jueves, 19 de julio de 2018

DEMOCRACIA VIGILADA

Artículo de Opinión
DEMOCRACIA VIGILADA
Por: Vicente Scordamaglia

La información que está circulando por estos días de que efectivos norteamericanos se encuentran realizando maniobras de instrucción a nuestras fuerzas de seguridad, con el argumento de optimizar la seguridad en vistas a la Cumbre del G20, dista mucho de ser un argumento válido, y mucho menos cuando es pasado olímpicamente por alto el Congreso de la Nación en cuanto a sus responsabilidades y sus facultades inherentes a uno de los tres Poderes de la Nación.  
Si así fuera, perfectamente factible una asistencia profesional, no queda muy claro porque no se autoriza por vía legal y legítima con una presentación a las dos Cámaras del Congreso el ingreso de fuerzas militares estadounidenses para tal fin en territorio argentino según dicen. Así, en los términos planteados por el gobierno nacional, no solo es ilegal sino que además es un daño a la soberanía de nuestro territorio nacional.

Este tipo de operaciones, están perfectamente contempladas en la ley 25.880 en donde dice  que el Poder Ejecutivo debe solicitar al Congreso de la Nación la autorización para permitir el ingreso de tropas extranjeras en nuestro territorio, lo mismo que si fuera en el caso contrario de autorizar su salida de nuestras propias fuerzas armadas por el motivo que sea.    
Así debe hacerse  (según mi conocimiento parlamentario) mediante  presentación de proyecto de ley, refrendado por los ministros competentes.
En este sentido bien cabe hacerse la pregunta: ¿por qué el gobierno no realiza el trámite correspondiente en vez de transitar el atajo teniendo los instrumentos necesarios? Tal vez se podría pensar en lo engorroso del trámite, o que el gobierno quizás no tiene ganas de someter dicha decisión a manos de los legisladores teniendo en cuenta que pesa sobre sus espaldas la carga sobre la decisión de no haber pasado por el Congreso el pedido del préstamo con el Fondo Monetario Internacional.
Algunos legisladores ya comienzan a hacerse la misma pregunta y solicitarían un pedido de informes al Poder Ejecutivo a sabiendas que difícilmente dicho informe prospere, pero dejando bien en claro que dichas prácticas no solo son perjudiciales contra la calidad institucional sino que además, constituye un serio riesgo que el gobierno pone en juego sobre la soberanía nacional.
La dependencia de este gobierno con el poder internacional se manifiesta en la pérdida de soberanía económica cuando deciden acudir nuevamente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y solicitar un nuevo salvataje de 50.000 millones de dólares sin olvidar que anteriormente ya había solicitado 140.000 millones  que en el término de 30 meses este gobierno endeudó a los argentinos poco menos de 200.000 mil millones de dólares (a una tasa del 8% con probabilidad de que se incremente al 10% si no se consigue llegar a alcanzar las pautas impuestas por el FMI) no para proyectos productivos sino para paliar el déficit, en el cual esta misma administración nos ha colocado en tiempo récord sin que todavía se visualice mejora alguna para el país y nuestro pueblo.
Cuando los mercados internacionales huelen conflictos y poca solvencia de credibilidad, no solo que no invierten sino que además participan del desguazamiento de las naciones en quiebra. 
Finalmente hay que destacar que ambos problemas son parte de la misma trama en donde el gobierno del Ingeniero Macri acaba de colocar a la República Argentina en una franca dependencia económica y si cabe la hipótesis también territorial aceptando las recomendaciones del FMI y adiestrando a nuestras fuerzas de seguridad no solo para la seguridad del G20 sino para contener (o reprimir) los seguros conflictos sociales que sin duda con el ajuste que el mismo gobierna, están a punto por detonar.   





jueves, 12 de julio de 2018

LA POLITICA DEL ESCANDALO

Artículo de opinión
LA POLITICA DEL ESCANDALO
Por: Vicente Scordamaglia

Mientras la política del escándalo se pavonea por los canales de televisión y sus pares, las redes sociales, el gobierno argentino navega sin rumbo en el limbo de la economía provocando una severa crisis apenas encubierta por los dislates que protagoniza Elisa Carrió con sus aportaciones en defensa del trabajo y el desarrollo económico sustentable, mediante el uso de propinas, changas y “coimas” que harán de nuestro país una nación más digna y prospera para todos los argentinos de bien que habitan el suelo de nuestra patria.  

