miércoles, 15 de mayo de 2024

 

Artículo de opinión

MOVIMIENTOS SOCIALES

Por: Vicente Scordamaglia

 

A lo largo de toda la historia de la humanidad, los movimientos sociales han sido la palanca de cambio en las naciones que buscan mejorar su calidad de vida mediante la transformación de su sistema social, político y económico. La construcción de un código de convivencia que es el que  permite a los pueblos llevar adelante sus expectativas de vida, hoy, parece desgastado y fuera de época. En todo el mundo globalizado, las tensiones están remplazando a las buenas intenciones producto de profundos y permanentes cambios que obligan a tener una mirada distinta y reinterpretarlo todo de nuevo.

La sociedad mundial, atravesada por relaciones de poder y profundos antagonismos, se ve sacudida hoy en día por el creciente protagonismo de la gente que pone en el centro de la discusión a todo el sistema institucional y democrático. 

Los movimientos sociales surgen de crisis políticas en donde el sistema de representación no da respuestas a sus múltiples demandas y como consecuencia de ello, colapsa; son organizaciones libres del pueblo que emergen con una profunda desconfianza de fondo en las instituciones partidarias, sobre todo, en su clase dirigencial que ya no se sienten representados. Esto hace que la crisis de legitimidad motive a la gente a tomar los conflictos en sus propias manos, participando en acciones colectivas para defender primero sus derechos y en última instancia, cambiar a sus gobernantes si así fuera necesario.

No solo emergen como consecuencia de una profunda crisis y la falta de respuestas a sus reclamos, sino y por sobre todas las cosas, porque la gente ha perdido la confianza en ellos y ya no los consideran sus referentes.

Los grandes proyectos políticos que transformaron la realidad de la gente (nueva categoría sociológica que reemplaza (gente por la de pueblo) se produjeron por la combinación de varios factores que indistintamente fueron el disparador de una transformación que dio vida a nuevas formas de organización política y social, es en ese contexto donde surgen los nuevos líderes (conductores) que se ponen al frente de la crisis y se ven impulsados a la búsqueda del poder para dar respuesta a las demandas populares e institucionalizar los nuevos mecanismos de las múltiples demandas que la gente reclama.     

En nuestro país, tomando el último período político de 1983 a 2018, el sistema democrático que intentaba hacer pie después de la larga noche de las dictaduras militares que se sucedieron así mismas, se vio agitado por  episodios de extrema conflictividad social, política y económica que erosionaron la legitimidad de la columna vertebral de la incipiente democracia en argentina: ¡los partidos políticos!.

La hiperinflación de Alfonsín, la convertibilidad que afectó la credibilidad de dos gobiernos, esto fue el final del período Menem Cavalo y el estrepitoso fracaso de la alianza de De La Rua y Cavalo que desembocó en las trágicas jornadas del 2001 con el triste saldo de 39 muertos, estos episodios, demolieron aún más la credibilidad de la gente.

De allí en adelante la Argentina toda, no pudo resolver su conflictividad que no solo llega hasta nuestros días sino que por la disgregación de sus fuerzas políticas, los conflictos sectoriales van en aumento.   

Los “movimientos sociales” no son solo una curiosidad local, son un fenómeno mundial que en muchos otros países han logrado instalar en la agenda nacional las demandas sociales que en el pasado habían sido silenciadas por gobernantes inescrupulosos en connivencia con una élite financiera que atiende solo los intereses de su sector en detrimento de las mayorías populares de trabajadores que ven como se ensancha, día tras día, la brecha entre ricos y pobres. Por poner algunos ejemplos, observamos como los movimientos sociales dieron vida a lo que se denominó “ la primavera árabe” que  logró desmontar años de injusticias en la región produciendo cambios significativos en el controvertido mundo Árabe.  Los okupas en España son otro caso que dio origen a cientos de miles de personas agrupadas en otro movimiento de indignados el llamado M15 obligando a sus gobernantes a instalar en la agenda nacional la problemática de los sin techo y la creciente masa de parados (desocupados) como ellos los llaman. Hoy tenemos un caso muy fresco como el de los chalecos amarillos que frente a un detonador como el desmesurado aumento de los combustibles reaccionaron con marchas virulentas que obligaron al presidente Macrón a rever las medidas tomadas que provocaron una suerte de insurrección civil. Así, como estos episodios, hay cientos de ellos que recorren el escenario mundial, pero así como destacamos la singularidad de sus prácticas y su modus operandi a través de las redes sociales, del mismo modo observamos su incapacidad (salvo algunas excepciones) para construir poder político y consensos que articulen programas de gobierno y estructuras partidarias que les permita llegar al poder.

