 2017

EL CORREO NO TRAE BUENAS NOTICIAS

EL CORREO NO TRAE BUENAS NOTICIAS
El revuelo que se armó con la condonación de la deuda que tiene la familia Macri con el Estado Argentino en el caso del Correo, tiene más allá de las cifras (que suben y bajan según los intereses de quien las emite) que se barajan, profundas connotaciones políticas en las cuales el oficialismo se ve directamente involucrado en otro hecho sospechoso de manejos espurios que señalan directamente al presidente Macri y su familia; la ineficiencia de sus funcionarios frente a temas sensibles que requieren un tratamiento político que hasta ahora en este gobierno brilla por su ausencia son la otra pata del componente explosivo que se está cocinando a fuego lento.

Desmenuzar cada uno de los errores que viene cometiendo el gobierno (desde que asumió) con conflictos políticos emblemáticos sería redundante, para ello los medios de comunicación son los idóneos ya que cuentan con mayor información disponible; lo que sí me parece útil señalar es cómo el gobierno nacional en el afán de diferenciarse del gobierno Kirchnerista incurre sistemáticamente en actos de soberbia y de impunidad que redundan en la pérdida de confianza otorgada por la gente en general, pareciéndose cada vez más que lo que ellos creen al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Argentina no es una empresa, es una nación libre y soberana frente al mundo y como tal requiere funcionarios políticos debidamente formados para tal fin. Es una nación con gente de carne y hueso en su interior, que demanda soluciones concretas a sus reclamos, con gobernantes que estén al servicio de sus intereses y no (como muestra este gobierno) de las corporaciones financieras que siguen esquilmando a los pueblos en vías de desarrollo.
La sociedad argentina compuesta por segmentos de distinta extracción socioeconómica no es un producto comercializable que pueda ser manipulado a destajo por quienes lo administran temporalmente, en todo caso es el funcionariado de turno quien tiene que rendir cuentas de todos sus actos de gobierno, y su gestión será examinada por el pueblo en las próximas elecciones  del corriente año. Nunca un gobierno elegido por el pueblo ha perdido en tan poco tiempo (14 meses) los niveles de confianza otorgado por el pueblo desde su asunción hasta la fecha; tampoco nunca se vio en los treinta y cuatro años de democracia semejante volumen de ajuste que recaiga sobre las espaldas de la clase media y los trabajadores argentinos.

Esta voracidad por el control de las cajas manifestada por este gobierno desde sus inicios, se parece más a un ente recaudador y no a una administración de gobierno que con planes y proyectos representen las necesidades de todos los argentinos; solo les importa confiscar los activos del pueblo sin importar que le sucede a la gente objeto de esta sangría perpetrada por un gobierno que muestra la poca empatía con su accionar desprejuiciado y falto de apego por el destino del conjunto de los argentinos.