Cuando la realidad está siendo distorsionada y la verdad escamoteada para inducir la desinformación por los encargados de turno que administran el poder en argentina, la confianza pasa a ser el último resguardo de los ciudadanos en la defensa de sus intereses. La confianza, en definitiva, es el mecanismo de defensa que mantiene viva la esperanza de un pueblo en aquellos dirigentes  públicos que son capaces de cargarse sobre sus espaldas la responsabilidad de realizar cambios que tiendan al bien común en la difícil tarea de construir una sociedad más justa, más digna y solidaria.  

En el término de treinta meses y por medio de una gestión fallida (por diagnósticos equivocados) que tuvo el gobierno nacional, despilfarró su caudal de confianza otorgada por la mayoría de los argentinos que instaló en el poder al actual presidente con sus promesas. Las idas y venidas de un plan económico que el gobierno se niega a admitir que ha fracasado, están llevando a la argentina a un callejón sin salida. El achique constante de la economía mediante la pérdida de trabajo aplicado por el actual gobierno, la pérdida del poder adquisitivo de aquellos que todavía lo tienen y el cierre de empresas nacionales (pymes) con las consecuencias que impactan directamente sobre los sectores medios y bajos de la población, han creado condiciones de extrema inestabilidad en todos los ámbitos de la política, de la economía y la sociedad que ve escapar una oportunidad única para reformular un proyecto de país que ofrezca condiciones de vida más estables para todos los argentinos.  

Cuando el ataque artero, la difamación y la denuncia sin fundamento son utilizadas como práctica política por quienes instalaron un relato de cambio ético y moral de la política, es porque definitivamente se ha abandonado la lucha por las ideas único medio posible que tienen los pueblos para saldar sus diferencias y construir en base a ello una civilización que el tiempo en su transcurso, ratifique y fortalezca.  
La política de la denuncia no es una alternativa para resolver los problemas subyacentes, es más, terminar por convertirse en escándalos mediáticos que solo sirve para llenar los espacios de los medios amarillos  siempre propensos al armado de operaciones destinadas a enchastrar hasta el más santo; y si no vean lo que hacen con el Papa. 

Las condiciones en la que se encuentra nuestra nación, exigen respuestas urgentes que puedan atenuar el impacto de las medidas que sigue tomando el gobierno argentino en pos de cumplir con las pautas requeridas por el fondo monetario internacional (FMI).
El resultado y las consecuencias que genere la disputa entre los gigantes del mundo por la conquista de los mercados comerciales, será un componente adicional que impedirá el crecimiento de nuestro país tornando inviable nuestro desarrollo presente. Con estas condiciones existentes, mientras millones de argentinos se desangran a diario y miles de chicos no alcanzan a satisfacer sus necesidades elementales, seguir alentando la política del escándalo es el proyecto más repugnante con la que solo pueden pensar no solo dirigentes mediocres, sino aquellos que han perdido la vergüenza, la  empatía por su pueblo y el amor por nuestra patria.        


lunes, 2 de julio de 2018

LA GUARIDA DE LOS IDIOTAS

Artículo de opinión
LA GUARIDA DE LOS IDIOTAS
Por: Vicente Scordamaglia

“Antes de que te diagnostiquen depresión o baja autoestima, primero asegúrate de no estar rodeado de idiotas”
Sigmund Freud

Muy a menudo y en el transcurso de nuestra existencia, en los distintos campos que debemos desempeñarnos, nos toca en suerte estar rodeados de personajes que no representan nada importante para nuestra vida, sin embargo y por solo el hecho de no cometer alguna injusticia con nuestro prójimo, tenemos que lidiar  con ellos (con respeto y cordialidad) aun sabiendo que su influencia es absolutamente negativa para nuestro crecimiento personal y social; desgraciadamente y mal que nos pese, en nuestro fuero íntimo, allí donde anidan nuestros   sentimientos más profundos, los calificamos despectivamente con el vocablo “idiotas”