La expansión del capital financiero y su desmesurada especulación en los mercados mundiales a expensas del capital productivo, explican el derrumbe de todo el sistema de convivencia alcanzado por el contrato social que elevó y mejoró la condición de vida de grandes sectores de la sociedad mundial. 

En nuestro país se da la particularidad de que aquel proceso iniciado en el 2001 por una serie de movimientos sociales desplegados a lo largo y ancho del sistema político nacional con el lema “que se vallan todos”  todavía no pudo producir relevos significativos en su clase dirigencial y crear formas innovadoras para construir poder.      

Por ahora al igual que en otras partes del mundo, en la mayoría de los casos los reúne y los moviliza una serie de demandas comunes, solo en algunos casos como lo fue el movimiento Podemos en España que logró colocar un buen número de legisladores en los parlamentos regionales cumpliendo un rol destacado votando leyes que la población reclamaba. Así mismo en otros países apenas alcanzaron a instalar en la agenda política temas controversiales para la sociedad pero no pasaron de ser masa sin cantero.

Lo cierto es que los movimientos sociales están siendo el verdadero sujeto del cambio en el mundo globalizado que se expande sin declinar su intensidad, habiéndose transformado (como los chalecos amarillos que están jaqueando al gobierno de Macron en Francia) en el único instrumento de contrapoder que tiene a mano la gente para frenar las políticas económicas de ajuste que se están instalando en gran parte de los países del mundo globalizado ante la declinación manifiesta de los partidos  políticos de las democracias del mundo.

Las clases medias empobrecidas están en rebelión y no se resignan a bajar su estatus social: en Europa, porque se caen del estado de bienestar y en los países subdesarrollados como el nuestro, porque se caen de años de pobreza estructural. El resultado de estos verdaderos levantamientos sociales es que han comenzado a adquirir su propia lógica, esto es, por fuera de la dirigencia política y por fuera del sistema de partidos de la democracia sugiriendo quizás con su constante movilización, que estemos asistiendo al nacimiento de nuevas formas de organización políticas que cambiarán para siempre los procesos democráticos en todo el mundo “civilizado”: así, en nuestro país nos preguntamos

¿El fenómeno Milei habrá que encuadrarlo en este contexto? Por ahora No me queda muy claro, todavía queda mucha tela para cortar antes de responder a este interrogante. 

jueves, 4 de abril de 2024

 Artículo de opinión

De guapos y matones

Por: Vicente Scordamaglia  

La política en argentina se encuentra en un punto de inflexión imposible de decodificar por ahora. El achique del estado planteado por el gobierno de Milei que está dejando a cientos de miles de personas sin trabajo y la economía tomada por asalto al hacer de ella un coto de caza al servicio de los grandes intereses de las elites nacionales, está llevando a un estrangulamiento de los pocos sectores de producción que aún quedan en pie de la economía nacional y que no alcanza para promover ningún cambio posible en su frágil sistema económico que languidece sin pena ni gloria en nuestro país.

Las propuestas económicas con las que llevaron al gobierno actual al poder, se caen a pedazos obligando a sus “expertos” a apelar a estrategias desechadas por ellos mismos calificándolas de obsoletas esto es: control de precios, mínima recaudación por la gran desocupación provocada por las políticas liberales, políticas estas probadas y fracasadas en el mundo entero por considerarlas inservibles. 

El gobierno que toma nota a diario de la realidad económica comienza a rever la estrategia de gobernar devaluando indiscriminadamente a pesar de que las mayorías populares sangren por la herida.