VICENTE SCORDAMAGLIA

lunes, 13 de febrero de 2017

LA DESMESURA EN EL PODER Y EL MUNDO SE HARÁ PEDAZOS

LA DESMESURA EN EL PODER Y EL MUNDO SE HARÁ PEDAZOS
Cada vez que los líderes mundiales agotan su capacidad para dar respuesta a los grandes problemas que la realidad global demanda, comienzan a sonar tambores de guerra entre los poderosos con el fin de tomar medidas extremas como último recurso de irracionalidad política. La guerra entendida como ultimo recurso, es fundamentada en la creencia  de que con ese fin ultimo se podrán remediar los graves problemas que padece el mundo “moderno”, dejando así con esta tendencia a la razón de lado para dar paso a las irracionales “soluciones” que dejan las guerras con consecuencias lamentables para todo el planeta y sus seres vivos. Estas medidas que amenazan aplicar sin medir las consecuencias, pone a prueba a unos pocos lideres con algún grado de predicamento y autoridad moral para exigir mesura en donde no la hay y en donde las acciones comienzan a superar a las palabras.
Los movimientos militares de los tres gigantes, armados hasta los dientes (EEUU, RUSIA Y CHINA) hacia áreas sensibles del mundo, comienzan a preocupar no solo por las graves amenazas efectuadas entre unos y otros sino por la falta de perspectiva que le ofrecen a la humanidad si estos decidieran tomar el camino equivocado.
La asunción del nuevo presidente de los EEUU Donald Trump con su impronta personal y un discurso provocador, encendió la alarma al desconocer la soberanía de CHINA sobre unas islas del mar oriental de ese poderoso país, situación esta que tenso las relaciones entre ambos países. Este hecho territorial que en otro contexto se podría resolver en una mesa de negociación diplomática entre ambos gobiernos, esconde el verdadero motivo del conflicto que todavía no se alcanza a visualizar con claridad. En este sentido, lo que aparece como un conflicto diplomático, esconde un problema mucho más grave que puede derivar en una guerra y arrastrar a toda la humanidad en una nueva aventura bélica de carácter planetario que “higienice” (según consideran algunos temerarios) las impurezas de la época, sean estas económicas, religiosas, raciales o los cada vez más escasos recursos materiales necesarios para el desarrollo de los pueblos.
Si el fondo de la cuestión es entonces la lucha por los recursos económicos y materiales necesarios para cualquier desarrollo de estos países avanzados, la pregunta que se desprende de este gran interrogante es la siguiente: ¿que no estarían dispuestos a hacer las potencias nucleares para conseguir lo necesario sin importar el costo que le hagan pagar al resto de la humanidad por ello?. Sin duda si esto es así, el daño mayor lo sufrirán los países más pobres del planeta ya que son ellos los que menos recursos tienen para explotar y defender su patrimonio natural del avance  incesante y brutal de las potencias que en este contexto se juegan su razón de ser.  
En este mismo orden, el capital financiero internacional llevo al mundo a un callejón sin salida y en su desmesura sin códigos ni moral, avanza sin control obedeciendo a sus  propias leyes a una fenomenal concentración de la riqueza en desmedro de las grandes mayorías del planeta, beneficiando en su devenir solo a las élites de las grandes ciudades del mundo que pueden acceder a los medios que el mundo global exige en su desbordante carrera consumista. Las necesidades superfluas que en la mayoría de los casos fueron creadas por este mismo capitalismo salvaje que abrió paso a la especulación financiera, no para de acumular riquezas y poder aniquilando las esperanzas (y esfuerzos) de los pueblos que luchan por su supervivencia y por la necesidad de acceder a los requerimientos elementales en una carrera imparable y desigual por obtener los medios necesarios para su desarrollo.
El provocador presidente de los EEUU Donald Trump, ha fijado (aunque muchos no estén de acuerdo) un nuevo rumbo para el desarrollo de los estadounidenses, este cambio en su frente interno tiene consecuencias directas que son proyectadas a la política exterior de ese país y sus aliados en el mundo; todos los acuerdos realizados por la administración de Barack Obama están pasando por una revisión pormenorizada por los nuevos administradores de la casa blanca provocando un sisma global que obliga a cambios muy drásticos en el resto del mundo. Lo que hasta ahora solíamos llamar el nuevo orden global puede derivar en un nuevo desastre internacional si es que la desmesura se apodera de las decisiones de quienes tienen la responsabilidad de alejarnos del abismo y no como pareciera hoy encaminarse el mundo (sin freno) a consecuencias dramáticas e irreversibles.

VICENTE SCORDAMAGLIA

martes, 10 de enero de 2017

POBREZA CERO

POBREZA CERO
“Creíamos que estábamos muriendo por la patria. Pronto nos dimos cuenta que lo hacíamos por las bóvedas de los bancos”  Anatole France

La perspectiva que tiene la humanidad de librarse de la pobreza y ser resuelta en el corto o mediano plazo, parece ser más una consigna de campaña política (pobreza cero) que una propuesta responsable de quienes tienen la posibilidad de saldar esta deuda moral que tiene el mundo hoy ya globalizado.