De todos los significados que se le puedan dar al término idiotas”, hay uno que mejor calza para lo que intentamos describir; y viene a cuento porque  es el que tiene mayor representación en la actualidad, este calificativo se empleaba en la Antigua Grecia para señalar a una o más personas que no se preocupaban por los asuntos políticos de su sociedad, es decir aquellos personajes que les da lo mismo quien administra o gobierna el destino de su  nación; sea por desinterés personal, desconfianza hacia los políticos o la política en general o simplemente por no querer involucrarse con la responsabilidad que implica defender los intereses propios y la de sus compatriotas en el transcurso de una construcción social junto a sus semejantes, esto es una sociedad más justa, más solidaria y que dé oportunidades a todos los integrantes de su comunidad; estos personajes, son la base que alimenta en nuestros días lo que se ha dado por calificar como: “la anti política”.   

Durante años de democracia, viene calando muy fuerte, una serie de campañas amplificadas por los medios de comunicación, destinadas a socavar las bases de la política y profundizar el desprestigio de sus representantes por parte de grupos de poder financiero, facciones empresariales con grupos de presión que estimulan y promueven con personal especializado y recursos económicos abundantes, para deformar la realidad tal cual es, llevando a cabo desde programas de televisión, radio y prensa escrita muy bien montados para blindar y promover a sectores con discursos que apuntan a fortalecer la anti política en detrimento de sectores provenientes de la política, los partidos políticos y los sectores gremiales;  en ambos casos y por los medios que sea, no tuvieron ningún prurito en utilizar  las mentiras necesarias para conseguir el objetivo de suplantar las decisiones del pueblo a través de sus legítimos representantes por otros de su entero beneficio personal y económico. Así, adormecieron la capacidad que tiene el pueblo para desarrollar un pensamiento crítico y lo remplazaron por otro pasivo y sumiso  siéndole funcional para avanzar con todas las reformas que apuntan a desmontar las conquistas laborales alcanzada por los trabajadores argentinos.
A través de esta herramienta, los medios de comunicación y sus pares, las redes sociales, quieren convertir a grandes sectores de la población en una metamorfosis masiva de militantes activos por idiotas útiles pasivos al servicio del sistema que nos gobierna y en contra de los intereses de la mayoría de nuestro pueblo.

La política es la única herramienta de transformación social que existe en países con democracias fuertes y transparentes. Ningún otro sistema la ha podido reemplazar; conociendo sus limitaciones y el uso de prácticas perversas de algunos dirigentes sin escrúpulos que no dudan en llevar adelante  políticas que benefician sus propios intereses, la democracia y la dirigencia política, son parte de una herramienta insustituible para el desarrollo de los pueblos y el bien común de todos sus ciudadanos. Cabe preguntarse entonces ¿donde están aquellos que en nombre de la transparencia la ética y la conformación de los mejores equipo de toda la historia le prometieron al pueblo la moralización del sistema democrático, empleos de calidad, pobreza cero, baja inflación, inserción en el mundo y una economía sustentable para  atraer inversiones extranjeras  y promover y desarrollar la producción nacional y por ende el crecimiento de nuestra calidad de vida?  En lugar de lo prometido enriquecieron a unos pocos con la timba financiera, dólar a futuro despidos a mansalva y eliminar gran parte de los programas de ayuda social que contienen a los más vulnerables de la sociedad y todo esto para terminar nuevamente en las garras del Fondo Monetario Internacional.

Lo peor de este gobierno es haber rifado la confianza otorgada por los argentinos en creer que un cambio mejor es posible. El abuso, hasta el hartazgo de la anti política y las mentiras realizadas por el gobierno de los gerentes, saturó la capacidad de tolerancia del pueblo que ve como un gobierno solo construye herramientas para fortalecer a los sectores más ricos y concentrados de la sociedad, postergando las necesidades de las grandes mayorías que ya no están dispuestas a seguir esperando pasivamente por sus reclamos.