El presidente Milei sostiene la teoría de apretar a todos los sectores hasta que la herida llegue hasta el hueso, (metodología peligrosa si se llega al borde del precipicio sin protección que contenga a los más vulnerables) que está llevando a los argentinos al borde del abismo.

En otro orden de cosas si de guapos y matones se trata nuestros cementerios están poblados de ellos: desde el propio Milei que no se sabe el motivo pero tiene atemorizados a todos, seguido por sus provocadores de turno como los son Bulrich y Esper que preparan un verdadero ejército para reprimir cualquier manifestación que altere la paz social; estos personajes siniestros pretenden mostrarle al mundo como se hace para que este modelo funcione y quede hecho una pinturita  para que lo disfruten unos pocos mientras las grandes mayorías sufren las consecuencias.

Finalmente estamos viendo como una y otra vez los argentinos tropezamos con la misma piedra dándole a la derecha vernácula y a los organismos internacionales la oportunidad para que instrumenten en nuestro país un nuevo saqueo, sin embargo, estos mismos organismos no dejan de alertar al gobierno nacional porque existe verdaderamente el riesgo de que la gente harta ya de estar harta de tantas promesas incumplidas salga a La calle y busque hacer justicia por sus propios medios.

Finalmente, mucho se está hablando del miedo que ejercen los troles del gobierno que no paran de intimidar con sus mentiras a través de las redes sociales sumado a este desaguisado una oposición, que se encuentra en una atomización de su fuerza política a la espera de que surja algún dirigente que asuma la compleja tarea de encabezar y conducir un proyecto de nación que incluya a todos por igual y no como lo está haciendo el gobierno de Milei expulsando a la calle a miles de trabajadores para que el caprichoso déficit fiscal les de “0”  en las planillas mientras en la realidad está matando de hambre ala única gente de bien que es el pueblo trabajador.  

Dijo Franklin D Roosvelt:

 “Lo único a lo que hay tenerle miedo es al miedo”.

 

 

viernes, 22 de marzo de 2024

 

Artículo de opinión:  

CUANTAS MENTIRAS MAS HAY QUE AGUANTAR.

Por: Vicente Scordamaglia   

Por más que Milei quiera copiar al presidente Trump o imitar sus payasescas apariciones públicas, el presidente Milei no logra siquiera llegarle a los tobillos y como hemos visto recientemente chuparle las medias como se lo vio en publico y a la vista de todo el mundo ver esas actitudes es lo provoca vergüenza ajena. Cuando el presidente dice que el esta jugando en las grandes ligas y por tanto todos los contendientes le quedan chicos para tratar con el: esta queriendo decir que este personaje se pone por encima de todos. Como para no rebajarse con el chiquitaje que hay en la política argentina. Si bien es cierto que Milei (el personaje)  ha logrado encaramarse en el escenario internacional junto a estos que brillan más por sus yerros que por sus aportes al crecimiento y la paz mundial, también debemos señalar que en ese escenario Milei no juega ni de suplente, por mas que le chupe las medias a todos los lideres liberales que lo único que quieren de nuestro país es que Milei siga pagando la deuda con los organismos internacionales a costillas de hambrear al pueblo argentino. 

Un viejo dicho popular nos recuerda que con viento a favor hasta los inútiles se lucen: en ese sentido Milei y sus jefes de operaciones (Caputo y Sturcenegue)se están apropiando de todas las cajas disponibles para lograr el tan mentado déficit cero y así bajar la inflación mediante el saqueo de los bolcillos de los trabajadores, los jubilados y los sectores más bajos de la cadena económica del país.

La carga que está soportando el pueblo argentino sin estallar (aun) solo se explica por una sola razón: y es que sabe con detalle lo que aconteció en el 2001 en donde los argentinos llegamos casi a la disolución nacional; Hoy, la situación nacional nos muestra que los argentinos no están dispuestos a pasar por toda esa debacle institucional, de allí que a pesar del sufrimiento que padecen todos los argentinos la consigna que hoy prevalece es: aguante que mañana estaremos mejor.