Liberado del cepo a las cuales fue sometido el capital financiero internacional en el pasado orden internacional (mundo bipolar y posterior guerra fría) y la rápida globalización en la creciente economía extraterritorial de nuestros días, la brecha que existe entre los ingresos de los sectores más ricos comparados con el de los más pobres, asume en la actualidad, ribetes escandalosos como nunca antes se ha visto en la historia moderna del mundo civilizado. Además vemos con mayor celeridad, como grandes segmentos de las poblaciones más pobres son desplazadas y arrojadas a una vida sin destino convirtiéndolas en parias sociales en cualquier parte del mundo donde vayan a parar.

Según un informe de las Naciones Unidas para el Desarrollo por lo menos 1200 millones de personas son pobres y otro número similar apenas alcanza el nivel mínimo de subsistencia, comida, agua potable, vivienda, salud, trabajo digno y más. Frente a esta verdadera tragedia humanitaria que avergüenza a la especie humana en su conjunto, es poco lo que realizan los que más pueden, sobre todo observando como la concentración de la riqueza se sigue acumulando en pocas manos y no se detiene en la acumulación de bienes materiales y económicos dejando a la intemperie a millones de seres que claman por una oportunidad de ser tratados como verdaderos hermanos y no como desechos humanos descartados de toda planificación social y económica que incluya sus expectativas de construir una vida digna de ser vivida.

En nuestro país en particular las estadísticas realizadas por el nuevo Indec, nos deja perplejos y no nos exime de la tragedia que recorren los pueblos menos desarrollados del planeta: la brecha entre ricos y pobres se amplió al 2.500% en el tercer trimestre.
El  10% más rico de los argentinos gana más de $22.500 y el 10% más pobre menos de $2.500 al mes.
El recuperado Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la diferencia de ingresos entre el 10% de la población más pobre y el 10 % más rico en el tercer trimestre fue de 2.456,4%, en base a los números de la Encuesta Permanente de Hogares.

Con estos datos de la realidad es evidente que cuando el gobierno insiste  en su discurso de pobreza cero no está haciendo otra cosa que recitar una frase tan vacía de contenido que ya nadie le cree y mucho menos cuando su proyecto político y económico está direccionado para favorecer a los sectores de mayor concentración económica del país, dejando a los más necesitados en la indigencia y el abandono total por su condición social.

Siguiendo con algunas estadísticas a las cuales no soy muy afecto, digamos que el sector más favorecidos en el último año del gobierno del Ingeniero Macri han sido los bancos; estos, se especula, aumentaron sus ganancias algo así como el 80% con respecto al año anterior producido por las brutales devaluaciones que sigue realizando este gobierno. Por estos datos de la realidad  que no dejan margen de error, el gobierno actual se encuentra en una franca acción de incautación de los activos y o derechos adquiridos de la gente de a pie con el único objetivo de transferir recursos del pueblo trabajador a las arcas del Estado Nacional, con la única finalidad de mostrar a cualquier precio que su gestión ha sido exitosa (solo en los números) escondiendo debajo de la mesa a los verdaderos damnificados de este  brutal costo que tiene el ajuste macrista desde el inicio de su mandato: ¡los trabajadores argentinos!.  
  
Jubilados, desocupados, trabajadores, maestros, médicos y sectores informales de la economía nacional todos ellos son objeto pasible de incautación de sus bienes materiales o económicos por parte de un gobierno insensible que eligió tener empresas y sectores de élite rentables al costo de tener un pueblo pobre. 
Solo se me ocurre para terminar con esta verdadera desidia del gobierno actual una frase de un gran luchador por los derechos humanos decía:
“Para tener enemigos no hace falta declarar una guerra; sólo basta decir lo que se piensa” Martin Luther King

VICENTE SCORDAMAGLIA