El gobierno argentino no está confundido, es lo que en verdad vino a realizar, su compromiso y su proyecto para (10 millones de argentinos) no es con el pueblo sino con unas cuantas empresas que manejan el poder en argentina el resto, los otros 35 millones de compatriotas seguirán esperando a una dirigencia política que incluya y no que elimine personas como si fueran paquetes.  La gente, comienza a ver el fraude, y como consecuencia de ello restringe la confianza otorgada (que no es un valor adquirido) ocasionándole una herida mortal a la política y al sistema democrático, por eso viene a cuento recordar un viejo dicho popular que dice: “lo malo no es que me hayas mentido, lo peor de todo es cómo voy a hacer para volver a creerte”.           


miércoles, 20 de junio de 2018

AHORA POR EL TRABAJO, LA PRODUCCIÓN Y UNA JUSTA DISTRIBUCIÓN

Artículo de Opinión
AHORA POR EL TRABAJO, LA PRODUCCIÓN Y UNA JUSTA DISTRIBUCIÓN
Por: Vicente Scordamaglia

El tratamiento de la despenalización del aborto en la Cámara de Diputados de la Nación dejó como riqueza auténtica para el fortalecimiento de la democracia (más allá del tratamiento en cuestión y su votación positiva) no solo excelentes debates alejados de la obediencia debida partidaria, religiosa o de grupos radicalizados de presión que operaron de un lado y del otro, sino que, frente a la contundencia de los argumentos y por el alto nivel de conciencia adquirida en el transcurso de una demanda social largamente requerida por  importantes sectores de la sociedad, gran parte de los argentinos comprendieron también, que la ley en vigencia de tan controvertido dilema, había quedado erosionada por el transcurso del tiempo ante las nuevas realidades existentes que requerían un tratamiento que estuviera a la altura de los acontecimientos y de la época que nos toca vivir. 

La maratónica sesión realizada con respeto y tolerancia por todos los sectores involucrados, mostró por primera vez en democracia, cómo es posible darle tratamiento a los temas más complejos y controvertidos que todavía subyacen en nuestra sociedad y abre la esperanza de que aquellos legisladores votados por el pueblo alcancen de aquí en más la calidad y madurez suficiente en similares procedimientos como el que acaba de  exceder largamente las lealtades partidarias para remplazarlas por un alto grado de conciencia cívica, política y social.      

Las fiestas en Argentina duran poco y la alegría apenas alcanzó para brindar por anticipado un salvataje que trae salvavidas con mucho plomo en su interior. El mismo día en que los medios de comunicación se aprestaban a difundir la media sanción y posterior tratamiento en la Cámara de Senadores de la emblemática Ley del aborto, los argentinos nos  pegamos de bruces con una crisis institucional de envergadura entre el Banco Central (Sturzenegger ) y el nuevo coordinador económico del gobierno nacional (Nicolás Dujovne) este hecho significativo está enmarcado en las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional para el “salvataje” que derramó más nafta al fuego, provocando una crisis institucional y financiera que obligó al Ejecutivo a echar mano de sus facultades para cambiar gran parte de su gabinete económico que, frente al avance desmesurado del dólar y posterior traslado a los precios de la canasta familiar, provocó un descontrol de la inflación agregando más presión sobre las espaldas de los trabajadores que ven como se recorta su poder adquisitivo y se pisotea las conquistas laborales adquiridas que viene a caballo de una reforma laboral inviable para el actual contexto político y económico que viven los argentinos.

La respuesta de los trabajadores no se hizo esperar y decretaron un paro general de 24: hs para el próximo 25 de junio, que involucra a todos los sectores agremiados y movimientos sociales de Argentina, con el propósito de frenar por un lado los desmesurados aumentos de precios en servicios básicos de la canasta familiar y una pronta reapertura de las paritarias que equilibre sin demora una correcta ecuación entre precios y salarios.