Cuanta falacia prevalece todavía a la hora en que el pueblo todo está tocando el fondo de la tolerancia y al límite de tomar acciones más drásticas en un plan de lucha encabezado por todos los sectores más combativos de la sociedad. En otro orden de cosas el gobierno se encuentra atrapado solamente en cómo evoluciona la economía descuidando que sucede con el resto de las obligaciones que tiene el estado argentino. Mientras todo esto sucede se está cocinando a fuego lento un conflicto de proporciones similares a la crisis del 2001, el desgobierno y la pobreza que se operan en nuestro país es el caldo de cultivo necesario para un estallido social que hará volar por el aire la frágil paz social dicho esto por los mismos organismos internacionales y hasta el célebre Domingo Cavalo.  El gobierno argentino está gastando aceleradamente el crédito que le otorgo la sociedad en las recientes elecciones, empecinado solamente en que la economía le dé un poco de respiro para recién después avanzar sobre el resto de las reformas que según él y sus acólitos seguidores prometen hasta el hartazgo, de no ser así volaremos por el aire junto con las promesas liberales que una vez más nos encaminan a un nuevo fracaso.

       

 

 

lunes, 15 de enero de 2024

 

Articulo de opinión

Los trabajadores como moneda de cambio de una reforma absurda.

Por: Vicente Scordamaglia

Tomas Gray

“donde la ignorancia es una bendición es una locura ser sabio”

Una sensación de incertidumbre recorre toda la sociedad argentina que ve como se licuan sus magros salarios, sus derechos adquiridos y la perspectiva de vida frente a una argentina que extrema sus conflictos al límite de la tolerancia con un presidente 

Aspirante a monarca completan un panorama desalentador en donde la gente no encuentra salida alguna por donde descargar su angustia y su desesperanza.  Mientras esta aterradora perspectiva se agiganta día tras día, las consecuencias de los decretos que presento el Presidente,  proponiendo poco menos que una reforma en todos los ámbitos institucionales de la nación (político, económico y social) comienzan a tomar forma en el parlamento para meter mano en una serie de reformas que afectará la vida cotidiana de todos los argentinos, esto es, por donde lo mire: desde lo político, lo social y laboral afectara sin duda la vida de los argentinos en su conjunto.

Es evidente que el gobierno por lo que mostró hasta ahora tiene la pretensión de gobernar por decreto buscando la suma del poder público apurado por la única necesidad de urgencia de concluir cuanto antes las reformas que de allí se desprenden ya que en la misma medida los sectores laborales afectado por las medidas mayormente dirigidas a recortar sus conquistas comienza a organizarse en función de  defender sus derechos ganadas en sacrificadas jornadas y años de luchas patrimonio este irrenunciable que los trabajadores no están dispuestos a negociar.

El dispositivo del gobierno ya está montado  a la espera de una confrontación histórica entre gobierno al servicio de las elites dominantes y la clase trabajadora en defensa de los salarios el trabajo y la producción.  

Una confrontación que se expresa  en el plano ideológico entre dos modelos de país que intentan:  uno que quiere seguir especulando con el capital financiero internacional con  acceso fácil a los recursos estratégicos de la nación y el otro modelo que apuesta al desarrollo productivo en la búsqueda del pleno empleo y la justa distribución de las riquezas.

Las incipientes marchas a un gobierno que recién asume su gestión, nos esta dando la pauta de la dureza de la confrontación que apenas asoma su virulencia de la futura confrontación.

Es evidente que le han hecho creer al presidente que tiene que meter mano en la mayor cantidad de medidas antes que decaiga su poder; no queda todavía muy claro si la cantidad de medidas que pretende transformar encubren otras medidas mucho más transcendentes como la que el costo de las reformas lo tengan que pagar los trabajadores y los sectores mas postergados de la sociedad, mentira piadosa que el presidente les hizo creer a los argentinos que esta vez el costo lo pagaría la casta; así se lo ve a un presidente florearse por el escenario nacional como si por relatarle al pueblo los difíciles momentos que vamos a vivir alcanzara para gobernar: decirle a todos la verdad no es ninguna virtud por el contrario es obligación de todo gobernante asumir la realidad y transformarla en beneficio de su pueblo.