Dos años y medio tardó el gobierno nacional para entender que no se puede realizar ninguna reforma posible hambreando a los trabajadores y destruyendo la pequeña y mediana empresa de nuestro país. La vigorosa clase media junto a los trabajadores, son sin lugar a dudas, la columna vertebral de la Nación y en consecuencia son la locomotora que tracciona a toda la economía en general del país, creando un dinámico mercado interno que restituye la generación de cientos de miles de puestos de trabajo creando un círculo virtuoso entre demanda y consumo.

El gobierno nacional todavía conserva algún margen para modificar el rumbo de la economía, sin perjuicio del empecinamiento de algunos funcionarios en desmontar la trama productiva interna nacional que resiste a su aniquilación; este camino, elegido desde el inicio de su mandato por el Presidente Macri, puso a la Argentina de nuevo frente a una disyuntiva sin espacio para el error: o apostamos  al trabajo, la producción y la justa distribución o nos espera el abismo como destino para la Nación.     


lunes, 28 de mayo de 2018

LA SOCIEDAD RED

Artículo de opinión
LA SOCIEDAD RED
 Por: Vicente Scordamaglia

Las sociedades son constructos sociales. Por cultura entiendo un conjunto de creencias y valores que dan forma, alientan y motivan el comportamiento de las personas. Manuel Castell

La batalla principal que libra “el mundo moderno” es ante todo una batalla cultural; la misma se está produciendo hoy en día entre los medios tradicionales de comunicación y las redes sociales que se han expandido en los últimos años como un poder ilimitado. El fácil y libre (por ahora) acceso a estas ultimas por parte de la sociedad civil, las ha transformado en la principal herramienta de poder entre, las tendencias universales que guían su accionar a través de los flujos de información que circulan en un constante devenir de lo que acontece en el mundo, y las redes sociales que no solo son una fuente de información permanente, sino que además son mecanismos de comunicación en sí mismos con la ventaja comparativa que estas operan en el mundo globalizado en tiempo real, siendo la representación más cercana que tienen las gentes de todo el mundo por ser ellos mismos (los usuarios) quienes proveen su contenido concreto; es por ello que los centros de poder mundial, comenzaron a operar sobre las redes sociales en forma constante saturando los espacios sociales en la mayoría de los casos con torrentes de información falsa o capciosa con intenciones claras de deformar la realidad tal cual es.
Si esto es así, un peligro inminente se cierne sobre la columna vertebral de las grandes corporaciones mediáticas que hasta ahora habían dominado el escenario de las comunicaciones a escala planetaria; este argumento es fácil de comprobar ya que el mayor flujo de la información global que utilizan los medios de comunicación es provista por las redes sociales más populares como Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp y otras.
Estas poderosas redes sociales que han ocupado gran parte de nuestra vida en sociedad, dan cuenta de lo que sucede en el mundo con una vorágine diaria de acontecimientos que saturan la capacidad de bloqueo, análisis y filtro que puedan tener los receptores de los mismos; son capaces en este sentido por sí solas de hacer colapsar los grifos de la información que allí circula en tiempo real y en la mayoría de los casos por lo que se ve todo sucede sin tener instrumentos capaces para poder verificar la veracidad del emisor en una suerte de competencia virtual acerca de lo que ocurre en el mundo en general y en nuestro país en particular. 

Es evidente que nuestras vidas no son las mismas de antes, sobre todo después de la expansión de las redes sociales. La forma de vincularnos, la de amar, la de educarnos, la de re-producirnos y la de profesar nuestras creencias, han cambiado vertiginosamente provocando un verdadero caos en nuestros sistemas de creencias proyectándose hacia los sistemas de producción, que como consecuencia de ello modificó las formas de construcción de nuestras sociedades a partir de que nuestra cultura se está reconfigurando continuamente construyendo en la actualidad sociedades virtuales que dependen y operan a su vez de una red gigantesca de interconexión, sin perjuicio de quien queda adentro o afuera del nuevo sistema universal.