El Presidente Milei no para de encender la mecha de nuevas dinamitas preparadas para estallar ni bien entremos en la segunda fase de este criminal proyecto que intenta imponer con resultado incierto.  

En este nuevo sainete de la tragedia argentina dos trenes circulan de frente por la misma vía férrea a toda velocidad: ninguno de los dos maquinistas advierten la posibilidad de una salida consensuada por lo que es de esperar un choque frontal que dejará sin duda cicatrices difíciles de cerrar para el futuro de todos los argentinos por igual.     

 

viernes, 15 de diciembre de 2023

 

 

 Artículo de opinión

COMO SE ESTRUCTURA EL NUEVO PODER EN ARGENTINA

Por: Vicente Scordamaglia

Algo diferente está surgiendo en Argentina entre la política y la gente. La irrupción de Javier Milei interpeló definitivamente las nuevas formas y los métodos de la organización política que tiende a fenecer: decir la verdad de lo que acontece y lo que se va hacer, por más dura que sea la realidad para después recortar aquello que conviene e informar para el consumo de la gente parece ser la nueva tendencia de la política; eso es justamente si la búsqueda de la verdad conviene informarla en tanto no afecte los intereses de la minorías que se organizan detrás de un relato que siempre defiende los intereses de unos pocos en detrimento de las grandes mayorías populares.

Es verdad como dicen que: nunca antes en la política se aceptó decir la verdad de las medidas que se iban a tomar ya quede develarlas antes, agitarían los cimientos mismos de la organización política y sus electores como lo conocemos hoy en día.

Ahora bien, dice el viejo dicho popular: una cosa es decir y otra es hacer; a partir de este dicho popular la gente se mantiene expectante para reaccionar frente a la brutalidad de las medidas que pretenden doblegar la resistencia misma de las fuerzas populares que ya se aprestan a ganar las calles en defensa de sus conquistas.

Por otro lado el gobierno liberal también se apresta a ganar las calles con el objetivo de mantener bajo control lo que ellos denominan la paz social preparándose en este caso para una brutal represión en caso que esto sea necesario; allí la tienen a Patricia Bullrich para esa tarea que es lo que másle gusta.

Ahora bien, el hecho de que se le diga la verdad al pueblo no garantiza que esa verdad no afecte al conjunto y en los próximos meses los sectores más vulnerables de la sociedad tendrán que soportar todo el peso de los ajustes  mientras por otro lado el gobierno sigue anunciando como proseguirá con el saqueo de los magros salarios de los trabajadores; la única verdad es la realidad y para verla con objetividad fíjense como se van alineando las tres patas del poder que viene.

La política con las reformas laborales que quieren implementar, la justicia para legalizar los atropellos del gobierno y la represión para mantener en línea a los movimientos sociales y a sus referentes que encabezan los legítimos reclamos de la gente.

Dicho esto necesariamente debemos adentrarnos en la metodología (si la hay) del gobierno que por un lado se muestra improvisando para gestionar las múltiples tareas que demanda el principal problema que debe enfrentar Milei y su tropa de libertarios: ¡la economía!. Si por algo la gente apoyo la candidatura de Milei fue y es que se suponía que este era el campo en el cual tenía todas sus fortalezas, en cambio en vez de dar la cara y asumir el mismo la responsabilidad de las brutales medidas en contra de su pueblo se mantiene oculto y le entregó llave en mano el control de la economía a la casta económica más cruel que nos sumergió en la más triste pesadilla de nuestra historia endeudando a los argentinos por varias generaciones.