Una frase emblemática define la sociedad red: ¡si no estás en Facebook no existís! Esta definición ejemplifica una realidad sumamente controvertida. Esto da cuenta que la mayor parte de nuestra vida activa está determinada por conexiones virtuales que establecemos a diario dentro mismo de las redes sociales sin que estas alcancen por ahora la categoría de vínculos humanos; es verdad, en este sentido podemos decir que fuera de ellas, solo existe un pequeño espacio por donde circula nuestro mundo interno, es decir el pequeño espacio privado que antes era el verdadero motivador de nuestros vínculos humanos que cada vez más son colonizados por redes que solo ofrecen conexiones virtuales en donde el maniqueísmo es absoluto: o se es amigo o enemigo, en el medio ya no queda  nada.
El correlato entonces es la frase que cierra la conexión virtual: ¡te elimino!.
La forma en que nos hacemos de amigos y enemigos en la sociedad red está tan desprovista de empatía que ésta, perdió su campo de acción por donde pueden desarrollarse los vínculos humanos configurando así sociedades redes donde solo existen puras conexiones virtuales.
    



martes, 22 de mayo de 2018

EL QUE SE QUEMÓ CON USUREROS VE AL FMI Y LLORA

Artículo de opinión
EL QUE SE QUEMÓ CON USUREROS
VE AL FMI Y LLORA
Por: Vicente Scordamaglia

La crisis financiera que sufrió Argentina con la suba intempestiva del dólar en los últimos veinte días podría definirse no tanto como una corrida cambiaria, producida por sectores que quisieron hacer un buen negocio en la timba financiera que ofrece el gobierno nacional, sino más bien como una incapacidad manifiesta de manejo de los distintos ministros, en los cuales se concentran las decisiones de la economía nacional de un plan financiero que hace agua por donde lo miren.
El gobierno de Macri alineó así a su gabinete luego de ser esta la primera exigencia del FMI facultando a Nicolás Dujovne en la toma de decisiones del presupuesto nacional, fijando prioridades del ejecutivo, que son por estas horas el salvataje financiero, tal es la misión de la comisión enviada al Fondo Monetario Internacional para que lo asista en la emergencia deficitaria de la economía nacional.

La economía tiene un par de pilares que no se pueden soslayar por más que el ministro de economía sea Mandrake el mago; una es la confianza que proviene del pueblo hacia una conducción política en pos de su objetivo principal, el bien común de la nación, y en la misma línea, las certezas que le ofrece este gobierno a los sectores productivos de que su plan económico es creíble y sustentable en el mediano y largo plazo, y  que permita, como consecuencia de ello, un desarrollo sostenido que justifique la inversión.       
Un principio de la economía dice que la productividad mejora el nivel de vida de los habitantes de un país. Cuanto más productivo sea un país, mayor es su nivel de vida estableciendo un círculo virtuoso de la economía que redundará en el bien común de la sociedad y la del propio gobierno. El gobierno del Ing. Macri apostó toda su credibilidad otorgada por el pueblo en el curso de las últimas dos elecciones a otra forma de especulación: apostó a las inversiones extranjeras en vez de promover la productividad nacional, con el afán de ganar credibilidad en el mundo financiero internacional, desmontó la estructura productiva nacional que le hubiera permitido mantener a raya la alta desocupación que persiste hoy en la Argentina, atenuando la dureza de los tarifazos que angustian a la sociedad toda.
Es indudable que aunque lo nieguen, el aumento del dólar se trasladó a los precios de la canasta familiar aumentando peligrosamente la conflictividad social; por más que intenten enmascarar e instalar una nueva versión del FMI preocupados por los que menos tienen, sabemos que nadie presta sin poner condiciones y en ese sentido obedecen los cambios que a futuro serán sin dudas mayores restricciones para los trabajadores y sus familias.     
No hay que ser muy perceptivo para darse cuenta que tenemos un país con muchas desigualdades en donde los niveles de pobreza aumentan desmesuradamente, si el precio que debe pagar el gobierno argentino para parar la suba del dólar es a cambio de la renovación de las Lebacs a una tasa de interés usuraria el nuevo préstamo se esfumará como tantos otros en los bolsillos de los banqueros que pasaron de ganancia 0% al 40% sin escala.