Nunca se vio en los 40 años de democracia tanta desfachatez para ocultar la verdad e instalar tanta mentira organizada es por eso que no se puede ver tanta mentira organizada
sin responder con voz ronca:
Mi bronca
que bronca

Mi bronca

 

jueves, 7 de diciembre de 2023

 

Artículo de opinión

Un piloto de tormenta a la derecha

Por: Vicente Scordamaglia

Mientras nos puso a todos a discutir sobre sus aptitudes psicofísicas, Milei en el término de dos años se dedicó a construir un personaje que al día de hoy,no solo le alcanzó para ganar las elecciones presidenciales de Argentina sino que además trascendió  las fronteras de nuestro país.  

Finalmente la figura de un “nuevo político” emerge en medio de tanto barullo y a pesar de los ríos de tinta que se escribieron sobre su  controvertida personalidad lo curioso es ver como en Argentina esto sucede mientras por otro lado esta nueva figura se constituye con el mismo argumento que cuestiona, esto es : en contra de la casta política rodeándose a su vez de personajes que él mismo ha cuestionado, construyendo así, entre lo viejo y lo nuevo, una nueva casta, versión difícil de entender.

Sin prejuicio alguno y con la legitimidad que le otorgan las urnas, Milei avanza en la construcción de lo que parece ser  un gabinete y junto con ello “una clase dirigencial” que por lo que están mostrando a priori, se los ve bastante desconcertados frente a tamaño desafío que tienen por delante.

Esto no se trata de caripelas nuevas, sino y además se trata de ideas nuevas, ideas que emergen con ímpetu e interpelan a todo el sistema democrático general en donde obliga (con relación a las ideas) a interpretarlo todo de nuevo.

Esto no sería así sino fuera que el gabinete que intenta conformar Milei no estuviera viciado de personajes severamente cuestionados; esto quiere decir precisamente querer instrumentar lo mismo que en otros tiempos y esperar mejores resultados.

Parece ser a estaaltura de los acontecimientos un despropósito para todos los argentinos de bien que votaron con la ilusión de acceder a una mejora en su condición de vida.

Además, para ser honestos, debemos señalar que así vista la política argentina,pareciera gritar a viva voz que nada ha cambiado a pesar de que los argentinos le otorguen el mando del gobierno a un nuevo inquilino, algo tan efímero en los últimos tiempos que en el primer descuido ese poder se les escabulle entre los dedos de las manos como un castillo de arena a la espera de ser arrastrado por las fuertes tormentas que les espera seguro transitar.

Digamos entonces una vez más que los poderes instituidos en la Constitución Nacional envejecen sin piedad y no nos dejan tan siquiera una huella por donde seguir construyendo un proyecto que trascienda a los hombres y a las organizaciones políticas.

El desgaste que sufre la figura presidencial apenas alcanza para tener poder no más allá de dos años, luego no alcanza tan siquiera para manejar a su propia tropa. ¿Habrá llegado el momento de avanzar hacia un sistema parecido al parlamentario de manera tal que permita “recambios” que oxigenen al propio gobierno y permita nuevos acuerdos sin dañar el rol que le toque desempeñar al presidente de la nación?

El sistema presidencialista no permite que la figura del presidente (ejecutivo) avance sin tocar al resto de los poderes, esto es: el poder legislativo o el judicial, es más hoy en día avanzan sin ningún miramiento en conservar las reglas ya perimidas.

La justicia cuestionada por toda la sociedad, ha contribuido enormemente al deterioro del sistema político argentino en donde lo único que se ve de estos señores es como cuidan sus intereses.Una sensación de frustración recorre todo el horizonte social político y económico. La confusión, y la incertidumbre dominan el escenario político con un gobierno recién elegido que no aporta por ahora la serenidad necesaria para darle a los argentinos un poco de certidumbre en medio de un caos que parece ser el que domina la escena nacional; si sirve de consuelo mientras resista el castillo de arena bajo el temporal, digamos que: ¡es mejor tener la certidumbre del dolor que el dolor de la incertidumbre! Mientras esperamos con preocupación que el piloto de tormenta domine la situación.

jueves, 16 de noviembre de 2023

 

ARTICULO DE OPINIÓN

ALGO MÁS QUE UNA SIMPLE ELECCION

POR: Vicente Scordamaglia

A partir de lo que parece ser un casi y seguro triunfo de Sergio Massa en las próximas elecciones del domingo próximo,  una nueva configuración del mapa político argentino comienza a alinearse en el horizonte directivo. Este fenómeno se da por partida doble tanto en uno como en otro espacio de los contendientes, esto es: en el ámbito dirigencial de los “ganadores como así también en el de los “perdedores” de la última elección. En esta elección a diferencia de las paso el oficialismo mostró su verdadero poder de fuego para ganar elecciones; este mismo fenómeno que atravesó a todos por igual se da con distintos matices propios que les permitió a unos y otros posicionarse en el nuevo, cambiante y controvertido escenario político de la nación.