Lo peor de estas medidas es que son solo paliativos de corto alcance, es decir solo le da oxigeno al gobierno hasta el próximo vencimiento; de allí la urgencia del gobierno de convocar a un acuerdo nacional convocando a todos los sectores para  repartir las cargas de tamaña irresponsabilidad que implica un estrepitoso fracaso que se cocina a fuego lento sin perjuicio de que el gobierno de Macri y sus gerentes (y aliados), admitan su impericia y su falta de sensibilidad en cada medida que tienen que decidir el destino de los argentinos.  

lunes, 30 de abril de 2018

ALGO HUELE MAL EN ARGENTINA

Artículo de Opinión 
ALGO HUELE MAL EN ARGENTINA
Por: Vicente Scordamaglia

Mientras el gobierno nacional les pide a los argentinos un nuevo esfuerzo para financiar a las empresas energéticas, los amigos del poder siguen haciendo fenomenales negocios saltando a voluntad de las Lebacs al dólar en la timba financiera que les ofrece la economía argentina. Una vez más, acciones de este tipo, terminan haciendo añicos las esperanzas y el esfuerzo de los argentinos, que nuevamente  se ven estafados por un gobierno que apostó desde el primer día a fortalecer a los que más tienen descargando todo el esfuerzo  en los trabajadores, eslabón fundamental de la economía productiva y dejando a su suerte a los más vulnerables que dependen exclusivamente del estado para poder subsistir, recortándole  el acceso a los elementos básicos que su desarrollo requiere para vivir dignamente en una sociedad que, de por sí, está viviendo al límite de su tolerancia, que estigmatiza a los trabajadores como variable de ajuste de un cambio que se desvanece enriqueciendo a unos pocos en desmedro de las grandes mayorías de trabajadores de nuestro pueblo. 

El hedor que dejó la presencia del ex Ministro de economía Domingo Cavallo por las inmediaciones de la Casa de Gobierno, encendió una luz de alarma amarilla que indica que el plan económico argentino no solo está fracasado, sino que, como agravante, se acerca peligrosamente a un nuevo precipicio, esta vez sin solución de inventario.
¿Qué puede asesorar el ex ministro de economía, uno de los responsables primarios de la masacre financiera (y padre de la convertibilidad) que dejó el 2001?; nada bueno puede salir de un experimento probado y fracasado por dos gobiernos consecutivos (Menen y la alianza de De La Rua) que dejó a la Argentina internacionalmente en default, y en el frente interno el riesgo de una disolución nacional y social.

Cada vez que el gobierno entra en pánico la justicia tan solícita con el poder de turno le ofrece un salvavidas que al menos le sirva al gobierno como tapadera para que los medios masivos de comunicación no muestren la realidad tal cual es, ocupándose de algunos personajes emblemáticos sacados de la vitrina de los cambalaches del gobierno anterior para desviar la atención y atenuar la tensión que se está acumulando en toda la sociedad.
¿Qué relación tiene el meter de nuevo presos a los dueños de c5n con la corrida bancaria y el fin de semana largo? Esto está en el mismo marco de comprensión, el oxigeno se lo dio el feriado puente y la justicia y no los ajustes que puede realizar el gobierno que persiste en subas y bajas de interés que ofrece el Banco Central, que ya anunció que seguirá subiendo y o comprando dólares hasta que se estabilice el mercado financiero por sí solo. ¿Vos decís!

Entre otras cosas y en tren de decir la verdad, que bien haría que los jueces obliguen a estos evasores, del color que sean, a pagar sus obligaciones impositivas como hacemos todos los argentinos en vez de mostrarlos como emblema de la corrupción entrando y saliendo de la cárcel como si la Argentina fuera una serie de Netflix.   

Definitivamente este gobierno no tiene un proyecto político, solo tiene un plan de negocios y como tal concibe a la Argentina, como una empresa, concepción clave para entender que no son propietarios sino tan solo administradores de un bien común de los argentinos. Mientras los gobiernos que se sucedan en nuestro país no comprendan esta verdad de perogrullo y la clase política no respete las promesas de campaña por las que el pueblo les otorgó el mandato para ocupar el poder, los argentinos estaremos cuestionando las decisiones políticas tomadas en pos de encontrar el camino de la verdad y la justicia.