El seguro rompimiento de la principal coalición  opositora, que en ambos casos y por las mismas razones los obliga a unos y otros a buscar la existencia de un nuevo escenario político en argentina que los legitime nuevamente frente a toda la sociedad.  

La importancia que tiene este evento está dado por el interés que está generando en todos los países de la región que se mantienen expectantes al resultado que arrojen las elecciones  en nuestro país pensando siempre como afluirá el resultado en sus propios países.  

Atento a esto, tenemos que mencionar que el  resultado final del experimento Milei de ser exitoso terminará por insuflar mayor significado a las derechas de toda la región.

 Estas elecciones son algo más que una simple elección ya que de ganar Milei abriría la puerta a una banda de locos desaforados con ansias de poder y venganza en contra de todas las reivindicaciones de los trabajadores creando un escenario de constante beligerancia que pondría a la democracia argentina al borde de enfrentamientos que se sabe donde empiezan pero nunca donde termina.

Nuestro país está transitando un periodo de su corta historia democrática         (40 años) como no se ha visto antes, la incorporación de un tercer contrincante en la confrontación electoral ha venido a ponerle nombre y apellido (La libertad avanza) a un personaje como Javier Milei que ahora con la intervención de Mauricio Macri intentaran juntarle la cabeza a todas las derechas que andan camufladas con sus distintos matices creando eventos que no se habían  producido antes con tanta virulencia y nitidez poniendo en jaque e interpelando a toda la sociedad ofreciendo un paquete de medidas estrambóticas para convertir a nuestro país en un complejo proyecto exclusivo para unos pocos.

El acenso que significo el fenómeno Milei fue debido a un agotamiento de la clase política que en vez de buscar unidad en la diversidad para hacerse cargo de una nación en crisis se dedico a acumular espacios de poder con el solo fin de ocupar cargos en los distintos estamentos del poder.

Finalmente para concluir con este escueto análisis digamos que cuando los buitres vuelan bajo es señal que algo está en proceso de putrefacción; a esta realidad conflictiva se le suma otro evento interno que como vía de escape arrasa violentamente con todo lo que no se pueda salvar del deterioro existente.

A todo este escenario que avizora nuevos y complejos enfrentamientos se le suma la insólita embestida de aquellos que perdieron las elecciones previas como Patricia Bullrich expresando públicamente y sin eufemismo su profundo deseo de que todo explote cuanto antes convirtiendo a la democracia argentina en un polvorín en donde pareciera que todos los días argentina está a punto de estallar.

Este clima perturbador es creado irresponsablemente  por una dirigencia que abiertamente expresa su íntimo deseo de que argentina explote antes que vuelva a ganar el oficialismo por otro periodo constitucional.

En este escenario volátil y turbulento la sociedad argentina se apresta a votar a un nuevo Presidente que tendrá que administrar las expectativas y el destino de la nación toda sin importar el color político  que la gobierne y por el término de cuatro años; en este sentido los próximos días se presentan determinantes en donde la decisión que asuman los argentinos sellará el destino de la patria que espera la sensatez de su dirigencia. En este escenario   en donde es necesario tener mesura para la toma de decisiones, requiere tener equilibrio emocional en su conducta y madures política para enfrentar los desafíos que nuestro país tiene por delante. El veredicto final está en manos del pueblo  que sellará por los próximos cuatro años el destino de los argentinos. Como dijo Roque Sáenz Peña alguna vez,  

Que el próximo domingo: “sepa el pueblo votar”